Se forra una placa de horno rectángular con papel vegetal, se
unta ésta con mantequilla y se espolvorea un poquito con harina.
Se separan las yemas de las claras, se baten éstas últimas
con el azúcar, hasta que se vea que todo está bién
ligado y espumoso, posteriormente se va echando la harina poquito a poco
y, se va mezclando con una cuchara de palo. En un bol, se baten las claras a punto de nieve, de picos firmes,
y una vez conseguido se incorpora a lo que tenemos ya mezclado. Se mezcla
todo bien con la cuchara de palo, sin trabajar demasiado y se echa en la
placa que ya tenemos preparada. Se mete en el horno, durante unos 15 minutos
o hasta que se vea que tiene un lindo color dorado. Una vez cocido, se
saca del horno, se deja reposar 7 minutos y se corta en cuadrados,
de unos 6 centimentros de lado. El almibar se prepara echando los 300 gr. de azúcar en un
cacito y añadiendo 3 dl. de agua. Se deja hervir, hasta que
el azúcar se haya disuelto completamente, se quita el cazo del fuego,
se incorpora el vino de Málaga u Oporto y se deja que se enfrie.
Los bizcochos se van sumergiendo, de uno en uno, se sacan rápidamente
y se dejan que escurran en un papel absorbente. Se cogen las dos cucharadas
de azúcar y se mezclan con la canela y una vez todo bién
mezclado, se utiliza para espolvorear los bizcochitos, a traves de un colador.
Se colocan en una fuente y listos para poder
comerlos