En El Callao, aledaño a Lima, y donde se evacuó
a los residentes por temor a un tsunami en La Punta, una pequeña
península a nivel del mar, también se derrumbaron
muros de viviendas y algunos de sus habitantes siguen en las
calles.
No obstante, los daños materiales más
importantes -informó Palomino- se registraron en la iglesia
del Señor de Luren y el coliseo deportivo de Ica, que
prácticamente quedaron destruidos, además del
desplome de viviendas en las ciudades de Chincha, Pisco y Cañete,
todas ellas a medio camino entre Ica y Lima.
Búsqueda desesperada
En desesperada búsqueda de supervivientes, sin
servicios básicos y con problemas de comunicación,
Perú afronta hoy las consecuencias del terremoto de ayer
miércoles, mientras llegan de todo el mundo muestras
de condolencia y ofertas de ayuda.
Las cifras de víctimas, que pueden ir aumentando
en las próximas horas, las entregaron el Gobierno peruano,
el Instituto Nacional de Defensa Civil y organizaciones internacionales
como la ONU.
El sismo, cuyo epicentro se ubicó en el mar,
a 167 kilómetros al sur de Lima y provocó alarma
de tsunami, se sintió en todo el país, e incluso
en las naciones vecinas, pero afectó principalmente a
las ciudades de Ica, Chincha y Pisco, en el departamento de
Ica, y Cañete, en el de Lima.
Esta zona fue declarada en emergencia por el gobierno,
y se hace todo lo posible por hacer llegar a la mayor brevedad
la ayuda humanitaria, al tiempo que los equipos de rescate trabajan
contrarreloj especialmente en Ica y Pisco.
Esta última localidad, situada más de
200 kilómetros al sur de Lima, quedó destruida
en un 70% y amaneció sin agua, luz y con problemas en
las comunicaciones, informó su alcalde, Juan Mendoza,
a los medios locales.
Imágenes difundidas por la televisión
peruana mostraron decenas de cadáveres regados por las
calles y plazas de Pisco.
Los esfuerzos de los equipos de rescate se concentran
en la iglesia de San Clemente, que se derrumbó por completo
mientras se celebraba un oficio religioso al que asistían
cientos de feligreses.
El jefe de Estado peruano, Alan García, llegó
a Pisco la mañana de hoy para inspeccionar las ayudas
a los damnificados por el temblor y anunció que pronto
llegará ayuda internacional.