CUENTOS JAPONESES

 

La mujer fantasma


Hace mucho mucho tiempo, en un pueblecito cerca de Mie, había una tienda de piruletas. Frente a la tienda se reunian los niños y cantaban canciones mientras jugaban, una de las canciones decía así:
"Una piruleta para mi bebé"
"Dos piruletas para mis padres"
"Tres piruletas para mis amigos"
... y seguía.

Un buen día una mujer embarazada con la cara terriblemente pálida pasó por delante de la tienda sin detenerse. Esa misma noche cuando todo estaba en calma, y solo los Shinobi (guardias espía) rondaban las calles, alguien llamo a la puerta de la tienda, tock tock...

El maestro de las piruletas abrió y se encontró a la hermosa mujer embarazada, aunque con la cara un poco más pálida que por la mañana, estaba esperando fuera, en silencio.
-Perdone, sería tan amable de venderme una piruleta por este dinero?
La mujer le dió una moneda de 100 yen y el maestro le dió la piruleta.
-shhhhh... que usted lo pase bien señorita, no hagamos ruido es tarde je je.

La segunda noche, de nuevo la mujer vino a la tienda a comprar otra piruleta. Su cara era aún más palida que el dia anterior.
-Podria venir a comprar de día? dijo el maestro.
-Lo siento mucho..., podría venderme una piruleta por este dinero?
-El hombre con un gesto de fastidio, le dió la piruleta a cambio del dinero.

La tercera noche, ella vino de nuevo. Esta vez con la cara del color del jade blanco.
-El maestro preguntó: De donde eres? Do... Donde vives? no eres de aquí del pueblo.
-Señor, he llegado hace unos dias. Dijo ella con la voz débil y el pelo cubriendole la cara, al asentir con la cabeza.

La cuarta noche, quinta y sexta no falló, la mujer acudía cada noche a comprar la piruleta cada vez más y más palida cada noche más etérea.

La septima noche sería la última que vendría, llego a la tienda y pidió la piruleta llorando y con voz muy débil.
-Señor, hoy no puedo pagarle, no me queda dinero. Pero podría darme la piruleta? Necesito esa piruleta.
-El maestro dijo 'No', la pobre muchacha se quedo consternada, así que se rasgó una manga de su kimono y se la dió delicadamente al hombre.
Este, se sorprendió, y aceptó darle la piruleta, aunque no muy convencido.
-Gracias por su amabilidad.

El maestro viendo como se marchaba cogió una linterna y la siguió a escondidas. Al llegar al pie de las escaleras de un templo empezo a subirlas poco a poco, casi flotando, pasó por debajo del portal sagrado y fue hacía el cementerio.
De repente desapareció cerca de una tumba donde la tierra había sido removida recientemente, y escuchó a un bebé llorar, el hombre muy exaltado corrió al templo a contarle la historia al monje Budista.
-"Esto es lo que ha ocurrido...", y le mostró al monje la manga del kimono.
El monje al ver la manga dijo "me suena ese kimono".
-Ahora lo recuerdo. Hace una semana, una mujer joven me visitó y me dijo que no se encontraba bien, me preguntó si podía quedarse en el templo, no tenía dinero suficiente para un hostal. Le proporcioné alojamiento esa noche, aquí, en el templo. Me dijo que volvía a casa de sus padres para dar a luz al bebé.
-La escuché decir que su marido había muerto y me enseñó las ropas para su bebé.
-Muy triste..., a la mañana siguiente la mujer había muerto. No se quien era, ni de donde vino. La preparé el funeral y la enterré aquí mismo con las ropas del bebé y seis monedas que era todo lo que tenía.
-Como ha dicho?. Seis monedas! ella me visitó siete veces...
Dijo temblando el maestro.
-Por que no reza para calmar su espiritu?

A la mañana siguiente, decidieron sacar a la mujer mientras el monje entonaba rezos a Buda.
Al abrir el ataúd, todos exclamaron "Dios mio!"
Habian encontrado a un bebé orlado con las ropas más bonitas que tenía la mujer en brazos de su madre.
-"Padre, ella es la que venía a comprarme la piruletas."
-"Es cierto. Su kimono, le falta la manga que me enseñó."
Entonces el niño empezó a llorar.
"Oh, esta vivo!"
El monje tomó al niño y dijo:
-"La madre le trajo una piruleta por cada noche que el niño lloraba de hambre. Dejemos que esta dulce mujer descanse en este templo."

Los rumores llegaron a todas partes del país. La tienda de piruletas llegó a ser muy famosa tanto que mucha gente venía de muy lejos a comprar piruletas, de día personas, de noche espiritus.
"Una piruleta para mi bebé."
"Dos piruletas para mis padres."
"Tres piruletas para mis amigos."

Los años pasaron. El bebé creció hasta ser un muchacho despierto. Fue a la capital y estudió mucho hasta ser el monje mayor de un templo.

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KAGUYAHIME
Hace mucho, mucho tiempo, en algún lugar vivía una pareja de ancianos.

El anciano se dedicaba a hacer diversos objetos de caña de bambú que cortaba de una montaña cercana.

Un día el anciano se encontraba como de costumbre en la montaña y de pronto vió un bambú que brillaba como el oro.

Se extranó al verlo y lo cortó. El anciano no podía creer lo que veía; en el interior se encontraba sentada una niña muy pequeña y bonita. Este la llevó a casa y se la mostró a su mujer contándole lo ocurrido. La anciana al ver a la niña se puso muy contenta y dijo: "¡El cielo nos ha dado una hija muy bonita!"

El anciano dijo: "¡La llamaremos Kaguyahime!"

Desde ese momento, cada vez que el anciano iba a la montaña, encontraba bambúes dorados que tenían en su interior mucho oro.

Ellos se hacían ricos y Kaguyahime en un santiamén había crecido y se había convertido en una mujer muy hermosa.

Esta noticia llegó a todos los rincones y muchos hombres se acercaban con muchos regalos para pedir la mano de Kaguyahime.

Kaguyahime dijo a los ancianos: "No quiero casarme con nadie. Quiero estar para siempre con ustedes."

Una noche Kaguyahime se encontraba mirando la luna, sumida en la tristeza. Ya faltaban pocos días para que sea luna llena.

Los ancianos al verla triste le preguntaron: "¿Qué te pasa?"

Kaguyahime contestó: "Quisiera estar aquí para siempre, pero tengo que regresar a la luna. Yo he venido de allá y cuando sea una mujer tendré que regresar."

Los ancianos al escucharla se sorprendieron mucho y le dijeron: "¿Viniste de la luna? ¿Tienes que regresar? ¿Cuándo?"

Kaguyahime les contestó: "Mañana. Porque mañana sale la luna llena y me vendrán a recoger."

El anciano gritó: "¡No! ¡Eres nuestra hija!" y se fue a organizar a las personas más fuertes del pueblo para que fueran al día siguiente a su casa para impedir que se lleven a su hija.

Al día siguiente, las personas rodearon la casa de los ancianos esperando la noche. Al llegar ésta, se pudo ver una luna llena muy bella y radiante.

En eso, de la luna bajaba un pegaso y Kaguyahime les dijo: "Ya tengo que irme. Muchas gracias por todo. Este es un regalo para ustedes. Es una medicina. Si la toman podrán vivir para siempre."

El anciano le dijo: "¡No te vayas!"

Pero Kaguyahime se dirigió al pegaso.

En el momento en que las personas que se encontraban alrededor de la casa quisieron reaccionar y evitar el regreso de Kaguyahime, la luna empezó a brillar con un resplandor muy fuerte y todos se quedaron paralizados.

Kaguyahime subió al pegaso y fue atraída por la luna. En el trayecto volteó muchas veces para ver a los ancianos.

Los ancianos quemaron la medicina que Kaguyahime les había dado, diciendo: "Si Kaguyahime no está a nuestro lado no hay razón para vivir eternamente, pues viviríamos desdichados" y con ésto el sentimiento de la pareja se mezcló con el humo que emanaba de la medicina y se elevó hasta la luna, en donde se encontraba Kaguyahime.

¡Y colorín colorado,
este cuento se ha acabado.!

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HOICHI, EL MÚSICO SIN OREJAS (MIMI NASHI, HOICHI)
Corrian los tiempos de la gran guerra civil japonesa haya por 1600,
las familias de samurais Heike y Genji, se habían enfrentado, en una cruentísima batalla en la cual los Heike, fueron masacrados, incluido el samurai, Antoku, por los Genji.
En la batalla de Dan no Ura, de la cual se escribió un cántico de 6 actos, que bnarraba la batalla y su brutal resultado.
A partir de entonces en Akamagaseki donde se produjo tal batalla, cerca del mar, se veian "onbi" que asutaban a los habitantes.
Onbi, es un fuego espiritual, algo así como un fuego fantasmagórico que brota de los espíritus. (es la visión motológica de los fantasmas en Japón, una pálida llama que deambula.)
para auyentar y calmar el fuego de los espíritus seukltos, se construyó un santuario cementerio para los heiki, con el fin de que `pudiesen hallara la paz, y el templo de Amidaji.
regentado por un monje buditsa, y varios monjes subditos. Y aunuqe los onbi se calmaron seguían dandose episodios ocasionalemnte.
Por la comaraca, demabulaba un mendigo ciego, con un biwa (laud japonés), que cantaba los cantares y las épicas más preciosas, que se habían podido ver nunca en Japón.
Su arte su sensibilidad y su interpretación, arrancaban todo tipo de sentimientos de los que escuchaban. Pero el hombre Hoichi, era muy muy pobre.
El monje de Amidaji, conmovido por la calidad de su interpretación, el ofereció vivir en el templo, a cambio de sus magistrales actuaciones.
Así que Hoichi, vivia en el templo, y todas las noches recitaba para los bonzos, algunas de las líricas japonesas más hermosas.
Una noche el sacerdote tuvo que salir del templo, y el músico estaba sdebntado en la parte trasera del jardín del placio por el fuerte calor que hacía.
allí estaba con su biwa, recitando versos. cuando oýo unos pasos que se acrecaban por el jardín.
Hoichi, dijo, con actitud arrogante, sin cortesía, ni respeto, por lo que el ciego, pensó, que se trataba de alguien importante de algún samurai.
El hombre le dijo que le siguiera, que tendría que recitar para alguin importante.
Hoichi, tenía dudas pero negar la voluntad de un samurai podía traer terrible consecuencias.
Así que sintió que alguien tomba su mano y le hacía seguirle rápidamente.
sintió como caminaba, como alguien corria la aldaba de un portón y le hacía entrar a un palacio.
Allí le pidieron que cantara la lírica de Dan no Ura, que narraba la batalla de los Heiki contra los Genji.
Tan maravillosa y visceral fue su interpretación que sintío como a su alrededorlos asitentes lloraban y gemían con el cántico.
Después alguin le acompañó de vuelta al templo, sin que nadie se diera cuenta. Tuvo ordenes de hacer lo mismo durante 6 días, y de no decir a nadie lo que iba a hacer.
Al día siguiente, le ocurrió otra vez lo mimso, y el monje patrón del templo, se percató de su huida y temió algo terrible.
A la tercera noche, mandó que alguien siguiera a Hocihi, pero dada la oscuridad y la rapidez con la que salió del jardín le perdieron al poco rato.
Pero, estó fue lo que llamó la atencion del monje. Hoichi era ciego y no podía caminar tan rápido por el jardín del templo, lo que siginficaba que alguine tiraba de él.
Así que comenzaron a ir por la comarca, y preguntando a todo el mundo si habían visto a Hoichi. Pero nadie le había visto.
Fue encontrado en el cementerio de los Heiki, tocando de forma enclerizada el canto de Dan no Ura, alrededor de los Onbi.
Así que temiendo que hubiera sido hechizado por los Heiki, los sacerdotes sacaron a Hocihi de allí.
a la fuerza y lo devolvieron al templo.
Prersionarona aal ciego para que contase su secreto, y al final el reveló todo. Todo era una ilusión, el imagonó los ruidos y los mumullos por que había sido hechizado.
Y como era ciego no podía sebr si erabn espíritus o personas quienes tiraban de el y aplaudian sus cantos.
Dijeron que si seguía haciendo eso durante las noches al final los espíritus se apoderarían de su alma y le descuartizarían.
Así que el maestro monje, urdió un plan. Tendría que sentarse en el jardín del templo como todas las noches, y estar en absuloto silencio,
y no decir ni gritar nada, en situación de meditación. los monjes le desnudaron y escribieron sobre tod su cuerpo incluidas las plamas de las manos y las plantas de los pies,
el sutra (oración budista) de "Hanna Shin Kyou" para alejar a los espíritus malignos.
cuando estaban terminando de escribir todo el sutra el maestro monje, recibió una llamada para un funeral, y tuvo que abandonar el templo.
Hoichi hizo como le dijeron se sentó a meditar en el jardín desnudo y con todo el cuerpo cubierto con un sutra.
Cuando llegaron los espíritus y Hoichi escuchó los pasos en el jardín, su pulso empezó a acalerarse y empezó a sentir mucho pánico.
pero los espíritus no podían verle debido al sutra que tenía escrito. Gritaban su nombre pero el ciego atemorizado no respondió. gritaban encolerizados por haber revelado el secreto.
Desafortunadamente, los sacerdotes al tenerse que ir el maestro, que supervisaba la escritura del sutra, olvidaron escribir sobre sus orejas, así los espíritus de Heike, solo veían las orejas de Hoichi,
y se las arrancaron de cuejo, para luego descuartizarlas, el pobre Hoichi, sintió un dolor terrible, pero no grito por miedo a que los espíritus, le encontraran.
Así el pobre Hoichi, se quedó sin orejas, El maestro sacerdote al llegar se lamentó por no haber cubierto sus orejas. le curaron y le cuidaron hasta que la cicatriz se cerró.
Hoichi había quedado librado del hechizo, pero a cambio había perdido sus orejas. por eso en la comarca le llemaban, "mimi nashi Hochi" el músico sin orejas.

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UBASAKURA (CEREZO DE LA NODRIZA)
En el pueblo de Asanimura en la provincia de Iyo
habia un hombre de apellido, Tokubei. Era el mas rico y ademas era el alcalde del pueblo.
Pero llegaban los 40 años y no habia conoconcido descendencia.
Asi que fue a pedir al dios Fudomyou del templo de Saiheji, para que obtuviera descendencia.
Tuvo una preciosa niña llamada Otsuyu. y para criarla habia una madre nodriza, llamada Osode.
Osode habia dado de mamar y cuidado ala niña como si fuera suya.
Pero un dia Otsuyu se puso muy enferma, tanto que estuvo a punto de morir.
asi que Osode, decidio ir al templo, para pedir por su vida, asoi fue durante 21 dias seguidos,
para pedir por otsuyu.
De pronto la niña empezo a recuperarse, y por fin salio de peligro.
Pero nada mas alir de peligro Osode se puso muy enferma.
Dijo al señor Tokubei, que no habia nada que hacer, ella habia pedido a Fudomyou que salvara a la niña a cambio de su propia vida. Asi que no habia remedio.
Pese a los medicos y que todo el mundo intento hacer algo era imposble, Osode se iba sin remedio.
Pero antes de morir pidio a Tokubei, que plantase un cereco en el jardin del templo de Saiheji, puesto que era su promesa.
nada mas morir Osode, Tokubei fue al templo y planto un cerezo, a los 16 dias crecio y florecio mas que ningun cerezo de la comarca, y cada priomavera en el aniversario de la muerte de osode, vuelvio a florecer majestuoso, entre todos los demas arboles del templo.
Todo el mundo lo llamaba Ubasakura. y ese dia en el mes de abril se celebra el dia de Ubasakura.

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KI NO KUNI

En plena ciudad de tokio, entre Askasaka y aoyama existe una cuesta, que sube desde aoyamadoori hasta Aakasaka Doori, relativamente cerca de donde se encunatran las embajadas y el Edidficio de la Dieta japonesa.
"ki no kuni" se llama la calle.
Cuentan que hacia mitad del siglo XX un hombre caminaba por esa cuesta, iluminada tenuemente por unas faorlas, y el hombre encontró a una mujer que lloraba, desconsolada, a una orilla de calle. El homnre quiso socorrerla, pero ella tapando su cara con las manos, rechazó la condescendencia del hombre. El hombre instistió en preguntar cual era el problema, o la causa, de su llanto. La mujer dijo, ante la sorprersa del hombre que lloraba porque no tenía cara, y que sin cara estaba absolutamente sola, nigún hombre quería cortejarla y ninguna mujer quería su amistad. El hombre se sorprendió por aquella afirmación. que quería decir esa frase. La mujer se volvió y retiró sus manos mostrando que bajo sus manos no había cara, ni ojos ni nariz ni boca. El hombre asustado corrió despavorido cuesta arriba, y encontró un carromato de oden, y se aproximó a pedir auxuilio. El señor del carromato, casi en penumbra, preguntó por que estaba tan alterado. El hombre respondío que había encontrado a yuna mujer sin rostro. Y el tendero aproximandose al hombre respondió, quiere decir así...
Y pasando su mano por la cara apareció una cara sin rostro...

Todavía hay gente que dice ver a la mujer sin rostro en esta cuesta en plena ciudad de Tokio....

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