| En algunas ocasiones como miembros de alguna iglesia en el tiempo de alabanza y adoracion al Se�or estamos en la Presencia Divina, pero de vez en cuando abrimos los ojos para vigilar a nuestros hijos peque�os; si estan haciendo algo incorrecto llamese ruido o jugando o alguna cuestion de distraccion para otras personas les llamamos la atencion lo que equivale a "salirnos momentaneamente del lugar Santisimo". Acostumbramos llevarles algun juguete peque�o o darle algun dulce para entretenerlos por unos minutos, pero en cuanto se fastidian comienza la inquietud de nuevo. Si tan solo como padres comprendieramos que si es tiempo de alabar y/o adorar, deberiamos ense�ar a nuestros ni�os a hacerlo, a levantar sus manos, a saltar, a postrarse, a correr, a cerrar sus ojos, etc. Nos molestamos de sus comportamientos pero: �cuando nos hemos tomado la delicadeza de ense�arles a hacer LO QUE TIENEN QUE HACER? No importa que edad tenga tu hijo o hija, si ya puede caminar, bien puedes hacerlo. A lo mejor ni hablar sabe, pero �que bendicion seria que aprendiera a alabar corporalmente al Se�or aun antes de saber hablar! Ese ni�o seria ministrado desde peque�o a hacer lo que a veces muy tardemente otros aprenden a hacer. Miremos un ejemplo en la Escritura: 1Sa 1:20 Aconteci� que al cumplirse el tiempo, despu�s de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo ped� a Jehov�. 1Sa 1:21 Despu�s subi� el var�n Elcana con toda su familia, para ofrecer a Jehov� el sacrificio acostumbrado y su voto. 1Sa 1:22 Pero Ana no subi�, sino dijo a su marido: Yo no subir� hasta que el ni�o sea destetado, para que lo lleve y sea presentado delante de Jehov�, y se quede all� para siempre. 1Sa 1:23 Y Elcana su marido le respondi�: Haz lo que bien te parezca; qu�date hasta que lo destetes; solamente que cumpla Jehov� su palabra. Y se qued� la mujer, y cri� a su hijo hasta que lo destet�. 1Sa 1:24 Despu�s que lo hubo destetado, lo llev� consigo, con tres becerros, un efa de harina, y una vasija de vino, y lo trajo a la casa de Jehov� en Silo; y el ni�o era peque�o. 1Sa 1:25 Y matando el becerro, trajeron el ni�o a El�. 1Sa 1:26 Y ella dijo: �Oh, se�or m�o! Vive tu alma, se�or m�o, yo soy aquella mujer que estuvo aqu� junto a ti orando a Jehov�. 1Sa 1:27 Por este ni�o oraba, y Jehov� me dio lo que le ped�. 1Sa 1:28 Yo, pues, lo dedico tambi�n a Jehov�; todos los d�as que viva, ser� de Jehov�. Y ador� all� a Jehov�. 1Sa 2:11 Y Elcana se volvi� a su casa en Ram�; y el ni�o ministraba a Jehov� delante del sacerdote El�. 1Sa 2:18 Y el joven Samuel ministraba en la presencia de Jehov�, vestido de un efod de lino. 1Sa 2:19 Y le hac�a su madre una t�nica peque�a y se la tra�a cada a�o, cuando sub�a con su marido para ofrecer el sacrificio acostumbrado. Este es un ejemplo biblico que lo que te digo es correcto a los Ojos de Jehova. Ense�a a tu hijo / hija a adorar y alabar y cuando fuere grande, no se apartara del Camino. Siembra en ellos ejemplo y conocimiento y cosecharas un hijo de bendicion. Hazlo desde ya, tal vez desde tu casa y en la iglesia tambien. No te costara mucho trabajo hacerlo porque los ni�os al igual que nosotros los adultos, reacciona nuestro cuerpo con la musica. Si te decides a hacerlo estaras cultivando un adorador en potencia y Dios te mirara con agrado. Oscar Castillo Marin Pastor. |
| LA ALABANZA EN LOS NI�OS |