Programa
Nacional de Epidemiología Veterinaria. CORPOICA-CEISA.
Noticias
Epidemiológicas, Volumen 1, N°. 5
PCR.
PARA LA DETECCIÓN DE Clostridium
botulinum TIPO C. EN MUESTRAS AMBIENTALES Y AVIARES.
Seminario Presentado por: José Manuel C.
Adárraga, Marzo 16 de 1998.
Fuente: Franciosa G.,
Fenicia L., Caldiani C. & Aureli P. (1996). Journal
of Clinical Microbiology. 34(4), 882-885.
Resumen
En la naturaleza actualmente
se reconocen cepas de Clostridium
botulinum que producen al menos siete tipos de toxinas antigénicamente
diferentes (A, B, C, D, E, F y G), de las cuales las neurotoxinas C y D, están
comprometidas con una enfermedad neuroparalítica que afecta a bovinos y aves en
los Estados Unidos, Australia, Sudáfrica y otras regiones del mundo donde se ha
reconocido el botulismo como causa de mortalidad de animales domésticos y
silvestres. En este trabajo se describe el desarrollo de una prueba de PCR para
la detección de Clostridium botulinum
tipo C en 18 muestras aviares y ambientales, recolectadas durante un episodio
de botulismo aviar ocurrido en el verano de 1994, cerca al Río Estuari,
provincia de Scandiano (Reggio Emilia) Italia, en donde el número de aves
muertas durante ese periodo fue alto y compatible con la sintomatología que se
presenta en botulismo.
Los resultados de la PCR,
fueron comparados con los obtenidos mediante metodologías convencionales,
basadas en el bioensayo con ratones.
Después de comprobar los resultados, éstos indicaron la presencia del
microorganismos en 6 muestras, hallándose en una sola de ellas la neurotoxina
tipo C en especímenes directos, mientras que en los sembrados en medios
selectivos y de enriquecimiento, (agar yema de huevo y caldo carne cocida), se
obtuvieron 8 muestras de aves y 3 ambientales positivas para dicha neurotoxina;
en este caso se presentó una correlación del 100% entre los resultados
obtenidos por PCR y el bioensayo en ratón. (no se obtuvieron productos
amplificados con otros Clostridium, limite de detección entre 15 y 15 x 103
esporas por PCR).
La detección del agente
causal (C. botulinum) es útil, ya que
esto sirve de base en el establecimiento de programas de inmunización de los
animales domésticos que vivan en el área de riesgo, de igual forma reduciendo
la aparición de episodios de la enfermedad en la fauna silvestre. Es así como
durante la investigación de este brote de botulismo aviar, se optó por la
aplicación de la técnica de PCR, ya que ésta presentó alta sensibilidad,
especificidad y rapidez. La asociación no fue tan alta cuando se utilizaron
muestras directamente del medio ambiente y de las aves, debido por una parte a
contaminación bacteriana y la otra a que en ocasiones la muestra directa poseía
una insuficiente cantidad de toxina para ser positiva en el bioensayo,
situación que se superó cuando las muestras fueron cultivadas en caldos
selectivos y de enriquecimiento.
Las características de las
cepas aisladas pudieron ser confirmadas mediante la técnica de PCR, llegándose
a considerar ésta técnica una buena alternativa frente a las metodologías
convencionales, especialmente en la evaluación de una gran número de muestras
sin dejar de ser una prueba altamente confiable. Se destaca la relevancia de
estas metodologías con relación a las actividades actuales del Programa
Nacional de Epidemiología Veterinaria sobre el tema.