
TODO POR CULPA DEL... (Parte II)
Autor: Pequitas
Disclaimer: todos los personajes le pertenecen a la Fox y a Carter bla bla bla
Dedicatoria: a Xaid por alumbrarme el cerebro otra vez.
Nota: espero que les guste!
M: porque cuando de veras tengo un amigo, realmente no lo quiero como tal
J: ¿qué?
M: que no te quiero como un simple amigo John, que aunque se que no es mutuo, que solo soy yo la ilusa, la que cree que algún día tu iras a ver más allá de esa taza de té. Que aparte de ser tu amiga, tu compañera, soy mujer, que tengo sentimientos, que no se si lo sabes pero de vez en cuando a esta mujer le vienen ganas, de, de besar, de hacer el amor, de dormir con alguien, de amanecer en los brazos de algún hombre, que lastimosamente eres tu, que no me ves, que no te fijas en mí y lo siento, es todo lo que tengo que decir a mi favor!!.
J: realmente estas loca.
Mónica se quedó boquiabierta, se le acababa de declarar a John y el solo le dijo eso, ella estaba ebria, pero, no y que solo los borrachos y los niños dicen la verdad? Por qué el no le prestaba atención, John le extendió el té, ella se lo tomaba mientras observaba absorta la expresión de despreocupación de John, termino de tomárselo y John la arropo y apagó la luz de la recamara y prendió la luz de la mesa de noche.
J: creo que ya estas bien, eh.. me voy a mi casa, mañana hablamos.
M: ¿me vas a dejar?
J: me tengo que ir, es muy tarde Mon
M: John, por eso lo digo, es demasiado tarde, no quiero que manejes así.
J: aquí el ebrio no soy yo.
M: ok, me lo merezco se que todo esto no es buena idea, esto de salir a tomar, pero en serio quédate
J: en realidad no quiero molestar
M: por Dios crees que molestas?
J: no lo se, en serio no quiero incomodarte.
M. vamos John, acuéstate aquí al lado.
J: ahí? En la misma cama?
M: mi sofá es una cama de clavos, si te gusta el piso?
J: el piso esta bien.
M: acaso soy tan desagradable?
J: no es eso si no que, sabes que dicen que dos compañeros no pueden dormir en la misma habitación según el reglamento.
M: Dios! Me siento el Mulder del equipo y tu la Dana!
J: no entiendo…
M: ay no solo cállate y ven
J: pero…
M. ni que te fuera a violar John Dogget
J: bueno lo que digas
John se quita el pantalón porque la camisa estaba colgando en el baño, Mónica trata de disimular todo lo que sentía en ese momento apagó la luz de la mesita y John se mete en la cama a su lado, y se arropa. Pasó media hora y John no podía pegar ni un ojo, en cambio, Mónica al parecer, estaba muy cómoda, estaba durmiendo plácidamente, John pensó en levantarse pero cuando se disponía a pararse Mónica se dio la vuelta y se abrazó a la cintura de John, el, anonadado, no sabia como reaccionar. Sus manos comenzaron a temblar y por su frente corrieron gotas de sudor, lo ponía nervioso, y no sabia como controlar la situación, le parecía ridículo que una persona como el, a sus 40 años no pudiera afrontar que una mujer lo abrazara, "vamos John no es gran cosa, solo te abraza como si abrazara a una almohada, no tienes que hacer un drama griego de esto". Cerraba los ojos tratando de dormir, pero, casi sin querer su mano fue a parar a la espalda de Mónica aferrarndola más a su pecho. Mónica murmuraba algo entre dientes y John trataba de escucharlo, pero era inútil, por mucho que escuchara murmuraba algo en español que debido a su poco conocimiento, nunca entendería, abría y cerraba los ojos para tratar de dormirse, pero le era imposible, no le incomodaba la situación, de hecho, le gustaría estar así por el resto de su vida, pero no con Mónica en ese estado. De repente, Mónica comenzó a acariciar su pecho de arriba hacia abajo, John comenzó a sentir que el cuarto se hacía más pequeño, que se le acaba el aire, ella entre sueños quien sabe, comenzó a besar su pecho y a acariciar sus brazos y John se ponía más y más nervioso, no podía controlarse, tenía miedo de que si ella seguía no pudiera controlar su instinto y acabar en un malentendido, ella comenzó a subir con sus besos y sus caricias hasta llegar a la cara de John, este temblando tomó entre sus manos la cara de ella y la vio fijamente, se sorprendió a ver que ella no estaba dormida, estaba con sus ojos muy abiertos, se acercaron un poco más y se comenzaron a besar, ahora estaban en diferente posición, el arriba de ella, se acariciaban, pero no eran caricias simples, si no caricias de amor, de un deseo reprimido desde hace mucho tiempo, el pasó la mano por su espalda tratando de llegar a su sostén para desabrocharlo cuando sintió una oleada de realidad en su conciencia que le decía que no tenía que estar ahí, pero su cuerpo y su corazón lo empujaban hacia ella, se echó para atrás y se separó de Mónica.
J: no Mon no puedo hacerlo.
M: ¿qué no puedes hacer? ¿a caso no me amas lo suficiente, o no soy la mujer que amas?
J: No es eso, no confundas las cosas.
M: ¿Qué no confunda qué’ si estas temblando igual que yo, que deseas que esto pase igual que yo.
J: pero estas borracha Mon asi no quiero que pase.
M: en mi vida he estado más segura de lo que quiero hacer, y siento que si ahora mismo no vienes para acá y me haces el amor me voy de Washington y no me vuelves a ver más nunca en tu vida John!
J: ¿estas segura que te quieres ir de aquí?
M: si tu no vienes, realmente si estoy segura.
J. pues habrá que evitar eso.
John vuelve a la cama junto a ella y terminan lo que dejaron pendiente minutos atrás.
Fin.