| LOS SUE�OS DE GERARDEN ESTOS RELATOS Y POEMAS HAN SALIDO DE LA IMAGINACION DEL CABALLERO GERARDEN. QUE LOS DISFRUTEIS |
| POEMA Quan es mouen sense cesar amunt,enrere,endavant i abaix hipnotitzants ells,acariciant l�aire que roman envejador pel seu voltant, amb els meus ulls els admire,i els maleeix sabent que nom�s amb la mirada s�n capa�os de tastar-los,d�apreciar-los. Quan la tendresa dels teus llavis suaument topen amb els meus flueix dintre meu tot el seu poder estancant-se en el meu cor, encaregan-se de repartir-lo per tot el meu cos aconseguint aix� enamorar-me i fer-me viure un somni inimaginable el m�s bonic sense paraules, on les paraules s�n gesticulacions, on les gesticulacions s�n senyals d�amor. Quan no els tinc davant meu els extranye, vol dir que torne a la vida q�otidiana on tot �s igual i res no canvia, tinc ganes de tornar-los a veure i amb una mica de sort ser l�afortunat, on ells vagin a reposar el seu amor, la seva amistat. |
| LUNA MUJER Esta noche visto de gala con la Obscuridad; bella armadura negra brillando a placer en m�. Sabe al igual que yo que la ocasi�n es especial, �nica, sabe lo mucho que he esperado este momento; sabe que hoy, por fin, ella vendr� a m� para presentarse como nunca nadie la ha visto durante todos estos siglos. Subo por un camino que yo mismo creo, a trav�s de imponentes monta�as que se abren a mi paso, lejos de cualquier indicio de vida, en lo m�s alto de cualquier lugar; listo para la cita esperada, listo para verla. Llego puntual, al mismo tiempo que el cielo despeja sus aires y me muestra al infinito en su m�ximo esplendor, con cada uno de sus titileos cristalizados en lo m�s profundo del Cenit, mostr�ndome su inmensidad, haci�ndome saber que est� enterado de lo que suceder�, preparando cada detalle para que todo salga perfecto, convirtiendo su espacio en un palacio de perpetua hermosura, listo al arribo cercano de mi eterna compa�era. Ah� est�; la miro. Es ella, ella con su tierna majestuosidad en total presencia. No existe sombra que oculte una sola parte de su figura, nada opaca su belleza. Contin�a con su interminable andar, acerc�ndose m�s a m�. Estoy enmudecido ante ella, maravillado con su imagen, entregado a sus brazos sin remedio; loco por tenerla, loco por su ser. De pronto ella desciende con suavidad, cambiando su forma ante m�, mostr�ndome lo que a nadie jam�s; siendo Luna convertida en Mujer, siendo astro y musa a la vez, siendo plata en piel, siendo labios en miel; siendo t�mida, nueva, siendo luz y estrella. Siendo m�a... m�a por primera vez. Ahora camina hacia m� con seriedad y pausa, poseyendo una hechizante mirada de encantadora fantas�a, envuelta en un hermoso vestido de coral y perla; un viento ligero balancea su cabellera de dorados brillos. P�lido rostro invit�ndome a bailar, melod�a perfecta que se crea en el valle, danza eterna, vida en m�. Hermosos ojos de un fino jade que penetran la coraza y llegan directo a mi alma, labios ansiosos clamando por los m�os. Me abraza; ella me esperaba; lo s�, lo s� por los nervios que la recorren sin poderlos contener, lo s� por su voz llamando mi nombre; lo s� porque ahora, sin resistirme, soy de ella tambi�n. El momento es inminente; tan fugaz como un rel�mpago, con delicadeza, surge del sentimiento el m�s inexplicable de los sucesos; el s�mbolo que sella el instante mismo de la uni�n entre un caballero y su luna convertida en lo que siempre so��: Mujer por su belleza y Princesa para su protecci�n. Larga vida esper� a besarla, y hoy que lo he conseguido, disfruto el instante desahogando lo que por largos a�os guard� bajo mi silencio, silencio que se rompe y grita sin piedad, mientras que todo a nuestro alrededor celebra con j�bilo y al un�sono por estar presentes, observando la creaci�n de una historia sin comparaci�n, de una leyenda escrita para siempre en el recuerdo; un momento del tiempo en el que se perder� el Universo y la cordura, un lapso que ocurre en un segundo y en un siglo a la vez, un suspiro y un latido... negados a desaparecer. Abro los ojos, maravillado la observo; ha cambiado, la veo diferente, la veo m�s m�a. Mientras, ella, con una profunda mirada me lo dice todo; este momento pronto acabar�, haci�ndonos tomar diferentes caminos, a�orando repetir el encuentro, contemplarnos en la distancia, estirando nuestros brazos para que, quiz�s, alg�n d�a volvamos a alcanzarnos. La consuelo secando sus l�grimas con mis labios, abraz�ndola con nostalgia, rogando por no separarnos jam�s. Pero s� que es in�til; la Noche est� por partir, y junto con ella la princesa que encuentro y pierdo. Tan s�lo susurro algo en su o�do, cierro mis ojos, y me despido de ella bes�ndola despacio, con calma, alargando el momento, esperando su inevitable final. Lentamente siento su partida. Despu�s, la busco sin hallarla. De pronto algo me dice que est� muy cerca, y mi anima descansa cuando la observo sobre m�; pl�cida sobre su mar de estrellas, con la misma imagen de siempre dominando las alturas. Ligeramente la veo despedirse; aunque, despu�s de tenerla junto a m�, despu�s de haberme mostrado lo hermoso de su lado obscuro, en mi ser no existe lugar para su despedida; ya que nunca se apartar� de mi lado. Con una t�mida sonrisa comienzo mi regreso, reviviendo en la memoria cada momento. Y en aquel lugar, s�lo yace mi sombra conversando con su recuerdo, como huella que promete no ser borrada con el paso de los milenios, en espera de un nuevo encuentro, de una nueva p�gina en la leyenda, de un nuevo motivo para so�ar, y de un nuevo beso... para toda la eternidad. |