Programa Nacional de Epidemiología Veterinaria
CORPOICA-CEISA
Noticias
Epidemiológicas. Volumen 2,No 4.
UNA REVISIÓN DE TÉCNICAS DE LABORATORIO Y SU USO
EN EL DIAGNÓSTICO DE INFECCIONES POR Leptospira
interrogans serovar hardjo EN BOVINOS
Seminario
presentado por: Martha Lucía Espitia Ramírez, Septiembre 28 de 1998
Fuente: C.R. Smith; P.J. Ketterer; M.R. McGowan & B.G. Corney (1994). Australian
Veterinary Journal 71(9), 290-294.
Este artículo revisa las técnicas de diagnóstico por laboratorio de la infección por Leptospira hardjo en bovinos. Existen dos genotipos de Hardjo que han sido identificados en bovinos estos son Hardjoprajitno y Hardjobovis, pero solamente Hardjobovis ha sido aislado en Australia. Existen problemas con relación al diagnóstico y control de Leptospirosis bovina: la infección es usualmente subclínica y los títulos varían altamente en cuanto a pico y duración. Las leptospiras pueden ser excretadas en orina por períodos de hasta 18 meses. Bajos títulos en la prueba de microaglutinación lísis (MAL) pueden ser significativos en animales no vacunados como indicador de infección endémica. Las vacunas difieren en su composición y su eficacia es difícil de evaluar. La respuesta serológica después de la vacunación es difícil de diferenciar de la respuesta post-infección, las vacas preñadas que adquieren la infección pueden abortar, pero esto ocurre después de que la respuesta serológica ha tenido pico. Por consiguiente las muestras pareadas de suero son de poco utilidad en el diagnóstico de aborto causado por Leptospira hardjo. Técnicas de anticuerpos fluorescentes son mas sensitivas que la microscopía de campo oscuro para la detección de leptospiras en orina y muestras de tejido. Las técnicas de cultivo han mejorado pero aún son difíciles de realizar y requieren de tres meses o más para que los resultados sean conocidos. Sondas de DNA y pruebas de reacción en cadena de polimerasa son muy sensitivas y específicas, rápidas de realizar y pueden utilizarse sobre muestras de tejido y fluídos corporales. Dentro del texto del documento se destaca esta información: la primera respuesta serológica en animales infectados con L. hardjo es la producción de inmunoglobulina M, la que aumenta rápidamente y puede caer a niveles indetectables a la cuarta semana después de la infección. La IgG aparece en la 1-2 semana y a los 3 meses representa el 80% de los anticuerpos detectados en la prueba MAL. Por su parte, la vacunación induce la producción de IgG, alcanzando su pico en la segunda semana después de la segunda dosis, pero decrecen rápidamente, por lo tanto la ausencia de Ac MAL, no necesariamente indica protección débil. La prueba más ampliamente usada en el diagnóstico es la MAL, en términos generales es específica y sensible pero la sensibilidad declina cuando la prueba es realizada en un tiempo considerable después de la infección. Las desventajas que presenta es ser muy laboriosa y que requiere para su realización de la manipulación de antígenos vivos que deben ser propagados con el riesgo de infección para el personal de laboratorio. La técnica ELISA tiene la ventaja que provee una diferenciación en el tipo de Inmunoglobulina, permitiendo detectar infecciones recientes, pero no permite diferenciar los anticuerpos resultantes de vacunación y post-infección. Los anticuerpos que fijan complemento son detectables por corto tiempo después de la infección, esta prueba usa antígenos muertos, pero no provee diferenciación de serovar. La microscopia de campo oscuro ha sido usada por 40 años para demostrar leptospiras en orina y tejidos, pero se limitante es que un resultado positivo depende de la observación de Leptospiras intactas, las cuales son frecuentemente confundidas con filamentos proteináceos. Las técnicas de tinción inmunohistoquímicas carecen de especificidad por serovar. Esta revisión es un aporte importante a las líneas de investigación de EpiVet, con relación al trabajo que se adelanta en la investigación de un brote agudo de Leptospirosis en el Piedemonte Llanero.