|
|
...y reclamo |
| |
| En
privado, la sucesion de fiestas, reuniones y representaciones teatrales
de aficionados que constituian el encanto de la vida vienesa continuo
como siempre.
Aparte
de Eleonora Sullivan, lo que mantenia a Fersen en el extranjero era
el asunto del millon y medio de libras legados por Luis y Maria Antonieta.
En
visperas de la huida a Varennes, Luis le habia entregado una nota por
la cual dicho legado era suyo.
Se trataba del dinero que habia reunido Fersen para sufragar los gastos
de los movimientos militares en la frontera en caso de que la fuga del
rey hubiera tenido exito.
Parte
del mismo habia sido aportada por Fersen, parte por Crauford y el resto
por dos mujeres, la baronesa de Korff y su madre, Madame Stegelman.
Por
razones de tacto, Axel no habia planteado su reclamo en vida de la reina,
pero tres meses despues de su muerte decidio que habia llegado el momento
de procurar recuperarlo, tanto mas cuanto que las señoras de
Korff y Stegelman pasaban, segun se decia, por estrecheces economicas
deplorables.
Tras
el arresto de los soberanos en Varennes, el general de Bouille habia
entregado el dinero a Mercy.
Por consiguiente, fue a Mercy a quien Fersen acudio ahora con su reclamo.
|
| |
 |
"En
privado, la sucesion de fiestas, reuniones y representaciones teatrales
de aficionados que constituian el encanto de la vida vienesa continuo
como siempre..." |
| |
|
El
anciano diplomatico, despues de observar el documento y examinar las
dos firmas que tan bien conocia, admitio su validez y se manifesto asombrado
de que Axel no hubiera hablado del asunto cuando llego a Bruselas en
1791.
Axel
replico que la decencia le habia impedido proceder asi mientas vivian
Maria Antonieta y Luis XVI.
Mercy
le dijo que habia entregado el dinero a la archiduquesa Maria Cristina,
la regente de los Paises Bajos, quien a su vez se lo habia pasado al
emperador.
Por lo tanto, Fersen tendria que presentar su reclamacion ante la corte
de Viena.
|
| |
En
la corte de Viena, el emperador Francisco, que fue demasiado indolente
para escribir siquiera una carta intentando salvar a la reina, dispone
un severo luto de corte.
Mas
tarde, su hija Maria Luisa, prometida a Napoleon Bonaparte, y aunque
ligada a la otra por su sangre, no preguntara ni una sola vez donde
duerme su amargo y ultimo sueño aquella mujer que, antes que
ella, vivio y sufrio en las mismas estancias de las mismas Tullerias |
 |
| |
En
septiembre, cuatro meses despues de planteado por primera vez el asunto,
recibio la primera respuesta del Hofburg, escrita por Thugut y redactada
en un frances resbaloso que debia de haberle hecho entender la inutilidad
de su gestion.
«Il aurait ete a desirer que vous eussiez juge a propos...»
«Habria sido de desear que hubierais considerado conveniente hacer
uso del instrumento que es la base de vuestra pretension en vida del difunto
rey y de la difunta reina de Francia.
Ello tal
vez podria haber evitado las dificultades y demoras que puede sufrir
ahora vuestra peticion»
|
| |
|
El
Hofburg; con el ala de Leopoldo y los apartamentos de Maria Teresa.
Cuatro
largos e inutiles meses permaneceria Fersen intentando recobrar su
dinero y el de las personas que habian ayudado a la archiduquesa
|
| |
|
|