| Les Carmes Les Carmes existe todavia, y el escenario donde se realizaron las matanzas permanece aproximadamente igual que entonces. El humedo y oscuro corredor donde se establecio la mesa de Maillard, los escalones por donde las victimas fueron empujadas a la muerte, el descuidado jardin, extrañamente desagradable, se conservan casi como en aquellos dias. Entre los años 1860 y 1870 se hicieron excavaciones en el jardin, y en un pozo cegado se hallo una gran cantidad de huesos humanos: mandibulas fracturadas y craneos que mostraban, casi sin excepcion, numerosas fracturas debidas a golpes producidos por instrumentos contundentes de varias clases. Los hombres contratados por la Commune para enterrar los cuerpos de las victimas encontraron, al parecer, muy fatigosa la tarea. Se limitaron a arrojar los cadaveres al pozo y cubrirlos con restos de escobas, botellas de vino, cajas de transporte de hortalizas, platos y fuentes. |
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Estos objetos, entre ellos algunos tan curiosos como tenacillas para rizar el pelo, potes de mermelada y de grasas, tienen un aire macabro de 'actualidad inmediata' de los sucesos. Los craneos y demas restos oseos, asi como muchos de los objetos mencionados, se exponen hoy al visitante en una capilla situada en los sotanos del edificio. La noche empezaba a caer cuando los asesinos terminaron su tarea en Les Carmes. Sin pausa, regresaron a la Abadia, ante cuyas puertas habian iniciado las matanzas aquella tarde. |
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