• En la cinta Tron (Lisberger, 1982) el programador Flynn (Jeff Bridges) es "jalado" al interior de una computadora. Aun cuando toda la acción que ocurre adentro de la máquina fue filmada en blanco y negro y más tarde coloreada con técnicas fotográficas y rotostáticas, Tron se recuerda por ser la primera cinta en incluir secuencias de efectos visuales por computadora. Recaudó 33 millones de dólares en Estados Unidos y, de alguna forma, puso la mesa para animaciones de ese mismo tipo.
• Por esas fechas, "el padrino de los efectos especiales’, George Lucas, fundó la compañía Pixar con la pretensión de desarrollar técnicas digitales: The Adventures of André and Wally B. (Lasseter, 1984), un corto de dos minutos, fue uno de sus proyectos. En 1986, le vende su recién inaugurada empresa al chamán de la informática, Steve Jobs. Ese mismo año, Pixar lanza Luxo Jr. (Lasseter, 1986), que fue nominada al Oscar como Mejor corto animado.
• Pixar es el parteaguas de la animación por computadora, y John Lasseter su gran perpetrador. Vinieron Red's Dream (Lasseter, 1987) —que versa sobre un monociclo de escaparate que sueña con ser comprado—, KnickKnack (Lasseter, 1989) —sobre una mujer de nieve—, y Tin Toy (Lasseter, 1988) —sobre un muñeco de hojalata perseguido por un bebé—. Este último ganó, al fin, el Oscar por Mejor corto animado.
• En 1991, esta empresa firma un contrato para realizar tres filmes completamente animados por computadora. El primero, después de cuatro años de trabajo, fue la maravillosa y ya clásica Toy Story (Lasseter, 1995), que ganó 13 premios internacionales y un Oscar (por cierto, Joel Cohen ayudó a escribir el guión). Dos años más tarde, Pixar volvió a ganar la estatuilla dorada con el extraordinario corto Geri's game (Pinkava, 1997) —sobre un viejecillo que juega ajedrez consigo mismo—.
• Disney ha apoyado enormemente esta nueva técnica: desde la escena del baile de La bella y la bestia (Beauty and the Beast, Trousdale y Wise, 1991) hasta la muerte de Mufasa en la hamletiana El rey león (The Lion King, Allers y Minkoff, 1994). La avalancha de nieve de Mulan (Bancroft y Cook, 1998) es el último ejemplo de una técnica mixta de animación en la casa Disney.
• A últimas fechas, la casa Dreamworks se ha unido al mercado de animación digital: en octubre estrena en México Pequeños guerreros (Small Soldiers, Dante, 1998), una divertida cinta donde un montón de juguetes bélicos enloquecen. La animación, en este caso, corre a cargo de Industrial Light & Magic (ILM) y Stan Winston Studio. Dreamworks también traerá a México la prometedora Antz (Darnell, Guterman y Johnson, 1998), la orwelliana historia de una hormiga —con la voz de Woody Allen— con problemas psicológicos. Para 1999 estrenan Shrek, la historia de un feo monstruo verde, basada en el libro infantil de William Steig.
• Por su parte, el siguiente proyecto de Pixar es A Bug's Life (Lasseter y Stanton, 1998), que se estrenará en México esta Navidad, y que narra el conflicto entre una colonia de hormigas y unos gandallas saltamontes. Para el invierno del 99 viene la esperadísima Toy Story 2.
• La animación por computadora será un importantísimo elemento en el cine de ciencia ficción. Lagartos extintos, insectos de otros mundos y naves espaciales cobran vida e interactúan con actores reales gracias a esta técnica. Sin embargo, en años venideros veremos más cintas completamente hechas por computadora. Esperamos que Pixar, Pacific Data Images, ILM y Stan Winston se decidan a traer clásicos del sci-fi, y pronto podamos ver a los gusanos de Arrakis del Dunas de Herbert o a las naves imperiales del Fundación de Asimov en la pantalla grande.
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