Una
semana o dos despues de que sus lagrimas se hubieron secado, el
pequeño Capeto miro a su alrededor y empezo a animarse.
En
su nuevo medio las cosas no eran tan malas como le habian parecido
en el primer momento.
En
realidad, eran mejores que cuando estaba enjaulado arriba y las
tres mujeres revoloteaban a su alrededor.
Vestido
con ropas de patriota y tocado con un gorro rojo, le dejaban salir
al patio, donde los guardias jugaban groseramente con el.
Pronto
se dio cuenta de que un buen comentario republicano, formulado con
lenguaje obsceno o blasfemo, hacia reir a los hombres, y no tardo
en dominar el antiquisimo vocabulario de las salas de guardias.
Las
irritantes restricciones que le imponian su madre y su tia no tardaron
en quedar olvidadas.
Le
hicieron conocer los placeres del vino y mas tarde -como posteriormente
admitio Simon- le administraron estimulantes mas fuertes, como el
coñac.
Demasiado
pronto se cumplio la promesa de su carcelero de convertirlo en un
buen 'sans-culotte'.
Un
dia, un guardia de apellido Danjon jugaba con el una partida de
damas en la habitacion situada bajo la de su madre.
"Se oia ruido de pasos o de sillas que alguien movia sobre
nuestras cabezas -delata Danjon-. De pronto el niño se dirigio
a mi, diciendo con un gesto de impaciencia: "¿Es que
todavia no han guillotinado a esas dos putas?".
Descompuesto,
Danjon salio de la habitacion.
Tan
susceptible fue el niño a su educacion como patriota que
algunos funcionarios de la Comuna comenzaroin a ver en el una buena
fuente de pruebas que podian ser usadas en contra de su madre en
el inminente proceso.
Le
sondearon para ver que era lo que sabia de ella, Toulan y Lepitre.
Pero Maria Antonieta y Toulan habian cuidado que sus conversaciones
jamas fueran oidas por el niño, pues su madre bien conocia
su propension a charlar.
Algunos
años antes habia tocado este mismo punto en una carta dirigida
a Madame de Tourzel: "Una vez que la ha dado, mantiene fielmente
su palabra, pero es muy indiscreto y es facil que repita lo que
ha oido; a menudo, sin intencion de mentir, agrega cosas que le
sugiere su propia imaginacion. Es su mayor defecto y es menester
corregirlo con firmeza".
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