El
primer ataque ocurrió a las 7.15 de la mañana. Un
hombre armado ingresó al campus y comenzó a disparar
en uno de los edificios donde están las habitaciones de
casi 900 estudiantes. Las imágenes de video tomadas por
el celular de un alumno mostraban los instantes de confusión
y desesperación ante los primeros estruendos que retumbaban
en los pasillos de la Universidad. Los policías corrían
desorientados, de un lado al otro, buscando el origen de los disparos
al mismo tiempo que las autoridades de la universidad alertaban
a los estudiantes para que se encierren en sus dormitorios y se
alejen de las ventanas.
Pero
las precauciones no evitaron la masacre: el atacante fusiló
a varios alumnos en sus propias habitaciones y en las aulas donde
concurrian a clase. "Traté de no acercarme al campus
y cerré las ventanas de la habitación", relató
Cristian, un estudiante de Guatemala, a la cadena de noticias
CNN. "Pero de todos modos, es muy fácil entrar a los
dormitorios", agregó. "Hay una gran conmoción.
No sabemos bien lo que está sucediendo'', decía
Jason Anthony Smith, estudiante de 19 años que vive en
la residencia donde comenzó la balacera.
El
segundo tiroteo ocurrió dos horas después, en el
Salón Norris, dedicado a estudios de ingeniería
y ubicado a más de tres kilómetros del complejo
de habitaciones. Eran las 9.15 y un nuevo alerta movilizaba a
la Policía. Los investigadores aún tratan de esclarecer
dónde se mantuvo oculto el atacante durante ese lapso de
tiempo y cómo recorrió esa distancia. Por eso, las
hipótesis indican la posibilidad de que sean dos los autores
del ataque.
"Algunas
de las victimas fueron baleadas en las aulas y otras en las habitaciones",
informó el jefe de la policía de Virginia Tech,
W.R. Flinchum. Para escapar del atacante, muchos estudiantes optaron
por tirarse desde las ventanas de los edificios. "La universidad
fue golpeada por una tragedia de proporciones monumentales'',
declaró el presidente de la casa de estudios, Charles Steger.
Tras
el enorme operativo desplegado por la policía, el supuesto
agresor fue encontrado sin vida. La Policía confirmó
esta noche que se suicidó al verse rodeado por los agentes.
Las
autoridades evacuaron enseguida el predio de la universidad y
un edificio de oficinas. No fue el primer tiroteo que se vive
dentro del campus. En agosto del año pasado, un prófugo
de una cárcel ingresó durante el primer día
de clases y mató a un guardia del hospital del campus y
a un policía. Luego fue capturado y ahora enfrenta la pena
de muerte.
Clarin, lunes 16 de abril de 2007