
Tamiza la harina echándola en un bol. Pon una cacerola con el agua y la sal y cuando rompe a hervir, baja el fuego y echa la harina. Remueve rápidamente con una cuchara de madera hasta que la masa esté bien mezclada y se despegue facilmente del recipiente .
Retira la cacerola del fuego e incorpora los huevos, de uno en uno, removiendo todo muy bien, con una cuchara de madera.
En una sartén, calienta a fuego fuerte abundante aceite
y mientras que se calienta, mete la masa en la churrera de boquilla rizada.
Cuando el aceite esté bien caliente da vueltas a la
churrera y haz los churros en tiras de unos 9 cm. juntando las
dos puntas. Echa en la sartén a freir hasta
que estén dorados.
Una vez dorados, los escurres del aceite y los pones sobre papel absorbente de cocina, para eliminar el exceso de grasa. Por último, colócalos en una fuente y espolvorea de azúcar y canela, mezcladas de antemano.
¡¡¡ Buen Provecho !!!
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