Descubren los restos más antiguos de la arquitectura civil de Durango

A la espera de que un laboratorio de Miami date los hallazgos en la Torre de Lariz,los arqueólogos no excluyen que sean anteriores al siglo XIII en el que se fundó la villa
EL CORREO/RAQUEL CALVO/DURANGO

Bajo la monumental Torre de Lariz se escondía hasta este mes de agosto uno de los restos más antiguos de la villa de Durango. Un pilar de piedra bajo, cuadrado y de buena factura guarda, siete siglos después de su
colocación a la orilla del río Mañaria, la muesca de un ancho tronco que debió de
ser uno de los puntales de una de las primeras casas de la villa en el
momento de su fundación. Muy cerca, un foso excavado en la arcilla ayudaba en
las funciones de sujeción de un edificio que «probablemente tenía más de
una planta y estaba hecho, no sólo de madera, sino de una mezcla de
materiales diversos», explicó ayer la directora de la excavación, Belén Bengoetxea.

Cinco arqueólogos y dos trabajadores del Ayuntamiento durangués han
levantado durante el mes de agosto, capa a capa, la historia que cuenta
uno de los palacios con más solera de la villa. Un incendio asoló la
vivienda primitiva. Ese suceso quedó grabado en los estratos del suelo del
palacio, una base de vigas carbonizadas y la arena rojiza de las malogradas
tejas de la cubierta.

La datación definitiva de esos restos se conocerá en mes y medio,
cuando se obtengan los resultados de la prueba del Carbono-14 en un laboratorio
especializado de Miami. Hasta entonces, los expertos no quieren aventurar
fechas demasiado tempranas, pero no excluyen que los restos sean aún
más antiguos.

A la casa incendiada le sucedió otra, posiblemente de peor calidad, para lo
que sus constructores pusieron un nuevo pilar más alto. Y aún sin
llegar al siglo XIV se allanó el suelo y se anularon los huecos con restos de
teja vieja, probablemente procedentes de algún horno de cerámica cercano.

Teoría por los suelos

Lo que ocurre después desmonta una teoría que ya muchos arqueólogos ponían
en duda sobre la parcelación en solares de las villas medievales vascas y
su continuidad como unidades casi inmutables a lo largo de los siglos, por
lo menos, hasta mediados del XVI. «Esa hipótesis tiene que ver con ideas de
una igualdad primitiva y reparto equitativo, que cada vez se sostienen
peor», aseguró Bengoetxea.

El relleno de teja se cortó reparcelando el solar para introducir en él
parte del perímetro de sillares que en el siglo XV puso base a la Torre
de Lariz. Tenía entonces dos alturas. La limpieza de la fachada ha puesto
al descubierto las ventanas geminadas a la derecha del arco de entrada,
que en su día daban luz a las estancias del palacio. Pero la reforma más
espectacular estaba aún por llegar: en la segunda mitad del siglo XVI
los dueños del palacio construyeron una altura más, y perforaron los
sillares del primer piso para incrustar trece ménsulas, salientes de piedra
esculpida, sobre las que, según todos los indicios, se asentaron otras
tantas tallas ornamentales.

En la nueva planta se abrieron dos grandes ventanales profusamente
decorados con filigranas de piedra, tanto en su marco como en una cruz
interior, tallada también en piedra, que las dividía en cuatro partes.
Bajo el alerón del tejado sobresalían seis caras, rostros de animales y
personas que vigilaban el paso en una de las calles más importantes de la villa.
El efecto debió de ser imponente y ya era conocido por los estudiosos
gracias a los grabados de la época. «Aunque en esa era del romanticismo, no
sabíamos cuánto podría ser pura fantasía», según la arqueóloga responsable
de la excavación.

Palacio en la historia

Se trata de «una obra de cantería excelente y muy costosa, con una
intención decorativa que pretendía monumentalizar el edificio», explicó
Belén Bengoetxea. Se trataba de dejar bien claro el 'quién es quién' en
el microcosmos de la villa: «A pesar de su nombre, la Torre de Lariz nunca
fue una casa torre. Desde un principio, fue un palacio urbano con grandes
pretensiones», añadió. Por lo visto, cumplió sus objetivos porque de
esas fechas data la anécdota que inscribió la casa en la historia cuando la
reina Isabel la Católica la eligió como alojamiento tras jurar los
fueros de la villa en 1483.

La época de esplendor también pasó. Y tras algunas transformaciones
menores, y después de haber servido como cárcel, en 1905 el palacio
pasó a ser un edificio de vecinos, once de las tallas de la fachada fueron
cortadas y se redujo la envergadura de los ventanales. El histórico
edificio se enfrenta ahora a una nueva etapa de su historia como
propiedad municipal y será rehabilitado para uso público.

Análisis científicos datan en 1240 los restos más antiguos hallados en la Torre de Lariz
Algo más de medio siglo antes de la fundación estimada de la villa de Durango

RAQUEL CALVO/DURANGO
. Domingo, 12 de junio de 2005
Los trabajos arqueológicos realizados en la duranguesa Torre de Lariz el pasado año siguen dando resultados. Las muestras rescatadas de su suelo y enviadas a un laboratorio norteamericano para su análisis confirman que los restos más antiguos datan aproximadamente del año 1240, algo más de medio siglo antes de la fundación estimada de la villa. «Se trata de una viga probablemente reutilizada, algo muy común en esa época», explica Belén Bengoetxea, directora del equipo que se encarga del estudio. Una segunda muestra recogida en la misma capa apunta ya a finales del siglo XIII, lo que confirmaría esta suposición.

«Lo que sí es posible es que esa viga perteneciera a una casa del entorno, quizá incluso a una situada en ese mismo espacio, pero todo esto hay que tomarlo con mucha precaución», advierte la arqueóloga duranguesa. «Todo apunta a una preexistencia», indica Bengoetxea, a la vez que subraya que eso no cuestiona la fundación de la villa en fechas posteriores.

Gracias al análisis de las tres muestras enviadas, es la primera vez que se ha podido datar con exactitud restos tan tempranos de la arquitectura medieval en el Casco Antiguo de Durango. Excavaciones anteriores en la zona habían dejado al descubierto una serie de fosas, que «intuíamos que eran bastante antiguas -señala Bengoetxea-. Pero no había nada que permitiese una cronología absoluta».

Conjuntos cerámicos

No sólo la datación de las muestras analizadas en laboratorio ha dado sorpresas al grupo de arqueólogos de la Universidad del País Vasco que se ha encargado del estudio de la Torre de Lariz. «Los conjuntos cerámicos que hemos encontrado, y que no son muy abundantes, muestran tipos bastante antiguos que yo no había visto nunca en un entorno urbano», señala Bengoetxea.

«Esto está dando mucho jugo», comenta la profesora de la UPV, que espera poder publicar un estudio exhaustivo sobre el palacete durangués a finales del presente año o a principios del próximo. Para ello necesitan aún el apoyo económico de las instituciones. «Lo ideal sería editar una publicación que abarcara todo el casco», señala la experta, que esta misma semana iniciará con su equipo una nueva excavación en el centro de la villa.

La Oficina de Turismo de Durango se trasladará a la Torre de Lariz cuando concluya su remodelación
El alcalde cree que el proyecto podría ser una realidad en el plazo de dos años

LOREA ORTIZ/DURANGO.El Correo. Sábado, 6 de agosto de 2005



El Ayuntamiento de Durango trasladará la Oficina de Turismo a los bajos de la Torre de Lariz en cuanto finalicen las obras de remodelación del histórico inmueble. El objetivo de esta propuesta es reforzar el servicio que se presta actualmente desde un local de la calle Askatasun Etorbidea, teniendo en cuenta que el Casco Viejo es la zona de la villa más visitada y con más de edificaciones de interés. «Se trata de un emplazamiento más adecuado, ya que casi todos los turistas se acercan hasta el casco histórico», apuntó el alcalde, Juan José Ziarrusta.

El traslado, sin embargo, no podrá ser una realidad antes de dos años, ya que «estamos pendientes del proyecto de remodelación y del informe arqueológico». De hecho, el verano pasado, un equipo de arqueólogos descubrió en la Torre de Lariz los restos más antiguos de la arquitectura civil de Durango. El análisis realizado por un laboratorio norteamericano de los hallazgos ha desvelado que una viga rescatada del subsuelo del edificio data del año 1240 -más de medio siglo antes de la fundación estimada de la villa-, lo que ha llevado a los expertos a considerar que seguramente fue un elemento «reutilizado», una tendencia muy habitual en aquella época.

Ampliación del horario

La Torre de Lariz es uno de los edificios más emblemáticos de Durango. La casa pasó a la historia después de que Isabel la Católica se hospedara allí el 19 de septiembre de 1483 en una visita realizada para jurar los fueros de la villa. El Ayuntamiento compró el inmueble hace unos años con la intención de acondicionarlo y convertirlo en un centro municipal.

Junto al traslado del servicio de Turismo a esta ubicación, el Ayuntamiento quiere poner en marcha otras medidas para relanzar el turismo en Durango. La primera de ellas está ya en vigor y ha consistido en la ampliación del horario de la oficina de Askatasun Etorbidea a lo largo de este mes. Si el año pasado el servicio permaneció cerrado al público la mitad de agosto, en esta ocasión no sólo se atenderá a los turistas por las tardes, sino también domingos y festivos. De esta manera, la Oficina de Turismo de Durango estará abierta de lunes a sábado de once a dos y de cinco a siete, y el resto de los días, por las mañanas.

«Hace tiempo que pensamos que es un servicio que hay que impulsar y de ahí que vayamos a contratar a una persona fija para atender la oficina el próximo año», avanzó Ziarrusta. Pese a este esfuerzo, el número de usuarios y usuarias que han pasado por la Oficina de Durango este verano ha sido «escaso», en palabras del alcalde. Concretamente, se ha registrado una media de cinco consultas diarias, tanto de personas que se han acercado hasta Askatasun Etorbidea, como las que han utilizado el teléfono o internet para obtener información.

 
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