| - T� eres ese algo Driad - Dijo Luo- el te salv� una vez... ahora debes ser t� quien le rescate del tr�nsito. El proceso era �sencillo� me tendieron junto a Ettiene, en un altar de piedra sobre el que se hab�an pintado signos r�nicos a modo de c�rculo. Hicieron una peque�a incisi�n en mi mu�eca y otra en la suya y las unieron con una cinta de seda p�rpura. L�o recitaba sin descanso un hechizo incomprensible para mi... mientras neco me hizo beber una infusi�n con un extra�o sabor. Poco a poco me fui sumiendo en un profundo sue�o... a lo lejos escuchaba la voz de luo recitando incesantemente el mismo hechizo y a Neco cuya voz retumbaba en mi cabeza y me dec�a .. pase lo que pase, veas lo que veas busca a Ettiene, es a el a quien debes coger de la mano, para devolverle al lugar del que jamas debi� salir. Solo a �l, no toques a nadie mas... recuerda, solo a �l. De repente me vi a mi misma en medio de un p�ramo brumoso, a mi alrededor se mov�an toda clase de seres inertes que parec�an no darse cuenta de mi presencia all�. Tuve miedo. Aquel no era un lugar agradable. Pero deb�a sacar a Ettiene. Pronto le vislumbr� caminando sin rumbo en medio de aquel lugar le llame por su nombre pero no obtuve respuesta...corr� hacia �l y me puse a su lado - ettiene, ettiene soy yo, amor mio, soy yo Driad, he venido a sacarte de aqu� mi amor, debes volver ...vuelve conmigo te lo suplico. Se Detuvo y me mir�. Al verme pareci� esbozar una sonrisa y extendi� sus manos hacia mi. -Eso es Ettiene, ven a m�, volvamos jutos... De pronto algo llam� su atenci�n... elev� su mirada por encima de mi hombro y al darme la vuelta comprob� con horror que era lo que hab�a hecho que cambiara de intenciones. -Saludos Driad de Einar... nos vemos de nuevo... es una l�stima...porque ahora estas en mi terreno... yo domino el mundo de las sombras...y por la direcci�n que est� tomando tu amado... parece ser que tambi�n domino su coraz�n... - Shiva!- exclam�. all� estaba, mi rival- no te atrevas a tocarle, he venido a rescatarle de las garras de la muerte y ni siquiera t� lograras que salga de aqu� sin �l. - Querida m�a- dijo con sorna- no voy a ser yo la que le obligue...parece ser que a tu hombre sigo gust�ndole mucho...es �l quien viene hacia m� y tu no puedes impedirlo... Ten�a raz�n. Ettiene se dirig�a hacia ella completamente cegado, en un �ltimo esfuerzo le cog� fuertemente del brazo y le implore - Ettiene de Hass, me diste tu palabra...juraste que me proteger�as me diste tu palabra... el pareci� reaccionar me mir� a los ojos y sonri�... vendr�a conmigo...ahora lo sab�a ..o eso cre�a...Shiva le cogi� por el otro brazo... - Me deseas Ettiene... me deseaste una vez y por poseerme lo dejaste todo- dijo Shiva con una voz dulzona mientras su t�nica se volv�a et�rea casi transparente- ven a mi Ettiene, deja la casa de Hass ... ven a mi y vuelve a probar la fruta prohibida que es el calor de mis labios... mis labios, dulces como la ambros�a...recuerda cuanto te gustaban...recu�rdalo Ettiene.. Mi amor me solt� y se fue hacia mi enemiga. Ella le esperaba ardiente...deseosa de recibirle y �l parec�a ir complacido a su encuentro...cre� morir de dolor en es mismo momento... en verdad era una bruja poderosa.. ya nada pod�a hacer...quise soltar la cinta p�rpura de mi mu�eca y volver al mundo de los vivos...no quer�a ver como esa mujer volv�a a arrebatarme lo que mas quer�a...ella le estaba abrazando...de repente y antes que acabara de soltar el lazo p�rpura de mi mu�eca Ettiene se volvi� me mir� y dijo... - jur� por mi honor que te proteger�a... y el honor es mi vida...... Lo ultimo que recuerdo fue el incidente de Mo todo fue tan r�pido cerr� mis ojos y me encontr� aqu� en este t�trico mundo vagando sin rumbo de repente me encontr� ante Shiva la cual me llamaba era preciosa su piel negra aquellos ojos azules los cuales me arrastraban hacia sus brazos por que luchar contra aquello? ella volv�a a ser m�a me dirig� hacia ella pero una dulce voz detuvo mis pasos era Driad no o�a sus palabras pero vi en su rostro una gran tristeza quer�a ir con ella pero una mano invisible me atra�a irrefrenablemente hacia Shiva. Segu� caminando hasta que como un susurro, me lleg� la voz de Driad. |
| No hab�a anochecido, cuando Neco volvi� a la sala. Su rostro se debat�a entre el triunfo y la preocupaci�n as� que no estaba segura de que lo que tra�a fuesen buenas o malas noticias. Ante la mirada inquisidora de Luo, el mago respondi�: - su coraz�n est� reparado gran maestre, pero su esp�ritu est� en el tr�nsito, de camino al minvar... debemos hacerle regresar antes de que cruce el umbral. Entonces ser� demasiado tarde. Para m� toda aquella jerga era un sinsentido de palabras que no acertaba a comprender...Luo pareci� leer el desconcierto en mis ojos y tom�ndome de la mano me llev� hasta la sala donde los hermanos de la casa de Hass, velaban el cuerpo de Ettiene a la espera de su regreso. Mientras descend�amos por la escalinata que conduc�a a aquel s�tano, Luo me explic�, que cuando el cuerpo fenece el esp�ritu del hombre no pasa directamente al minvar sino que, recorre los campos del tr�nsito esperando a que llegue su hora de encontrar el para�so. L�o y los suyos pod�an devolver el esp�ritu a Ettiene, pero solo si este se hallaba todav�a en el tr�nsito y si todav�a hab�a algo que le ataba al mundo de los vivos. |
| VII: EL RETORNO DEL MINVAR |