Algo sobre X-Men (y Ray Park)
El lunes fui a la première de X-Men en el Teatro Metropolitan. La audiencia, debo decirlo, no fue la mejor. Muy gritones y muy chifladores. Cuando Ray Park pasó a decir unas palabras, comentó con más cortesía que otra cosa que "nunca había estado en un lugar con tanta gente", mi encantador vecino de atrás gritó "¡Pus no has vivido cabrón!". De ese tipo de audiencia. Otra cosa que no he entendido jamás de los fans que critican salvajemente aquello que tanto aprecian; en este caso, mi vecino de la fila de atrás era un especialista en el tema (se sabía hasta que días le baja la regla a Jean Grey), pero se la pasó encontrándole los peros a la peli. En cierta escena en la que Wolverine sale disparado por un golpe, echó un grito más o menos así: "¡Chales! ¡Eso sí estuvo rejaladote!" Bueno, ¿qué esperas de una película en la que aparecen mutantes superpoderosos? Un poco de capacidad de asombro, diríamos. En fin: X-Men es una película sorprendente. Sorprende su madurez argumental, la forma en la que Bryan Singer se las arregló para darles un poquito (sólo un poquito) de profundidad a las relaciones entre personajes con detalles, diálogos cortos y gags (como aquel en el que Wolverine le pinta un dedo de adamantio a Cyclops) y la estructura bastante bien resuelta (para una cinta de verano, claro). Habrá quien diga que los productores escogieron una historia floja, demasiado cheesy (ajá, allá va el puerco de Magneto a joderle la vida a los principales líderes del mundo), cuando se tienen episodios más interesantes (sobre todo de la época de Chris Claremont). Yo digo: va a haber secuelas, no se preocupen. Volvemos: las actuaciones son muy atinadas. El australiano Hugh Jackman (Wolverine), le da un toque de gravidez y a de humor a su personaje. Anna Paquin (Rogue) encarna perfectamente bien a una doble mutante (o sea, adolescente y con poderes sobrenaturales). Patrick Stewart es simplemente idéntico al Profesor X, y Famke Janssen (Jean Grey) es inteligente y mesurada. Es más: Ian McKellen está magistral en su papel de Magneto. Es, a secas, el tipo más malo del verano. Hasta ahí con las cuestiones escénicas: no creo que pueda reprochársele nada a X-Men por este lado. Demostró que, aunque sea una historia extraída de un cómic, no tiene por qué tener una representación dramática que raye en lo estúpido (léase Superman) o lo bobalicón (léase Superman de nuevo). No puedo hablar muy bien del sonido, porque ir al cine al Teatro Metropolitan es como escuchar una película en una TV monoaural. De vez en cuando lucía un paneo de canal a canal, pero nada más. El 11 de agosto la voy a ver en THX y ya les diré. Los efectos visuales, por su parte, son razonablemente buenos. Una golpiza salvaje entre mutantes sería algo (por si no lo habían pensado) bastante destructivo. Los FX, sin alcanzar notas magistrales, evitan dignamente "el muñecazo". Las garras de Wolverine son simplemente hermosas, el rayo de Cyclops es ruidoso y causa bastantes destrozos (es lo menos que esperábamos) y el morphing de Mystique es realmente convincente. De igual forma, el look de acero inoxidable contrasta muy saludablemente con los detalles de película B (qué tal el Profesor X con su amplificador de ondas cerebrales, el Cerebro
¿Qué no me gustó, aparte de mis vecinos? Hay secuencias de acción que a mi gusto son un poco confusas… quizás por un problema de edición (que no es tan grave). Asimismo, hubiera querido más trancazos (como dicen por ahí, menos bla bla bla y más glu glu glu), y que la cinta durara más. Se me fue como agua. No puedo aguantar al 11 de agosto para verla de nuevo.
Sobre Ray Park: como sabrán, él fue el magazo que despachó a Qui-Gon Jinn y casi a Obi-Wan en el Episodio I. En los X-Men interpreta a Toad. No soy fan del cómic ni mucho menos, pero no creo que Toad sea el villano preferido de las masas. En fin: Park cumplió y en sus dos que tres líneas (con su encantador acento escocés) dejó ver al Sapo como un verdadero desgraciado.
El martes (ayer), charlé un rato con Park enmedio del caos periodístico que se armó en el Hotel Four Seasons debido a su visita a México (gracias a un buen amigo que me invitó de contrabando). Obviamente, yo iba sobre el autógrafo y la foto. Conseguí ambas, y de paso platicamos. Esto es lo que saqué: uno, Park quiere ser actor. Espero que no comience a hacer mafufadas a la Van Damme y mejor escoja roles pequeños pero en filmes significativos (como el Episodio I, Sleepy Hollow o X-Men). Dos, le encantó ser Darth Maul, pero hubiera querido que lo mataran de otra forma. Me dijo que no le molestó que su personaje muriera, sino la manera tan fácil en que lo hizo. Estamos de acuerdo. Tres, no sabe si vaya a regresar a Star Wars (pueden soltarse a llorar). Cuatro, nunca había estado en México (je je).
Para cerrar, dos datos de trivia sobre X-Men: Stan Lee (guru del cómic) hace un pequeño cameo en la playa, junto. De igual forma, Toad realiza un movimiento idéntico a uno de Darth Maul en su pelea con Storm. Espero que pongan atención y los encuentren.
Buena suerte el 11 de agosto.
LG, agosto del 2000.
¡Regrésame ya!