08-03-2007
Ya estamos recibiendo las primeras fotos del concurso. Podéis votar por ellas (aunque ya existe jurado...)
Título: El perro de la parte de atrás del taxi
Autor: Kill_Vil
Título: El Padre de mi Perro
Autor: Clark Kent
Título: Soy mú tonto y esto son gatos
Autor: Nardas
Título: Qué Bonita la Endogamia
Autor: El Pochu
19-02-2007
Anoche tuvimos un sueño y en él se nos reveló algo de lo que esperamos no arrepentirnos...
La fiesta no es sólo cosa de dos, así que si queréis escuchar/bailar algún tema determinado durante el baile, hacednos llegar vuestra lista de peticiones e intentaremos que todas sean atendidas.
Usad para ello el foro o bien escribid un emilio a la dirección de siempre: [email protected]
18-02-2007
¡¡Ya tenemos viaje!!
Después de indagar sobre varios destinos (desde aquí queremos dar las gracias a El Corte Inglés por proporcionarnos de manera desinteresada y sin saberlo todas las guías de viaje de su sección de Librería) finalmente nos hemos decidido...
La tierra del bicherío, la tierra del monte sagrado, la tierra de los Guerreros Masai... ¡nos vamos a Tanzania! Si queréis saber cómo va a ser el viaje, sólo debéis descargaros el documento adjunto
HAKUNA MATATA
09-11-2006
Bueno, por ahora no tenemos nada que deciros excepto que nos casamos así que, para los que os aburrís en el trabajo o, simplemente, para los que no podéis dormir, os vamos a contar un cuento...
Existió una vez un viejo mago de larga barba blanca y saber arcano que, cierta noche de luna llena, dejó olvidada su magia en algún inhóspito lugar.
El sabio anciano, abatido por su pérdida, buscó durante años su magia más allá de las montañas más altas y de los desiertos más desoladores hasta que, cansado de buscar, se sentó a la sombra de un roble milenario y rompió a llorar.
Acertó a pasar por el lugar un ignorante pastor que, apiadándose de las lágrimas del anciano, le ofreció un poco de pan duro y queso de cabra.
- ¿Qué le aflige, abuelo? - preguntó el pastor.
- He perdido mi magia -respondió éste entre lágrimas- He perdido mi magia y no consigo encontrarla.
- ¿Y cuánto tiempo llevas buscándola? - preguntó intrigado el pastor.
- 13 años, 6 meses y 17 días.
Terminando su trozo de queso, el pastor miró al anciano y, levantándose para ir en pos de sus ovejas, le dijo extrañado.
- Y en ese tiempo, ¿por qué no has aprendido nuevos trucos?
Y entonces, el ignorante pastor se fue dejando a solas al sabio mago.