
SOUL SEARCHER
Autor: Anonimo
Disclaimer: No me pertenecen, pero tampoco son de Chris Carter, el
gobierno los invento para hacernos creer que los extraterrestres existen…
Spoilers: Supongo que algo que ver con Doggett y Reyes, pero no sé que,
tal vez “Sunshine days”.
Tipo: ReyesPOV, DRR
Resumen: Hay que aprender a ver la luz.
Nota de la autora: Primero que nada, la Sam que aparece aquí no me
pertenece, es propiedad intelectual de Jonathan Glassner y compañía. Sé que
la Mónica a la que describo no es la que conocemos, esta es un poco más
triste, sigo creyendo en la Mónica alegré, pero creo que incluso a veces ella
se siente triste.
Agradecimientos: a Chris Carter y Jonathan Glassner
Había
empezado con un sueño
Como
siempre
Nunca
vi su cara
Sé que estaba vestido con un traje negro, muy elegante... sé que me sonreía... sé que baile con él, que me acompaño a la puerta de la casa, que me dejo subir en un auto, que él subió conmigo, que mire por la ventana y ya era de día.
Sé
que no me importo
Sé que yo usaba un vestido blanco, satín, tal vez seda, parecía del siglo XV... sé que tenia el cabello agarrado y flores en él, sé que cuando mire por la ventana y vi la luz del día sentí una felicidad que no pude explicar, que reír y llorar al mismo tiempo.
Sé
que lo conocía, que era mayor que yo
Pero
nunca vi su cara
Lo
que sentí... lo que sentí fue lo
que me tuvo con una sonrisa estúpida y una mirada nostálgica
por días
Sentí
amor en un estado puro y natural
Alegría,
de la que solo puede darte el amor
Sé
que fue tan intenso que cuando desperté sonreía como idiota
Aun
ahora lo recuerdo.
Eso fue cuando tenia 17. Fue una noche en la que no dormí más de cinco minutos frente a los libros de cálculo, estaba por terminar la preparatoria y mi mejor amiga, Sam, me estaba ayudando a estudiar.
Aquel
sueño me persiguió por días y no fue hasta que terminamos los exámenes que
se lo conté.
-
Era
como... no sé como explicarlo... había un hombre ahí, estuvimos toda la noche
despiertOs, platicando y bailando... recuerdo que me sentía muy feliz
-
¿Por
eso has estado sonriendo toda la semana? – me preguntó Sam
-
Creo
que sí – estabamos sentadas en la cafetería de la escuela, me quede mirando
fijamente la pared y le pregunté
-
¿Alguna
vez has pensado en casarte Sam?
-
¿Casarme?
-
Sí,
como en “hasta que la muerte los separe”, casarte
-
Supongo
que sí, aunque no tengo el mejor de los ejemplos – la madre de Sam había
muerto hacia un par de años, más o menos cuando yo fui adoptada, no se llevaba
bien con su hermano Mark, quien se la pasaba culpando a su padre de la muerte de
su madre.
-
Tus
padres fueron felices hasta que...
-
Sí,
supongo que sí
-
Pero,
¿nunca lo has pensado en serio? – Sam dejo de hacer lo que fuera que estaba
haciendo y miró hacia le mismo punto en la pared
-
Sí,
solo que tengo tantos planes – Sam quería unirse a la fuerza aérea en cuando
saliéramos de la preparatoria, tenía un muñeco de acción del “capitán
Matt Mason” vestido de astronauta, Sam quería ser astronauta y los oficiales
de la fuerza aérea siempre llevaban ventaja, además el Major Carter, su padre,
quería que alguno de sus hijos se enlistara. Mark odiaba ese idea – y no sé
si un hombre se fijara en mí, no están muy interesados en mujeres con
intelecto, lo que quieren es una linda ama de casa que les de hijos y les tenga
la ropa limpia y la cena lista al llegar a casa.
-
Sí...
pero – Sam me miró intrigada - ¿nunca has pensado en como se siente?
-
¿Qué?
-
Estar
con alguien
-
Te
refieres al sexo
-
No...
bueno no específicamente, más bien a estar con alguien que...
-
...
que te quiera – hasta ese momento ni Sam ni yo habíamos tenido novio, y mamá
nos había preguntado un par de veces si no pensábamos conseguirnos uno. La
mirada de las dos cambió de felicidad a nostalgia, era un tanto triste.
Sam
y yo nos separamos al terminar la prepa. Su padre fue enviado lejos, Mark se
quedó con una tía y ella se enlisto en la academia de la fuerza aérea. Mamá
y papá regresaron a México y yo me fui a la Universidad Brown. Seguimos en
contacto por medio de cartas. Asistí a su graduación en la academia,
y ella fue a mi graduación en la Universidad.
Para
1991, Sam volaba F-14 sobre Kuwait, y yo me graduaba de la Academia de Quantico
del FBI. Una ligera herida y el fin de la guerra la mantuvieron en Washington
por un tiempo, mientras que mi asignación en la búsqueda de evidencias de
crimen ritual satánico me mantuvieron también en Washington. Una tarde nos
reunimos para platicar. Pregunto por mis padres “siguen igual de enamorados”
le dije, su padre y Mark seguían sin hacer las pases, y ella misma a veces no
soportaba a su padre, quien ahora era un coronel que pronto sería promovido a
General.
-
¿Recuerdas
lo que me preguntaste una vez en la prepa? – me dijo Sam, mientras sostenía
su capuchino.
-
¿Sobre
qué?
-
Casarme
-
Si,
lo recuerdo
-
Creo
que ahora podría contestar a eso – dejo su café y miro a un punto en la
pared – me aterra la sola idea de pensarlo – lo dijo con una sonrisita
nerviosa – pero creo que algún día quiero hacerlo, tener hijos, establecerme
¿ y tú?
-
Aun
sigo sin poder contestarme esa pregunta
-
No
me digas que estas esperando a tu príncipe azul
-
No,
nada de eso, es sólo... – mire al mismo punto en la pared
-
¿Qué?
-
Desde
ese sueño... hay algo que no pude entender
- le conté el sueño con lujo de detalles, como si hubiera sido ayer que
lo tuve
-
Guau
-
Si,
lo sé, había algo en esa persona, aunque no vi su cara, sentía algo
diferente, como si ya lo conociera, esto va a oírse terriblemente romántico,
pero, creo que si algún día lo veo, podría reconocerlo, sentirlo
En
1993, Sam fue asignada a algún proyecto en Colorado, en la Montaña Cheyenne,
nunca me contó nada, se suponía que era secreto, el mismo año fui enviada a
la oficina de campo de Nueva York, ahí conocí a John Doggett, no en las
mejores circunstancias y no con el final feliz que quería, por que desde la
primera vez que le di la mano lo sentí... era él... el hombre de mi sueño.
Jamás
imagine que fuese alguien mayor.
En
aquel entonces no era tiempo para una relación, estaba casado, su hijo acababa
de morir, todo estaba tan torcido, así que le ofrecí mi amistad,
afortunadamente la acepto, después de todo, tal vez no era él.
Para
1995, mi esperanza regreso cuando John se había convertido en todo un Agente
Federal, tal vez algún día trabajaría con él, lo respetaba mucho, lo
apreciaba, no vimos un par de veces, como amigos, pero no espere poder tener
algo con él, me convencí de que John no era el hombre de aquel sueño, aunque
mis instintos me dijeran lo contrario.
Sam
había regresado a Washington, no muy contenta, parecía que algo no había
salido muy bien con su proyecto.
-
Creo
que lo conocí Sam
-
¿A
quien?
-
Al
hombre del sueño – por poco y Sam tira el café
-
¿Cuándo?
¿Dónde? ¿Cómo?
-
Hace
un par de años, en Nueva York, me asignaron a trabajar en el caso de su hijo,
había sido raptado, lo encontramos a los tres días muerto en un campo
-
No
habías dicho nada
-
No
estaba segura de que fuera él, hay algo que puedo reconocer, pero tal vez me
equivoque
-
¿Cómo
se llama?
-
John
Doggett
-
Sabes
Mónica, creo que yo también encontré al mío – Aquel día Sam me contó
sobre Jonas, un capitán al igual que ella, era lindo y apuesto, Sam usaba ya un
anillo de compromiso, me pidió ser su dama de honor.
La
noticia me puso alegre y triste al mismo tiempo, había tenido un par de amigos,
no podía llamarlos novios, nada serio, y desde que había conocido a John...
empezaba a sentir la nostalgia de aquel día en la prepa, supongo que envidie a
Sam por haber encontrado a alguien que la amará, quería encontrar a alguien así.
Un
mes más tarde Sam me llamó para decirme que la boda había sido cancelada, el
tipo resulto ser un patán que quiso golpearla, ella lo dejo de inmediato. Ahora
me sentía más triste.
En
1996, Sam regreso a Colorado, parecía que su proyecto había dado un giro y la
necesitaba allá, no hubo cartas por unos meses.
Conocí
a Brad
Un
tipo lleno de sueños, con una gran carrera y prestigió dentro del FBI, y
estaba dispuesto a arriesgar todo eso por mí, lo supe cuando empezamos nuestra
relación. Era dulce conmigo, sé que me quería, pero John Doggett fue un tema
de discusión en más de una ocasión, no con Brad, sino en mi cabeza.
Un
día tome de la mano a Brad, cerré los ojos y sentí, y tuve miedo de
equivocarme.
Sam
me envió una carta un mes después de que se había ido. Nunca había escrito
algo de semejante magnitud “... es un cerdo chovinista, arrogante, engreído,
y no le gustan los científicos...”, se refería su nuevo superior, el Coronel
Jack O’Neill, tendría que trabajar junto a él y no le agradaba ni una pizca,
pero hubo algo en sus palabras, que me hizo volver a sentir como cuando desperté
de mi sueño.
Meses
más tarde, Brad y yo parecíamos un par de enamorados empedernidos, se sentía
bien, ser amada...
“...
tenía un hijo, Charlie, pero se mató con el arma del coronel, casi no habla de
él, más que con Daniel. No puedo imaginar que se siente perder un hijo..”
Ahora
Sam hablaba sobre sus amigos, Daniel, Teal’c (decía que era de otro país,
que por eso el nombre tan raro), y “el coronel”, ya no lo odiaba, tampoco le
tenía lastima. Prometió presentármelos la próxima vez que nos viéramos.
Jack
O’Neill y John Doggett tenían cosas en común. Eso me asusto aún más.
Para
1999, las cartas ya no decían “el coronel”, sino Jack, solo lo llamaba así
en la cartas, y Brad... bueno, me
había dado cuenta de una cosa: Era un idiota. Cuando lo vi recibir ese dinero
quise morirme por que me había equivocado y por que de inmediato supe que yo
también le había fallado a Luke.
Le
pedí perdón en silencio.
A
Luke
Y
a su padre
Me
mude a Nueva Orleans, con la esperanza de poder olvidar, olvide... incluso mi
sueño, lo deje atrás.
Me
olvide de John y de lo definitivamente no sentía por él.
En
2001, Sam me llamó una noche, pocos días antes de que John me llamará para
ayudarle en la búsqueda de Fox Mulder.
Creo
que ninguna de las dos se había escuchado tan nerviosa jamás. Algo había
pasado con Jack.
Sam
se había dado cuenta de que era él.
Lo
amaba...
...
y lo que era aún peor...
...él
la amaba.
El
problema era que los dos eran demasiado leales a su país, y Sam decía que lo
que hacían era algo importante, no podía hacer la estupidez que yo hice con
Brad...
“...
el esta dispuesto a dejarlo todo...”
Pero
Sam no lo dejo.
Al
final de nuestra conversación ambas estabamos llorando, ella lloraba por que no
podía tener alguien a quien amaba, y que la amaba, yo lloraba por que no había
nadie, por que había dejado mi sueño atrás, creí que iba a morir de
tristeza.
John
me llamó dos días más tarde.
Me
cerré tanto a olvidar que cuando lo vi no sentía nada, y me di lastima, de verás
me había olvidado de quien era.
Encontramos
a Mulder muerto, vi a Scully llorarle tantas lágrimas que pudo haber creado un
río a la mitad del desierto. Super que no para todos era evidente, Scully amaba
a Mulder tanto que su corazón estaba a punto de romperse.
No
lo soporte, me fui de Carolina esa misma noche, no pude quedarme a ver como
enterraban a ese hombre, por que la
estaban enterrando a ella también.
Odie
las injusticias de la vida, odie no tener a nadie a mi lado que me sostuviera
aquella noche mientras lloraba por alguien que no conocía, como lo había hecho
el día que encontramos a Luke, lo peor es que sabía que John Doggett era a
quien estaba buscando en la obscuridad.
Los
meses pasaron, Sam no escribió por un tiempo, estaba mal... muy mal, pero
cuando escribió dejo algo en mi cabeza:
“...
Moni, recuerdas ese sueño que tuviste cuando estabamos en la prepa, jamás te
lo dije, pero me dio gusto, por que desde entonces sabes a quien estabas
buscando, yo iba a ciegas, lo encontré, tu lo tienes frente a ti,
tómalo de la mano como en
tu sueño, baila y habla con él hasta el amanecer, para que cuando la luz del día
te de en la cara te sientas tan feliz que puedas sonreír como ese día... ¿qué
nos pasa que nos gustan lo cuarentones...”
Ese
día John me llamó para pedirme ayuda otra vez.
Fox
Mulder estaba vivo
Dana
Scully trajo un bebé al mundo
Y
John me pidió que me quedara en los Expedientes X.
**********
La
luz del sol entraba por la ventana, no la veía, la sentía, estaba en ese
estado entre conciencia e inconsciencia, deje que todo me llenara...
...
me vi afuera de una casa a la mitad de la noche, estaba muy obscuro, me sentía
cansada, como si hubiera estado caminando por mucho tiempo, era un cansancio de
esos que se sienten después de que algo té costo mucho trabajo, algo que no
parecía que fuese a terminar, pero que terminaste, y quedo muy bien... volteé
hacia la puerta de la casa y vi a un hombre salir, estaba vestido de negro,
examine mi ropa, llevaba un vestido blanco estilo siglo XV; el hombre camino
hacia mí y tomo mi mano, me llevo hasta un auto estacionado, levante la vista
antes de entra al auto
...
John me sonreía.
Abrí
los ojos...
Sentí
algo... un calor diferente... algo
irradiaba calor junto a mí...
Sonreí
inconscientemente...
Volteé
hacia la derecha y vi a John acostado junto a mí
Abrió
los ojos y le sonreí.
...la
luz del sol lleno mis ojos
Mire
hacía la ventana...
....
ya era de día...
...
y no me importo.
FIN