| Durante siglos, el hombre ha buscado la fuente para vivir eternamente, lo cual di� lugar a muchas superticiones y leyendas. De alguna manera las tinieblas han logrado su objetivo: hacer que la gente quite sus ojos de Dios, distrayendolos con otras cosas. La unica Fuente de Vida Eterna comprobada, legitima y eficaz se llama Jesucristo, el cual nos llama a vivir eternamente al acercarnos a El. Pero claro que tal vez nos hemos acostumbrado como cristianos al termino "vivir eternamente" y no hemos escudri�ado la profundidad de lo que esto implica y que la Sagrada Escritura nos explica en su contexto. En este estudio basado enteramente en citas biblicas, explicar� la metamorfosis necesaria que nuestros cuerpos manifestar�n en ese cambio glorioso que Dios Padre propiciar� en aquellos que le aman. Lo primero que hay que entender es que con este cuerpo biol�gico, carne , sangre y huesos, no podemos entrar al Reino de Dios, pues no tiene las propiedades para entrar a otra dimensi�n, ni siquiera para salir al Espacio exterior, pues se desintegraria tragicamente. En el episodio de la transfiguraci�n, cuando menciona que Cristo se transfigur�, la palabra griega es : metamorphose�, o sea que temporalmente cambi� de forma, pero en la transformaci�n tanto de Corintios como en la de Tesalonicenses (que es la misma) la transformaci�n es permanente. El cuerpo fisico de nuestro Se�or Jesucristo registr� varios cambios segun lo describe la Biblia cuando resucit�, cambios maravillosos que Dios realizar� en nuestras vidas y cuerpos para un prop�sito perfectamente definido asociado con la propagaci�n de la multiforme sabiduria de Dios. Lo que le sucede al cuerpo fisico del Se�or le sucedera al cuerpo mistico, esto es a la iglesia. Empecemos con estos versiculos: Joh 6:56 El que come mi carne y bebe mi sangre, en m� permanece, y yo en �l. El Se�or habla de su sangre simbolicamente, lo que indica que su cuerpo fisico tenia sangre literalmente en esos dias terrenales. 1Co 15:50 Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupci�n hereda la incorrupci�n. Para heredar y traspasar a la gloria el Se�or tuvo que haberse despojado de su sangre, lo cual hizo en la cruz y en la resurreccion aparece con un cuerpo metamorfoseado ya sin sangre, veamos: Luk 24:39 Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un esp�ritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo. Aqui ya solo menciona carne y huesos y concuerda perfectamente con Corintios donde dice que ni carne ni sangre heredan el Reino, o sea que no tienen acceso. Establezcamos entonces que en la Resurreccion el Se�or ya no tenia sangre. Ahora va la carne: la carne ya no era la misma, sino que era otro tipo de carne incorruptible, eterna con una consistencia que desconocemos, veamos: Co 15:38 pero Dios le da el cuerpo como �l quiso, y a cada semilla su propio cuerpo. 1Co 15:39 No toda carne es la misma carne, sino que una carne es la de los hombres, otra carne la de las bestias, otra la de los peces, y otra la de las aves. 1Co 15:40 Y hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales; pero una es la gloria de los celestiales, y otra la de los terrenales. 1Co 15:41 Una es la gloria del sol, otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas, pues una estrella es diferente de otra en gloria. 1Co 15:42 As� tambi�n es la resurrecci�n de los muertos. Se siembra en corrupci�n, resucitar� en incorrupci�n. 1Co 15:43 Se siembra en deshonra, resucitar� en gloria; se siembra en debilidad, resucitar� en poder. 1Co 15:44 Se siembra cuerpo animal, resucitar� cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual. 1Co 15:45 As� tambi�n est� escrito: Fue hecho el primer hombre Ad�n alma viviente; el postrer Ad�n, esp�ritu vivificante. 1Co 15:46 Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. 1Co 15:47 El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Se�or, es del cielo. 1Co 15:48 Cual el terrenal, tales tambi�n los terrenales; y cual el celestial, tales tambi�n los celestiales. 1Co 15:49 Y as� como hemos tra�do la imagen del terrenal, traeremos tambi�n la imagen del celestial. 1Co 15:50 Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupci�n hereda la incorrupci�n. 1Co 15:51 He aqu�, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, 1Co 15:52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocar� la trompeta, y los muertos ser�n resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. 1Co 15:53 Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupci�n, y esto mortal se vista de inmortalidad. Habla de cuerpos terrenales (los que tienen sangre y son corruptibles) y los cuerpos celestiales ( los que ya se despojaron de la sangre y fueron elevados, glorificados y preparado para traspasar fronteras espirituales en el cosmos). Tambien menciona la diferencia de "carnes". |
| EL SUPERCUERPO |