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El
fastidio de ser tio...
El
conde de Provenza, que hasta ese momento se habia considerado heredero del
trono, escribio una extraña carta a Gustavo III cuando se anuncio oficialmente
el primer embarazo de Maria Antonieta. "Habeis sabido -le confiaba- cual
es el cambio que se ha producido en mi suerte... En todo momento me he controlado
exteriormente y me he conducido de la misma manera que antes, sin demostrar
una alegria que podria haber parecido hipocrita y que en verdad lo habria
sido, pues os dire con franqueza que, como podeis imaginar, todo esto no me
causa alegria alguna. Mis sentimientos mas intimos han sido mas dificiles
de dominar y hay veces en que aun se sublevan".
Es una
pena que Maria Antonieta no haya podido tener un atisbo de los ocultos pensamientos
de su cuñado, pues tal vez conocerlos podria haber inducido en ella
la circunspeccion que no alcanzaban a despertar las advertencias de su madre.
El conde de Provenza fue una de las fuentes del rumor segun el cual Luis XVI
seguia siendo impotente y todos los hijos de Maria Antonieta eran, por consiguiente,
ilegitimos.
El aplauso
del populacho de Paris fue acallandose a medida que ese rumor se difundia
lenta e insidiosamente por toda Francia. Sin embargo, pese a lo obvio de su
indiscrecion, Maria Antonieta seguia tratandose en el Trianon con hombres
como Vaudreuil, Esterhazy y Lauzun
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