En
abril de 1778, Maria Antonieta presiente su embarazo y el 5 de mayo
el circunspecto Mercy comunica la certeza del hecho; el 4 de agosto,
el embarazo es anunciado oficialmente a la corte, despues de que la
reina, el 31 de julio, a las diez y media de la noche, ha sentido
los primeros movimientos del niño.
Su
buen humor inventa una broma singular para anunciar su paternidad
al tan tardiamente acreditado esposo.
Acercase
a el con semblante temeroso y presentandose como ofendida, le dice:
«Sire, tengo que querellarme contra uno de vuestros subditos,
que ha sido tan osado que se permite darme puntapies en el vientre».
El
buen rey no comprende al principio, pero despues se rie con gran satisfaccion
y abraza a su mujer, totalmente estupefacto ante su propia e inesperada
habilidad.