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Cuando mi cuerpo tremulo y cansado espere la muerte con su arrullo, feliz sera hasta el infinito si puedo tener un beso tuyo, y sera mi ultimo suspiro tempestad, huracan y viento llano, esperando en el silencio de la noche calmarse con el roce de tus manos.
Oh, divina muerte en tu bondad divina que me envuelves con tu halito de hiel, dame ese placer divino de morir con el aroma de su piel, deja que estos ojos profundos de deseos busquen en la luz de su mirar, la tierna mirada que me diga si, tal vez te pueda amar.
En este viaje eterno de tu mano donde el Sol me ofrece descansar, dormire mi eterna nueva vida con un nuevo sueno para amar. Y mis ojos cansados de buscarla dejaran dos lagrimas rodar, grabando en esta tierra que me cubre para amarte Dios me dio la eternidad... |
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