Si entrenamos cada serie al fallo muscular (y
hablamos del fallo con mayúscula), veremos como en cada una podemos hacer menos
repeticiones que en la anterior.
Pero cuando le preguntamos a un entrenador cuántas series para un músculo
determinado, no vacila en dar una cifra, por ejemplo 20. Pero, ¿por qu� 20? ¿Por
qu� no 9 � 21? Cuando no obtenemos el efecto deseado y buscamos una respuesta,
el que nos digan «yo creo que es así» no sirve.
El aumento de la masa de los músculos no es cosa de creencias, sino que se trata
de una respuesta específica del cuerpo a un estímulo específico. Cuando no nos
desarrollamos es porque algo hacemos mal, no por la genética. Si sobrepasamos la
capacidad de reserva del cuerpo, la cual es limitada, nos sobre-entrenamos
provocando que no crezcamos como queremos. Debemos entrenar menos entonces para
corregir este error y volveremos a crecer.