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Ha terminado la monarquia El regimiento suizo rigidamente gobernado por sus oficiales, se mantiene firme; pero comienzan a ser visibles sospechosos indicios en la Guardia Nacional desde que se oye preguntar una y otra vez: "¿combatirase? ¿No se combatira?". Apenas
puede ocultar ya la reina su exasperacion ante las debilidades de su esposo. Sus nervios, agotados, no pueden soportar por mas tiempo esta eterna tension; su orgullo, el estar constantemente amenazados y siempre agachar indignamente la cabeza. En aquellos dos años, ha adquirido experiencia bastante para saber que las condescendencias y retiradas no debilitan las exigencias de una Revolucion, sino que solo sirven para fortalecer su arrogancia. Ahora, la monarquia se encuentra en el ultimo, en el mas bajo de los escalones; detras solo hay un amenazador abismo; un paso mas y todo esta perdido, hasta el honor. |
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(...) Maria Antonieta no puede dominar ya su excitacion; la sangre se le sube al rostro. Tiene que dominarse para no estallar contra aquellos hombres en toda su debilidad, ninguno de los cuales muestran un pensamiento viril. Pero la responsabilidad es inmensa; en presencia del rey de Francia, una mujer no debe dar ordenes para el combate. Espera, pues, la decision del eternamente indeciso. Levanta este, por fin, su pesada cabeza, mira a Roederer durante algunos segundos, despues suspira y dice, feliz de haber resuelto: "¡Vamonos!" Y por medio de las filas de nobles que lo contemplan sin ningun aprecio, ante sus soldados suizos, a quienes olvida decir algunas palabras para que sepan si deben o no combatir, por medio de la muchedumbre del pueblo, cada vez mas compacta, que injuria publicamente al rey, a su mujer y a los escasos fieles, y hasta los amenaza, abandona Luis XVI, sin combate, sin una tentativa de resistencia, el palacio edificado por sus antepasados y que jamas debe volver a pisar. |
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Recorren el jardin, delante el rey con Roederer, detras la reina del brazo del ministro de Marina, con su hijito al lado. Se dirigen con indigna prisa hacia el 'manege' cubierto, donde en otro tiempo se divertia con cabalgatas la corte; alegre y despreocupada, y donde ahora la Asamblea Nacional del pueblo presencia, orgullosa, como un rey, temblando por su vida, busca su proteccion sin haber luchado. Son aproximadamente doscientos pasos de camino. Pero con estos doscientos pasos, Maria Antonieta y Luis XVI han caido irreparablemente del poder. Ha terminado la monarquia. S. Zweig. |
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