Lucilla Godoy

1.10 Los Jedi cobran en dólares

Si bien hay quienes todavía no se convencen de que Star Wars: Episodio I destrone el infame récord de taquilla de Titanic (600 millones de dólares en Estados Unidos), nadie duda del impresionante poder económico del Imperio de Lucas. Estamos presenciando el final de un plan de ataque mercadológico de 4 años, que inició en 1995 con el relanzamiento de la trilogía clásica en video y que culminará el 21 de mayo. Vamos a hablar de los siete frentes de batalla que George Lucas ha preparado para llenar sus bolsillos de dólares, y vaciar, de paso, los nuestros.

1. Publicidad de boca en boca. La película no ha tenido una gran campaña publicitaria. Nada que ver con la fastuosa campaña de Godzilla el año pasado (50 millones de dólares), que al final no tuvo la respuesta esperada. Este año, el Episodio I sólo ha manejado un póster, un banner, un tráiler (para el cierre de esta edición no se había lanzado el esperado "tráiler B"), anuncios de TV en Estados Unidos y ya. El verdadero poder de esta nuevo filme ha radicado en los rumores, la expectación y el recuerdo insistente de que llevamos 16 años sin una cinta de Star Wars: es algo de lo que la gente está hablando, y más a medida que se acerca el estreno. De hecho, para ser francos, esta nueva película es el tema más importante en la industria del entretenimiento desde esta primavera y hasta que acabe el verano.

2. La Fuerza está con Pepsico. En 1996 se firmó el contrato más grande en la historia del espectáculo: Pepsico depositó 2,000 millones de dólares en las arcas de Lucas para hacerse acreedor a la comercialización exclusiva de la Edición Especial en 1997 y el Episodio I en 1999. Esto incluye bolsas coleccionables de Frito-Lay (Sabritas en México), 8,000 millones de latas de productos Pepsi con 12 diferentes personajes de la nueva cinta --incluyendo la esperadísima lata dorada de Yoda-- y los coleccionables que desde mayo (en Estados Unidos) y fines de junio (en México) estarán disponibles en promociones de Kentucky Fried Chicken, Taco Bell y Pizza Hut. Y recuerden: aún no firman contrato para los episodios II y III.

3. Juegos y juguetes. Hasbro es, tradicionalmente, el encargado de fabricar las figuras de Star Wars, y en el Episodio I no se quedará atrás, pues ya ha presentado una jugosa línea que hará salivar a los fans cual canes pavlovianos (si no me creen, esperen a que su Obi-Wan de juguete diga "The boy is dangerous, they all sense it, why can’t you?" gracias a un nuevo chip de voz que traerá instalado). Lego, el segundo juguete más vendido en Estados Unidos durante 1998, traerá figuras de armar de la trilogía clásica y de la nueva película. Por último, el pacto entre Nintendo y LucasArts nos permtirá correr un pod en Mos Espa (aparentemente uno de los nuevos videjuegos se llamará Pod Racers), defender el palacio de Theed en Naboo o luchar frente a frente con Darth Maul en Coruscant. Galoob también producirá miniaturas de la nueva película.

Otros productos disponibles a mediados de este año: libros, cómics, juegos de mesa, pósters, rompecabezas, disfraces, tarjetas, tazas, litografías, mouse pads, alcancías, gorras, corbatas, zapatos, pins, plumas, loncheras, artículos para fiesta, cortinas, sábanas, almohadas, calendarios, relojes, monedas, calzones... Se estima que la trilogía clásica ha vendido 4,500 millones de dólares en parafernalia, memorabilia, juegos y juguetes. Los cálculos más conservadores para el Episodio I dictan que, para comienzos del 2000, las ganancias habrán rebasado los mil millones de dólares... sin contar la taquilla. ¿Alguien duda del poder de Star Wars: Episodio I para destronar a Titanic? Si así es, encuentro su falta de fe perturbante...

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