| Sólo
fue necesaria la chispa de la demora
Pasajeros
furiosos arrasaron con la terminal de trenes de Constitución:
gases, heridos y detenidos
Una
formación quedó detenida por problemas técnicos
y bloqueó la salida de varios trenes en la hora
pico. La empresa Metropolitano admitió que la situación
se descontroló. Hay 21 lesionados y 16 arrestados.
La
rotura de una formación con destino a Temperley
en el ramal eléctrico de la terminal de trenes
de Constitución provocó esta tarde, cerca
de las 18.30 –en hora pico de regreso de los trabajadores
a sus hogares— serios desmanes entre los usuarios
del medio de transporte, que comenzaron con quejas a las
reiteradas alteraciones en el servicio de la empresa de
ferrocarriles Metropolitano y terminaron con destrozos
en las boleterías e inmediaciones de la estación.
La
formación habría impedido el paso de otros
trenes y obligado a los pasajeros a bordo a esperar en
el transporte durante más de cuarenta minutos sin
que nadie diera explicaciones sobre el desperfecto. El
descontento de los usuarios se transformó en violencia
cuando comenzaron a romper los vidrios e incendiar lo
que tenían delante.
El vocero de la empresa, Fernando Jantus, admitió,
a las 19.30 que la situación estaba "descontrolada",
mientras que la Guardia de Infantería y la policía
rodeaban el lugar para dispersar los desmanes. "No
descartamos que haya habido infiltrados violentos en estos
actos vandálicos", señaló Jantus.
Los
pasajeros, enfurecidos además por las "reiteradas
demoras" que deben soportar a diario, rompieron las
boleterías, arrancaron teléfonos y computadoras,
astillaron el piso para munirse de piedras y quemaron
una de las puertas de ingreso del personal, lugar donde
la policía encontró su precario refugio
en medio de una batalla en medio de la estación
que enfrentó al principio a unos diez uniformados
contra cientos de pasajeros indignados.
A
continuación, miembros de la Policía Federal
y la Guardia de Infantería llegaron y comenzaron
a arrojar gases lacrimógenos y balas de goma para
replegar a los agresores. Lejos
de ello, la presencia policial generó más
enojo entre los maltratados pasajeros, quienes, en casos
aislados, se enfrentaron con las fuerzas de seguridad.
La tensión se prolongó durante casi dos
horas con corridas en el hall principal de la estación
Constitución, donde piedras y palos volando por
el aire, y el inciendio de una motocicleta fueron los
protagonistas. El resultado arrojó que 21 personas
resultaron heridas, entre ellas 10 policías, y
hay al menos 16 detenidos, según lo confirmó
el Comisario Mayor Ricardo Farana a los medios de prensa.
Los
destrozos en las tres cabinas de teléfonos, las
oficinas de informes y de control y las boleterías
de la terminal eran el saldo, hasta el momento, de los
innumerables desmanes que dejó la furia de los
pasajeros, mientras la policía intentaba contener
a la muchedumbre con balas de goma disparadas al techo
y gases lacrimógenos.
Ante la furia de los manifestantes, la oficina de control
cerró inmediatamente sus pesadas puertas de madera.
Pero los usuarios tomaron estructuras metálicas
y las derribaron, prendiendo fuego en el lugar. Otro de
los grupos quedó parapetado en la zona de los andenes
5, 6 y 7 mientras el restante escapaba por las calles
aledañas. El
primero mantenía una lucha cuerpo a cuerpo con
los Guardias de Infantería y la Policía
Federal que llegó al lugar y, poco antes de las
20, los efectivos se lanzaron contra los manifestantes
tirando balas de gomas al techo e intentando tomar control
de la situación con gases para dispersar a los
usuarios enardecidos. Por
los incidentes, la avenida Hornos y las calles Lima, Brasil
y Salta permanecían bloqueadas cerca de las 20
debido al enorme operativo policial que intentaba controlar
la crítica situación.
El
operativo policial llega Avenida Caseros y Garay. En tanto
que, en la Comisaría 16º están alojados
los detenidos, pero la mayoría son menores de edad
y hasta el momento se desconoce las personas retenidas
por la policía. Por
su parte, los bomberos de la Policía Federal, Sucursal
Barracas, sufrieron arrebatos de adaptadores y roturas
de mangueras por parte de los manifestantes, que los obligaron
a abandonar la tarea. Cerca
de las 21, decenas de pasajeros se agolpaban a las puertas
de los colectivos de Plaza Constitución para retornar
a sus hogares. En tanto, el servicio de trenes comenzó
a funcionar aunque no se vendían boletos. "Los
trenes salen con su cronograma habitual, ya que los destrozos
no fueron sobre los andenes", dijo el vocero de Metropolitano.
Fuentes
del SAME puntualizaron que en total fueron asistidos 21
heridos con cortes, contusiones y principios de asfixia.
De ellos, indicaron, 12 fueron policías derivados
al Hospital Churruca. Diario
Perfil, 15.05.2007
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