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Locura Apenas exterminadas estas victimas, el populacho, lanzado ya libremente a la locura, se precipito a Les Carmes, en cuyo convento de Carmelitas, convertido en prision, habia 150 curas encarcelados. Aqui las matanzas adquirieron un sesgo dantesco. Algunos clerigos confinados en Les Carmes, entre ellos el arzobispo de Arles, habian buscado refugio en un oratorio del jardin, y alli los encontro el populacho, entregados a las plegarias y a la resignacion. Fueron asesinados a golpes de picas, sables, hachaas y palas. Algunos, menos resignados a su cruel destino, huyeron por el jardin, esperando ocultarse en los arboles o detras de las estatuas, buscando en fin elduri de algun modo la furia de los perseguidores. Galvanizados
por el terror, solo unos pocos consiguieron salvar la tapia de diez pies que
rodeaba el jardin y escaparon por la vecina calle de Cassette. |
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Entonces aparecio en escena un siniestro individuo llamado Maillard. Este extraño personaje, cuya funcion consistia en dar un aire de justicia a las matanzas, y que habia sido enviado por la Commune, iba a presidir muchas de las salvajes carnicerias que tuvieron lugar aquella semana, corriendo de una prision a otra con la activez viveza de un 'petit commissaire' . En Les
Carmes ordeno que se constituyesen "tribunales". Los clerigos supervivientes fueron encerrados en la capilla, desde donde se les conducia, dos a dos, ante el tribunal "popular" de Maillard. Pronunciada
la sentencia, se les empujaba por el corredor a los escalones que bajaban
al jardin. |
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