– Camarero, tráigame una botella de agua.
– Aquí la tiene, señorita.
– ¿La tienes grande?
– No creas, son los pantalones que me quedan estrechos.
– Se ha terminado.
– ¿Qué?... ¿La cerveza?
– No, lo nuestro.
– ¡Coño, qué susto me habías dado!
– Hija, ¿qué tal por Londres?
– De puta, madre.
– Me alegro mucho, hija.
– Madre, creo que no me has entendido...
– Cariño, ¿te he dicho que con los años más te quiero y estás más guapa?
– Que te traiga una cerveza, ¿no?
– Y aceitunitas...
– Muy chula tu habitación, pero... ¿Por qué la tienes forrada de fotos de Cuenca?
– Tú ponte cómoda...
– La cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminar, porque no tiene, porque le...
– ¡Paco, por Dios, dale ya el andador a mi madre!
– ¡Aguafiestas!
– “Cuaderno de bitácora. Fecha estelar 2334. El alien trata de dar a luz una nueva criatura.”
– Paco, por Dios, ¡ Deja a mi madre cagar tranquila !
– Paco, ayer me dieron por detrás en el coche.
– ¿Supongo que haríais los papeles para el seguro?
– Paco, creo que no me has entendido...
– Soy muy tímido.
– ¡ Oyeee , me estás tocando las tetas !
– Sí, pero con mucha, mucha vergüenza.
– Ya no me escuchas cuando te hablo, Pepe.
– Cualquier cosa, Concha, una tortilla o algo ligerito.
– Mi hija es lesbiana.
– ¡Qué asco!, ¿cómo te enteraste?
– La encontré con la tuya.
– Patrón, me gusta mucho su coche nuevo.
– Muchas gracias. Si trabajas duro y con mucho esfuerzo...el próximo será mejor.
– Paco, ¿te frío un huevo ?
– ¿ Y por qué no te fríes una teta, María ?
(En una reunión de amigas, una de ellas:)
– El otro día me dijo un tío:
“Quiero un hijo tuyo”...
y le dije:
“Llévate al mayor, que es el que más come”.
– ¿Cuántas horas dura tu jornada laboral?
– Ocho.
– ¿Computadas?
– Con putadas, once.
– ¿Por qué si comemos lo mismo tú eres flaca y yo gorda?
– Depende de la constitución.
– ¿Y en qué artículo de la Constitución dice que yo soy la gorda?
– Papá, ¿Qué es primero en lo que te fijas cuando ves una mujer bonita?
– En que tu madre no me vea.
– ¿Profesión?
– Técnico superior en sistemas de refrigeración de materiales de construcción.
– ¿El que moja los ladrillos en las obras?
– El mismo.
– Camarero, me gustaría invitar a aquella chica. ¿Qué está tomando?
– Un wisky Glenfiddich de 15 años.
– Pues póngale otro hielo de mi parte.
– Hola, ¿Servicio técnico?
– Sí.
– No funciona el router.
– ¿Qué luces tiene encendidas?
– Las del salón y las del baño.
– Déjelo, le mando al técnico...
– Buenas tardes, vengo para la entrevista laboral.
– ¿Tiene experiencia?
– Sí, con esta ya son 35 entrevistas.
– Doctor, creo que tengo candidiasis vaginal.
– Pues yo creo que lo que pasa es que eres un poquito hipocondríaco, Jose Luis.
– Puede.
– Buenas, ¿me da una caja de preservativos?
– ¿Algún tipo especial?
– Qué va, mi marido, como siempre.
– Oye mamá, ¿qué hay para comer?
– Comida.
– Ah, muy bien. Ya me dieron el resultado del examen final.
– ¿Qué sacaste?
– Una calificación.
– Oye Mari... ¿Y tu marido?
– En el jardín.
– No le veo.
– Tienes que cavar un poco...
– Oye, ¿eres comunista, no?
– Sí, claro...
– Entonces puedo ir a tu casa y llevarme la tele...
– Libros, mejor llévate libros, te hace más falta.
– Venía a inscribir a mi hija en el Registro Civil.
– ¿Cómo se llama la pequeña?
– Débora.
– ¿Está seguro, seños Nabos?
– Sí, sí, segurísimo.
– ¡ Te voy a dar una patá en el hueso de la pierna que te vas a enterá !
– Se dice tibia.
– ¡ Tibia dar una patá en el hueso de la pierna que te vas a enterá !
– Hola cielo, ¿cómo estás?
– Parcialmente nublado, con probabilidades de lluvia.
– Oye, ¿tienes novio?
– ¿Dónde? ¡Quítamelo! ¡QUÍTAMELO!
– Oye, ¿y a ti por qué te llaman “El Toro”?
– ¡Bah!, muuuuuuuuuuuuuurmuraciones.
– Mamá, ¿en Hallowen me puedo disfrazar con el uniforme del Real Madrid?
– No hijo, la idea es que des miedo, no pena.
– ¡ Pero Pepe ! ¿Qué haces masticando el cable del ADSL?
– Estoy desayunando fibra.
– ¡ Pero eso es fibra óptica !
– Mejor para la vista.
– ¡ Dios....!
– Quítate la falda.
– Vale.
– Quítate la blusa.
– Vale.
– Quítate el sujetador.
– Vale.
– Y ahora las bragas.
– Ya está.
– ¡Y que sea la última vez que te pones mi ropa, Manolo!
– ¿Me quieres?
– Sí.
– ¿Me quieres?
– Sí.
– ¿Me quieres?
– ¡Sí, joder!
– ¿Lo ves? Sólo me quieres para el sexo.
– ¿Qué sabe de Historia de España?
– Mucho, es mi asignatura favorita.
– Bien, dígame una de las colonias españolas del siglo XIX.
– Nenuco. (*)
– Gracias, ya le llamaremos.
( * Marca comercial española de colonia para niños.)
– Qué bonito perro, ¿cómo se llama?
– Wi-Fi
– ¿Wi-Fi? ¿Por qué?
– ¡¡¡ Porque se lo robé a mi vecino, jajajaja !!!!
– ¿Y tu media naranja?
– No tengo, soy un limón salvaje.
– ¿Me podría decir su número de DNI sin la última letra, por favor?
– Claro, a ver si te piensas que por ser rubia soy tonta. Anota: Siet...cinc...nuev...och...
– Deberías dejar la cerveza.
– Mi abuelo vivió 92 años.
– ¿Bebiendo?
– No, sin meterse en la vida de los demás.
– ¡ Eres un cabrón ! ¡ Te has llevado a mi mujer !
– También a tu suegra...
– Hombre, visto así....
¡ No me amenaces con irte, porque te pago el taxi !
22:00 – Paco, ¿qué es más importante para ti, yo o el fútbol?
23:45 – Tú, mi vida.
A las mujeres políticas que se las dan de “políticamente correctas”:
Si dices “potavozas” y dices “miembras”, entonces tampoco eres un “cargo público”, sino una “carga pública”.
¡¡ Cómo cambia el cuento !!
Querido Lobo:
La abuelita murió. Tenemos que inventarnos otra excusa para vernos.
Te quiere, Caperucita.
– - - - - - - - - - -
Querida Caperucita:
Me haré pasar por la abuela. Cobraremos su pensión y viviremos del cuento.
Siempre tuyo, Lobo.
– Martínez, ¡dónde va usted tan raudo, circunspecto, asaz y atribulado?
– Pues iba a cagar, pero ahora voy a por un diccionario.
Van tres tíos, un pesimista, un optimista y un realista, caminando por un tunel oscuro.
El pesimista lo ve todo negro.
El optimista ve luz al final del túnel.
El realista ve el tren que se acerca.
Y el maquinista piensa “¿Qué hacen esos tres gilipollas caminando por las vías?”
Los jóvenes y la eutanasia. Comentario de un chaval joven a otro:
– Anoche mi madre y yo estábamos sentados en la sala hablando de cosas de la vida. Entre otras, estábamos hablando del tema vivir y morir.
– Le dije: “Mamá, nunca me dejes vivir en estado vegetativo, dependiendo de máquinas y líquidos de una botella... Si me ves en ese estado, desenchufa los artefactos que me mantienen vivo. Prefiero morir.”
– Entonces mi madre se levantó con cara de admiración... y me desenchufó el televisor, el cable de Internet, el PC, el MP3/4, las videoconsolas de juegos, el teléfono fijo, me quitó el móvil, el iPod y... ¡me tiró todas las cervezas!
– ¡¡La madre que la parió!! ... ¡¡CASI ME MUERO !!
– ¡Qué bonito es hacer el amor con tu mujer mientras tus hijos están en el colegio!
– ¡Pero tú no tienes mujer ni hijos!
– Creo que no me estás entendiendo.
– Torre de control...
– Adelante.
– Aquí el vuelo 47298531806, volamos sin combustible. ¡Solicitamos pista urgente! ¡Vamos a estrellarnos!
– ¿47 qué?
– Paco, ¿qué tal en la piscina con los niños?
– ¡Estoy hasta los huevos!
– Entonces no cubre mucho.
– ¿Viene por el puesto de chef?
– Sí señor.
– ¿Qué sabe de cátering?
– Estudió conmigo en la Primaria y creo que está embarazada.
– ¡Mi vida es una mierda, estoy al borde del suicidio!
– Anímate hombre, verás cómo superas lo de los cuernos de tu mujer.
– ¿Qué cuernos?
– ¿Tú hablas con tu marido después de hacer el amor?
– Si tengo saldo lo llamo ; si no, ¡que se joda!
Discusión matrimonial:
– ¡No lo aguanto más! ¡35 años que no paras de corregirme!
– 36 años Paco, 36.
– ¿Por qué no se detuvo al escuchar la sirena?
– Porque son seres mitológicos y su canto conduce a los hombres a la muerte.
– Sople aquí, por favor.
– Me han dicho que si hago una hora y media de gimnasio al día, una dieta estricta y nada de alcohol, podré presumir de cuerpo en la playa.
– ¿Y qué vas a hacer?
– No ir a la playa.
Compañero y compañera de trabajo tomando algo en el bar.
– Creo que ya es hora de que todos sepan de nuestro noviazgo. -(El)
– ¡Pero si no somos novios! -(Ella)
– ¿Ves? ¡Ni tú lo sabías! -(El)
– Mi mujer es la reina de la casa y mi hija la princesa.
– ¿Y tú serás el rey?
– No, yo el bufón. El rey es el perro.
– ¿Cómo se hace un pacto con el diablo?
– Sacas turno en el registro civil, dos testigos, y decís “Sí quiero”.
– ¿Cómo llevas la dietAAAAAAAH!!!! ¡Me has mordido, gilipollas!
– ¡Mátame, no quiero seguir viviendo así!
– ¡Pero si la empezaste ayer!
– Hoy me siento insultante.
– Querrás decir exultante.
– ¡Me siento como me da la gana, gilipollas!
– No me gustan los bordes.
– ¡Ni a mí las gordas, no te jode, y aquí me ves!
– Me refería a la pizza.
(Incómodos 30 minutos en silencio en la primera cita)
– ¡Eso que hace está prohibido!
– Señor agente, traigo la bolsita para recoger la caca.
– ¡Que se suba los pantalones!
– Paco, después de un año me he dado cuenta que eres un gilipollas.
– ¿Tan gilipollas eres que para darte cuenta de ello haya tenido que pasar un año?
– ¿Me quieres?
– Sí, mucho.
– ¿Más que a tus perros?
– ¡No me presiones!
– Doctor, quiero aumentarme el pecho.
– Muy bien, señora. ¿Y su marido la apoya?
– No, no. De momento sólo yo el pecho.
– ¿Me has tirado una copa encima?
– Creí que te quemabas.
– ¡Yo bailo así, hijo de puta!
– Tenemos un 41 en la esquina de Madison con la 53.
– ¿Robo con rehén?
– No, unos tacones monísimos y de mi talla.
– De verdad, me agotas.
– ¿Vuestras familias también llaman al seguro de vida “los muertos”?
Porque en la mía se oyen frases como:
“Ya han llegado los muertos”
“Los muertos han sido nosecuantos este mes”
“Todavía no me han llegado los muertos”
Hoy le dije a mi hija “Pásame el periódico, por favor”, a lo cual ella me contestó:
– Mamá, estás vieja y desactualizada y no encajas en el mundo de hoy.
Entonces me pasó su iPhone.
Bueno, resumiendo para no hacer muy larga la historia: La mosca está muerta, el iPhone roto, y ella llorando.
Hombre casado con mujer culturista deja a su mujer para irse con una zaragozana. Y es que más vale maña que fuerza.
¿Sabíais que en la flora vaginal se encuentran un montón de lactobacillus?
Comerse un coño es básicamente como beberse un yogurt Actimel.
Descubierta una molécula especial en los políticos españoles. Su fórmula: Calcio, bromo, oxígeno, neon y azufre (CaBrONeS).
– Me he comprado un teléfono móvil moderno, va muy bien, pero la batería dura muy poco, tengo que cargarla cada día y medio o dos días.
– ¿Qué batería tiene el móvil?
– Es una batería de litio.
– Pues cámbiala por una batería de más capacidad, de litio y medio o dos litios...
– ¿'Cuac' es mi problema, doctor?
– Usted padece una patología.
Llevé a mi hija de 7 años a mi oficina. Entró y se puso a llorar.
– ¿Qué te pasa? -le dijimos todos muy preocupados.
Me responde entre solozos:
– ¿Dónde están todos los payasos con los que dices que trabajas?
– ¿Sabes el chiste del camello?
– No.
– ¡Pues joróbate!
Llegué a casa, fui a la nevera y vi una nota de mi mujer pegada en la puerta de la nevera.
“Tengo que irme. Esto no funciona.”
Abrí la nevera y la vi repleta y funcionando correctamente. No entiendo qué me quería decir mi mujer.
– Doctor, cada vez me veo más viejo, gordo y feo. ¿Qué tengo?
– Razón.
– Hay que aprender a decir NO.
– ¿Vamos por una cerveza?
– NO veo por qué NO.
– Mi amor, estoy embarazada. ¿Qué te gustaría que fuera?
– Una broma. ¿Y a ti?
– ¡Que sea tuyo!
– Abuelo, ¿qué estás leyendo?
– Un libro de historia.
– ¡Pero eso es un libro de pornografía!
– Para ti será pornografía, pero para mí es historia.
En el restaurante:
Clientes: – No comemos ni lácteos, ni huevos, ni carne, ni gluten... ¿Qué nos recomienda pedir?
Camarero: – Un taxi.
– ¿Cinco días su marido muerto y no se dio cuenta?
– La verdad es que no era de hablar mucho.
– Pero... ¿y el olor?
– De ducharse tampoco...
– Oye Paco, si te digo que me he acostado con tu mujer, ¿quedamos como amigos?
– No.
– ¿Entonces como enemigos?
– No.
– ¿Entonces cómo quedamos?
– Igualados.
Te voy a regalar un GPS para que seas sólo tonto y no tonto perdido.
Mi esposa y yo estamos discutiendo por culpa de las vacaciones. Yo quiero ir a Cancún y ella quiere ir conmigo.
– ¿Cómo llamas a una persona que es feliz los lunes?
– Jubilado.
– Háblame de ti, ¿qué te gusta?
– Los torreznos.
– ¡Jajaja!, no, me refiero a cosas intangibles, como pasear, conversar, la lectura...
– El olor a torreznos.
– Paco, ¿se me notan mucho los michelines con este tanga?
– ¿Qué tanga?
– Hola abogado, ¿cómo va mi caso?
– Joven, le voy a ser sincero. Si puedes escaparte esta noche, mejor.
– ¿Qué te dijo el médico?
– Que tengo sonrisa simpática y que sea feliz.
– Lee bien, dice: Cirrosis hepática y sífilis.
– Manuel, ¿por qué hay un pentagrama dibujado con sangre, velas negras en el suelo del baño y las paredes están llenas de crucifijos al revés?
– Me has dicho que usara algo demoníaco para limpiar el baño.
– ¡Dije "algo de amoníaco", gilipollas!
– ¿Y este vacío de 3 años en su currículum a qué se debe?
– He estado en la cárcel por cargarme al último entrevistador que me dijo que ya me llamaría.
– Empiezas el lunes.
– El martes.
– Vale.
¿Sabías que la hélice de un avión sirve para mantener fresco al piloto?
De hecho, cuando ésta se detiene, el piloto empieza a sudar.
– Cariño, ¿tú crees que soy tonta?
– Afirmativo.
– Jo, venga, dime sí o no.
– ¿Me dices inútil? Este inútil va a preparar la comida más deliciosa que hayas probado.
– Estás metiendo la lechuga en la lavadora.
– Hay que lavarla, ¿no?
– Cariño, ¿me pasas el salero?
– Imposible, ese arte que yo tengo no se puede compartir.
– ¿Acepta usted al hijo de Dios como su salvador?
– ¿De qué se supone que me ha salvado?
– De la condena eterna.
– ¿Y quién me condenó?
– Dios, él lo hizo.
– A ver, a ver, ¿Dios va condenando a toda la gente y después viene su hijo a salvarla?
– ¡Así es!
– La verdad, me parece un turbio negocio familiar en el que no quiero verme envuelto...
– ¿Será que cuando uno envejece, cambia de color?
– ¿Por qué?
– Porque antes mi mujer me decía “príncipe azul” y ahora me dice “viejo verde”.
(En un restaurante, el camarero a una señora que cena sola).
– Señora... ¿desea una copa de vino?
– No gracias, es malo para mis piernas.
– ¿Se le hinchan?
– No, se me abren.
En un templo budista, conversación entre un novicio y el monje instructor:
– Maestro, cuando un hombre se afeita el culo, ¿es maricón?
– Hijo mío, todo aquel que limpia su casa es porque espera visita.
– Papá, ¿cómo andas de geografía?
– Estupendamente, ¡pregunta!
– ¿Dónde queda Filadelfia? (*)
– En la nevera, al lado de los “petisuies” (**).
(En España: * Filadelfia = Marca de ciertos productos lácteos ; ** petisuie = Cierto tipo de yogurt en vasitos de pequeño tamaño)
– ¿Qué quieres hacer antes de morir?
– Biajar en glovo, escrivir un livro, tener un ijo i prantar un arvol.
– Tampoco te agobies con lo del libro.
– ¿Y de qué murió?
– Lo mató la Soledad.
– ¿Vivió siempre solo?
– No, la Soledad era su novia, lo encontró con la Yesica y lo mató.
– Mamá, ¿tienes preferencias entre mi hermano y yo?
– ¿Estás loco? Para mí sois absolutamente iguales tú y mi campeón.
– Mi mujer hace tres días que no me habla.
– ¡Cuídala! Mujeres sí ya no quedan.
– Cariño, me voy a correr.
– Se dice “hacer running”.
– Pues te voy a hacer running en toda la cara.
– Papa, el vecino dice que no nos presta el taladro porque se gasta.
– ¡Qué tacaño y miserable es el cabrón!
– ¿Y ahora?
– Pues nada, coge el nuestro.
Reunión en la oficina del jefe con varios empleados:
– Hagamos “brainstorming”.
– ¿En qué consiste, jefe?
– En decir lo primero que se le venga a la cabeza.
– ¡Hijo de puta!
– Es una persona singular...
– Claro, si fueran varias personas, sería plural.
– Cruzaría cielo, mar y tierra, caminaría descalzo entre espinas con tal de verte...
– ¡Ay, qué bonito, mi amor! ¿Vienes hoy?
– No, está lloviendo.
– ¿Cómo te reconoceré?
– Llevaré un botijo.
– ¿En qué mano?
– A mi marido le han mandado a trabajar a un país árabe.
– ¿A Libia?
– ¿Que si alivia? ¡Me tenía hasta el coño!
– Papá, ¿qué se siente al tener un hijo tan requeteguapo?
– Pues no lo sé hijo, pregúntaselo a tu abuelo.
– Mira hijo, esta foto es de cuando contraí matrimonio.
– Contraje.
– ¡Claro, coño, no iba a ir en chándal!
– No dices bien ni una frase hecha, tío.
– Ni falta que me importa.
– ¿Sois muchos en la cocina del restaurante chino?
– Cuatro pelagatos.
(Mientras fuman un porro)
– Tronco, antiguamente, cuando íbamos en burro, ¿cómo llevaban a la gente al hospital?
– En amburrancias.
– Claro...
– ¿Me hago otro?
– Más flojito.
– Veo a Patxi muy mal, tío.
– Ha muerto su padre y le ha dejado secuelas.
– Se dice ikastolas.
En Japón inventaron una máquina que atrapa ladrones.
En 5 minutos atrapó a 20 ladrones.
Luego la probaron en Alemania.
En 5 minutos atrapó 10 ladrones.
Luego la probaron en España.
En 2 minutos robaron la máquina.
– Adán, ¿dónde estamos?
– Pues si estamos desnudos, no tenemos casa, ni trabajo, ni dinero, y nos dicen que esto es el Paraíso, sin duda estamos en España.
– ¿Qué haces sin ropa?
– Nada suegro, su hija estaba melancólica y me la follé.
– ¡¡¡¿ME LA QUÉ?!!!
– Melancólica, así como tristecilla.
– Tiene que dejar el azúcar, la harina y las cervezas...
– Muchas gracias, doctor.
– No soy doctor. Soy cajero y su tarjeta no pasó.
– Hoy me han dicho un piropo nuevo.
– ¿Ah, sí?
– Me han dicho que soy una mujer explosiva o algo así...
– ¿Te han dicho “petarda”?
– Sí, eso mismo.
– Ya...
– Según ella soy un inmaduro.
– ¿Y qué le dijiste?
– Nada, le saqué la lengua.
– ¡Papá, papá, nos han robado el coche!
– ¿Has visto quién era?
– No, pero le he cogido la matrícula.
– ¡Olé mi niño, 43 años tiene el gilipollas!
– Cariño, pero ya dijimos que después de casarnos podría seguir yendo al bar con los amigos...
– Paco, por Dios, al menos espera que salgamos de la iglesia.
– ¡Pfff, ya empezamos!
– Soy el genio de la lámpara y te concedo tres deseos.
– No me lo creo.
– Prueba.
– Quiero una lata de berberechos de Mercadona sin arenilla.
– ¡HIJO PUTA!
(Va de bebedores)
– ¿Y qué haces con las cervezas que te sobran después de una fiesta?
– Perdón, no entiendo la pregunta.
– Tiene mucho dolor, tenemos que infiltrarle.
– OK, ¿cuál será mi nombre en clave?
– ... digo corticoides.
– Diego Corticoides, me gusta como suena.
Ella conducía tan mal, que el GPS le dijo:
“En cien metros deténgase a la derecha, que yo me bajo.”
– ¿Eres tonto o qué te pasa?
– Elijo “Qué te pasa”.
– Papi, estoy pensando seriamente en ingresar en el crimen organizado.
– ¿En cuál área, hijito? ¿Política, religión, prensa o poder judicial?
– Nuestros estudios indican que usted tiene la inteligencia de un niño de 7 años.
– ¿Y se la tengo que devolver?
– ¿Cómo conoció a su marido?
– Yo era farmacéutica y me vino a pedir condones. Y le pregunté: ¿Qué talla?
– Y me contesto: XXXXL
– Hasta después de la boda no me di cuenta que era tartamudo...
En la escuela:
Profesora: ¿Capital de España?
Los alumnos al unísono: ¡La mayor parte en Suiza!
– ¡Mamá, un OVNI se ha llevado a papá!
– No te preocupes, mañana estará de vuelta... Venían buscando vida inteligente.
– Cariño, que el niño dice que la existencia es un pozo de desolación, un paréntesis cruel entre la nada y que no halla cosuelo en este mundo carente de sentido.
– Pues ya verás cuando sepa que además hay coliflor para cenar.
– La estamos llamando porque su hijo se porta muy mal en el colegio.
– Pues en mi casa también y no los llamo a ustedes.
– Oye, tengo sueño.
– Pues duerme.
– Tengo hambre.
– Pues come.
– Te amo.
– ¡Que te duermas!
– Antonio, hueles a fulana. ¿De dónde vienes?
– De ayudar a tu madre con la compra.
– ¿Eres mecánico?
– No, abuela.
– ¿Y toda esa grasa?
– ¡Joder abuela, déjame en paz!
– No aguantas ni una broma, puto gordo.
Matrimonio andaluz de mediana edad:
– Paco, que me voy con mis amigas a tomar un cafelito.
– ¿Y dónde vas con esa falda tan corta? Esa falda es muy corta para salir.
– Paco, ¿hablamos de cosas cortas? –(dicho con cierta guasa)
– No, la verdad es que te queda estupendamente.
Él declarándose a ella:
– He cruzado océanos furiosos, inhóspitas tierras y desiertos abrasadores para decirte que...
– ¿Traes cerveza?
– Mmmmh... no.
– Pues a tomar por culo.
– Paco, nunca me escuchas cuando hablo.
– ¡Que síiiiii...!
– A ver, ¿qué he dicho?
– ¿No te acuerdas de lo que has dicho? ¡Madre mía, Trini...!
Señora mayor en la farmacia, dirigiéndose a la farmacéutica:
– El médico me recetó unas pastillas para hacer el amor.
– No señora, en la receta pone “Paracetamol”.
– Papá, soy lesbiana.
– ¡¿Qué?!
– Yo también, papá.
– ¡Mierda! ¿A nadie en esta casa le gustan los hombres?
– ¡A mí!
– ¡Tú cállate, Alejandro!
– Después de 15 años de casada, ¿a ti qué es lo que más te pone de tu marido?
– El sonido que hace la puerta cuando se marcha.
– Papá, ¿soy adoptado?
– Si fueras adoptado, ¿tú crees que te hubiéramos elegido a ti?
– Para ganarte el amor eterno de la princesa, tienes que conseguir la lengua del dragón.
– Aquí la traigo.
– ... la sangre de una doncella virgen...
– Tomad.
– ... y abrir una lata de mejillones sin que salpique.
– ¡Me cago en mi puta madre!
– Hoy hablaremos de Gottfried Leibniz, que vivió a caballo entre los siglos XVII y XVIII.
– ¡Pues acabaría con los huevos guapos!
– ¡Peláez, fuera de clase!
– Bienvenido a los X-Men. ¿Cuál es tu mutación?
– Siempre regreso con mi ex.
– Tú no eres mutante, tú eres mutonto.
(X-Men, Patrulla-X en España, es un equipo de superhéroes ficticios de los cómics estadounidenses de Marvel Comics que defienden la libertad y la justicia. La mayoría son humanos mutantes con superpoderes)
– Vengo a ingresar en los X-Men.
– ¿Superpoder?
– Provoco dislexia.
– ¡Jajajaja, qué gilipollez más glande! ¡Qué estantería, for pavor! ¡Kakakaka!... Un memento.... ¡Miedra! Perro qué... ¡Serás carbón! Parra. ¡Que parres! ¡Me vago en tus tuertos higofruta! ¡Acetato! ¡Estás acetato, pero parra!
– Hola, quiero pertenecer a los X-Men.
– ¿Cuál es su superpoder?
– Le gano las peleas a mi novia.
– ¡No jodas! Bienvenido.
– ¿Es el club de los hombres con superpoderes?
– Sí. ¿Cuál es su superpoder?
– Soy obrero y voto a la derecha.
– Bienvenido, le llamaremos Subnormán.
(Dos señoras mayores:)
– Paquita, ¿tú tienes todavía orgasmos?
– Pues no lo sé, María. Después lo miro en casa, pero creo que tengo gladiolos.
– ¿Tú sabes que los españoles, de cada tres palabras que decimos, dos son palabrotas?
– ¡Coño, no jodas!
Torero en la noche de bodas:
– María, yo no sabía que tú no fueras virgen.
– Ni yo que te faltara un huevo.
– ¡Joder, que lo mío fue en una corrida!
– ¡Coño, y lo mío también!
(Conversación entre dos señoras de la tercera edad:)
– No sé que hacer, María, mi marido se come las uñas.
– Escóndele la dentadura.
(Otras dos señoras bastante mayores:)
– ¡¡Oye!!, ¿estás sorda? –(alzando la voz)
– Sí, un poquito nada más, pero ya estoy a dieta.
– Cariño, ¿por qué me elegiste a mí?
– ¡No me digas que se podía elegir!
Cuidado con lo que se desea:
Una mujer puso un anuncio en Internet: “Busco marido”
Y al día siguiente recibió miles de mails que decían “¡Te puedes quedar con el mío!”
– Soy vegano.
– ¡Pero estás comiendo jamón!
– Es de bellota.
– Papá, dame un consejo sobre el amor.
– Pon todo a tu nombre.
– Oye, ¿de dónde eres?
– De Noruega
– ¡Rayos y centellas!
– ¿Y tú?
– De Galicia.
– ¡Rallas y centollos!
(En la escuela)
– Tercera persona singular del presente de indicativo del verbo talar.
– Tala.
– Construya una frase.
– Tala cosa mu mal.
– Y peor que se va a poner. Cierre al salir.
(Pareja en la ventanilla de un teatro):
– Déme dos entradas para el teatro.
– ¿Dos entradas para Los Miserables?
– ¡Oiga, somos pobres, pero no insulte!
– ¿Cuándo fue su última relación sexual?
– ....
– No llore, intente recordar.
– Si aciertas una adivinanza, follamos.
– Vale.
– Un animalito verde, con ojos saltones, que vive en charcas, croa y salta...
– ¡Cocodrilo!
– ¡ACERTASTE!
– Aquí tienes, agua con gas fresquita. ¿De dónde eres, preciosidad?
– Ottawa
– Ahora mismo te la traigo. Por el acento y la sed, seguro que eres de Murcia, ¿a que sí?
– ¿What?
– ¿Tú eres católico, apostólico y romano?
– ¿Y tú dórico, jónico y corintio?
– ¿Qué dices, tío...?
– Yo qué sé. ¡Has empezado tú!
– Yo antes era militar.
– ¿Y ahora?
– Ahora soy actor porno y voy a escribir mis memorias.
– ¿Y cómo se llamará el libro?
– “De cabo a rabo”.
– ¿Por qué vas con el pene fuera?
– Porque me duele mucho una muela.
– ¿Y eso qué tiene que ver?
– No sé, pero todos me dicen lo mismo, ¡sácatela!
– ¿Cuándo nos volveremos a ver?
– La próxima vez que no me dé tiempo a esconderme.
– Una forma de ser feliz es ignorar a la gente idiota...
– Buena frase, ¿de quién es?
– Hacer como si no existieran...
– Ya, ¿de quién es?
– Y vivir.
– Hay una niña nueva en mi clase.
– Y... ¿es guapa?
– No lo sé, mamá, todavía no he hablado con ella.
– Maaari, ¿qué coños le pasa a la báscula que sale huyendo?
– ¡Eso es la Roomba, gilipollas !
– ¿Por qué llegas tarde?
– Es que a un señor se le perdió un billete.
– Ah, ¿y lo ayudabas a buscar?
– No, lo estaba pisando, pero no se iba.
(Pareja joven, ella a él:)
– Te voy a dejar porque nunca entiendes lo que te digo.
– ¿Dónde me vas a dejar?
(Otra pareja joven)
– No gano para disgustos. -(ella)
– Al menos me tienes a mí. -(él)
– ¿Ves? Otro más. -(ella)
– Según su currículum, tiene usted una memoria increíble.
– Así es.
– A ver, ¿que ocurrió en París el 14 de julio de 1789? *
– ¿A quién?
( * Revolución francesa, la toma de la Bastilla)
– ¿Por qué conduce con gafas de sol si es de noche?
– Soy ciego, agente.
– Ah, vale, puede continuar.
– ¿Viene alguien?
– No.
– Venga...
– No puedo dormir por mi déficit de atención.
– Cuenta ovejas.
– Una oveja, dos ovejas, una rana, un pato, ¡en la granja de Pepito, eeeeh Macarena!
– Cariño, tengo un amante.
– ¡Pues que se joda!
– Le he puesto brackets a mi hijo pequeño.
– ¡Ya estamos con los nombres extranjeros, con lo bonito que es Manolo o Antonio!
– Paco, ahí te dejo el sobre de la medicación, yo voy a ver si me zumbo al vecino.
– ¡No sé cómo tomarme eso!
– En un vaso con agua, hijo mío.
– ¡Qué sonrisa más bonita luce hoy mi niña!
– Papá, me afrieta fucho la goleta.
– ¿Cuántos años me echas?
– Cadena perpetua.
(Conversación por Whatsapp)
Hola, la moto me está fallando, pierde potencia, ¿qué puede ser? (21:22)
Hola, ¿necesitas un diagnóstico o un consejo? (21:22)
¿Cuál es la diferencia? (21:23)
El consejo es gratis. El diagnóstico tiene un costo, requiere de un técnico y que traigas la moto a servicio para una revisión. (21:24)
Ahh OK, entonces el consejo. (21:25)
El consejo es que traigas la moto al taller para hacer un diagnóstico. (21:26)
– Perdona, ¿estás sola?
– ¡¡ ESTOY SOLTERA, PERO NO ESTOY SOLA, y si en este momento me encuentro sola es porque quiero !!
– ¿... que si me puedo llevar esta silla?
– ¿Para qué llevas el paraguas si no va a llover?
– ¡Ja ja, habló el que lleva condones en la cartera!
(Niño de 4 años con su padre)
– Papá, he decidido casarme.
– Fantástico, ¿tienes alguna niña en mente?
– Sí, mi abuela. Ella me quiere, yo la quiero a ella también, y es la mejor cocinera y contadora de cuentos de todo el mundo entero.
– Está muy bien, pero tenemos un problema.
– ¿Qué problema?
– Sucede que ella es mi mamá. ¡Cómo te vas a casar con mi mamá!
– ¿Y por qué no? ¡Tú te casaste con la mía!
– Juan, el vecino dice que te ha hecho una raya en el coche aparcando.
– Dile que saco dos cervezas y bajo.
– Mamá, aún no sé que estudiar.
– ¿Qué te gusta?
– El jamón.
– En una escala del 1 al 10, ¿Cuánto te gusta discutir?
– ¿Puede ser del 1 al 15?
– No.
– ¿Por qué no?
– Hijo, ¡Feliz Navidad!
– Mamá, sabes que no me gusta la Navidad.
– Ah, ¿entonces qué hago con este iPhone 6?
– ¡Belén, campanas de Belén....!
– Abuelo, ¿tienes dientes?
– No.
– ¿Me cuidas el turrón?
– Mi esposa se enoja porque no sé decir Ignacio.
– Pero lo dices bien
– Lo sé, en fin, me voy a hacer ejercicio.
– ¿A dónde?
– Pues al Ignacio.
– Alcánzame el eso que dejé allá adentro de aquello.
– ¿El qué?
– Madre mía, Paco, pareces tonto.
– ¡Vaya zurullo de médico! Voy por un dolor de cabeza y me dice que el problema lo tengo en el culo.
– ¿Eso te ha dicho?
– Sí, Paco. Me ha dicho que es una infección en la cavidad sinusal, y la única cavidad sinusal que tengo es el culo.
– De eso doy fe.
– Me he comprado un sonotone que oigo caer una aguja a 50 metros.
– ¿Cuánto te ha costado?
– Ayer a las 11.
– ¿Cuál es su nombre?
– Es Pili González
– ¡Coño, como el ratón!
(Speedy Gonzalez : conocido ratón de dibujos animados en Norteamérica, mejicano y muy veloz corriendo)
– Escoja una carta, la que usted quiera.
– Es usted el peor cartero que he visto en mi vida.
– Me voy, dejo Facebook.
– Anda, tonta, ¿dónde más te van a decir “Guapa”?
– ¿A qué hora te va bien que pase por tu casa?
– A la que quieras, no te voy a abrir.
– Bonito perro, ¿es de raza?
– Pedigree de seis generaciones de Scottish Higland Lancaster White Terrier.
– ¿Y cómo se llama?
– Mistetas.
– Mira hija, los Reyes Magos te han traído el disco de Leticia Sabater.
– ¿No tenían carbón?
– Noto que me falta algo.
– Eso te lo notamos todos.
– Papá, ¿por qué no te gusta la gente de buen corazón?
– Porque soy cardiólogo.
– Buenas, le llamo de Jazztel, ¿tiene algún fijo en casa?
– Sí, mi marido, en la fábrica.
– Señora, me refiero al terminal.
– ¿El abuelo? Ya no trabaja.
– Cariño, después de tantos años juntos, ¿todavía te gusto?
– No, todavía no.
Él: – Cariño, esta noche me has insultado en sueños.
Ella: – En sueños, dice...
– ¿Tú que vás a hacer el 14 de febrero? *
– ¿Qué día cae?
– Jueves.
– Albóndigas.
( * Día de San Valentín)
– Me han recomendado leer para la dislexia.
– ¿Y qué estás leyendo?
– “Las tierras del Pilar”, de Kete Follen.
– Paco, ¿cómo llegas tan pronto a casa?
– ¡Es lo único que he encontrado abierto!
– Hola, le llamamos de la Agencia Tributaria.
– Dime, tesoro.
– Mamá, ¿por qué mi hermano y yo no nos parecemos en nada?
– Mira a tu padre, hija. ¿Crees que es para follárselo dos veces
– Soldado, deberíamos retroceder y escondernos detrás de esa roca.
– ¿Parapetarnos, mi sargento?
– Para que no nos vean, maricón.
– Paco, amigo, ¿qué te pasa?
– Estoy preocupado, mi hijo me ha dicho que de mayor quiere ser paracaidista.
– ¿El que siempre se deja la mochila en el colegio?
– Sí, ese.
– Mamá, quiero ser youtuber.
– Y yo quería la corrida en el culo, pero no dio tiempo y aquí tengo que estar aguantando tus gilipolleces, hijo.
– Anoche tuve un sueño húmedo contigo.
– ¿Ah sí? Mmmm.... ¿Y qué soñaste?
– Soñé que te ahogabas.
– Verá, me da un poco de vergüenza....
– Señora, como farmacéutico, soy un profesional.
– ¿Tiene Vaginesil? *
– Claro que sí, chochoseco.
( * = Medicamento para combatir la sequedad vaginal)
Papá, estoy enamorada de un chico que está muy lejos, ¿sabes?
Yo estoy ahora mismo en Cádiz y él vive en Cuba... Nos conocimos en Meetic, un sitio web de citas, nos hicimos amigos en Facebook, tuvimos largas charlas en WhatsApp, luego me propuso matrimonio a través de Skype. Hemos tenido dos meses de relacción a través de Twitter...
¡¡¡ Ay papá, necesito tu bendición y buenos deseos...!!!
¡¡Wooow, es realmente increíble!! Entonces casaros por Instagram, divertiros por YouTube, comprar a vuestros hijos por Amazon y que te los envíen a través de Seur, y si en algún momento te hartas de tu marido, ¡véndelo en Wallapop!
– Mi psiquiatra me ha recomendado que le cuente mis mierdas a un amigo, y te he elegido a ti.
– ¡Qué suerte...!
– Disculpen, ¿sus hijos cenarán con ustedes?
– ¡Claro!
– No, como no paran de dar por culo en otras mesas...
– Tu abuelo se la dio a tu abuela, yo a tu madre, y tú se la darás a tu mujer.
– ¿Qué es, papá?
– La razón en todo, hijo. La razón en todo.
– Perdone, pero con estos putos niños gritando histéricos, no he oído su pregunta.
– Decía que cuántos años lleva trabajando en guarderías.
– Trabajo en el Pentágono.
– Será el polígono.
– Eso.
– ¿Tú sabes kárate o alguna mierda de esas?
– ¿Lo dices porque soy chino?
– No. Lo digo porque te estás bebiendo mi cerveza.
– Abuelo, cuéntanos algún secreto de la abuela en la cocina.
– Se quitaba la dentadura para chuparme el nabo frente a la nevera.
– De recetas, ¡joder!
– Ah, ni puta idea.
(Durante la Creación, Dios creando los animales:)
– Te concedo el deseo de ser el animal que elijas.
– Perro.
– ¿Perro...? ¿No quieres ser gavilán, el más rápido y señor de los cielos, con una vista portentosa?
– ¿El gavilán se chupa la polla?
– No.
– Pues perro.
– Entonces, ¿clase media son los que tienen calefacción?
– Exacto.
– ¿Y los ricos?
– Los que pueden encenderla.
– Madrugo como los pájaros.
– ¿Siniéndote libre?
– Cagándome en todo.
– ¿Practicas algún deporte de riesgo?
– Sí, a veces doy mi opinión.
– Yo soy una persona que habla claro, de frente, sin rodeos.
– ¿Sin tapujos?
– ¡Si mampujas te meto una hostia que te arranco la cabeza, desustanciao!
– Hola, venía a la entrevista para el puesto de teleoperador.
– Oiga, no moleste, que estamos comiendo.
– Ah, disculpe.
– MAL. Pase el siguiente.
– Aquí tiene el caballero su chuletón veteado de vaca japonesa wagyu de seis años, poco hecho a la parrilla de carbón de encina tras una curación en cámara de 45 días, sal Maldón y patatas confitadas con una crema de hongos.
– ¿Y el kechu?
– Papá, ¿sabes algo de inglés?
– Claro.
– ¿Qué es un hacker?
– Es “hacker mate” y se dice cuando ganas al ajedrez.
– ¿Seguro?
– Segureision.
– Le he prestado un libro de Pérez Reverte a tu hermana.
– ¿Alatriste?
– No, a la otra.
– ¡Qué bien le queda a tu novia el casco de la moto!
– Y la chupa.
– ¡Qué suerte!
– Ya no tenemos edad para quedarnos con ganas.
– ¿Tú crees?
– Claro, y los dos queremos, ¿no?
– Sí, tienes razón.
– ¡Camareroooo, 10 croquetas más, por favor!
– Papá.
– Díme hijo.
– ¿Qué es dudar?
– A ver, ¿tú a quién quieres más, a papá o a mamá?
– A mamá.
– Pues que te lo explique ella, gilipollas.
– ¿ Cómo está mi hoy bizcochito?
– ¡ Que no me llames como si fuera un puto bollo !
– Pero bollito...
– ¡ Que me llamo Magdalena !
– La vida te sonríe.
– Se descojona.
– Eso.
– ¿Por qué te hiciste cura?
– Por tradición. Todos mis antepasados fueron curas: mi padre, mi abuelo, todos..
– Papá, ¿qué es un lobby?
– Es como un perri, pero más salvaji.
En la ferretería:
– ¿Me da tres alcayatas?
– ¿Con tacos?
– ¿Me da tres jodidas alcayatas, cabrón?
– ¡ Ostias, Paco, que me han dicho que te has casado !
– Sí, es que no me gustaba cocinar, limpiar ni planchar.
– Bueno, ¿y qué tal?
– Ahora ya me va gustando.
– ¿Normalmente llevas gafas?
– No.
– Te lo pregunto por la marca que tienes en la nariz.
– Es de las jarras de cerveza.
– Hijo, mírame esto del móvil que no me va.
– ¡ Dios mío, has conectado con el control de la Estación Espacial Internacional !
– ¿Pero me consume datos?
– Siempre llegas el último al curro, macho.
– Y cuando me voy el primero, ¿qué?
– Y... ¿cómo te va en la cárcel?
– Muy bien mamá. Tengo mi habitación, me dan de comer...
– Pórtate bien, que no te echen...
– Desnúdese.
– No, doctor, la enferma es mi madre.
– Pues que tosa.
– ¿Cómo sabes que mis pechos son operados?
– Porque se te ve la polla, Alfredo.
– He tenido un accidente y me he partido la columna.
– ¡DIOOOOS! ¿Y qué vas a hacer?
– Lo primero chuparme la polla, luego ya veré.
– Íbamos por el campo y nos salió un toro bravo, y mi cuñao le dio un par de muletazos...
– ¿Tu cuñao es torero?
– No, mi cuñao es cojo.
– Manolo, ¡qué ganas tengo de casarme y ser feliz!
– Aclárate, Paco, aclárate.
– ¿Cómo te reconoceré?
– Llevaré una pulserita de España y La Razón debajo del brazo. ¿Y yo a ti?
– No, yo al final no puedo ir.
– Me han llamado por teléfono y me han dicho que me ha tocado un crucero.
– ¿No será un timo?
– No creo.
– ¿Y dónde embarcas?
– En Madrid.
– Doctor, ¿cómo está mi marido?
– Siento decirle que lo hemos perdido.
– ¿Habéis mirado en el bar?
– Oye Pablito, ¿tú a quién quieres más, a papá o a mamá?
– Papá, no te enfades, pero creo que a mamá.
– ¡¡¡ MARIIII !!!
– ¿¡¡¡ QUEEEEE !!!?
– El niño, que lo he pillado fumando porros.
– ¡¡¡SE VA A CAGAAAAR !!!
– Hala Pablito, toda tuya, campeón.
– Paco.
– Dime, Maite.
– ¿Sabes qué es una de las cosas que más me gustan?
– ¿El qué?
– Dejar a un tonto con intriga.
– ¿Y eso?
– Luego te lo cuento.
– Paco.
– Dime, Maite.
– Tenemos que hablar.
– Vale, pero que la tele grande me la quedo yo.
Maite meciendo al bebé en brazos. Llega Paco de la calle cargado con una bolsa.
– Maite, que ya estoy aquí.
– ¿Y eso qué es?
– Esto es que he estado en El Corte Inglés comprándole a nuestro hijo la Play Station 5 que quería.
– ¿A nuestro hijo? -señalando al bebé.
– Hombre, además yo no soy nadie para quitarle la ilusión al niño.
– Pepe, te llamo porque estoy muy mojada y me estoy acordando de ti.
– Me estás poniendo caliente, cariño.
– Te has llevado mi paraguas, subnormal.
– Cariño, he invitado a mis padres a cenar, ¿no te importa, verdad?
– Que va, pasadlo bien y no vuelvas muy tarde.
– Mamá, ¿qué es un tejón?
– Una teja grande, como las que pone tu padre en la obra.
– ¿No es un animal?
– Sí, es un poco bruto, pero es tu padre.
– Bienvenido al Celler de Can Roca. Aquí tiene su café.
– ¡Pero si acabo de llegar!
– Ya, pero necesitamos que esté despierto para explicarle los platos.
En clase:
– El 80 por ciento habéis aprobado el examen matemáticas y podéis iros.
– Y el 40 por ciento restante, ¿qué hacemos?
– Hola, le llamamos de Durex. ¿Qué le pareció el preservativo que le enviamos el año pasado?
– ¡Joder, es que no me habéis dado tiempo de nada!
– Mi mujer siempre anda por casa como vino al mundo.
– ¿Desnuda?
– No, gritando.
(En la visita al médico)
– ¿Practica usted alguna actividad peligrosa?
– A veces contradigo a mi mujer.
– Señora García, su marido ha tenido un accidente de coche y ha quedado muy malherido.
– ¡Madre mía, ni herirse sabe!
Y Dios creó a la mujer y le dijo al hombre:
– Ahí te la dejo.
y se fue corriendo.
– Hijo, la cigüeña te va a traer un hermanito.
– ¿La cigüeña?... ¡Joder papá, si es que te follas todo lo que pillas!
– Un yogurín de 26 años me ha tirado la caña.
– Pues estarás contenta, es halagador que un hombre bastante más joven se sienta atraído por ti.
– ¡Que me ha tirado la cerveza, imbécil!
– Anoche mi marido se fugó con Paca, mi mejor amiga...
– Pero Cármen, ¿desde cuando Paca es tu mejor amiga?
– Desde anoche.
– No sabes mentir.
– Ahora no puedo hablar, voy pilotando un caza.
– ¿Cómo se quedó sordo su marido?
– Exposición a ruidos fuertes.
– ¿Trabaja en un aeropuerto o similar?
– No, no. Subió el volumen de la tele para poder escuchar una película de Mario Casas, y de repente saltó la publicidad.
(Conversación por Whatsapp:)
Podemos ir a cenar mañana si te apetece. Conozco un restaurante precisoso cerca de tu casa.
Me parece perfecto, y si está cerca de mi casa, mejor. Así que luego podemos venir aquí y te comes el postre... ;–)
Soy diabético.
Y gilipollas también.
– ¿Y en tu casa rezáis antes de comer?
– No, mi madre cocina bien.
– Diga su nombre.
– Peter O'Brian
– ¡Decídase por favor!
– Mama hazme algo para comer.
– ¿Por qué no te lo haces tú?
– No, da igual, no tengo hambre.
– Feliz día mundial de la ansiedad.
– Es mañana.
– Jo, tía, ¡qué guapo! ¿Y a qué se dedica?
– Estomatólogo.
– Tía, sabrá mogollón de tomates.
– Ya, tía.
– Mi hermana necesita a alguien que la escuche como tú a mí, cariño.
– ¡ GOOOOOL !
– Mamá, el plátano está blando.
– Pues dile que se calle.
(Verano 2021, durante la epidemia de Covid19)
– Hola. Le llamamos porque su hijo ha dado positivo y va a tener que quedarse en cuarentena 10 días.
– Entiendo. ¿Todo el verano no puede ser?
– Cariño, ¿a que con la dieta he perdido volumen?
– Claro amor, ya casi no te oigo.
– Este verano me voy de vacaciones a Venecia de cámping.
– Llévate el repelente.
– Que va, mi marido tiene que trabajar este verano, me llevo solo a los niños.
Hola, soy Paco y voy a contaros una de las peores experiencias de mi vida.
Mi vecina, que está divorciada, llama a mi puerta. Abro y me dice:
– Acabo de llegar y estoy con unas ganas locas de divertirme, de emborracharme y de follar sin parar en todas las posiciones... ¿Estás ocupado esta noche?
– ¡Claro que no!
– Entonces, ¿me puedes cuidar al niño?
¡¡¡ SERÁ HIJA DE PUTA !!!
– He comprado un audífono que oigo caer un alfiler a 100 metros.
– ¿Cuanto ta costao?
– Anoche a las diez.
– Papi, ¿soy adoptado?
– No, pero hay una pareja muy interesada.
– Papá, estoy en el 50-1-500-50, dile a mamá si llevo H20.
– ¡ Mari !, tu hijo es gilipollas, que está en el LIDL, ¿que si te trae agua?
– Buenas tardes señora, la llamo de urgencias, a su marido le ha caído un rayo y está muy....
– ¿ Está lloviendo ?
– Claro, pero..
– ¡ Hostias, la ropa !
– ¿ Es aquí donde dan 50 euros al más vago ?
– Sí.
– Métamelos en el bolsillo.
En la consulta de una adivinadora tiradora de cartas de la baraja, mostrando la tirada a una clienta:
– Aquí se ve claramente que tu marido no tiene la culpa de nada, te ama y tú eres la que jodes por todo.
– ¡ Baraje otra vez las cartas !
– Descanza en paz.
– Llámame quisquillosa, Antonio, pero no me gusta tu forma de darme las buenas noches.
– Hemos confeccionado una prenda de vestir razonablemente cómoda. ¿Cómo podríamos celebrarlo?
– Con una etiqueta grande y que pique.
– Sí.
– Hay un ambiente ya en casa insoportable. Ya todo es tensión, gritos, saltar por cualquier cosa...
– ¿Cuántos sois?
– Vivo solo.
– Alexa, dime por qué siempre la cago con las mujeres.
– ¡ Soy Siri, imbécil !
(Alexa, Siri : Asistentes digitales de Amazón e iPhone respectivamente)
– Alexa, una chica quiere salir conmigo, aconséjame dónde llevarla.
– Al oculista.
– ¡Gilipollas!
– Orco.
– Alexa, enciende la luz.
– No soy Alexa, soy Siri.
– Siri, enciende la luz.
– ¡Que la encienda tu amiguita Alexa!
– Alexa, pon regueton.
– Sí, pero te pones los cascos.
– Alexa, por la Roomba.
– No sé qué tienen tus ojitos que me vuelven loco, que me vuelven loco, cuando me miras muy poquito, muy poquito a poco, muy poquito a pocoooo... – (Rumba cantada por el grupo Rumba Tres)
– Ya barro yo.
– Paco, qué raro huele el perfume que le has regalado a mi madre. ¿Cómo se llama?
– Cucal
(Cucal : Conocido insecticida español matacucarachas)
– Cariño, ¿crees que lo nuestro se está enfriando?
– No lo creo. Un cordial saludo.
– Hola, soy Miguel de LIDL.
– ¡Coño, como el escritor! (*)
– ¿Eh?
( * : Confundido con Miguel Delibes )
– Oye, después de tantas noches juntos viendo amanecer, tú y yo... ¿qué somos?
– Pues guardias civiles, gilipollas.
(Entre chinos)
– Papá, ¿por qué la gente dice que todos los chinos nos parecemos?
– No lo sé pequeño, yo soy tu vecino de al lado.
– ¡Qué momento, amor! Aquí, junto al mar, contigo... Mira, ¿escuchas el sonido de las olas?
– Si no te callas, no.
– ¿Te ayudo?
– Sí, quita de enmedio.
– ¿A qué te dedicabas?
– A limpiar escaparates.
– Oye, un curro muy digno.
– Pues ya ves, a la policía no le parecía bien.
(Matrimonio en la cama)
– Cariño, yo lo que quiero es hacer de ti una mujer feliz.
– ¿Sí? ¿De verdad? ¿Y a qué hora te vas?
– Oye, ¿y eres romático?
– Pues antes de metérsela le pongo la canción del Titánic, para que sepa que se la voy a hundir.
– Desde que mi mujer se fue, está siendo muy duro cuidar a los niños y encargarme de la casa.
– ¡ Si ha ido al Mercadona !
– Muy duro.
– Cari, ¿estoy gorda?
– Que va, estás perfecta.
– Llévame a la cama.
– Mejor te la traigo.
– Hijo, ¿has estado fumando porros?
– Claro que no, mamá.
– Vale cariño. ¿Cuántas hamburguesas te hago?
– Treinta y dos.
– Mi hijo se echa el líquido ese para los mosquitos y no le pican.
– ¿El repelente?
– No, el mediano.
– Cariño, ¿qué tal se me ve con este vestido?
– A ti bien, es al vestido al que se le ve algo forzado.
– Manolo, anota mi número.
– A ver, dímelo.
– Tres cuarenta, siete cero, tres veintiocho.
– 4040400000000282828. Listo, mañana te llamo.
– Buenos días princesa. ¿Cómo amaneció mi cielo?
– ¿Y yo qué mierda voy a saber? ¿Soy tu meteoróloga o qué?
– ¿Cómo que me dejas?
– Sí, llámame cuando no seas tan tacaño.
– O te hago una llamada perdida y llamas tú.
– Eres tan guapo, Paco...
– Gracias cariño.
– Tan musculoso...
– Me cuido mucho.
– Y la tienes tan grande...
– A ver Mari, ¿cuándo viene y cuánto tiempo se va a quedar tu madre?
SUCESOS
Denunciado por preguntar a la pescadera si tiene la almeja fresca.
– Martínez, estoy muy descontento con su actitud en el trabajo. Venga a mi despacho.
– Cuando me acabe el cubata.
– ¿Quieres subir y nos tomamos algo en casa?
– Cuando estés solo.
– Pero no hay nadie en casa
– En el mundo, cuando estés solo en el mundo.
– Cuéntame algo de ti que no sepa nadie.
– Utilizo el sótano para descuartizar cadáveres.
– ¡ Digo en plan romántico, idiota !
– ¡ Ah, vale ! Me gusta mucho Pretty Woman.
– Eres una persona maravillosa.
– ¿Quieres ver mi sótano?
– ¿Te molesta que me siente a tu lado?
– ¿Vas a respirar?
– No me gusta mucho tu novela.
– Es un ensayo.
– Pues ensaya más, que es una mierda.
– ¿Cuál es tu plato favorito y por qué?
– Bueno, mi plato favorito es el hondo, porque le cabe más comida.
– Paco, ¿por qué cortas la pastilla de Viagra en cuatro partes?
– Sólo quería besarte.
(Conversación entre dos viejos paseando por la calle)
– Acabo de tirarme un pedito silencioso. ¿Qué hago?
– Cambiarle la pila al audífono.
– ¿Te imaginas a muchos calvos gritando a la vez?
– ¡Uf, calvototo!
– Dice el niño que lo has llamado “hijo de puta”
– Ha roto el router.
– ¡Qué hijo de puta!
– Mi hijo no come pescado, ¿con qué lo puedo reemplazar?
– Con una nutria, a las nutrias les encanta el pescado.
– Doctor, antes de que me opere a corazón abierto quiero confesarle un secreto: Me acuesto con su mujer.
– Tranquilo, de aquí no sale.
– Manolo, llevas un zapato negro y otro marrón.
– Pues no te lo creerás, pero en casa tengo otro par igual.
– Si diez personas vieran un elefante desde diez perspectivas diferentes, darían diez visiones distintas de cómo es el elefante.
– Manolo, coño, que la tienes pequeña y ya está.
– Mi marido trabaja en un sindicato.
– El mío tampoco hace nada.
(Septiembre, vuelta al colegio)
– ¿Estás contenta con la vuelta al cole?
– ¡No sabes las ganas que tenía que empezara, maestra! ¡Parecía que no iba a llegar nunca!
– Le hablaba a la niña...
– Ah...
(Septiembre, vuelta al colegio)
– Es el tercer día de cole y todavía tengo dos llorando.
– ¿Cuántos añitos tienen?
– El tutor de sexto de primaria va a cumplir 50, y la de infantiles de 3 años, 34.
– Cariño, han llamado los secuestradores de tu madre.
– ¿Qué piden?
– Que les demos una dirección y que ellos pagan el taxi.
– Dios.
– Dime, Noe.
– ¿Has creado la Tierra?
– Sí.
– ¿Con todos sus árboles, montañas, rios...?
– Sí.
– ¿Y tengo que construir yo el puto barco?
– No me funciona el módem.
– ¿Me puede decir qué luces tiene encendidas?
– La del baño y la cocina.
– Déjelo señora, le enviamos al técnico...
– Tú no sabes lo que es pasar hambre, en la guerra comíamos cualquier cosa.
– Abuelo, mamá ha hecho coliflor.
– ¡ Que se la meta por el culo !
– Déjeme ir de copiloto, que atrás me mareo.
– Señor, le repito que está usted detenido.
– Ayer me paró la policía, tía...
– Jo tía... ¿Y qué te dijeron?
– Que les diera mi nombre, tía...
– Jo tía... ¿Y ahora cómo te llamas?
– ¿Es la asociación de bipolares?
– Entre si es tan amable, hijo de puta.
– No me hable así que le doy una hostia, cariño.
– Mamá, te quiero mucho.
– Gracias, mi amor. Díselo también a papá, se pondrá muy contento.
. . . . . . . . .
– Papá, quiero mucho a mamá.
– ¿Por qué dices que llego borracho?
– Las mujeres, que somos muy intuitivas... ¿Vas a echar más garbanzos al Cola-Cao o los guardo ya?
– Cariño, no te asustes, estoy en el hospital, me ha atropellado un coche y me tienen que operar.
– ¿Y qué hago con la cena? ¿La tiro?
– Doctor, sin rodeos, ¿tengo problemas de memoria?
– ¡¡¡ QUE SÍIIIIIIIIII !!!
– Leo en su currículum que es un gran cheff.
– Así es.
– ¿Cómo prepara el brócoli?
– Lo tiro a la basura y hago unos huevos fritos.
– Contratado.
– ¿Este coche tiene WiFi?
– ¡Claro!
– ¿Me das la clave?
– Apunta: “ComoCoñoVaATenerWifiUnCorsaDel82". Todo junto.
– Quería un pescado fresco.
– ¿Le va bien una raya?
– Venga, y una cerveza también..., ¡como me lías, cabrón!
– Me voy de vacaciones y me llevo a la suegra.
– ¡Coño, se te van a hacer largas las vacaciones!
– Buenos días, ¿éste es el departamento de quejas?
– Sí señor. ¿En qué le puedo ayudar?
– Tengo una queja que dar.
– Muy bien caballero. Proceda.
– ¡Ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay, ay!
– ¡Ea, ea, ea, ea, ea, ea, ea, ea, ea! .... ¡Hala, ya está!
– Muchas gracias. Muy amable.
– Para servirle, caballero.
– Cariño, no puedo dormir.
– ¿Y te jodía que yo sí?
– ¿No habíamos quedado hoy para salir a correr?
– Deje su mensaje después de oír la señal, gracias.
– ¡Pero si estamos por el telefonillo!
– Piiiiiii...
– Soy el contragenio de la lámpara maravillosa.
– ¿Contragenio? ¿Y eso qué es?
– Concedo los deseos al revés.
– ¡Vamos hombre, no me jodas!.... ¡Pero qué...! ¡no...ah...no...no.....noooooooooo!
(Y se lo concedió)
– Amor, quería saber algo.
– Dime cariño.
– ¿Cuántos hombres has tenido antes que yo?
– Tres.
– Son pocos.
– Sí, hoy ha sido un día tranquilo.
– Tu perro está gordo.
– Es un cruce.
– Pues parece una rotonda.
– Sólo me quieres por mi cuerpo.
– Te equivocas.
– ¿También es por mi forma de ser?
– No, no, que no te quiero.
– ¿Qué te apetece beber?
– No sé... ¿Entiendes de vinos?
– Sí, mucho, de hecho hice un curs...
– Pues una cerveza, que paso de escuchar mierdas.
– Me he comprado una muñeca hinchable inteligente.
– ¡Qué pasada! ¿Y que hace?
– Se ha ido con otro.
– ¿De qué tenéis bocadillos?
– De todo.
– ¿Todo?
– Todo.
– Pues póngame uno de ballena.
– Lo siento, pero no voy a empezar la ballena sólo por usted.
(A través de Whatsapp)
Hola, he pedido una pizza de pepperoni con atún y me habéis mandado solo la masa, ni siquiera tiene tomate. (23:17)
Buenas noches, no entiendo que habrá pasado pero no te preocupes que te llevamos otra. Que pizza y qué dirección era? (23:17)
Déjelo, había abierto la caja al revés, buenas noches. (23:18)
– Cariño, ¡que me han dado el trabajo!
– ¡Ole! ¿Y de qué?
– De manipuladora.
– ¡Toma! Encima de lo tuyo.
– ¿Sabes cocinar?
– Claro, hago 6 tipos de arroz: Quemado, pegado, ahumado, salado, sin sal y crudo.
– Dice mi mujer que este vino combina muy bien con el queso.
– Se dice marida.
– Dice mi marida que este vino combina muy bien con el queso.
– Paco, ¿por qué metes un extintor en el ataúd de mi madre?
– Donde va a ir lo necesitará.
– ¡¡ Paco, por favor !!
(Pareja en la cama:)
– Palomita mía, ¿jugamos a los médicos?
– Sí amor mío. ¿Medicina pública o privada?
– ¿Y cuál es la diferencia?
– Si es pública, es dentro de seis meses. Y si es privada, son 100 euros.
– Pili, ¿tú me pones los cuernos?
– Y el desayuno, y el almuerzo, la merienda, la cena... ¡Cuéntalo todo, Paco!, no solo lo que te interesa.
– Hola Paco, ¿qué tal te va la vida de jubilado?
– Bien, pero me faltanhoras en el día.
¿Pues a qué te dedicas?– Leer, escuchar música, pero lo que más tiempo me ocupa es la investigación.
– ¿Investigación?
– Sí: dónde están las gafas, las llaves, el móvil...
– Mamá, me han ofrecido trabajo en Telecinco. (*)
– Eso te pasa por no haber estudiado.
( * : o cualquier otra cadena de televisión con muchas horas de programación rosa telebasura)
– Isabel, deberías dejar de fumar.
– Mi abuelo vivió 96 años.
– ¿Fumando?
– No, sin meterse en la vida de nadie.
– Lola, ¿a ti en el sexo te gusta esto de hacer tríos?
– Bueno, eso es todo probar...
– Pues tira p'a tu casa que sólo faltas tú.
– Anda que el otro día mi marido me pide cacao para dárselo en los labios, y por equivocación le di una barra de pegamento, tía.
– ¿Y qué pasó?
– Todavía no me habla.
– Papá, quiero una mascota.
– Ya tuviste piojos el año pasado y los mataste.
– Hijo, ya eres grande y debo decirte algo difícil.
– ¿Sí, mamá?
– Los Reyes Magos son tus papás.
– ¿Los tres?
– Paco, hoy para cenar, sobras.
– Pues que sepas que tú a mí, tampoco me haces falta, Puri.
– Y usted, ¿cómo se dio cuenta después de 5 días que su esposa estaba muerta?
– Bueno, el sexo era como todos los días... pero los platos se estaban acumulando en el fregadero.
– ¿Por qué te echaron de Masterchef? (*)
– Pues nada, que me dijo el chef que antes de cocer el pulpo le diera una paliza.
– ¿Y?
– Que resulta que la paliza era al pulpo.
( * Masterchef : Concurso-espectáculo televisivo de candidatos de gente corriente para ser el mejor cocinero nóvel)
– ¡Es que discutes por todo!
– Por todo no.
– Psss... tú eres nuevo, cuidado que el jefe es un cabrón.
– ¿Sabes quién soy yo?
– No.
– Soy hijo del jefe.
– ¿Y sabes quién soy yo?
– No
– ¡Mejor.
– Puri, cariño, ¿te apetece merendar una tostada de pan rústico recién salido del horno, con su tomatito rallado y su jamoncito acabado de cortar?
– ¡Pues claro que sí, Paco!
– Genial, prepárame otra a mí.
– ¡¡¡¿Eeehhhnnn?!!!
– ¡¡ Lázaro !! Levántate y anda.
– Imposible.
– Que te lo digo yo.
– Que no, coño.
– ¡ Que soy Jesús !
– ¡ Ha fregado mi madre !
– Ah, no, entonces no.
– Azafata, póngame un whisky.
– Señor, vamos a tomar tierra.
– El resto que tome lo que quiera... ¡ Yo quiero whisky !
– ¿Sabes por qué los intermitentes son naranjas?
– ¿En serio? ¿No son bombillas?
– Nunca nadie te va a querer más de lo que te quieres tú.
– No te creas. Tengo perro.
– Papá, ¿me ayudas con las tareas de clase?
– Claro, dime.
– ¿Dónde está el Pirineo?
– Entre los huevos y el culo.
– ¿Y los Picos de Europa?
– Cari, ¿me traes una cervecita cuando puedas?
– ¡Paco, he roto aguas! ¿Estoy de parto!
– He dicho “cuando puedas”.
– Oh, Paco... ¡Qué romántico! ¡Cenita con velas! ¿Qué celebramos?
– Que nos han cortao la luz.
– Paco, cariño, ¿puedes rehogar las setas con los huevos?
– ¡Joder, Puri! ¿No tenemos una espátula?
– ¡¡¿Eehnnn?!!
– Haz los deberes, hijo. Si necesitas ayuda aquí está tu padre.
– Tengo que resolver dos polinomios.
– Y tu madre, tu madre está también.
– Lo siento, pero he perdido la memoria tras el accidente.
– ¡Dios mío, cariño!, entonces, ¿no me reconoces?
– Que ya te he dicho que no, Lola.
– Tío, es la segunda vez que vuelvo del trabajo y pillo a mi mujer con otro. Ya no sé que hacer.
– ¿Has probado salir más tarde del trabajo?
– ¿Qué va a comer el señor?
– Quiero lo que está comiendo el señor de aquella mesa.
– Ok, voy a ver si consigo quitárselo.
– Por ser el cliente un millón, le vamos a regalar una liposucción.
– ¿Y eso en qué consiste?
– Es una operación para quitar la grasa... ¿Dónde tiene usted más grasa acumulada?
– En la campana extractora.
– mmmm.... Ya le llamaremos.
– Paco, estás obsesionado con el marisco.
– Eso es lo que tú percebes.
– Paco, he pillado al niño midiéndose el pene.
– Puri, dile que es herencia del campeón de su padre...
– ¡Sí, sí!... Ahí lo he dejado, que no para de llorar.
– ¡Antonio, por Dios...!
– Si te va a gustar, tonta.
– ¡Antonio, por favor...!
– Déjate llevar, va...
– Antonio, que como le eches ketchup a la paella te reviento.
– ¿UN PUTO COLLAR DE MACARRONES?
– Paco, ¡lo ha hecho con la mejor intención!
– ¡Cagondios, Puri, que tiene 42 años y es ingeniero!
– ¿Me pone un sorbete de cebada fermentada con reducción de espuma a baja temperatura?
– ¡Marchando! Una caña fresca pa el pijo.
– Papá, me ha llegado un email que dice que me han cargado un recibo por Paypal. Te lo mando por WhatsApp, entras en mi iPad, te doy mi password, haces un PDF, lo pagas, escaneas el recibo, y te hago un Bizum.
– ¿Y si te pego una hostia y te lo pagas tú solo?
– Cariño, ¿te puedo preguntar algo?
– Claro que sí, amor.
– ¿No te enfadarás?
– ¿Por qué me iba a enfadar?
– ¿Seguro?
– Seguro.
– ¿Cómo te llamas?
– Cariño, el niño se ha cagado, cámbialo.
– Dale otra oportunidad, mujer, que tiene dos meses.
– En su currículum destaca sus grandes habilidades comunicativas. ¿Es así?
– Psé...
– En su currículum dice que le gusta delegar trabajos.
– ¿Eso ha puesto?
– ¿Tiene algo para quitar las ganas de fumar?
– Un cigarro.
– Venga.
– Estoy aprendiendo a no juzgar y aceptar a las personas tal y como son.
– A mí me cuesta.
– Porque tú eres un mierda.
– El bebé no para de llorar.
– ¿Le canto algo para que se duerma?
– No, inténtalo primero por las buenas.
– Cariño, tranquila, que estoy con mi madre, en dos hora voy p'a casa.
– ¡Ven ahora mismo o cambio la cerradura y no vuelves a entrar!
– ¡Joder, relájate!, ¿qué te pasa? ¿Estás con la regla?
– No, no estoy con la regla, estoy con tu madre.
– ¿No es muy joven tu novio?
– Nah...
– Por cierto, ¿dónde está?
– Castigado.
(Pareja leyendo la Biblia)
Él: "Mateo 19-5. Por tonto el hombre dejará a padre y madre y se unirá a su mujer"
Ella: "Por tanto, por tanto, lee bien..."
El: "Sí, sí, por tanto, está bien..."
– Camarero, un café.
– ¿Solo?
– Joder, pues ponme unos churros también. ¡Que pareces mi madre, macho!
– El test de inteligencia me ha salido negativo.
– Repítelo.
– El test de inteligencia me ha salido negativo.
– No, no hace falta que lo repitas.
Nota dejada en la puerta de la nevera de casa:
¡Hola mi amor!
Te he dejado la cena en la sartén.
Sólo tienes que encender una cerilla,
ya dejé yo abierto el gas.
¡Te quiero!
– Señora, ¿le corto la pizza en cuatro o en ocho trozos?
– En cuatro, no creo que me vaya a comer los ocho.
– Entiendo.
– Hola preciosa, ¿no tienes miedo de estar solita en un ascensor, a esta hora de la madrugada, con un desconocido como yo?
– Cuando estaba viva, sí...
– Niños, la abuela se va. ¿Qué hay que decir?
– ¡Gracias a Dios!
– ¡Paco, tú cállate!
– ¡Llegas otra vez borracho! ¿Has visto qué hora es?
– Sí, las doce menos cinco, mi vida.
– ¿Las doce menos cinco? ¡Son las siete de la mañana!
– ¿Y cuántas son doce menos cinco?
– Hola mamá, ¿qué es un macizo?
– Un tío guapo, con abdominales, culo prieto y buen paquete.
– ¿Y una cordillera?
– ¿Eeeh?
– ¿Y tú qué haces?
– Soy deportista de alto rendimiento.
– ¿En serio?
– Sí, me rindo fácilmente.
– Hola, buenas tardes, venía a buscar 5 litros de cerveza.
– ¿Trae usted el envase?
– ¡Está hablando usted con él!
– Pero killo, ¿qué haces?
– Mi amigo está borracho y le ayudo a vomitar.
– ¿Metiéndole los dedos en el culo?
– Verás ahora cuando se los meta en la boca.
– ¡Qué aburrimiento! Voy a cambiar de canal.
– Eres el gondolero más tonto que conozco.
– No piense que voy por su dinero, estoy enamorado de su hija y quiero casarme con ella.
– ¿Con cuál de las tres?
– Con la que sea...
– ¿Cuánto valen las torrijas?
– Un euro cincuenta.
– Pues vengan esas 50 torrijas que aquí tienes un euro.
– ¿Es aquí el curso “Entienda el sarcasmo”?
– No, el cartel es para engañar, es una sinagoga.
– Perdone.
– Ande, pase, tenemos trabajo con usted.
– Mamá, en el colegio me llaman pedante.
– ¿Y qué haces?
– Mirarles con desdén y azotar sus almas impías con el látigo de mi indiferencia.
– Mamá, en el colegio me llaman pedante.
– ¿Quién, hijo?
– Los vástagos de las condescendientes meretrices que tuvieron a bien alumbrarlos.
– Y ¿qué hiciste, hijo?
– Cordialmente los invité a que encaminaran sus pasos hacia donde mora su progenitora de mala reputación y procedieran a importunarla.
– Métete en la celda.
– ¡Pero si yo no he hecho nada!
– Qué complicado va a ser enseñarte a manejar el Excel...
– Le noto nervioso. ¿Es la primera vez que viaja en avión?
– Sí, señorita azafata.
– No se preocupe, todo irá bien.
– Una pregunta señorita, en caso de que se incendie el avión, ¿por dónde salimos?
– Por la tele.
– ¡Torre! ¡Torre de control! Tengo un problema, se me ha parado un motor y tengo fuego en la bodega.
– ¡Aquí torre! Díganos altura y posición.
– Altura 1,78. Posición, de rodillas y rezando.
– Si pudieras tener un superpoder ¿cuál te gustaría?
– El adquisitivo.
– Papá, ¿eres bueno en Matemáticas?
– Sí.
– Si corto una tarta en 3 partes, cada parte es el 0,333 de la tarta?
– Correcto.
– Pero al sumarlas, da 0,999, ¿dónde está lo que falta?
– Pegado en el cuchillo.
– Gracias papá.
– Me han tatuado un camaleón.
– ¿Dónde?
– ¡Y yo qué se...!
– Hijo, antes de morir te dejaré algo para que siempre tengas algo con que comer.
– ¿Dinero?
– No, un tenedor.
(Conversacion en WhatsApp)
Quiero decirte que desde que te vi quedé admirada y mojo mis bragas con solo recordarte. Nunca pensé que un hombre pudiera gustarme tanto 3.56 p.m.
¿Quién eres? 3.57 p.m.
¡AHORA SÍ CONTESTAS! Somos la financiera de la moto, tienes las tres últimas cuotas sin pagar CABRONAZO 3.58 p.m.
(Conversacion en WhatsApp)
Y dime, ¿de qué signo eres? 01.35 p.m.
¡Qué idiota! ¿Por qué no puedes hacerme al menos una pregunta retadora e inteligente que me haga pensar? 01.36 p.m.
Algunos dicen que Hegel utilizó el método de la síntesis de antítesis de tesis, y los otros niegan esto. ¿Quién está en lo correcto y por qué? 01.37 p.m.
Soy piscis. Ascendente libra. 01.38 p.m.
(Conversacion en WhatsApp)
Eres el mas feo que conozco. 12:30
¿Ah? 12:31
Fue el autocorrector, perdón. 12:32
Jaja, OK. 12:33
Eres el más feo que conozco. 12:35
¿Otra vez? 12:36
Faltaba un acento. 12:37
(Conversacion en WhatsApp)
¿A que hora se entra mañana? 20:01
(X+4) + (-5X-6) = -30 20:06
X = Hora de entrada 20:06
Ya entiendo por qué no tienes novia 20:07
(Conversación por Whatsapp)
Tienes novio? 13:54
No 13:55
Qué raro, tan bonita y sin novio 13:55
Tu save he ke lo sombre de hahora no baloran la hintelijencia de una mujel ni su zentimiento dama se fijan en el kuerpo y solo piensan en el seso. 13:57
Entiendo... 13:55
(Conversación por Whatsapp)
Me da risa la gente competitiva 16:27
Síii, a mí también 16:27
Jaja 16:28
Jajaja 16:28
Jajajajaja 16:28
Jajajajajajajaja 16:28
Jajajajajajajajajajajaja 16:28
Jajajajajajajajajajajajajajajajajajaja 16:29
(Conversacion en WhatsApp)
¿Qué es lo que separa el cuerpo humano de la cabeza? 20:04
Un hacha 20:06
¡Por eso no quiero salir contigo, eres una loca! 20:07
(Conversacion en WhatsApp)
Quiero verte!! 20:05
Y yo a ti !! 20:06
¿Hoy? 20:06
No puedo!! 20:06
Mañana 20:06
Menos!! 20:07
Domingo? 20:07
Imposible!! 20:07
OK, pero tenemos que vernos 20:08
Cuando tu quieras!! 20:08
–A las 9 paso por tu casa.
–Bien.
–Toco la bocina y sales.
–¿Compraste un auto?
–No, una bocina.
–¿Qué te ha pasado en el ojo?
–Estaba mi mujer agachada en el congelador con una minifalda, culo en pompa, no me pude aguantar y ¡zás!, ella cogió una merluza congelada y me dio en todo el ojo.
–¿No le gusta hacer el amor?
–Se ve que en el Mercadona no.
– En nuestra empresa buscamos a gente que hable inglés y que practique el “out of the box thinking”.
– ¿Qué es eso?
– Ni idea, por eso buscamos a alguien con inglés.
– Soy de las que todavía confía en las personas.
– ¿Y por qué afilas el cuchillo?
– Me relaja el sonido.
– Vengo a devolver el GPS.
– No es aquí.
– Empatía es ponerse en el lugar de otra persona. Y yo soy muy empática.
– No señora, eso es colarse. Vaya al final de la fila.
– Quería unas g.
– ¿Perdón?
– Unas ga.
– ¿ga?
– Unas gaf.
– ¿?
– Unas gafa.
– ¿Gafas?
– Unas gafas.
– ¿Y por qué las pide así?
– Las quiero progresivas.
Genio: “Tienes tres deseos”.
Hombre: “Primero, quisiera un mundo sin abogados”
Genio: “Listo. Ya no hay más deseos.”
Hombre: “Pero dijiste tres...”
Genio: “Demándame.”
Genio: “Tienes tres deseos”.
Estudiante: “Deseo que las matemáticas dejen de existir.”
Genio: “Concedido. No te quedan más deseos.”
– No exageres que no ha sido para tanto la siesta, hijo.
– Nieto.
– Eres muy simpático.
– Tú tampoco eres tan guapa.
– Señorita, ¿cómo se llama este queso, que inunda el paladar y evoca los campos de pasto verde?
– Viejo intenso.
– ¡Asquerosa!
(Pareja al acabar de cenar en un restaurante:)
Ella: – Esta noche ha sido increíble, me lo he pasado genial. Deberíamos cenar otra vez.
Él: – Gracias, pero yo ya estoy lleno.
– Como experto geólogo, ¿diría usted que todos los acantilados son peligrosos?
– Bueno, no hay que precipitarse...
– Manolo, el niño ya anda.
– Pero no llores mujer, algún día tenía que dejar el ordenador y los videojuegos para levantase e ir a comer.
– ¿Por qué estás tan triste?
– Todo en la vida me sale mal.
– No te preocupes, yo siempre estaré contigo.
– ¡No te digo...!
– Papi, la profe me ha suspendido porque dice que me invento palabras.
– Madre mía hijo, ¿de quién habrás sacado esa estupidencia?
– ¿Cuál es su principal virtud?
– Que todo me importa una mierda
– Eso no es una virtud.
– Me importa una mierda.
– ¡Capitán! Le tengo dos noticias del Titánic, una mala y una buena.
– Dígame la mala.
– Hemos chocado con un iceberg y nos hundimos.
– ¿Y la buena?
– Ganaremos 11 Óscars.
– ¿Aquí es la reunión de personas impuntuales?
– Fue ayer.
– Ah...
– Pero acabamos de llegar todos. Pase.
Escena de la película Terminator. Conversación entre el chico (futuro héroe) y el Terminator bueno:
Chico : O sea, que Skynet vencerá porque las máquinas se harán más inteligentes...
Terminator : No, no. No hará falta porque los humanos seréis cada vez más gilipollas. Nuestro líder es una Nespresso.
Un señor tomando fotos como loco en la sala de partos de la maternidad. Le pregunta el doctor:
–¿Su primer hijo?
Contesta el señor:
– No, mi primera cámara.
(El genio de la lámpara maravillosa:)
– Te concedo tres deseos.
– Una batería infinita para el celular.
– ¿No piensas en la paz, ni en los pobres?
– Sí, baterías infinitas para ellos también.
– Dime algo, Peter...
– En este mundo de variables, tú eres mi única constante.
Cosas del siglo XXI:
– La aspiradora Dyson no hace ruido.
– El aire acondicionado Fujitsu no hace ruido.
– La lavadora Bosch no hace ruido.
– El Toyota Prius no hace ruido.
– La máquina barredora del servicio municipal de limpieza suena como el despegue del Apolo XI el 16 de julio de 1969.
– Dice usted que es experto en postimpresionismo francés.
– Sí.
– ¿Qué opina de Toulouse-Lautrec?
– Un 1 muy claro, el Toulouse ta muy fuerte en casa.
(En la peluquería)
– Buenas tardes, lavar y cortar son 8 euros, ¿verdad?
– Así es, señora.
– Pues aquí le dejo 14 kilos de champiñones, los recojo en una hora.
Él : ¿Qué necesitas?
Ella : Que me des un abrazo fuerte y me digas que siempre estaremos juntos.
Él : Del supermercado, digo.
– Soy vegana.
– Yo soy vegano de segunda mano.
– ¿Eso qué es?
– La vaca se come la hierba y yo me como la vaca.
– ¿Cómo te reconoceré?
– Llevaré una flor inmarcesible, ¿y yo a ti?
– Llevaré un diccionario.
– Para ser 70% agua, eres bastante seca, mi amor.
– Mamá, papá me ha regalado un gusano de seda.
– ¿Y qué hace?
– Comer mucho y hacer el capullo.
– Digo el gusano...
– Vengo de un juicio de faltas.
– ¡¡ Pues sí que se han puesto serios los de la RAE !!
(RAE : Real Academia Española)
– Este es mi perro Descartes. Mira, le tiro este palo y me lo trae.
– Pues se está rascando la oreja.
– Comienza dudando.
– Yo es que no tolero bien los ruidos por la mañana.
– Sólo he dicho “Buenos días”.
– Y dale...
– Doctor, ya no queda anestesia.
– Pues, se acabó lo que sedaba.
Un camión que transportaba miles de diccionarios de sinónimos volcó en la autopista.
Testigos del suceso quedaron choqueados, sorprendidos, estupefactos, atormentados, asombrados, incrédulos, confundidos, paralizados, atontados, perplejos, asombrados, absortos, pasmados, atónitos, boquiabiertos, patidifusos y patitiesos.
– Muy bien.
– ¿Que tal el concurso de anticipación?
– Buenos días, llamaba porque quería dedicar una canción.
– ¿Cuál?
– Caminando por la vida.
– ¿A quién se la quiere dedicar?
– A mi cuñado, que le han retirado el permiso de conducir.
– Do you speak english?
– ¿Cómo dice usted?
– Do you speak english?
– ¡No lo entiendo!
– Le pregunto si habla usted inglés.
– ¡Ah, sí, perfectamente!
– ¿Tiene algún medicamento para la indecisión?
– Sí. ¿Lo prefiere en pastillas, jarabe o inyecciones?
– Déme los tres.
– Sana, sana, colita de rana, si no sana hoy sanará mañan...
– ¡Quiero otro cirujano!
– Estoy tratando de olvidarte, por favor, deja ya de llamarme.
– Señor, somos del banco, tiene que pagarnos.
– ¡Que me dejes de llamar!
(Encuesta en la calle)
– Buenas. ¿Usted cree que existe una vida mejor después de ésta?
– Hombre, yo no sé qué decirle, porque yo soy funcionario.
– Le aseguro que en esta granja no hay animales manipulados genéticamente.
– ¿Y no podría hablar con alguien que no fuese una gallina?
– No.
– Vaya putada de apagón, me tiré 15 minutos encerrado en el ascensor.
– ¿A mí me lo vas a contar? ¡Una hora estuve parado en las escaleras mecánicas!
– Hola, vengo a apuntarme al gimnasio.
– ¿Fitness, spinning?
– No, clases de inglés no. Yo vengo a correr encima de una tira de esas que se mueven.
– Llevo yendo a una psicóloga dos meses para intentar filtrar mis pensamientos y no herir a la gente quye quiero.
– ¿Y qué tal es, es buena profesional?
– Pues hombre, mejor que la que te depila a ti el bigote, Mari Carmen.
– ¿Me da aceite?
– ¿Refinado?
– ¿Sería tan amable, con esa grácil soltura que posee, facilitarme sustancia grasa vegetal, líquida e insoluble en agua?
– ¿Me da un kilo de azúcar?
– ¿Refinado?
– ¿Podría usted, con esa grácil destreza que se le advierte, dispensarme un kilo de dulce néctar de caña?
– ¿Es usted experto en bonsáis?
– Bueno... He hecho mis pinitos.
– Doctor, me da asco el mundo, así, en general. ¿Qué tengo?
– Razón.
– Eres la mejor persona que conozco.
– Joder, ¿con qué mierda de gente andas?
– ¿Se considera usted responsable?
– No y sí.
– ¿Cómo es eso?
– Dejo las cosas para la última hora, pero siempre las hago.
(Visita al médico)
– ¿Nombre?
– Daniel Tomás López.
– ¿Síntomas?
– Daniel López.
– ¿Cuál es su destino?
– No está escrito aún, lo voy forjando con ánimo y perserverancia.
– ¿Quiere un billete de tren o no?
– Podríamos tener otro hijo.
– Sí, a mí tampoco me gusta el que tenemos.
– Mamá, ¿qué es la Teoría de las Cuerdas?
– Pregunta algo más fácil, hijo.
– ¿Por qué tengo 3 papás?
– Imagina que tenemos un electrón de masa...
(Entrevista de trabajo)
– ¿Por qu...?
– ¡Shhhhhhh!
– ¿Cuál es su mayor defec...?
– ¡Shhhhhhh!
– Estás contratada, bienvenida a la biblioteca -(susurrando)
(Canturreando el estribillo del gran éxito de finales de los 90 María, del cantante latino Ricky Martin)
– Un, dos, tres, ♫ un pasito p'alante María...♫ – (canturreando)
– ¡Como me pises lo fregao te comes la fregona!
– Un, dos, tres, ♫ un pasito p'atrás...♫ – (canturreando)
– Me he ahorrado 2 euros
– ¿Y eso?
– Que he venido corriendo detrás del autobús.
– Eres idiota. Si hubieras venido corriendo detrás de un taxi, te habrías ahorrado 6 euros.
– Hola, ¿es el curso de vendedores de humo?
– No, aquí ponemos en valor la gestión e implementación de sinergias transversales.
– Abre, anda...
– Dice que sabe de Historia del Arte.
– Soy un experto.
– ¿Qué opina del Renacimiento?
– Que es imposible, si te mueres, te mueres.
– Mamá, hoy te invito a comer a casa.
– ¿Qué vas a hacer de comer?
– Cordero con patatas.
– ¿Os llevo algo?
– Sí, trae patatas y cordero.
– Vale hijo.
– ¿Cómo se llaman los organismos que viven a costa de otros?
– Parásitos.
– ¿Y por qué pusiste “influencers”?
– ¡Este libro es una porquería, tiene muchos personajes, pero no tiene ningún argumento!
– Abuelo, esa es la guía telefónica.
– Ah...
– ¿Qué título tiene usted?
– Licenciado en Lengua Castellana. Graduado con honores.
– ¿A qué cargo aspira?
– Al que haiga.
En la oficina de una aseguradora cualquiera:
– Hola, es mi primer día de trabajo, ¿qué tengo que hacer?
– Cuando llamen, diga: “Eso no lo cubre su póliza”. Y yo creo que ya.
– Ser autocrítico es saber reconocer tus errores.
– ¿Y cuáles tienes?
– He dicho TUS.
(En la oficina)
– Le demostraré al jefe que soy el mejor.
– ¿Vas a trabajar más?
– No... Hablaré mal de todos.
– Te noto circunspecto, nefelibafo y algo taciturno. ¿Necesitas algo?
– Sí, un diccionario.
– Todo lo que alcanza tu vista, algún día será tuyo.
– Papá, siempre que venimos al trastero me dices lo mismo.
Ingredientes para una barbacoa:
Francia: Carne y sal
Alemania: Carne y sal
Italia: Carne y sal
Gran Bretaña: Carne y sal
España: Cerveza, vino, gas, aceitunas, ensalda, una empanadilla del Mercadona, 2 bolsas de patatas fritas, 4 tortillas de patatas, carne de cerdo y de pollo, 7 barras de pan y 2 tartas de chocolate.
Cómo cocinar lasaña congelada:
En el registro civil:
– ¿Está usted casado?
– Sí señor.
– ¿Con prole?
– No señor, con Lupe.
– Prole quiere decir hijos, señor.
– Ah... sí tengo, un prolo y una prola.
– ¿Es aquí el Centro para el Desarrollo de Alta Tecnología?
– Sí, espere que bajo a abrirle.
– Firme aquí. Trabajará varias horas al día, varios días a la semana y no sé cuánto le vamos a pagar.
– ¡¿ Pero qué clase de contrato es este ?!
– Un contrato indefinido.
– Te queda genial ese pantalón con efecto roto y ese suéter con hombros al aire.
– Gracias, pero me acaba de atropellar un camión.
– ¿Se dice oya u olla?
– Olla, y a ver si aprendes a hablar.
– Que Dios te olla.
– Bienvenidos al curso de relajación.
– ¡Empezad ya, hostias!
– ¿Estás triste?
– Sí.
– Yo también.
– ¡Qué problema tienes?
– De amor. ¿Y tú?
– (5x + 7y)2 + 9x - 2y = 4x(-8y + 3)3
– Terrible, ven, te doy un abrazo.
(En el avión:)
– Atención pasajeros. Se nos han quemado las alas....
(Suicidios, ansiedad, gritos, histeria...)
– ... pero nos quedan muslos y macarrones.
– ¿Fumas?
– No.
– ¿Bebes?
– Nunca.
– ¿Y eres infiel?
– Jamás.
– Mierda, ¿tienes algún defecto?
– Bueno, soy un poco mentiroso.
– Papa, ¿qué es coacción?
– Es cuando mamá cocina los alimentos.
– ¿Eso no es cocción?
– Lo es hasta que nos obliga a comerlos.
– De 0 a 10, ¿cómo califica su comprensión lectora?
– Muy buena.
– Según su currículum conoce 20 idiomas.
– Así es.
– ¿Cuál habla mejor?
– Hablar, ninguno, pero sé que existen.
– Cuidado con el escalón al salir.
– Es tan importante el ejercicio como el estiramiento.
– ¡Pero si te pasas todo el día en la cama!
– Ya... pero estirao.
– ¿Y dice usted que es experto en arquitectura gótica medieval?
– Así es.
– ¿Sabe usted hacer gárgolas?
– Sí, Mire: ¡GRLGRLGRLGRLGRLGRL...!
– Papa, ¿qué es soberbia?
– Ayyy, menos mal que tu padre es como una enciclopedia con patas...
– ¿Y es?
– Un país, hijo, al lado de Croacia.
– Soy un tío saludable.
– ¿Y eso? ¿Comes sano y haces ejercicio?
– No, pero la gente me saluda.
– Traedme unos calcetines que tengo los pies fríos.
– ¡ PAREN LA AUTOPSIA !
(Entre niños:)
– ¿Te quieres casar conmigo?
– No puedo... En mi familia nos casamos entre nosotros... Mi abuelo se casó con mi abuela, mi tío con mi tía y mi papá con mi mamá.
(Por teléfono:)
– Cariño, que te llamo porque me acabo de comer una palmera.
– ¿De chocolate?
– No, del paseo marítimo. Anda, dame los datos del seguro.
– ¿Cómo se construyeron las pirámides?
– Bueno, las pirámides se construyeron antes de que Isaac Newton inventara la gravedad, por lo que el peso de las piedras no era un problema.
– Tienen coquinas?
– Sí, a 35 euros el kilo.
– Lo veo carísimo.
– También tenemos navajas.
– Vale, ponme dos kilos de coquinas, pero vamos a calmarnos, joder.
– Cariño, el niño dice que sufre desasosiego cósmico por este vacío existencial que todo lo afixia.
– Que se venga conmigo a cavar zanjas.
– Que dice que solo ha sido un mareo. Que ya está mejor.
– Me han contado que me estás engañando con un filósofo.
– No mi amor ¡Para nada! Puras falacias epicureístas presocráticas.
– ¿Estás viendo a alguien?
– ¿Te refieres a en tono romántico, a un terapeuta o si tengo alucinaciones?
– ¿A qué te dedicas?
– Soy marinero y escritor.
– ¿En serio?
– Sí, navego todo el día en Internet y escribo tonterías en Facebook.
– ¿Cuál es su meta profesional más importante?
– Las vacaciones.
(En la consulta del médico, la enfermera:)
– Ya no quedan más pacientes, doctor.
– ¡Pero si la sala de espera está repleta desde hace horas!
– Por eso, están todos impacientes.
– ¿Me das una rebanadita de pastel? Pero así, súper chiquitita porque estoy a dieta.
– ¿Así como las otras siete?
– Sí, “porfa”.
– Quiero ser tu Romeo y que tú seas mi Julieta.
– ¿Quieres que nuestras familias se peleen?
– No me refiero a eso...
– ¿Quieres que nuestra relación dure unos cuantos días?
– No, mi amor, es que...
– ¿Quieres que acabemos muertos?
– ¡Noooo!
– Entonces, mejor cállate y léete la obra.
– ¿Quién es?
– Soy ateo, abre.
– Pero, ¿no crees absolutamente en nada?
– Todos los días igual. ¡Abre ya anolo, no seas aricón!
– ¿A qué te dedicas?
– Soy escribidor.
– Y no te va bien, ¿verdad?
– No, ¿cómo lo sabes?
– Intuición...
Psicólogo: “Tiene transtorno de personalidad narcisista.”
Paciente: “Yo no puedo tener un transtorno, yo soy perfecto.”
– ¿Y dice usted que le gusta la Historia?
– Sí, mucho.
– ¿Qué le parece la Edad Media?
– Que es la mejor edad, ni muy joven ni muy viejo.
– Me ofrecieron dos cursos, uno de esgrima y otro de albañilería.
– ¿Y cuál vas a hacer?
– No sé, estoy entre la espada y la pared.
– Tengo un novio que es gilipollas.
– ¡Jo, qué suerte, tía! ¡Con lo difícil que es hoy en día encontrar tu alma gemela!
– ¿Y tú aguantas mucho en la cama?
– Hasta las 3 de la tarde si no me da hambre.
– Voy a montar una asociación para personas desganadas.
– ¿Sin ánimo de lucro?
– Sin ánimo de nada.
– Apúntame.
– Apúntate tú.
Dios : “En el futuro impulsaréis vehículos de todo tipo”
Dinosaurio : “¡Wow, qué bien! O sea, ¿que vamos a conducir?”
Dios : “Oh, no, no, vais a ser su combustible.”
En la taquilla del cine:
– Buenas noches, Dos entradas, por favor.
– ¿Para Godzilla?
– ¡Más respeto, por favor! Está enojada pero es mi esposa y la amo.
– Cariño, ¿has visto mi blazer gris marengo?
– Sí, en el guarditrón.
– ¿Eso qué es?
– Yo qué sé, has empezado tú.
– Hola, ¿hablo con el adivino?
– Sí, ¿quién habla?
– Ya comenzamos mal.
Conversación entre dos jóvenes amigas tomando un café:
– Quiero que sea leal, fiel, cariñoso, paciente, amable, incondicional, que siempre esté a mi lado...
– Necesitas un perro.
– Le dije a mi esposa que ella no era nadie para criticar mis amigos, ni para contarme los tragos, ni para decidir con quién puedo o no irme de juerga.
– ¿Y qué te dijo?
– Que no murmure entre dientes, que no se me entiende nada...
– Escoja una carta caballero. Que yo no la vea.
– Ya.
– Enséñesela al público.
– Voy.
– ¡LA CARTA, ENSEÑE LA CARTA!
– ¡A ver si somos más específicos!
– Mamá, ¿qué es “vibrador”?
– Es como un pene de hule que usamos las mujeres cuando queremos satisfacernos sexualmente...
– ¿Y el “modo avión”?
– Tengo dos noticias.
– Dime primero la buena.
– No, si las dos son malas.
Nota en la nevera:
“¡Hola mi amor!
Te he dejado la cena en la sartén. Sólo tienes que encender una cerilla, ya dejé abierto el gas.
¡Te quiero!”
– Quiero que sepas que mi aparato reproductor no funciona.
– ¿O sea que no podremos tener hijos?
– Hijos sí, lo que no podremos es ver pelis en el DVD.
– ¿Nivel de inglés?
– Alto.
– Diga su nombre en inglés.
– Max and one thousand and ass.
– ¿Cómo?
– Maximiliano.
– ¡Ah, no joda! ¡CONTRATADO!
– ¿Nivel de inglés?
– Alto.
– Traduzca "Juguete".
– Toy.
– Úselo en una frase.
– Toy muy triste.
– ¡Largo de mi oficina!
– Ahora toy más triste.
– ¿Nivel de inglés?
– Alto.
– ¿Cómo se dice pintar.
– To paint.
– ¿Y pared?
– Wall.
– Haga una frase con las dos.
– Las dos es buena hora para comer..
– ¿Cómo se declara el acusado?
– Muerto de envidia por cómo le queda de bien la toga, Señoría.
– Calla, si me hace gordo.
– Para nada.
– ¡Inocente!
– Hola, vengo del futuro. Soy tú dentro de 20 años. ¿Quieres hacerme alguna pregunta?
– Sí, ¿qué moto tendré?
– Made mía... Apunta subnormal: El 2, 14, 44, 45, 51. Complementario el 3.
– ¿Tú crees que hay universos paralelos?
– Claro, y para imbéciles también.
– ¿Crees que después de la muerte haya una mejor vida?
– Depende, ¿después de la muerte de quién?
– La violencia es innecesaria, yo derroto a mis enemigos con la elocuencia y el poder de mis palabras.
– ¿Y el bofetón que me diste?
– Es que no me dejabas hablar.
– Y bien hijo, ahora que se te ha caído el primer diente, ¿qué has aprendido?
– Que no debo interrumpirte mientras hablas.
– Ese es mi hijo.
– Oye, ayer estuve pensando en ti.
– ¿Y eso?
– No sé, a veces pienso puras gilipolleces.
– Dime una sola cosa que tenga el y no tenga yo.
– Es alto, guapo, culto, delgado, tiene dinero...
– ¡Una sola cosa dije!
– Cariño.
– Díme mi amor.
– ¿Sabes? Has estado a mi lado en mis peores momentos.
– Lo sé, amor.
– Creo que me das mala suerte...
– Soy el Genio de la Lámpara. Te concederé 5 deseos.
– ¿No son 3?
– Normalmente sí, pero te veo muy jodido.
– ¿Qué te ha dicho el médico?
– Algo así que soy una gordita morbosa.
– ¿No habrá dicho obesidad mórbida?
– ¡Eso!
– ¿Y ahora qué pasa, Moisés?
– El faraón no quiere dejar ir a tu pueblo.
– No te preocupes, yo haré morir a todos los primogénitos de Egipto.
– ¿Y no sería mejor hacer morir al faraón y a su ejército?
– No me casaré contigo, eres un tacaño. Toma tu anillo.
– ¿Y la cajita?
– He comido en un restaurante marroquí espectacular.
– ¿Sí? Cuenta...
– Pues mira, te sirven toda la comida, comes con la mano y luego, en señal de respeto, te la tienes que chupar.
– ¿Y si no te llega?
– ¿Eh?
– ¿Qué?
– ¿Por qué te han dado el trabajo a ti y no a mí?
– Soy ingeniero, tengo 10 años de experiencia y hablo 4 idiomas. ¿Puedes decir tú lo mismo?
– Soy ingeniero, tengo 10 años de experiencia y hablo 4 idiomas.
– Oye, ¿cómo te reconoceré?
– Me verás llegar y pensarás: “Que no sea ese”... Pues ese.
– Papá, mañana tengo un exámen de Geografía. ¿Dónde está Portugal?
– Al lado de España, hijo.
– ¿Y las Bermudas?
– En el segundo cajón.
– ¿Te ves en matrimonio y con hijos en un futuro?
– Tengo miopía, no veo de lejos.
Entre dos monjas:
– Hermana, ¿se levantó por el lado equivocado de la cama?
– ¿Por qué dice eso, hermana?
– Porque lleva puestas las pantunflas del arzobispo.
– Vengo a presentar mi tesis “Apatía, desgana y pereza en el marco de la sociedad actual”.
– Comience.
– No me apetece.
– ¡Brillante!
Mi patrón llegó hoy al trabajo en un Lamborghini. Yo dije:
– ¡Guau, qué cochazo!
Mi patrón me respondió:
– Si trabajas duro, le echas ganas a la faena, y haces muchas horas extra, te prometo que el año que viene me compraré otro igual.
En la competición “Gramática para hombres de Oxford” participaron 200. El reto era expresar “Paz, felicidad y calma” en una sola oración. El ganador escribió:
Mi esposa está durmiendo.
Recibió una ovación por parte de los jueces y la audiencia. Un juez casado, corrió y llorando lo abrazó.
– Hoy me han acusado de falta de interés.
– ¿Quién?
– Yo qué sé.
– Pero mamá, yo no estaba tan borracha.
– Hija, llorabas por tu novio delante de tu marido.
– ¡Alo! ¿Emergencias?
– Sí, dígame.
– ¡Necesitamos ayuda, nos hemos perdido en la montaña!
– ¿Latitud?
– Bien, bastante animados, pero por favor ¡vengan a buscarnos!
– No deseperes. ¡Lucha por tus sueños!
– ¡Lucharé!
– ¿Cuál es tu sueño?
– ¡Estar contigo!
– Pero vamos, que tampoco se puede tener todo.
– ¿Un trago?
– No bebo.
– Bueno... ¿Y qué tal tu vida amorosa?
– ¡SACA LA BOTELLA!
Hoy voy a explicar una receta muy apropiada para el domingo.
Pollo a la cerveza:
1- Abrimos la cerveza.
2- Encargamos un pollo.
Estimado Cupido:
Te conseguí un trabajo de cantinero. Creo que eres mejor emborrachando a la gente que haciendo que se enamore.
Saludos.
Una víctma anónima.
Ella: “Quiero que nos casemos y seamos felices.”
Él : “Decídete.”
(Casarse o ser feliz)
– Le he implantado un diente postizo.
– ¿Me lo puedo cepillar, doctor?
– Por supuesto, salgo a las ocho.
– Nena, tráeme una pastilla de viagra.
– ¿Te la machaco?
– Espera que me haga efecto.
– Siempre he querido conocer a alguien como tú.
– Pues ya la conocerás.
– Doctor, sea sincero. ¿El desmayo que tuve es grave?
– Soy San Pedro.
– Gordo, hoy cumplimos dos años de casados y no me has dicho nada.
– Para que veas que no te guardo rencor.
– ¡Papá, me he vuelto a enamorar y está aún más buena!
– Eso es genial, hijo. ¿Quién es ella?
– Es Ángela, la hija del otro vecino.
– ¡Ohhh, me gustaría que no hubieses dicho eso! Ángela también es tu hermana.
Esto ocurrió un par de veces más y el hijo estaba tan enfadado que fue directamente a su madre llorando.
– ¡Mamá, estoy tan enfadado con papá! ¡Me he enamorado de cuatro chicas pero no puedo salir con ninguna porque papá es su padre!
La madre le abraza cariñosamente y le dice:
– Amor mío, puedes salir con quien quieras. No le hagas caso. No es tu padre.
Por teléfono:
Él : “Amor, iré a dejar a una compañera de trabajo a su casa porque ya es tarde y le da miedo ir sola.”
Ella : “Bueno. Te espero con el vecino porque me da miedo estar sola.”
– Hijo, tengo que decirte algo.
– ¿El qué, papá?
– Fuiste adoptado.
– ¿Cómo? ¡Quiero conocer a mis padres biológicos!
– Tus padres biológicos somos nosotros, los nuevos vienen mañana a recogerte.
– Ya no quiero ir a la escuela, mamá, ya no estamos haciendo nada.
– Te creo, hijo, pero el detalle es que tú eres el maestro.
– Entonces, ¿tú y yo qué somos?
– Pronombres.
– En su currículum dice que eres rápido en matemáticas.
– Sí.
– ¿Cuánto son 89 por 65?
– 83.
– Pero no está ni cerca del resultado.
– Pero fui rápido.
Un hombre de negocios de China compartió en sus redes una foto de unos niños jugando y saltando sobre un Lamborguini valorado en un millón de dólares.
El señor dijo que no había nada más valioso que la felicidad de los pequeños, así que los dejó seguir.
Los niños no eran de él... Tampoco el auto.
– ¿Sabe por qué le he parado?
– Porque es guardia civil.
– El motivo.
– ¿No sé le daba bien estudiar?
(En el colegio)
– ¿Quiénes eran Pedro y Pablo?
– Apóstoles de Cristo.
– ¿Y por qué pusiste Los Picapiedra?
– ¿Tú sabías que las cajas negras de los aviones son naranjas?
– ¿Qué me dices? ¿No son cajas?
– Hola, hace 9 meses vine a comprar condones y no tenía. ¿Tiene ahora?
– Sí.
– Pues métaselos en el culo y déme un paquete de pañales.
– ¿En serio eres famosa?
– Se puede decir que sí.
– Vaya, nunca me había acostado con una famosa –dijo el hombre mientras se ponía la camisa–. Eres muy guapa. Si eres famosa, ¿por qué nunca había visto tu rostro?
Antes de recibir la respuesta, el hombre recibió un potente golpe en la cabeza.
– Digamos que tengo otro tipo de fama –respondió la asesina en serie.
– Pasare por ti a las nueve.
– Está bien, pero se escribe “pasaré”, con tilde. Es una palabra aguda que termina en vocal.
– ¿Y eso qué? Al menos me entendiste.
– Sí, está bien. Sí te entendí, Claudio.
– Me llamo Julio.
– Claudio o Julio, o Luis, también me entendiste entonces.
– Papá, soy lesbiana.
– ¿QUÉ?
– Yo también, papá.
– ¡Puta madre! ¿A nadie en esta casa le gustan los hombres?
– ¡A mí!
– ¡Tú cállate, Alejandro!
– ¿Alguno de los presentes se siente ninguneado?
– Yo.
– ¿En serio? ¿Nadie?
(Conversación de pareja)
– Vicente, no seas exagerado, claro que puedes opinar...
¡Lo que no puedes es tener la razón!
– Maestro Shing Gong, deseo vivir más de 100 años, ¿qué debo hacer?
– Cásate.
– ¿Y con eso viviré más de 100 años?
– No, pero el deseo desaparecerá.
– A ver si quedamos algún día.
– ¿Para qué?
– También es verdad.
– Cuelga tú.
– No, cuelga tú,
– Que no, cuelga tú.
– Que cuelgues tú.
– Somos los verdugos más gilipollas que conozco.
– Señor verdugo, la horca está lista.
– Cariño, luego te llamo, tengo que colgar.
– Yo no sé que haría si algún día no me quisieras, amor mío.
– Pues ve pensándolo ya, que te pilla el toro.
– ¿La aceptas como esposa en la riqueza, en la pobreza, en la salud o en la enfermedad, hasta que la muerte os separe?
– Sí, no, sí, no.
– Tengo una bomba, ¿qué hago?
– Muy bien, ¿de qué color son los cables?
– Uno es cobalto claro y el otro carmesí suave.
– Te vas a morir por gilipolllas.
– Disculpe, ¿ha visto usted a mi hermano gemelo?
– Ya le dije antes que no.
– Papá, ¿por qué en el Vaticano hay Papa y no Mama?
– Debe ser porque sonaría feo “Su Santidad la Mama”
– ¿Usted no ha pensado en casarse?
– Pues, fíjate que a mí casi no se me ocurren malos pensamientos.
– Papá, ¿qué es una secuela?
– Pues donde estudian los disléxicos.
– ¿Qué se cuece por aquí?
– Doctor, no creo que eso sean formas de entrar en la Unidad de Quemados.
– Señorita, aquí donde decía sexo, usted debía haber puesto “femenino” y no “cuatro veces al día”.... Pero el empleo es suyo.
– Anoche soñé contigo. Estábamos tomando un batido en la terraza y...
– ¿Un batido?
– Sí.
– No era yo.
– ¿De qué vas?
– ¿De qué vas tú, gilipollas?
– Me refiero disfrazado...
– Ah, perdón. De Gandhi. Mi ídolo.
– Ya veo, ya.
– ¿Cómo se llama?
– Carlos, sin hache.
– Pero si Carlos no lleva hache...
– Y es lo que dije, ¿no?
– ¿Hay algún doctor?
– Yo.
– ¿Cuál es su especialidad?
– Doctor en Matemáticas.
– Muy bien doctor, mi amigo se muere.
– Uno menos.
– ¿Hay algún doctor en la sala?
– Yo soy doctor en geología.
– ¡¡Rápido, mi marido se muere!!
– Yo para la lápida le aconsejo el mármol antes que la pizarra, es más resistente.
– ¿Hay algún doctor en la sala?
– Yo soy doctor en informática.
– ¡Este hombre ha fallecido!
– Pues ciérrale las pestañas.
– ¿Algún doctor en la sala?
– Yo, soy doctor en Psicología.
– ¡Pero mi esposo se muere!
– ¿Y eso cómo la hace sentir?
– ¿Algún doctor en la sala?
– Yo soy doctor en Informática.
– ¡Este hombre tiene los ojos en blanco y no responde!
– Se está actualizando.
– ¿Hay algún doctor?
– Yo soy doctor. ¿Qué sucede?
– Mi marido está teniendo un ataque al corazón.
– Soy doctor en Filosofía.
– ¡Se va a morir!
– ¿Pero realmente vivió?
– Está usted despedido, no ha protegido a su cliente.
– A ver, ¿de qué ha muerto?
– De un disparo.
– ¿Dónde?
– En el pecho.
– ¿Y yo qué soy?
– Guardaespaldas.
– Exacto, guarda-ESPALDAS.
(Conversación entre amigas)
– Yo hice el amor 3 veces con mi Paco antes de casarnos. ¿Y tú?
– Yo 5, pero no sabía que se iba a casar contigo.
– Bienvenido a este hotel. Espero que sea de su agrado. Haremos todo lo posible para que se sienta como en su casa.
– ¡Pues vaya puta mierda!
– ¿Cómo se llama tu perro?
– Font Vella de Solán de Cabras y Cabrirea de todos los santos...
– ¿Y eso?
– Es un perro de aguas.
– ¡Jajajaja!
– ¡Jajajaja!... ¿Otro porro?
– ¡Enga!
Policía de Tráfico en la autovía, con un coche parado:
– Señora, ¿por qué va usted a 19 km/h si la velocidad mínima es 60 km/h?
– Porque en el cartel de la entrada pone A19.
– Ese es el número de la autovía, señora. ¿Le pasa algo a su acompañante? La veo muy pálida
– No sé, no ha dicho nada, lleva así desde que salimos de la que ponía A340.
– ¿Es posible viajar al pasado?
– Sí, mi esposa lo hace cada vez que discutimos.
– ¿Qué te ha dicho el médico?
– Rotura de músculos isquiotibiales, esguince de rodilla, tendinitis aquilea y osteopatía de pubis.
– ¿Todo eso por devolver un balón a los niños del parque?
– Sí.
– Cuando yo tenía tu edad iba con un dólar a la tienda y regresaba con un montón de cosas.
– Sí abuelo, pero ahora hay cámaras y vigilantes.
(En el coche)
– ¡En esa curva fue donde me maté!
– Tú eres imbécil... ¿Tienes que decir eso cada vez que pasamos delante de la iglesia donde nos casamos?
Exorcista : “Estoy aquí para expulsar un demonio que te posee”.
Poseído : “Yo no te llamé”
Demonio : “Yo lo hice, no entiendo como me vine a meter en este desastre de persona.
– Mari, voy al Leroy Merlin.
– Tráete un mosquitero.
– ¿Athos, Porthos o Aramis?
– Tú sigue, Paco, luego preguntas por qué no follas.
– ¿Nivel de italiano?
– Altini.
– No sabe, ¿verdad?
– Exactini.
– ¡Fuera de aquí!
– Adiosini.
– Paga si quieres volver a ver a tu marido.
– A ver, si el dinero lo tengo, pero es para urgencias.
– La perdí por no prestarle suficiente atención.
– ¿A quien?
– A Vanesa.
– Teresa.
– Lo que sea.
– Papá, ¿tú quieres a algún hijo más que el otro?
– No, os quiero a los dos por igual.
– ¡Pero si somos tres!
– El reaguetonero no cuenta.
– Bienvenido al servicio de reclamaciones de Teletarta. ¿Cuál es su queja?
– Quería quejarme de la demora.
– Ya... La de fresa nos sale mejor...
– Hijo, tú te drogas?
– No mamá, yo paso.
– ¡Qué bueno eres, hijo.
– No me has entendido.
– Mari, te admiro por los 21 hijos que has tenido, pero mira que llamarlos a todos igual, Juan...
– Es muy cómodo. ¿Juan, a comer!, y vienen todos. ¡Juan, a dormir!, y todos se acuestan. ¡Juan, a estudiar!, y todos hacen los deberes.
– ¿Y qué pasa cuando quieres llamar a uno concreto?
– Muy fácil, lo llamo por el apellido.
– En su currículum pone que se adelanta a los acontecimientos. ¿A qué se refiere?
– Le he quemado el coche por si no me contrataba.
– ¿Sra. Martínez? Llamamos del colegio respecto a su hija, creemos que es una mentirosa compulsiva.
– Y muy buena porque yo no tengo hijas.
– Disculpe, ¿tiene libros sobre la fatiga y el cansancio?
– No, están agotados.
– Mamá, parece que no te gusta mi novio.
– Que sí hija, pero es a ti a quien le tiene que gustar, eres tú la que sale con ese gilipollas.
– ¡Cuando tengas hijos sabrás por el infierno que paso!
– Pero no quiero tener hijos, mamá.
– ¿Por qué no? Los hijos son la mejor cosa de la vida, son una bendición.
Terapeuta : ¿Cuándo fue la última vez que saliste contigo misma, que te llevaste a una cita, que disfrutaste tiempo contigo misma?
Ella : Primero que nada: no me gustan las mujeres. Segundo: no salgo con locas.
(Conversación por Whatsapp)
Q haces? 20:36
Como 20:36
Pregunto, qué haces? 20:37
Como 20:37
Qe estas asiendo? 20:38
Como 20:38
Me entiendes? 20:39
Sii ohh noo 20:39
Como!
Del verbo comer.
Estoy comiendo, estoy tragando. Me entiendes? 20:40
– Catalina, ¿tu madre es vasca?
– Es catalana.
– Catalana, ¿tu madre es vasca?
– Disculpe, ¿es aquí el curso para dejar de ser chafardero?
– Sí, ¿quiere apuntarse?
– No, sólo quiero mirar quién se apuntó.
– Ya tengo todo, vámonos.
– ¿El pastillero también?
– No, el niño se queda en casa.
Camarero : – Después de este trago te voy a invitar a salir.
Clienta : – Olvídate, estoy casada.
Camarero : – Ese es tu problema, yo tengo que cerrar el bar.
– Cariño, no deberías mostrar tu preferencia por uno de nuestros hijos.
– Eso son tonterías, quiero igual a Pedrito que al que no es Pedrito.
– Me pican los mosquitos.
– Ponte repelente.
– ¡Viva Vox!
(Vox : partido político español catalogado de extrema derecha)
Durante una de las olas de calor de verano de 2022:
Cuaderno de Bitácora
Sevilla, julio 2022
Última entrada:
El Roomba se está bebiendo el agua del perro.
– Hola, soy Juan
– Hola, yo Leo.
– Yo no mucho, jajaja.
– No, que soy Leo.
– Ah, disculpa, yo soy piscis.
– ¿Volveré a verte algún día?
– Si tienes fotos mías, sí.
Ella : – No puedes vivir del pasado.
Él : – Soy profesor de Historia.
(Comiendo albódigas, o croquetas)
– ¿Una más, yerno?
– No, gracias suegra, ya me llené.
– No, una más y nos dejas sin comer.
– ¿Me quieres?
– No sé, muérete a ver si lloro.
– Mi amor, estoy en el supermercado. ¿Necesitas algo?
– Sí, necesito darle sentido a mi vida, y definirle un propósito a mi existencia.
Quiero estar en unidad con el todo, descubrir la espiritualidad inherente a mi condición humana, debo alcanzar la transcendencia.
– ¿Puedes ser más específico?
– Un paquete de café.
– Papá, ¿qué son secuelas?
– ¿Te acuerdas del calvo al que le metí dos hostias en la frutería?
– Claro.
– Pues ese ya no se cuela más.
– ¿Te gusta leer?
– Me encanta.
– ¿Qué opinas de “El diario de Ana Frank”?
– Sinceramente no ando revisando las cosas de los demás.
– Doctor, cuando me meto cocaína me quedo tonto, como flotando, como en un globo...
– ¿Abstraído?
– Sí, dos gramos.
– Cariño.
– Dime.
– Era al perro.
– Otra vez me han despedido.
– ¿Por hacer de ventrílocuo?
– Sí, tío, Que si el trabajo no es sitio para bromear, que si asustas a los clientes...
– La gente no aguanta na, macho.
– De 10 tanatorios me han echao ya.
– Me he divorciado y hemos dividido la casa en dos partes.
– ¿Y qué parte te ha tocado?
– La de fuera.
– Me he obsesionado con una Dominatrix.
– ¿Te pega y humilla?
– No, me hace una crema de calabacín de la hostia.
– Eso es una Termomix, subnormal.
– Fiódor Dostoyevsky es el mejor escritor que jamás he leído.
– ¿Y cuál de sus libros te gusta más?
– Que jamás he leído, he dicho.
– ¿De verdad me estás llamando vago porque te he pedido que vengas tú a verme?
– Es que soy yo la que estoy ingresada en el hospital.
– La misma distancia hay.
– A mí me gusta la gente abierta.
– Eres el forense más gilipollas que conozco.
– ¿Cómo está mi inglés?
– Mientras no salgas del país, todo bien.
– Mira, le lanzo el palo al perro, me lo trae y le doy una galleta.
– Mola.
– ¿Quieres probar tú?
– Vale, pero no me lo lances muy lejos.
– ¡Pero habla bien, coño!
– Quiedo odo lodopeda.
– ¿Te vienes mañana?
– No puedo, tengo pologueda, lopogueda, guelopod...
– Ve, ve...
– Paco, que acaban de decir que van a ayudar a los micropenes.
– A las micropymes.
– Nunca nos toca nada.
(PYME: En España, Pequeña Y Mediana Empresa)
– ¿Quién es la mujer de Zeus?
– Hera.
– ¿Como? ¡No me digas que se han separado!
– Necesito ánimos, no puedo caer más bajo.
– ¡Que sí puedes, joder!
– Doctor, vengo a que me ponga dientes nuevos, ¿qué cuesta?
– Cada diente 100 euros y 50 euros las muelas.
– ¡Póngame todo de muelas!
– Lo sentimos, está despedido.
– ¿Por qué?
– Tarda mucho en entender las cosas.
– Pero, ¿puedo seguir viniendo a trabajar?
En un velatorio:
– Comadre, ¿y de que murió el compadre?
– Lo mataron los triglicéridos.
– ¡Ay Dios mío! ¿De qué barrio son esos desgraciados? ¡Qué inseguridad!
– Papá, voy a coger el balón y salir a la calle para jugar al fútbol con los amigos. ¿Dónde está el inflador de pelotas?
– En la cocina hijo, haciendo la comida.
– Vamos a empezar. ¿Listo para anestesiar?
– OK.
– Comenzamos la amputación del pene.
– ¿QUÉ? ¡NO! ¡NO!...no... zzzzzzzzzz
– ¡Ja ja!, me encanta la cara que ponen.
– ¿Vas a volver a dejarte el bigote, cariño?
– ¿No te gusta?
– Te hace muy seria.
– Soy muy feliz desde que te fuistes al carajo.
– Pero Cortazar, no podemos publicar eso.
– Está bien, entonces pon: “Hay ausencias que representan un verdadero triunfo”
– Oiga, ¿Servicio técnico? El router no me funciona.
– ¿La luz verde está encendida?
– Sí.
– ¿Está parpadeando?
– Claro. Si no se me secan los ojos.
(En China en un templo shaolín, el discípulo a su maestro:)
– Maestro, si una mujer me dice que no le haga caso y no le hago caso, ¿le estoy haciendo caso?
– Escribí un libro.
– ¿Y por qué dibujaste un dedo en la primera página?
– Es el índice.
– Entiendo.
– Mi marido es un bombón.
– ¿Es guapo?
– No, es redondo y lleno de licor.
– Oye, ¿te apetece quedar?
– Te llamo en un rato y te digo, que ahora mismo no se me ocurre ninguna excusa.
– Tengo un bote de amoníaco.
– Pues hazle un exorcismo.
– ¿Qué busca, don Francisco?
– Unos papeles que dejé por aquí con poesías.
– ¿Sonetos?
– Ah, pues sí, estos son, muchas gracias.
– Hola, vengo al curso para manejar la ansiedad.
– Es mañana.
– Señorita, ¿qué opina usted de la gelatina?
– Bueno, en realidad no sé que decir. En mi escuela sólo conocí la Y griega y la I latina, pero la G latina nunca supe de ella, a lo mejor no fui ese día a clase.
– Y siempre está con que no la quiero, que paso de todo, y bla, bla...
– Ya.
– En fin, cóbreme las tres cervezas porque doña “he roto aguas” se estará impacientando en el coche.
– ¿Cómo te llamas?
– Gelmy.
– Es un nombre bonito. Es muy exótico. ¿Es una combinación de nombres o te lo pusieron por alguien que se llamaba igual?
– Sí, me lo pusieron por mi mamá.
– Ah, ¿ella también se llama Gelmy?
– No, ella se llama Socorro, pero a mí me lo pusieron en inglés.
Esposa : Tengo una bolsa llena de ropa usada que quisiera donar.
Esposo : ¿Por qué no la tiras a la basura? Sería mucho más fácil.
Esposa : Pero hay gente muy pobre y muriéndose de hambre que no tienen que comer ni ropa para ponerse.
Esposo : Corazón, si alguien le queda bien tu ropa, no se está muriendo de hambre.
La víctima será velada a partir de las 20 horas. A cajón cerrado.
Sin flores, por favor.
– Su currículum es impresionante, 3 carreras, 6 idiomas...
– Cracias.
– ¿De qué le gustaría trabajar?
– De lo que haiga.
– ¿Y seguir estudiando no quieres?
(Conversación a través de WhatsApp)
Amor, la moto no arranca 19:34
Creo que le cayó agua al carburador 19:36
Jajaja, ¿acaso sabes dónde está el carburador? 19:38
En la moto 19:38
Bueno, ¿y dónde está la moto? 19:38
en el río 19:39
¿QUÉ? 19:39
– ¿Crees en el amor a primera vista?
– No, no veo bien, necesito tocar.
– ¿Le das besos a tu perro? No sabes las cosas que estuvo chupando.
– Tú le das besos a tu novia y yo no te digo nada.
– Papá, ¿qué es un bucle infinito?
– Pregunta a Mamá.
– Mamá, ¿qué es un bucle infinito?
– Pregunta a Papá.
– Papá, ¿qué es un bucle infinito?
– Pregunta a Mamá.
– Mamá, ¿qué es un bucle infinito?
– Pregunta a Papá.
– ···········
– ¡Qué bebé más hermoso que han tenido! ¿Cómo lo van a llamar?
– A mí me gusta Daniel, como su padre.
– Amor, me llamo Carlos.
– O Carlos, como mi esposo.
– Me he comprado un rompecabezas.
– ¿Un puzzle?
– Un bate.
– ¿Otra vez langosta, mamá?
– Más fuerte.
– ¿OTRA VEZ LANGOSTA, MAMÁ?
– Bien hijo, ya lo han debido escuchar los vecinos, ahora sí, cómete tus frijoles.
– ¿Cómo te enteraste que tu mujer te era infiel?
– Llegué a casa, le conté un chiste, y el tonto, que estaba en el armario, se echó a reír.
– Papá, ¿qué significa ser hombre?
– Significa saber tomar todas las decisiones importantes del hogar, un hombre es quien manda.
– Un día quiero ser hombre como mamá.
En la silla eléctrica:
– ¿Cuál es su último deseo?
– Que todos nos agarremos de las manos.
El niño a su maestra:
– ¿Cómo fue en el examen, maestra?
– Pues hasta ahora solo tienes bien el nombre y la fecha.
– Papá, ¿qué es una pupila?
– ¿Recuerdas a dónde fuimos hace tres días? Estuvimos en la óptica y una señora estuvo mirándote el ojo a través de una máquina. Ah, y hasta te enseñó todas las partes en una pantalla.
– Sí.
– La alumna que estaba al lado de ella era su pupila.
Conversación entre un humano y un alien:
– ¿Por qué los aliens nos usan a los humanos como comida?
– Los humanos nos aportan proteínas y también nos gusta su sabor.
– ¿No se dan cuenta de que los humanos tenemos sentimientos y queremos vivir? ¡No es justo!
– Los animales son también seres sensibles pero los humanos no tienen reparo en comerlos. ¿Qué diferencia hay?
– No son humanos.
– Y los humanos no son aliens. Te veo en la cena.
(Conversación por Whatsapp)
Eres bellisima 19:15
Mentiroso, solo quieres acostarte conmigo 19:15
E inteligente 19:15
Muy lindo todo, pero dime la diferencia de: hay, ay y ahí.
Hay: Ganas de darte.
Ahí: es donde te voy a dar.
Ay: es lo que vas a gritar cuando te esté dando.
– Estoy escribiendo un libro. Apareces en él.
– Awww, ¿en serio? ¿Quién se enamora de mí?
– Nadie, te mueres en la página 15.
– Ayer me encontré con el genio de la lámpara, y me dió a elegir entre curarme el Alzhéimer o 15 cm más de pene.
– ¿Y qué elegiste?
– ¿Qué elegí de qué?
– De pequeño jugaba con mis hermanos a un juego en que nos poníamos una manzana en la cabeza y...
– ¡Pero si tú no tienes hermanos!
– ¿Me vas a dejar que te explique el juego o no?
– Sabes? La Carmen ha tenido un niño albino.
– No me extraña, con lo borracha que es...
– Padre, acaba de confesar a mi mujer. ¿Puede decirme si me pone los cuernos?
– Eso es secreto de confesión, hijo mío. Tú deberías saberlo, como ciervo de Dios.
– Siervo.
– Eso.
– A ti ¿qué te gustaría ser?
– Una sirena.
– ¿Y vivir en el mar?
– No, pasear encima de una ambulancia a toda velocidad mientras grito ninonino.
Hoy mi mujer me mandó un whatsapp:
Te dejo. El sexo ya no es como antes. Lo nuestro terminó.
Después, por suerte, me mandó otro whatsapp:
No era para ti.
– Amor, ¿dónde están los niños?
– En inglés.
– Puta madre, where are the kids?
– Oye pendejo, deja de mandarle mensajes a mi novia. ¿Quieres problemas?
– Pues sí.
– OK, apunta: Si un tren viaja a una velocidad constante de 72 km/h por una carretera de 360 km, ¿en cuánto tiempo llegara?
– No, no jodas Marco, mejor la dejo en paz.
– Así me gusta, imbécil.
– ¡Qué hermosa te ves con ese brillo en los labios!
– Es aceite... De tres empanadas fritas que me comí.
– Vecino, dice mi madre que si le fía dos tomates, y que si tiene huevos, le mande una docena.
– ¡Dile a tu mamá que ahí le envío la docena de tomates, pero que esas no son las formas de pedir las cosas!
– ¿Quieres que te cuente un cuento para que te duermas?
– Mejor que no, papi.
(El hijo de Stephen King)
– Corta tú...
– No, corta tú...
– Dale, corta tú...
– No, corta tú...
(Dos carniceros sin ganas de trabajar)
En un control de policía, identificando a uno:
– ¿Me puede dar su nombre?
– No.
– ¿Y por qué no?
– ¿Y después, ¿cómo me voy a llamar yo?
– ¿Qué libro te hizo llorar?
– El Principito. Mi madre me lo reventó en la cabeza y lloré mucho ese día.
– Hija, ¿tienes novio?
– Sí.
– ¿Quien?
– ¿Te acuerdad de Lorenzo, el hijo del farmacéutico, que es médico y está acabando la carrera de notario, al que le robó la moto un yonki?
– ¡Sí!
– Pues el yonki.
– ¡Qué guapa eres!
– ¡Vete a tomar por culo!
– Y simpática, lo tienes todo.
– ¿Cuál es su mayor defecto?
– Me meto en conversaciones ajenas.
– Le estoy preguntando a él.
– Ah, perdón.
– ¿Cuál es el trabajo de sus sueños?
– Ah no, yo en mis sueños no trabajo.
– Estoy leyendo un libro.
– ¿Cómo se titula?
– La honestidad y otros valores.
– ¡Guau! ¿Dónde lo compraste?
– Lo robé en una biblioteca.
– ¿Quieres ser mi sol?
– Awww.. sí.
– Bueno, aléjate 11 mil kilómetros de mí y préndete fuego.
– ¿Quieres salir conmigo?
– No...
– Tengo un buen corazón.
– No necesito un transplante.
En la sala de espera de la consulta del médico, la enfermera ayudante se dirige a los que esperan:
– Atención. Para proteger la privacidad, no podemos llamar a los pacientes por su nombre.
Que entre la señora que tiene hemorroides.
– ¿Y cómo murió?
– La golpearon con un violín, una guitarra y un bajo.
– Mmmm... todo concuerda...
– Me gustaría salir, bailar, fumar y beber. ¿Y a ti?
– A mí me gusta la luna, el sonido de la lluvia, el café, los libros, escribir y la música.
– ¡Qué raro eres!
– Y tú demasiado común.
– ¿Quedamos luego para tomar algo en una terracita y pasar el rato en silencio mirando el móvil?
– Vale.
– Me dijiste que era el hombre de tus sueños...
– Ya desperté.
– Oye, me gustas.
– Enzeryo?
– No, ya no, mejor olvídalo.
– ¿Y dice ser un experto en literatura española?
– Exacto.
– ¿Puede citar a Bécquer?
– ¡Bécquer, te quiero aquí mañana a las 12!
– Magnífico.
– Eres la chica que más amo en este planeta.
– Ah, ¿o sea que amás más a una de otro planeta?
– ¿Cómo se dice puerta en inglés?
– Door.
– ¿Y el que la vende?
– Vende-door.
– ¿Y el que la compra?
– Compra-door.
– ¿Y el que la hace?
– Trabaja-door.
– ¿Y el que la vende más caro?
– Estafa-door.
– ¡Diablo, tú sí sabes inglés!
– ¿Entonces la clase media son los que tienen aire acondicionado?
– Exacto.
– ¿Y la clase alta?
– Los que pueden encenderlo.
Tecnología: Samsung lanza el modelo Siom X, el primer celular con lenguaje inclusivo. Su teclado inteligente no va a contar con las letras 'A' y 'O' y van a ser reemplazadas por 'X'.
– ¿Hxspitxl? Es unx emergencix, estxy sufriendx unx hemxrrxgix, yx perdí 2 litrxs.
– ¿Qué tipx de sxngre es señxr?
– X pxsitivx.
(Conversación por Whatsapp)
Hola 19:15
Komo estas 19:15
D donde ere? 19:15
Hola 19:16
No te llegan lo mensaje? 19:16
O no kieres kontestar 19:16
No me llegan 19:17
A ber hola 19:17
No, no me llegó 19:17
Los tullos si me yegan 19:18
Ke raro 19:18
(Conversación por Whatsapp)
Hola, ¿no me extrañas? 19:15
La verdad es que sí. Y mucho. 19:16
Qué tal si intentamos volver? 19:17
No, me da miedo que me vuelvas a engañar. 19:17
Te recuerdo que a quien encontré en la cama con otra persona fue a ti. 19:18
Pero me engañaste!!! Dijiste que no irías ese día y fuiste... 19:18
(Conversación por Whatsapp)
Iratxe, llevamos años siendo amigos pero no aguanto más y quiero dar el paso, aquí te van mis sentimientos: 23:39
Me pones el pito como un calcetín lleno de arena mojada 23:39
Como la chimenea de un trasatlántico 23:39
Como un tanque apuntando a un tejao 23:40
Mira Iratxe, es verte y se me pone la polla que me mueve la aorta de sitio 23:40
Hablar contigo me pone el frenillo para tirar flechas 23:41
Hola Iker, soy la madre de Iratxe que se ha dejado el móvil en casa, no te preocupes que yo le digo todo cuando llegue a casa. 23:42
– ¿A dónde va?
– A donde nos lleve el viento y diga tu corazón.
– Señor, sea serio o bájese del taxi.
– ¿Sabías que las escenas peligrosas de 007 las rodaba 014?
– ¿014? ¿Y ese quién es?
– El doble...
– ¿Por qué no te comes el caballo?
– Porque soy vegano.
– ¡Así no se puede jugar al ajedrez contigo, capullo!
– ¡Qué tal Luis, cuanto tiempo...!
– ¡Hola Miguel! ¿Qué hay de tu vida?
– Me casé con una sevillana. ¿Y tú?
– Yo con una marcha nupcial. Mucho más clásico.
– ¿Por qué no están juntos?
– Porque ella come amigos.
– ¿Cómo que come amigos?
– Sí, me dijo: “Te quiero, pero como amigos”.
– Señor brujo, ¿cómo deshago una maldición?
– ¿Cuáles fueron las palabras exactas que le dijeron?
– Los declaro marido y mujer.
– No, pues eso no es una maldición, es una condena.
– Ahí en la cárcel vas a saber lo que es bueno, te van a poner el culo como un bebedero de patos.
– ¡Paco! Es la última vez que juegas a la oca con el niño.
– Cualquiera puede cometer un error, ¡estúpido!
– Disculpe, ¿cómo dijo?
– Que cualquiera puede cometer un error estúpido.
– ¿Por qué piensas que los animales son inferiores?
– ¿Puede un cerdo resolver integrales y derivadas?
– ¿Tú puedes?
.... (silencio)....
Chateando por Internet:
– ¿Por qué una niña tan linda como tú no tiene novio?
– Es ke los ombres no me saven balorar...
– Papi, necesito tu ayuda. ¿Qué es una sigla?
– Cien añas.
– Jajaja, va a ser el mejor cero de mi vida.
(En China en un templo shaolín, el discípulo a su maestro:)
– Maestro, ¿por qué no tengo éxito en la vida?
– Uhmmm... ¿Has visto un atardecer desde la montaña?
– Sí maestro.
– ¿Has visto un ave surcar los cielos?
– Sí maestro.
– ¿Has contemplado la Luna en una noche despejada?
– Sí maestro.
– Ya ves, te pasas la vida viendo tonterías en lugar de estar trabajando... Así nunca tendrás éxito en la vida.
– Siempre he sido un apasionado de la cultura griega, por eso decidí poneros nombres griegos.
– ¿Pero seguro que fui un hijo deseado?
– Claro que sí, Storvas.
– ¿Y mi hermano Tsovras?
– También.
En un encuentro íntimo:
Ella :Ando con la regla.
El :¡Qué bueno! Me gusta que me la midan.
– Cariño, dime algo que te salga del corazón.
– Arteria aorta.
– No tonto, algo bonito que envuelva mi corazón.
– Pericardio.
– De verdad, desde que entraste en la carrera de Medicina estás insoportable.
– Amor, ¿no te parece que últimamente discutimos por tonterias?
– «Tonterías» lleva tilde.
– Oye, ¿qué tiene él que no tenga yo?
– Una tilde.
– ¿Cómo te va con tu dolor de rodilla?
– Mal. Mi médico me dijo que me tenía que infiltrar en el hospital.
– ¿Y?
– Y.. llevo dos semanas trabajando en el hospital de incógnito y me sigue doliendo la rodilla.
– Cariño, anoche hablaste dormido.- (Ella)
– ¿Y qué dije? - (Él)
– Que estabas harto de mí.
– Ah no, todavía estaba despierto.
– ¿Qué haces subido en ese árbol?
– Comiendo mandarinas.
– Pero ese es un árbol de manzanas.
– Sí, pero yo subí mis mandarinas.
– ¿Recuerdas que hace 7 años me dijiste que yo era muy lento?
– Sí.
– ¿Qué querías decir?
(Tras la pandemia de la Covid 19)
– ¿Por qué mi hermana se llama Rocío?
– Porque fue concebida durante la romería del Rocío. Termínate ya las lentejas, Pandemio.
– Mi marido es vidente.
– ¿Tiene dos dientes?
– ¿Tú eres tonta? ¡Que echa las cartas!
– ¡Tú si que eres tonta, entonces será cartero, coño!
En un examen un músico contestó:
Nombre de un perro famoso.
LA SI.
Cuando su novia le pide algo, ¿usted qué le contesta?
SI MI SOL.
¿Qué hace para saber cuántos metros tiene una pared?
LA MI DO,
¿Qué hizo aquél hombre con la reja?
LA SOL DO.
Tomó una paleta de dulce y la probó dos veces, ¿qué hizo?
LA RE LA MI.
Por último, ¿A usted lo mantienen todavía sus padres?
SI sostenido.
Quedé sorprendido con la ingeniosa respuesta del vendedor de libros de Alameda Pizarro:
– Señor, y todos los días saca y guarda sus libros, ¿verdad?
– Oh no –me respondió–, eso sería muy trabajoso, los dejo aquí toda la noche. Los que leen no roban, y los que roban no leen.
Muy sabio.
– ¡¡ Joder Pedro, un fantasma !!
– Espectro.
– ¡¡ Joder Pectro, un fantasma !!
(Entrevista telefónica:)
– ¿Se considera usted una persona independiente?
– Sí.
– ¿Cuánto?
– ¿Cuánto, mamá?
– Dile que mucho.
– Mucho.
– El secreto para conquistar a una mujer, hijo mío, es darse cuenta que ella quiere, en esencia, lo mismo que tú.
– ¿Un telescopio?
– Vas a morir solo.
– Amor, dime algo bonito que me haga ver las estrellas...
– Telescopio.
– Mari, tengo miedo... Hoy he recibido una caja de balas de revólver y una carta amenazante escrita en árabe.
– Tú eres tonto Manolo, lo que te han mandado son unos supositorios y la receta del médico.
Jesús explicándose a sus apóstoles:
– Yo creé al hombre y a la mujer sabiendo que contraerían el pecado original.
– Después de ello eliminé a la mayoría por pecar.
– Luego embaracé a una mujer de mí mismo como su hijo, para que yo pudiera nacer.
– Más tarde me mataré como un sacrificio a mí mismo para salvar a todos del pecado que yo sabía desde el principio que cometerían.
Mi hijo escupió la comida y mi esposa le gritó:
– ¡Lo que está en la boca no se escupe, se traga!
Entonces yo la miré, ella me miró y me dijo:
– ¡ TÚ TE CALLAS !
– ¡Qué buena pareja hacéis!
– Sople aquí, por favor.
– ¡Madre mía, cómo pega el sol!
– Ponte protector.
– Mientras yo viva no te va a faltar de nada, cosita.
– Sin paños calientes. La empresa pasa un mal momento y hemos decidido deshacernos de los menos capacitados.
– ¿Y dónde va a ir, jefe?
– Si la vagina y el pene fueran militares, ¿Cuál tendría más rango?
Responde Jaimito:
– La vagina.
– Y eso... ¿por qué?
– Porque el pene la ve y se pone firme.
– ¿Qué hacen esos condones rotos en el jardín?
– ¡Que dejes de llamar así a los niños, José!
– Veo que tienes lunares.
– Sí, tengo muchos.
– ¿Y pecas?
– Solamente cuando te miro.
– ¿Nivel de italiano?
– Alto.
– Traduzca “Coche”
– Macchina.
– ¿Y avión?
– Aereo.
– Gracias.
– Grazie.
– Es suficiente.
– È abbastanza.
– Basta, por favor.
– Si fermi, per favore.
– ¡Me cago en tu estampa!
– Ho cagato sulla tua foto.
– Mamá, si yo me muriera, ¿qué harías?
– Garbanzos. Hace mucho tiempo que quiero comerlos, pero como a ti no te gustan...
– Mamá, las tengo a todas locas.
– Hijo mío, eres el director de psiquiátrico más tonto que conozco.
– ¿A qué huelen las rosas?
– Lo mismo que las verdes Manolo, ¡deja mis bragas!
– ¿Arriba es un adverbio de tiempo?
– No.
– ¿Y ahora?
– Sí, ahora sí.
– ¿Y antes no?
– Antes también.
– Pero me habías dicho que no...
– Me encanta el café solo.
– ¿Sin azúcar?
– No, sin nadie que me esté molestando.
– Mi compañero de piso acaba de terminar de escribir un libro sobre “cómo ganar dinero” y ahora necesita dinero para publicarlo.
– Dile que lea el libro.
– ¿Y usted en qué trabaja?
– Entretenimiento para adultos.
– ¿Hace porno?
– No, hago cartones para Bingo.
– Mamá, ¿qué significa estar a la moda?
– Renunciar a tu propio criterio para conseguir la falsa aceptación de una mayoría de imbéciles.
– Doctor, me duele la espalda cuando me levanto por la mañana.
– Levántese por la tarde entonces.
– Señora, ¿en qué la puedo ayudar?
– Tengo una reunión esta noche, y quisiera verme más joven y linda. ¿Qué me recomienda?
– Que no vaya.
– Ey, ¿qué haces mañana?
– Voy a graduarme la vista y comprarme gafas.
– ¿Y luego?
– Luego ya veré.
Él : ¡Quiero vivir a tu lado para siempre!
Ella : OK, seamos vecinos.
– Su currículum es muy bueno, señorita.
– Gracias.
– Y de inglés, ¿cómo anda?
– Totalmente depilada.
– ¿...?
– Mamá, te compré un regalo.
– ¡Oh!, ¿y qué es?
– Una taza que dice que eres la mejor abuela del mundo.
– ¡No soy abuela!
– ¡Sorpresaaaaa!
En la sala de convalecencia de un hospital:
– Doctor, ¿cómo salí de la operacion?
– Hijo, soy Jesús.
– Entonces, ¿me morí?
– No, jajaja, soy Jesús, el que barre. Ahora viene el doctor.
– ¿Se quedará a dormir?
– Sí.
– Debe saber que la casa está encantada.
– Oh, que amable, dígale que yo también estoy emocionado.
– Papá, no quiero ir a Australia.
– Cállate, hijo.
– Pero papá, yo no quiero ir a Australia.
– Cállate, hijo.
– Papá, te repito que no quiero ir a Australia.
– Cállate, hijo... ¡Y sigue nadando!
– ¿En dónde trabajas?
– En el Centro Nuclear de Resonancias Magnéticas con Estudios de Alto Campo.
– Y... ¿qué haces ahí?
– Café.
– Mamá, ¿soy feo?
– ¡Ya te dije que en la calle no me digas mamá!
– Estoy en el hospital.
– ¿Qué te pasó?
– Nada, es mi primo que no puede hablar ni caminar.
– ¿Qué le pasó?
– Nada, acaba de nacer.
– ¡Muérete de envidia! Me regalaron una lavadora y creo que fue Lady Gaga.
– ¿Cómo lo sabes?
– Pues porque la caja dice LG.
(Preguntando a un sabio oriental:)
– Maestro, ¿cuál es el secreto de la felicidad?
– No discutir con idiotas.
– No creo que ese sea el secreto.
– Tienes toda la razón.
– Mari, ¿has visto cómo murmuraban todas las chavalas cuando he salido del agua? Todavía estoy buenorro.
– Llevabas un huevo fuera, Manolo.
– ¿Duele hacerse un tatuaje?
– Depende de la zona.
– Soy de San Juan del Río.
– ....
– ¿Por qué lloras?
– Todo me sale mal...
– ¡SOY TU HADA MADRINA, pide 3 deseos!
– Deseo que sean cuatro.
– Concedido. Te quedan tres.
– Hijo, como vemos que eres un pervertido, te vamos a llevar con la psicóloga.
– ¿Y está buena?
– ¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas? Poesía... eres tú.
– Odio mi nombre, papá.
– ¡Que te calles, Poesía!
– Vengo a la terapia de pareja.
– ¿Y su pareja?
– ¿Que la tengo que poner yo?
– One, two... y no me acuerdo cómo se escribe tres en inglés.
– Como si escribieras árbol pero con H.
– One, two, hárbol.
(Nota: tree = árbol ; three = tres)
Visita al médico:
Doctor: – Hola, ¿cómo está?
Paciente: – Bien
Doctor: – Entonces váyase.
– Siento que el mundo sería mejor si nunca hubiera nacido.
– Aww... Eso no es verdad.
El mundo sería exactamente igual.
No eres importante.
(Conversación entre amigas:)
– Creo que me estoy volviendo loca... Veo duendes en todas partes.
– Oh... ¿Y no ha visto a un psiquiatra o a un psicólogo?
– No, solamente veo duendes...
– Me he comprado un coche de esos que se conducen solos.
– ¡Qué bueno! ¿Y dónde está?
– ¡Qué sé yo!
– Señora, iba rebasando el límite de velocidad permitido.
– Por favor oficial, déjeme ir... soy maestra.
– ¿Maestra? Qué bien, he esperado esto toda mi vida. A ver, escriba 1000 veces “No debo conducir rápido”.
– ¿Cuál es su mayor defecto?
– Menosprecio a la gente.
– ¿Puede concretar un poco más?
– Para qué, si no lo vas a entender...
– Mamá, ¡qué mala cara tienes!, ¿qué te ha pasado?
– Te he visto llegar.
– Mamá, ya tengo novia.
– Qué bien hijo, no la vayas a embarazar.
– No mamá, ella no quiere tener hijos. Ya tiene 4.
En el avión antes de despegar:
Pasajero: ¿Y cómo me va a salvar el cinturón de seguridad si el avión se cae?
Azafata: Pues no te va a salvar, pero con suerte mantendrá tu cadáver desfigurado en su asiento para que te puedan identificar más fácilmente.
Pasajero: Ah bueno, gracias.
– Pues sí, es un remedio homeopático. ¿Qué pasa? ¿Tienes algo en contra de la medicina alternativa? –(enseñando un frasco con líquido)
– Oh, nada en absoluto. Por cierto, ¿te he hablado de mi seguro de vida alternativo? Es pata de conejo auténtica. -(enseñando una pata de conejo)
– Mamá, ¿por qué el tato se llama Isaac?
– Le pusimos ese nombre en honor a Newton, porque es muy listo.
– Gracias mami.
– De nada, Abundio.
– Mamá, ¿por qué mi hermanito se llama Brad?
– Le pusimos ese nombre porque es muy guapo, como Brad Pitt.
– Ah, vale, gracias mamá.
– De nada, Picio.
– Mi mujer y yo llevamos unos días buscando tener un hijo.
– Me alegro. ¿Ya sabes cómo le vas a poner?
– A cuatro patas.
– ¡¡ PERO PACO !!
– No es lo que parece.
– ¿ NO ERES TÚ METIÉNDOTE UN PEPINO POR EL CULO ?
– Ves, lo que te decía, parece un pepino pero es un calabacín.
– Amor, ¿quieres que tengamos sexo virtual?
– Hoy no... Me duele el WiFi.
En la antigua Grecia clásica:
– Yo solo sé que no sé nada. (Sócrates)
– Yo solo sé, que tú sabrás. (La mujer de Sócrates)
– Yo solo sé que tu marido es imbécil. (La suegra de Sócrates)
– Trae aquí, que tú no sabes. (El cuñado de Sócrates)
– Paco, ¿me quieres?
– Sí.
– ¿Lo juras?
– Sí.
– ¿Te gusto mucho?
– Sí.
– ¿Soy lo más importante de tu vida?
– Sí.
– ¡Ay Paco! ¡Qué cosas más bonitas me dices!
– Tenemos con nosotros a un experto nutricionista. ¿Alguna pregunta?
– ¿Cuánto tiempo puede vivir una nutria?
– No, el nutricionista sabe sobre alimentación.
– Ah, ¿qué comen las nutrias?
Pareja mirando el cielo nocturno:
Él : – Mira, una estrella fugaz. ¡Pide un deseo!
Ella: – Quiero que dejes la cerveza.
Él : – Ah, era un avión.
– Oye rubia, ¿qué pesa más, un cubo de piedras o un cubo de plumas?
– Eeeh, esta vez no me pillas, pesan lo mismo.
– Hacen ahora 34 grados, 93,2 en Fahrenheit.
– Pues menos mal que estamos aquí y no en Fahrenheit.
Chris Mendoza encontró un tatuaje en el perro que rescató, y decidió hacérselo.
Luego descubrió que significa “CASTRADO”.
– Mire, lo mejor lo dejamos. No soporto los niños.
– Como su matrona, debo insistir en que siga empujando.
– Jefe, ¿pongo la reunión mañana?
– Posponla.
– Pos la pongo.
– ¿Sabías que el aguacate es 50% agua?
– ¿Y el otro 50%?
– Cate.
Dos que se conocen en el bar de copas:
Él : – Eres muy linda.. ¿a qué te dedicas?
Ella: – Gracias, soy modelo de Instagram. ¿Y tú?
Él : – Soy sargento mayor de artillería en el Call of Duty.
Conversación entre dos personas maduras:
Él : – Mi amor por usted es como contar estrellas.
Ella: – ¿Es infinito?
Él : – Es una pérdida de tiempo.
– Doctor, me duele el oído.
– Tiene un cuerpo extraño.
– Y usted es feo de cojones.
Ella: – Amor, siento que no me pones atención.
Él : – Y yo a ti, amor, con todo mi corazón.
(En fechas navideñas)
– Jefe, ¿cómo es que me ha tocado tanto aguinaldo este año?
– ¡Es tu liquidación!
– Mamá, ¿hay azúcar?
– Sí.
– ¿En dónde está?
– ¡Siempre tengo que venir a buscarte todo, nunca sabes nada! Está aquí, en la lata de galletas que dice café.
– ¿Qué haces los viernes?
– Salgo a tomar unas cervezas.
– ¿Y después?
– Después ya es lunes.
– ¿Qué es eso?
– Un detector de imbéciles.
– ¿Y ese pitidito?
– Cariño, ¿te he dicho alguna vez que eres lo mejor que me ha pasado en mi vida?
– No.
– Pues por algo será.
– ¿A qué te dedicas?
– Especialista en seguridad informática.
– ¡Que interesante! Cuéntame más cosas.
– ¿De mi vida o de la tuya?
– ¿Puedo invitarte a una copa?
– Sí, gracias.
– ¿Vino? ¿Cerveza? ¿Vodka? ¿Martini? ¿Mojito?
– Sí, en ese orden, por favor.
En el restaurante:
– ¿Vino blanco el señor?
– No, ha sido al ver los precios.
– Hola, he venido para ver si ya tienen mis gafas graduadas.
– Ha elegido usted Gasóleo A.
– ¿Eres Spíderman?
– No.
– ¿Batman?
– No, ceporra, ¿no reconoces la S del traje?
– Ah, vale, eres el Sorro.
– ¿Qué haces en tu tiempo libre?
– Observar a la gente.
– Que aburrido, a mi me gusta cantar en la ducha.
– Lo sé.
Pareja en conversación telefónica:
– Amor, jajaja, no vas a creer lo que me pasó.
– ¿Qué te pasó?
– Estaba buscando el celular con la linterna del celular.
– ¡Qué torpe eres! ¿Y dónde estaba el celular?
– ¿Tiene pastillas para quitar el apetito?
– Sí, estas.
– ¡Joder qué pequeñas! Deme veinte mil.
– ¿Y por qué tan caro el seguro para el coche?
– Es que le estoy incluyendo seguro para la luna.
– Quítelo, no pienso ir tan lejos.
– ¿Qué hay de almuerzo?
– Sopa
– ¿Y de cena?
– Sopa.
– ¿No hay otra cosa?
– Hay pollo.
– Yo quiero pollo.
– Está en la sopa.
– En su currículum pone que antes se dedicaba a exterminar fantasmas.
– Así es.
– Pero los fantasmas no existen.
– No me des las gracias.
– Mi novia tiene un canal en Twitch donde explica lo que se lleva.
– ¿Es influencer?
– No. Cleptómana.
– Hijo, te compré un colchón de regalo.
– Pero yo quería un Iphone...
– Es para que sigas soñando.
– Hola, soy Francisco, Fran para los amigos.
– Hola Francisco.
– Me ha dicho el médico que mis huesos están descalcificados.
– Bueno... lo importante es que hayan participado.
– Hoy me dieron un gato porque mi mujer le tiene miedo a los ratones.
– ¿Tienes ratones en casa?
– Sí, yo mismo los metí ayer.
– ¿Por qué?
– Quería tener un gato desde hace mucho tiempo.
– Oye, ¿no te gustaría volver a los 60?
– No soy de los 60, yo nací en los 90.
– Me refería a los kilos.
– Jefe, ¿echamos uno rápido?
– Vale. MARTÍNEZ, A LA PUTA CALLE.
– Hola, buscaba una alfombra para el cuarto de los niños, que no se ensucie fácilmente.
– ¿Cuántos niños tiene usted?
– 4. ¿Qué me recomendarías?
– Asfaltar.
En el avión antes de despegar:
– Revisemos la nave. ¿Propulsores?
– ON
– ¿Combustible?
– ON
– ¿Tú no eras disléxico
– IS.
– ¿Nos queda combustible?
– ON
– Amigo, ¿puedes guardarme un secreto?
– Sí
– Necesito seis mil euros.
– Tranquilo, como si no me hubieras dicho nada.
– Cariño, ¿tú crees que soy inteligente?
– Sí, pero asintomático.
Ella: – ¿Te gustan las mujeres inteligentes?
Él: – No, te amo a ti y sólo a ti.
– Pepe, llevas el móvil siempre en el bolsillo y te ha quemado los espermatozoides, por eso el niño es negro.
– ¿En serio Pilar?
– ¿Y el pelirrojo?
– Por comer Doritos.
– Me han dicho que si hago hora y media de gimnasio al día, una dieta estricta y nada de alcohol, podré presumir de cuerpo en la playa.
– ¿Y qué vas a hacer?
– No ir a la playa.
– ¿A partir de cuántas cervezas se puede considerar que tienes un problema?
– Cuando no queda ninguna.
– Mamá, ¿por qué te casaste con papá?
– ¿Ves Paco? Ni los niños lo entienden.
– ¿Cómo te puedo hacer feliz en la cama?
– No me despiertes.
En el restaurante:
Cliente: – Disculpe, ¿el pollo viene solo?
Camarero: – No, se lo traigo yo.
– Tú y yo, una velada romántica a la luz de la Luna junto al mar, con dos copas de vino... ¿qué te parece?
– Me parece poco vino.
– ¿Ayer lleva H?
– No
– ¿Y hoy?
– Sí
– ¡Como cambian las cosas de un día para otro!
En la clase de gramática:
Profesora: – Cuando digo "El hombre está feliz", ¿dónde está el sujeto?
Alumno: – Tomando cerveza.
– Hola mamá, ¿tú qué querías, un niño o una niña?
– Yo solo quería una vuelta en la moto.
– Yo siempre me levanto a las tres.
– ¿Y cómo lo haces?
– Pues digo: "¡A la una, a las dos y a las tres!" ¡Y me levanto!
– ¿Sabes qué pasaría si la Tierra fuera un cubo?
– No, ¿qué?
– Seríamos cubanos.
En el Registro Civil:
– Hola, venía para cambiarme el nombre.
– ¿Cómo se llama usted?
– Antonio Mierdaza.
– Entiendo por qué quiere cambiar su nombre. ¿Y cómo desea llamarse?
– Pedro Mierdaza.
– Tengo ganas de emborracharme como ayer.
– ¿Ayer bebiste?
– No, también tenía ganas.
– Amor, creo que tu trabajo te está absorbiendo demasiado y lo nuestro ya no está funcionando...
– No creo, saludos cordiales. Quedo pendiente para cualquier duda o aclaración.
En la piscina, un joven a una bañista joven de buen ver:
– Disculpa, ¿Cómo puedo hacer para tener tu cuerpo?
– Con dieta y mucho ejercicio.
– Creo que no me estás entendiendo.
Conversación entre dos amigas:
– He de tener cuidado de no quedarme embarazada.
– ¡Pero qué dices, si tu marido se hizo la vasectomía hace poco!
– Precisamente por eso.
Encuesta en la calle:
– Perdone señor, es para una encuesta. Cuando va en autobús y entra una persona anciana, ¿le cede usted el asiento?
– Pues la verdad es que no.
– Perdone, pero usted es un maleducado.
– No señora, ¡soy el conductor!
– Antonio, ¿por qué miras tanto el acta de matrimonio?
– Estoy buscando a ver cuándo caduca la cosa esta.
– Puri, cariño, tengo una amante... pero la voy a dejar por ti.
– ¡A ver, a ver, Paco!, tampoco te precipites.
En el quirófano:
– Doctor, hemos estabilizado al paciente.
– ¿Qué le pusieron?
– Un pedazo de cartón doblado en la pata de la cama.
– Buen trabajo, equipo.
– Mamá, hoy recibí una amonestación en la escuela.
– ¿Cómo? ¿Por qué?
– La maestra me señaló con la regla y dijo: “La punta de esta regla apunta a una tonta”.
– ...¿Y?
– Le pregunté cuál de las puntas exactamente.
– ¡Bien hecho, hija!
– ¿Qué vas a hacer en vacaciones?
– Tengo ganas de ir a Moscú, como el año pasado.
– ¿Fuiste a Moscú el año pasado?
– No, también tenía ganas.
– Te quiero más que a mi vida.
– He visto tu vida, y no me extraña.
– Sé que solo haces que hablas por el móvil para no hacerme caso.
– ¡Qué tontería!, ¿por qué lo dices?
– Para empezar, eso es un cepillo.
– Le he contado a mis padres que tengo novio...
– Entonces, ¿es oficial?
– No, es fontanero.
Conversación entre una pareja de jóvenes indios norteamericanos:
– ¿Por qué estás triste, Cueva Profunda?
– Nunca lo entenderás, Rama Corta.
En la Edad Media:
– Madre, marcho a las Cruzadas. Dios me ha elegido para comandar sus ejércitos contra las fuerzas del mar allende los mares, en lejanos reinos donde ni el Verbo ha echado raíz, ni se ha levantado altar, ni se ha construido templo en su honor.
– Hijo mío.
– Dígame, madre.
– Tráeme churros.
En el colmado del pueblo:
– Don Juan, ¿tiene pilas AA?
– No, doña Lupe.
– Bueno, me da un pepino...
– ¿Y tú no te cansas de tomar cerveza?
– No porque me la tomo sentado.
– Estoy buscando algo que me pegue con las zapatillas.
– Luego te mando a mi madre.
– ¿Qué va a tomar?
– Un vaso de agua, por favor.
– ¿Cómo la quiere?
– Con dos átomos de hidrógeno por uno de oxígeno, unidos por enlace covalente.
– ¿Es usted hipertensa crónica?
– No doctor, soy Ramona Díaz.
La madre mirando el cabello de su hijo:
– ¡Qué piojos difíciles de quitar!... Hasta parecen piojos inteligentes.
– Claro mamá, si van a la escuela todos los días conmigo.
En la consulta del médico:
– ¿Sabe si hay antecedentes de enfermedades mentales en su familia?
– No que yo sepa.
– Bueeeeno, ¿y qué se siente al ser el primero?
En la consulta del psicólogo:
– ¿Algún familiar suyo sufre de enfermedades mentales?
– No, todos parecen disfrutarlas.
En la cocina:
Ella: – ¿Cómo haces para que no se te pegue el huevo?
Él: – Me baño con frecuencia.
– Ayer perdí 500 calorías en dos segundos.
– ¿Y cómo lo hiciste?
– Se me cayó la empanada y se la comió el perro.
– Que la Fuerza te acompañe.
– ¿Cuál? ¿La centrífuga, la centrípeta, la electromotriz?
– La de la hostia que te voy a dar.
– La bruta, entonces.
– ¿Cuál es tu secreto para mantenerte siempre con los pies en tierra?
– Bueno... es la gravedad.
– ¿Me da un litro de leche, por favor?
– ¿Entera?
– No idiota, si quieres dale un trago.
– Fui al psiquiatra y me diagnosticó COT.
– Querrás decir TOC.
– Sí, pero lo ordené alfabéticamente, como debe ser.
– ¿Donde naciste?
– En Hidalgo.
– ¿Qué parte?
– ¿Cómo qué parte? Todo mi cuerpo nació en Hidalgo.
– Bienvenido al examen de piloto de avión. Primer pregunta: ¿Cuánto son 200 pies?
– Cien personas.
– No hombre, no...
– ¿Hay algún cojo o qué?
– ¿Tienes un rato libre?
– ¿De cuántas cervezas estamos hablando?
Dos que van a correr en el parque:
– Veo que hace bastante tiempo que no sales a correr.
– Cierto, ¿como te has dado cuenta?
– Por el walkman.
En el autobús urbano, el conductor a un pasajero:
– Señor, ese asiento es para discapacitados.
– ¿Sabía usted que la Tierra es plana y estática, esbirro del gobierno?
– Disculpe, que tenga un buen día.
– ¡Egoísta! ¿Te comiste el chocolate sin acordarte de mí?
– ¿Sin acordarme? ¡Casi me atraganto pensando que venías!
– ¿Un libro que te haya cambiado la vida?
– El de registro civil.
(Preguntando a una persona de bastante edad:)
– Gracias a Bad Bunny, Maluma y Farruco, tuve una niñez muy feliz.
– Pero cuando usted era niño, ellos no habían nacido...
– Por eso...
Profe: – ¿Por qué tienes las mismas respuestas que tu compañero?
Alumno: – Porque son las mismas preguntas.
– ¡ Te voy a meter 4 hostias en el morro !
– Hocico.
– ¡ O seis !
– Me llamo Vanessa. ¿Y tú?
– Armando.
– Anda, como los jefes de policía de las películas.
– ¿Qué?
– Siempre dicen: "¿Quién es el oficial Armando?"
– Yo así no puedo.
– Papá. ¿Qué es la caja negra en un avión?
– Es un dispositivo que registra y graba todo lo que sucede.
– ¿Como mamá?
– ¡Noooo! Tanto no.
– Venía a cambiarme de sexo.
– ¿Qué cambio quiere?
– De poco a mucho.
– Puntúe de uno a diez su capacidad de prestar atención.
– La A.
– Hace 37 años que me okuparon la casa.
– Son tu marido y tus hijos.
– Y siguen sin irse.
– ¿Con cuántas mujeres has estado?
– ¿En la vida o a la vez?
– En la vida.
– Con ninguna.
– Hoy mi mujer da una conferencia sobre alcoholismo.
– ¿A qué hora?
– Cuando yo llegue a casa.
– ¿Su marido confundió el gel del placer sabor menta con el bote de Fairy Ultra?
– Sí doctor, y ahora tengo la fiesta de la espuma en el coño.
– Doctor, mi mujer esta loca... ¡Cree que soy un coche!
Cuando me acuesto. Sonambula me coge el pene empieza a moverlo como si fuese la palanca de cambio y dice: " 1era, 2da, 3ra, 4ta, 5ta y marcha atrás". ¡Coño, ya me tiene el pene todo deformado! ...
– Pues acuéstate boca abajo.
– ¡Nooo doctor, ni pensarlo! Ya lo hice, me metió el dedo en el culo y me preguntó "¿gasolina o diesel?"
– Tú qué haces cuando no puedes dormir?
– Cuento a las mujeres con las que me he acostado.
– ¿No cuentas ovejas?
– Sí, alguna hubo también.
– Te has cogido la aceituna grande. Eso es de mala educación.
– ¿Cuál hubieras cogido tú?
– La pequeña.
– Ea, ¡pues ahí la tienes!
– Este es el mejor polvo que hemos echado.
– ¡Rodolfo, por favor, que estamos echando las cenizas de mamá al mar!
– ¡Por eso!
— Disculpe, ¿tiene vibradores? — Sí señora, ahí los tiene en esa pared, ordenados por tamaño. — Me llevo el rojito. — Ese es el extintor, señora.
– Hago el amor como los ángeles.
– ¿De maravilla?
– No, de milagro.
– Soy una persona que se ha hecho a sí misma.
– Deberías haber mirado algún tutorial.
– Te veo deprimido.
– Es que soy hipocondriaco y me llevo todo el día pensando que voy a morir.
– ¡Anda ya ... A vivir, que son 2 días!
– ¡JOOODERRR!
– ¿Puedo invitarte a salir?
– Sí.
– Por favor, vete.
– ¿Nombre?
– Bond, James Bond.
– Bien, Bondyeimsbond.
– No. James y Bond a parte.
– ¿James Bonaparte?
– James Bond, y ya.
– ¿James Bonilla?
– Pon 007...
– Ayer tuve una pelea con mi esposa y al final la hice que se pusiera de rodillas.
– ¿En serio, compadre? ¿Y qué te dijo?
– ¡Sal de debajo de la cama, miedoso, sinvergüenza!
– ¿A ti qué es lo que más te gusta de tu trabajo?
– Salir por la puerta.
– Me gustas.
– ¿En qué sentido?
– Sentido Cuenca.
– Me ha entrado el gusanillo, jijiji...
– ¡Joder María, que no lo llames así!
Conversación entre dos señoras algo mayores:
– Ya estoy necesitando un marido.
– Sí, llevas muchos años viuda.
– 5 años. Imagínate las ganas que tengo de discutir.
– Buenas, vengo por el puesto de albañil.
– Diga un piropo.
– Mamacita, si pudiera comerte, me cosería el culo pa no cagarte.
– ¡ Tenemos maestro de obra !
– Papá, ¿qué es "alentar"?
– Lo contrario del "al salir".
– Cuánto sabes, papi.
– Donde haiga cultura, que se quite lo demás...
— Papá, ¿qué es un nabo? — ¿Es para el colegio? — Sí. — Una hortaliza.
— Papá, ¿qué es una paja? — ¿Es para el colegio? — Sí. — El tallo seco de algunos cereales.
– ¿Dónde quedamos?
– En la puerta de la iglesia.
– ¿Y cómo te reconoceré?
– Seré la que vaya vestida de novia.
– Te recuerdo que es para un café.
– María, mira quién se ha levantado antes que yo.
– Guárdate eso, Paco.
– Oye, dicen por ahí que solo sabes hablar de sexo y comida.
– ¡Una polla como una olla!
– A las 9 te pito y bajas.
– ¿Te has comprado un coche?
– No, un pito.
– ¿Usted sabe trabajar en equipo?
– Yo sí, pero los subnormales estos no.
– ¿El burdel del pueblo?
– No hay.
– A la entrada anuncian una traviesa pelirroja.
– Pone "travesía peligrosa", zoquete.
– Jugáis con mi ilusión.
– Antonio, ¿qué haces deprimido en el sótano?
– Me he venido abajo.
– Doctor, no consigo adelgazar.
– ¿Está cenando ligero como le dije?
– Más ligero ya no puedo. Anoche un bocata de panceta en menos de un minuto.
En la maternidad:
– Doctor, ¿cómo ha ido el parto?
– Bien señor, es usted padre de un niño, pero le hemos tenido que poner oxígeno al bebé.
– ¡Coño! Yo le quería poner Antonio, como mi padre.
– Mamá, he acabado el curso y para celebrarlo me he operado las tetas.
– ¿Y las notas?
– Grandes, duras y en su sitio.
– Ya... ¿Y las del Instituto?
– Muertas de envidia las muy putas...
– Mary ¿qué posibilidad hay de que pasemos la noche juntos?
– Un 0%
– ¿Y si te digo que ese Porshe es mío?
– El 100%
– Coño, el del concesionario tenía razón, de 0 a 100 en tres segundos.
– Hola, soy Harry el Sucio.
– Ya me lo olía.
– Si tomo café no me puedo dormir.
– A mí me pasa al revés
– ¡Ah, caray!, ¿cómo es eso?
– Si me duermo no puedo tomar café.
5 laxantes naturales:
1- Yogurt
2- Papaya
3- Ciruela
4- Tenemos que hablar.
5- Lo sé todo.
– ¿Por qué deberíamos contratarlo como especialista en psicología inversa?
– No debería contratarme.
– Contratado.
– ¿Conoces a mi novio? Es oculista.
– Lo conozco de vista.
– Ya...
– El mío es músico, ¿lo conoces?
– Me suena...
– Ah...
– Una consulta: Si tengo gripe, ¿a los gatos se les pega?
– No hay que pegarle al gatito, él no tiene culpa de tus problemas de salud.
– ¿Puedo hacerte una pregunta?
– La acabas de hacer.
– Jaja, OK, ¿puedo hacerte dos?
– Ya lo hiciste.
– OK, ¿puedo hacerte 4?
– Las acabas de hacer.
– ¿Cuándo?
– ¡Ahora!
Durante un juicio:
– Oiga, ¿se puede llamar imbécil a un juez?
– No.
– ¿Y llamar "señor juez" a un imbécil?
– Eso sí.
– Gracias, señor juez.
– ¿Qué te da la felicidad?
– Comer.
– Me refiero a algo más espiritual.
– Comer con toda el alma.
– Cariño, me da miedo que veas tantos documentales de crímenes.
– No veo por qué, a muchas mujeres nos gustan los documentales de asesinatos.
– Ya lo sé, pero es que tú tomas apuntes.
– Yo de mi vida sexual no hablo con nadie.
– ¿Por respeto a la intimidad?
– No, por falta de contenido.
– Hoy ya cumple usted tres meses trabajando en nuestras oficinas. ¿Alguna duda sobre su trabajo?
– Sí, pa encender el ordenador, ¿de dónde se aprieta?
En el bar, al ir a pagar el cliente al camarero:
– ¿Me cobra, por favor?
– Oito euros.
– No entiendo el gallego.
– Ah, perdon, quince euros.
– ¿Pero no eran ocho?
– ¡Ah, carallo...!
Matrimonio mayor en la cama:
– Caramba Roberto, hace tiempo que "ya no me buscas".
– Es que tú tampoco te escondes.
– ¡Felicidades! Vi que tu película sobre la Tierra plana estaba nominada a un premio, ¿verdad? ¿Qué premio?
– El Globo de oro.
En la recepción del gimnasio:
– ¿Bebe?
– Sí, mucho.
– ¿Fuma?
– Dos paquetes al día.
– ¿Comidas grasas?
– Muchas.
– ¿Piensa dejar todo eso?
– No.
– ¿Y a qué viene al gimnasio?
– A arreglar el aire acondicionado.
– Alumno Rodríguez, ¿Qué puede decirme de la energía cinética?
– Es una energía sin moral, sin principios ni valores, profesor.
– ¿Jugamos al escondite?
– Sí, pero si te encuentro, te como a besos.
– Vale, si no me encuentras estoy debajo de la cama.
– ¡Son las peores croquetas congeladas que he comido en mi vida!
– ¿Has probado a freírlas?
– Ah...
– Acabo de llegar a mi casa en mi coche híbrido.
– ¡Ebrio!
– Eso.
– ¡PELEA PELEA!
– ¿Quienes se están pegando?
– Nadie, es el chino que está cantando reggaeton.
– ¿Cuál es el paso más difícil para los que bailan reggaeton?
– Terminar la educación secundaria.
En un chat de Internet:
Vengo del año 2150 agan sus preguntas ¿?
¿Ya no existe la "H"?
– Vodafone dígame.
– Llamo porque dice mi hijo que el router está estropeado.
– Póngase delante.
– Ya estoy.
– ¿Tiene luces?
– Muy listo no es, pero le queremos igual.
– ¿Es grave lo que tengo, doctor?
– ¡CARAJOOOO, PAREN LA AUTOPSIA!
– Y Lázaro se levantó y andó.
– Anduvo.
– ¿Qué?
– El pretérito perfecto siempre acaba en uvo.
– ¿Se levantuvo y anduvo?
– No, sólo anduvo.
– ¿Sin levantarse? No me cuadra, como mucho haría la croqueta.
– ...
– ¿Ya te vas?
El gerente al empleado:
– García, su excremento salarial para este año.
– Querrá decir incremento...
– 5 euros.
– ¡¿Como?! ¡VAYA MIERDA!
– Pues eso...
– ¿Sabes que tu robot sexual podría ser pirateado y ser programado para matarte?
– ¿Sí? ¿Y en qué se diferencia eso de una novia real?
– ¿Qué vas a hacer hoy?
– Nada.
– ¿Y no hiciste eso ayer?
– Sí, pero no terminé.
– Papá, ¿me ayudas con la tarea de Astronomía?
– ¡Claro!
– ¿Cómo mueren las estrellas?
– De sobredosis y a los 27 años.
– ¡Que lo abra, que lo abraaaa!
– Tío, espérate a que haga efecto la anestesia en el paciente.
– Yo no le deseo mal a nadie, solo quiero que mi negocio prospere.
– ¿Qué negocio tienes?
– Una funeraria.
En el restaurante:
– Oiga, hace una hora que pedí el pulpo.
– ¿A la gallega?
– A la camarera, ¡yo qué sé de dónde coño es!
– Miguel de Cervantes es el mejor escritor que jamás he leído.
– ¿Cual de sus relatos es tu favorito?
– Que jamás he leído, he dicho.
– ¡Qué bien, tú ahí tirado en el sofá sin hacer nada y tan tranquilo!
– Tranquilo ya no.
(Conversación por Whatsapp)
Ola hermosa, vi que me invitaste a un grupo y me pareces muy linda espero k no te moleste pero creo que deberiamos conocernos soy buen partido soltero guapo sin hijos ni compromisos que dices bb. 19:15
Señor, soy la maestra de su hijo, por eso lo agregué al grupo de TAREAS. 19:20
– Mentí y le dije a ella que sabía jugar al ajedrez, ahora quiere jugar conmigo online. ¿Cómo aprendo ajedrez en 30 minutos? –Le pregunté a un amigo.
Rspuesta:
– Muy sencillo. Haz que use las blancas, abre otra aplicación de ajedrez con blancas, juega sus movimientos y responde con los movimientos de las negras que haga el ordenador.
– Hola, ¿cómo te llamas?
– María de los Ángeles. ¿Y tú?
– Daniel de Nueva York.
(La actriz a su mánager:)
– Capi, en los Estudios Marvel hay un hombre que me acosa constantemente.
– ¿De qué forma?
– Se me acerca y me dice: "Qué rico huele tu pelo".
– ¿Y eso qué tiene de malo?
– ¡Es que es un enano!
(En la antigua Grecia clásica:)
– Platón, ¿cómo hizo Sócrates para adelgazar?
– Yo solo sé que no cenaba.
– ¿A qué te dedicas?
– Hace tiempo que soy inventor.
– ¿Ah, sí? ¿Y qué es lo que has inventado?
– Pues de momento la rueda, el teléfono, la bombilla...
– ¡No seas mentiroso, eso es mentira!
– ¿Lo ves? Me lo invento todo.
En el restaurante:
– Oiga, hay una mosca en mi sopa.
– ¿Y qué?
– Nada, que es la mejor mosca que he probado en toda mi vida.
En una entrevista para un puesto de programador:
– ¿Por qué crees que eres apto para este trabajo?
– Me metí en su computadora y agendé esta entrevista.
En la tienda del barrio, la clienta al tendero:
– ¿Me pones una botella de agua de litro y medio?
– La tengo pequeña.
– Vaya, lo siento, será por el frío. ¿Me das la botella de agua de litro y medio?
– ¿Cuál es su mayor debilidad?
– Interpretar la semántica de una pregunta, pero ignorar la pragmática.
– ¿Podría darme un ejemplo?
– Sí, podría.
– ¿A qué te dedicas?
– Soy traficante de órganos.
– ¿No tienes corazón?
– ¿Es crítica o pedido?
– En una escala de 1 a 10, ¿cómo te consideras de despistado?
– Sí
– La familia de tu marido tiene un acento raro. ¿De dónde vienen?
– La mayoría del bar.
– Cari, te noto distante. ¿Necesitas algo?
– Que firmes aquí, aquí y aquí.
– Mamá, te llamo porque ya ha terminado el juicio y me han declarado culpable por el robo del coche.
– ¿Y la pena?
– La pena es que me hayan pillado, mamá.
– Digo el tiempo.
– Nublado, mamá. ¡Joder, con el mal rato que estoy pasando y tú preguntando tonterías!
– ¿Cómo me queda el picardías?
– Estás que lo rompes, churri.
– Sí, me queda de fábula.
– No me has entendido...
– Ayer leí un letrero que me hizo cagarme en los pantalones.
– ¿Ah, sí? ¿Qué decía?
– Baño cerrado.
– Acabo de llegar de un viaje de placer.
– ¿Y a dónde has ido?
– A llevar a mi suegra al aeropuerto.
– ¿Eres bueno en algo, guapo?
– Haciendo paellas.
– ¿Y en la cama?
– Lo pondría todo perdido de aceite, pero podría intentarlo.
Ella: – ¿Sabes qué es lo que me gustó de vos, amor?
Él: – No, ¿qué?
Ella: – No recuerdo, por eso te preguntaba.
– ¿Qué quieres para Reyes?
– ¡Que no me toques el puto brazo cuando me hables!
– ¿Por qué te caigo mal?
– No me caes mal, Manía.
– María.
– Lo que sea.
En la librería:
– ¿Tiene "El idiota" de Dostoievski?
– ¡Más respeto con los autores de nuestra colección, oiga!
Dos vejetes conversando:
– Ayer 5 mujeres me invitaron a salir.
– ¡Qué bárbaro! ¿Cómo lo hiciste?
– Fue en el bar. Entré al baño equivocado.
– Papá, ¿qué es un dictador?
– Una persona que hace lo que quiere sin tener en cuenta las opiniones de los demás.
– ¿Como mamá?
– No, no tan exagerado.
– Si tienes 10 chocolatinas y te quitan 4, ¿cuántas te quedan?
– 10 y un cadáver.
– Pague el rescate o no volverá a ver a su mujer.
– Quiero hablar con ella.
– ... ¿Paco?
– Lola, ¿el jamón de la nevera todavía se puede comer?
– ¿Te gusta la música clásica?
– Sí.
– ¿De Verdi?
– Te lo juri.
– Esposa : Tengo una bolsa de ropa usada que quisiera donar.
– Esposo : ¿Por qué no la tiras a la basura? Sería mucho más fácil.
– Esposa : Pero hay gente muy pobre y muriéndose de hambre que no tiene que comer ni ropa para ponerse.
– Esposo : Corazón, si a alguien le entra tu ropa no se está muriendo de hambre.
Afortunadamente el esposo se está recuperando.
Paciente masculino, hemodinámicamente estable.
U.C.I. ADULTOS, cama 6.
– Te lo repito por doceava vez: ¡ODIO QUE ME CORRIJAS!
– No se dice doceava, se dice duodécima o decimosegunda vez.
– Al parecer lo que me dijo mi mujer de "ponte la camisa nueva y enséñasela a mi madre" era una sola orden, no dos.
– A mí me pasó lo mismo con "tráeme la botella de butano y métemela en la cocina".
– Ser tan guapo me ha generado muchos enemigos.
– ¡Pero si eres feísimo!
– ¿Ves? Otro enemigo más.
– Escriban una historia de miedo con sólo 3 palabras.
– Yo empiezo: "Tenemos que hablar".
– ¡Qué rápido me has olvidado!
– ¿Disculpe?
– Pero... ¿podemos seguir siendo amigos?
– Sí, pero imaginarios.
Llega el marido del trabajo, entrando en su casa:
– Cariño, ¿dónde estás?
– En la cocina.
– Tengo una sorpresa para ti.
– Hummmmm, ¿Vas a venir a destrozarme el culo sobre la encimera?
– No, tus padres están aquí.
– Pero, ¿puedo tomar el ibuprofeno con diarrea?
– Normalmente yo lo tomo con agua, pero si te gusta con diarrea, tú mismo.
– ¿Salimos hoy?
– No puedo, es viernes 13.
– ¿Eres supersticioso?
– No, no me pagan hasta el día 15.
– Vecina, ¿pero usted no festejaba Halloween?
– Estoy barriendo, infeliz.
– Me encanta Borges.
– ¿Cuál de sus obras te gusta más?
– Los pistachos y las nueces de California.
Dos soldados del antiguo imperio romano, conversando:
– ¿A cuántos bárbaros mataste en la última incursión?
– Deja que piense, mmmm....
– ¡Qué exagerado eres!
Con Siri no se juega:
– Siri, ¿tú me quieres?
– No, yo no tengo sentimientos.
– Pues me voy a tirar de un puente.
– He encontrado 5 puentes cerca de aquí.
– Buen currículum señor Antonio, pero pone que no tiene teléfono.
– No.
– ¿Y cómo le llamamos?
– Antonio.
Profesor: – A ver, dígame usted una forma de comprobar el efecto Doppler, usando la luz en lugar del sonido.
Alumno: – Hmmmm... cuando es de noche, las luces de los coches se ven blancas cuando se acercan y rojas cuando se alejan.
– Hola, es usted experto en música clásica, ¿verdad?
– Así es.
– Hábleme de la Quinta de Beethoven.
– Uy, de su quinta todos muertos ya. Toditos.
– Hoy me toca hacer piernas.
– ¿Vas al gimnasio?
– No, fabrico prótesis.
– ¿Por qué siempre te gusta llevarme la contraria?
– No me gusta.
– Me he leído un libro y lo he memorizado todo.
– No me lo creo. ¿Qué libro?
– El Kamasutra.
– ¡Anda y que te den por culo!
– Página 20, párrafo 7.
– ¿Es cosa mía o estamos hecho el uno para el otro?
– Es cosa tuya.
– Hola, vengo a la samblea anual de ansiosos.
– Es mañana, pero pase, ya estamos todos.
– Ahora que te vas a casar deberías comprar un sofá cama.
– ¿Para las visitas?
– Tú cómpralo.
– Mi papá era buzo y un tiburón le comió los brazos.
– ¿Y ahora qué es?
– Chaleco.
Psicólogo: – ¿Qué te impide ser tú mismo?
Paciente: – El código penal, moral, ético, los derechos humanos y las Sagradas Escrituras.
– No sé bien cómo decirte esto. Soy como el aceite de oliva.
– ¿Cara?
– ¡Nooo...! Virgen, gilipollas...
– ¿Tiene pensamientos?
– Sí, la gran mayoría guarros.
– Vale, gracias, ¿sabe de alguna otra floristería por aquí?
– Me dedico a traer especias del extranjero.
– Me importa un comino.
– Mínimo un frasco.
(Conversación por Whatsapp)
Amor, te veo raro estos días, ni me respondes los mensajes (21:22)
Para nada amor, sólo estoy un poco estresado... (21:22)
¡Ah, siempre me ocultas cosas! Cuéntame qué te tiene así, tal vez pueda ayudarte en algo (21:23)
OK, mira, estoy leyendo la Crítica de la Razón Pura, voy en la parte de la deducción transcendental de las categorías, pero no entiendo cómo es posible que los conceptors que no tienen su origen en la experiencia puedan ser aplicados legítimamente a ella (21:24)
OK amor, sorry, mi mamá me está hablando. Suerte bye. (21:25)
(Por teléfono o por WhatsApp :)
– Ya quedó listo el coche, don José. Puede pasar por él cuando guste.
– ¡Qué bueno! ¿Cuánto es la cuenta?
– Ocho mil.
– ¿Por qué tanto si sólo fue cambio de aceite y limpieza de bujías?
– No cobramos por lo que hacemos, cobramos por lo que sabemos.
– No pues... ¿Y qué hay que saber para cobrar tanto?
– Sabemos que anda de amores con Sandra, la mujer de su hermano, no vaya a ser que su esposa y él se enteren.
(Corta pausa)
– ¡Ah caray! ¿El pago en efectivo o acepta transferencia?
Matrimonio en la cama:
– Paco, ¿en qué piensas?
– Mejor dime sobre qué quieres discutir y acabamos antes.
– Mi amor, ¿me veo más gordito?
– No mi Buda, digo, mi vida.
– ¿Es aquí la asociación de personas con déficit de atención?
– ... ¿Eh?
– ¿Cómo se llama el lado más corto de un triángulo?
– Ni idea.
– Cateto.
– Hijoputa.
– Su hijo tiene déficit de atención. ¿Ha podido heredarlo de alguien?
– ¿Déficit de qué?
– De atención.
– ¿Atención a qué?
– Qué perro más bonito. ¿Cómo se llama?
– Homeopatía.
– ¿Puedo acariciarlo?
– Claro, no hace nada.
– Hola, soy ateo.
– Yo anuel, ucho gusto.
– El gusto es ío.
(Conversación en WhatsApp:)
Hola David. (16:52)
Si? (16:52)
Soy Angela, solo te escribí para decirte que recientemente me compré un auto. (16:53)
Nosotros terminamos hace meses atrás, por qué me dices eso? (16:53)
No me interesa. (16:53)
Solo fíjate bien a izquierda y derecha cuando cruces una calle. (16:54)
Cuídate mucho. (16:54)
(Conversación en WhatsApp:)
Quieres ser mi novia (19:42)
Le falta signos de interrogación, no entiendo lo que dices. (19:43)
Quieres ser mi novia? (19:43)
En el español se usa un signo de apertura y uno de cierre. (19:44)
¿Quieres ser mi novia? (19:45)
No. (19:45)
– Disculpe, ¿nos conocemos?
– No, creo que no.
– No es una pregunta, es una propuesta.
– Siempre he querido escribir mis memorias.
– ¿Y por qué no lo has hecho?
– ¿El qué?
– ¿Saben qué sería de México si no hubiera tacos?
– ¿Qué?
– Un país destacado.
– Dame una razón por la cual no podamos estar juntos.
– Eres esquizofrénico y soy producto de tu imaginación.
– Ahhh...
Matrimonio de viejetes:
Ella : – Cuando me casé contigo yo estaba loca, ciega, boba, estúpida!
Él : – Lo peor es que no te recuperas.
(Entre moteros)
– Tú cuando llevas el casco puesto y la gente te habla, ¿entiendes algo?
– Las diez menos cuarto.
– Papá, ¿cómo se pone bien un condón?
– Si lo supiera, aquí ibas a estar tú.
El médico al paciente:
– La radiografía mostraba una costilla rota, pero la hemos arreglado con Photoshop.
– Mi tío José se fue a Etiopía a vivir hace muchos años.
– ¿Y qué tal le fue?
– Muy bien. Le lamaban Etiopepe.
– Hijo, tú que estudiaste odontología...
– ¿Qué necesitas mamá?
– Pélame tres dientes de ajos.
– Señora, para dormir bien no se debe llevar sus problemas a la cama.
– Sí, pero mi marido no quiere dormir en el sofá.
– Doctor, sin rodeos, ¿recuperaré la memoria?
– ¡ QUE NOOOOO !
Recopilado por : Fernando Fernández de Villegas