| Una encantadora carta Una encantadora carta de Madame d'Angivillier, esposa del Director de Monumentos de Versalles, nos brinda un indicio de las preocupaciones de aquella dama el 12 de junio de 1789: "¡Cuantas gracias os expresamos, querida Condesa, por vuestros bondadosos pensamientos! Este tiempo delicioso nos recuerda que agradable seria pasear por vuestro hermoso bosque y cuan grato seria para nosotros teneros a nuestro lado. Pero estamos contrariados por un compromiso anterior para el sabado, del cual no podemos desligarnos sin ofender a los Diputados. Si no os causa inconveniencias, llegaremos el martes proximo, alrededor de las tres. Os rogamos que nos hagais saber si ese arreglo os resulta conveniente. Entonces, tendremos el placer de rectificar nuestro involuntario error, y gozar plenamente esa perfeccion de arte y naturaleza, que solo es posible hallar en Louveciennes. |
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Servios expresar nuestros saludos a la encantadora rubia (Madame Lebrun), que no necesita de su arte para hacer que vuestro retrato este lleno de encantos. Perdonad las gotas de agua que pueden haber manchado este papel. Ellas os revelaran que me encuentro en el baño y que el deseo de responderos cuanto antes me ha impedido esperar hasta salir de este humedo lugar, en el cual puede decirse que paso mis dias". |
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