
NUNCA ES DEMASIADO TARDE
Autor:Lalyg
Nota: Los personajes Alan Berckly, Megan, Kate y Ralph
Stuart y Gavin Camp son producto de mi imaginación.
John Doggett y Mónica Reyes a ls de la Fox.
Espero ,les guste
[email protected]
“Nunca es demasiado tarde para amar”
Anónimo
En Boston la mañana del viernes auguraba un excelente
día, John Doggett y Mónica Reyes llegaron al hotel
donde se alojarían por algunas noches. Era realmente
inmenso y de categoría...se registraron en
habitaciones contiguas..... eran espaciosas, mucho
para el gusto de John......él pensaba en las cosas más
simples y sencillas....pero esta ocasión era muy
especial.....John había preparado todo minuciosamente
para estar libres unos días.... el motivo: Alan
Berckly
Alan Berckly y John Doggett eran más que amigos, se
sentían hermanos, compartieron juntos la niñez, la
universidad; eran muy unidos, pensaban igual... eran
dos gotas de agua....cuando Luke murió, Alan voló
desde Toronto donde residía por aquel entonces para
estar junto John y compartir el dolor... allí también
conoció a Mónica, ella era amiga y ayudó en el
caso....
Pasó el tiempo y Alan se mudó a Boston donde conoció a
Megan Stuart, una aristocrática y bella doctora en
psicología de carácter risueño.....
Ahora se encontraban en aquella ciudad para la boda de
su amigo.
Alan le pidió a John que fuese su padrino y éste no se
negó....Megan insistió para que llevase a Mónica.....
- Es tu amiga, tu compañera, hace años que están
juntos ¿Quién otra podría ser?- le vociferó por
teléfono.
John sonrió...es verdad, quien otra.....pensó.
“Nuestra alma está escrita en nuestros ojos”
Cyrano de Bergerac
Alan llamó al hotel para saber como habían llegado.
- John?....como estuvo el vuelo?
- Fatal, por suerte el viaje no duró mucho tiempo.
- Y Mónica?, la has traído supongo
- Sí, está en la otra habitación durmiendo......lo
necesitaba, adelantamos todo el trabajo que pudimos
para venir.
- Gracias por estar aquí, John! – dijo quebrándose
- No tienes nada que agradecer.-
John sabía que Alan casi no tenía familia y su sola
presencia significaba mucho....
- A propósito.... la cena de despedida que nos hacen
esta noche es en casa de los padres de Meg.....te
espero a ti y a Mónica a las ocho ...
- Muy bien. Allí estaremos.- Colgó el teléfono y se
tiró en la cama a reposar.
El mediodía se acercaba, Mónica se preparaba para
salir a caminar, quería aprovechar su estadía para
disfrutar un poco del sol y descansar....también
quería hacer algunas compras....faltaban algunos
detalles y quería lucir atractiva.....
Se puso unos jeans, una remera blanca, se calzó las
botas tomó su campera de cuero y salió de su
habitación para dirigirse a la de John.
No llegó a tocar la puerta cuando esta se abrió. John
estaba del otro lado vestido casi igual a ella
- John?, pasaba para preguntarte si querías ir a
almorzar y hacer algunas compras.
- Pensaba hacer lo mismo ....acotó tímidamente
Ella le sonrió y salieron
Terminaron tomando un café en un adorable bar... con
un montón de bolsas.....Juntos habían elegido el
regalo de bodas...un exquisito juego de platos de
porcelana italiana . El se quedó asombrado cuando en
el bazar Mónica comenzó a desplegar toda su sapienza
en antigüedades...
- Realmente me sorprendes Mon, no sabía de tu
habilidad con las antigüedades...
- Es uno de mis pasatiempos, la decoración siempre
tiene un lugar especial en mi vida....-comentó,
mientras tomaba su taza de café.
- Sólo eso?.- Preguntó intrigado
- No – con una sonrisa disimuló su nerviosismo
El la comenzó a mirar...la forma en que sostenía su
taza, sus manos tan delicadas, como acariciaba su
cabello. Estaba embebido en esos ojos castaños, toda
ella era fascinante.....John amaba a esa mujer y cada
vez más....no se explicaba como todavía no se lo había
mencionado...pero no había momento para romance, él no
se lo daba, el trabajo lo absorbía todo.
- John?
- Sí...
- Gracias por dejar que te acompañe en un momento tan
personal.- Sostuvo ella
- Parece que hoy todo el mundo me agradece!!!- sonrió
- Cómo?
- Alan llamó para decirme lo mismo....a propósito -
dijo mirando el reloj - nos espera a las ocho en casa
de los padres de Megan.
- Me hubieses avisado antes....nos queda poco tiempo.
- Bueno, realmente la pasé muy bien...- la miró
agachando la cabeza
Mónica hacía años que estaba enamorada de John, intuía
que era correspondida, pero sentía que para él había
otras prioridades y ella las respetaba.
- Me alegro, yo también disfruto de tu compañía –
sonrojándose - ..... creo que es hora de marcharnos -
dijo sonriendo
- Sí, hay mucho por hacer.....
- Trajiste trabajo? – Preguntó alarmada
- No, sólo que nos espera una noche larga, mañana la
boda....muchos arreglos y además hay que escuchar
atentamente las instrucciones de Kate – Se resignó
Mónica sonrió, era verdad....la familia de Megan era
muy estricta, una de la más respetadas de la ciudad.
Ralph, su padre fue alcalde y Kate, su madre, es una
reconocida dama de beneficencia... por supuesto que la
boda debería ser opulenta y con el más riguroso
protocolo . Sin embargo ellos se destacaban por su
generosidad y amabilidad.
John salía del baño envuelto de la cintura para abajo
con un toallón, acababa de ducharse, sobre la cama
tenía el esmoquin que había alquilado, se sentó y
comenzó a vestirse, mientras lo hacía pensaba en que
le desagradaba la formalidad, para eso estaba el
trabajo. Prefería vestirse mas elegante pero dentro de
lo confortable....En fín, todo sea por un amigo! – se
dijo para sí.
Apagó la luz de su cuarto, cerró la puerta y se
dispuso a pasar por Mónica. Tocó la puerta
- Món!, soy John.
Ella abrió la puerta en una bata blanca....
- Todavía no te has cambiado...- dijo mientras entraba
a la habitación y cerraba la puerta tras él
- Oh sí, solo me falta ponerme el vestido....Unos
minutos más – mientras se encerraba en el baño
entornando la puerta
Mientras esperaba tomó asiento, comenzó a estudiar el
cuarto...era un poco mas grande que el de él, tenía
una silla y una pequeña mesa que hacía de escritorio,
además un recibidor con un gran espejo en una de las
paredes y una repisa de madera lustrada con un arreglo
de flores naturales.
- y bien?- dijo Mónica
John la miró y quedó boquiabierto, se levantó del
silloncito muy lentamente
- Estás.....- tragó saliva -.... estás bellísima –
logró decir sin dejar de mirarla
- Seguro?- dijo confiada
- Creo que hoy seré tu guardaespaldas.....no te
perderé de vista – mientras se acercaba
- Sí?.........entonces no tendré oportunidad con
nadie!!! - afirmó mirándolo a los ojos
- No mientras yo esté
- John, eres terrible – dijo suspirando, mientras se
acercaba a la cama para tomar el bolsito y un chal.
Mónica estaba increíblemente elegante. Llevaba una
solera larga de gasa color chocolate, al cuerpo, muy
sexy, dejaba ver todas sus curvas, le sentaba de
maravillas... su escote no era muy profundo, pero su
espalda estaba totalmente descubierta....tenía unos
pendientes largos y una gargantilla haciendo juego con
el color del vestido. Sus labios tenían apenas un tono
rojizo, el cabello estaba enrulado y su perfume era
realmente delicioso.
John estaba deslumbrado....Mónica siempre estaba bella
para él, pero esta vez......estaba maravillosa
Mónica sabía perfectamente que estaba radiante y haría
todo lo posible por coquetearle a John.....
- Nos vamos?- asintió ella
- Cómo?- dijo confundido él
- Si nos vamos.....se hace tarde – agregó dulcemente
- Oh, sí....
Caminaron unos centímetros hacia la puerta, ella se
miró una vez más en el espejo del recibidor ..
- Me permites – dijo alargando la mano para recibir el
chal
- Por supuesto – le arrimó la prenda y se colocó de
espaldas a él
El comenzó a ponerle el chal sobre los hombros
desnudos de ella, cuando hubo terminado, dejó deslizar
sus manos por el cuerpo hasta llegar a su cintura.
Mónica se estremeció toda....
- Eres hermosa – dijo mirándola a través del espejo
- Gracias – mientras se daba vuelta para arreglarle el
moño del esmoquin– tu también estás increíble.....
Ambos se miraron a los ojos por un rato, él deseaba
besarla y mandar al demonio la cena ... ella sentía lo
mismo....hasta que John cayó en la realidad y pensó
dejar sus sentimientos para más tarde...
- Nos vamos? –llegó a decir con un hilo de voz pero
sin soltarla
- Aha!!!!! – suspiró apartándose lentamente.
Y se marcharon.
“Son las líneas de tu cuerpo
el modo de mis ansias
el camino de mis besos
y el imán de mis miradas”
Antonio Machado
Llegaron en auto hasta la mansión de los Stuart, John
se sentía un tanto nervioso, detestaba las reuniones
sociales.... Mónica le sugirió que se desacartonara un
poco y se relajara.
Antes de entrar John le brindó su brazo a Mónica, ella
se acercó y se aferró a él, logró recojerse apenas el
vestido y comenzaron a subir la escalinata que
separaba la acera del inmenso hall.
Cuando cruzaron la inmensa puerta de madera labrada un
hombre los recibió y los condujo a una gran sala llena
de invitados, allí estaban Alan y Meg
- Oh Mónica, te ves deslumbrante – mientras le besaba
en la mejilla - John, al fin querido amigo – se
abrazaron fuertemente...
Meg y Mónica se saludaron como si se conocieran
- John, me alegro que vinieras – comentó Megan – Para
nosotros es un honor que seas nuestro padrino.
- No me lo hubiera perdido por nada del mundo....-
dijo sonriendo
Megan presentó a sus padres, si bien ellos conocían a
John quedaron fascinados con Mónica.
- Es tu novia, John...?- Preguntó Kate Stuart
astutamente
- No, mi amiga – confirmó él por lo bajo
- Oh!!!!!, pues entonces te presentaré a mi sobrino ,
querida. – Sonrió felizmente
- Tendrás que disculpar a mi madre Mon – dijo
escusándose Megan – es una celestina empedernida.
- Oh, por favor. – atinó a decir Mónica
Kate Stuart era increíble. Tenía olfato para unir
parejas. Inmediatamente se dio cuenta que John
necesitaba un empujón para expresar lo que sentía por
Mónica. Y ella se encargaría personalmente de ello.
- Bueno si me permiten, me llevaré a Mónica .- dijo
irónicamente Kate
Ambas se apartaron del grupo de hombres para dirigirse
al otro lado de la sala. Megan las seguía.
John las siguió atentamente con la mirada hasta que
desaparecieron.
Ralph Stuart no dejaba de hablar con Alan y John hasta
que se dispensó luego que el maitre le susurrara algo
en el oído.
Era hora de servir . Cada uno tomó su lugar.
La cana marchaba bien de no ser porque Mónica tenía a
su derecha a John y a su izquierda a Gavin Camp, el
sobrino de Kate. Mónica conversaba animadamente con
Gavin y John estaba visiblemente disgustado por ello.
Alan notó enseguida que John había cambiado de humor y
le guiñó un ojo a Megan que también se había
percatado. Ella le dedicó una sonrisa con picardía.
Después del postre, pasaron a una sala contigua donde
hubo un brindis por la pareja e inmediatamente se
dispuso una pista para bailar. Obviamente Mónica y
Gavin fueron los primeros que salieron....
John, no llegó a tiempo...Se maldijo y refunfuñaba por
lo bajo lo bien que la estaban pasando Mon y ese tal
Gavin a quien recién conocía. No podía creer que ella
la pase fantástico con ese carilindo, cuando él era su
pareja esa noche. Todos bailaban, pero su mirada
apuntaba a ese fulano, a cómo sostenía a Mónica. Cómo
se sonreían
- Increíble!!!!, que le sucede hoy a Mónica – Dijo
furioso – No la comprendo, yo llego con ella y me da
la espalda para correr a brazos de ese sobrino de
Kate.
- John!!!!!!! - rió estrepitosamente Alan – Qué te
sucede? – dijo como si no entendiese la situación.
- No tiene caso seguir perdiendo el tiempo con
trivialidades. Cómo van los preparativos?, estás
tranquilo? – Intentó cambiar de tema
- John, todo está perfecto......te conozco desde años,
si te molesta tanto que Mon esté bailando con Gavin,
por que no bailas con ella? – dijo divertido
- Es que no sé! – Ruborizándose
- No sabes que?
- Bailar – dijo tímidamente – es que hace tiempo que
no hago esto... para mí todo es nuevo otra vez.
Alan lo apartó y lo llevó a un rincón de la sala.
- Amigo, sabes que persona más reacia para el
matrimonio que yo no hay.... Megan es una mujer
increíble. Me atrapó!, es todo lo que yo esperaba en
una mujer. Era curioso, en mis momentos difíciles ella
era la que se acercaba – dijo cariñosamente conmovido
– ella comprendía mi interior, mis dolores. Mónica es
para ti lo que Megan para mí...Son mujeres sensibles,
las que nos comprenden a pesar de las
tormentas...Ellas nos salvan....no la debes dejar
escapar, si lo haces te arrepentirás el resto de tu
vida. Y creo que tu vida es ella. Lo sé.
A medida que Alan hablaba, describía a Mónica. Ella
era su luz, un oasis en el desierto de su vida, su
jardín . Ella lo entendía perfectamente.
- Sí, Mon es mi vida.....es que las responsabilidades
hacen que no tenga oportunidad con ella...Y si le
fallo?, siempre he temido eso...
- No creo que le falles, debes intentar acercarte
cuanto puedas, buscar la ocasión para decirle lo que
sientes. Ella te ama
- Cómo sabes?, estás seguro?
- Tu crees que Mónica bailaría con un desconocido tan
alegremente si no supiera que la estás mirando aquí
muerto de celos. Quiere que reacciones y creo que
funciona de maravillas.
- No soy celoso – dijo ofuscado –
Alan comprendió a su amigo y le dijo
- Cuánto hace que no eres felíz, John?
- Hace largo tiempo....- dijo mirando al suelo
- No es hora que comiences de nuevo?
- No lo sé.....
- Llegó tu hora John, sé felíz nuevamente.
Ambos se miraron, Alan apoyó su brazo en el hombro de
John y éste sonrió....
Mónica bailaba con Gavin. De pronto sintió que la
figura esbelta de John se acercaba a ellos.
- Me permite – le dijo firmemente a Gavin
- Si Mon desea? – dijo Gavin con astucia
- Si, luego nos vemos. Gracias – sonrió ella
John tomó a Mónica de la cintura y las manos de ella
fueron directo a los hombros de él. La cercanía de sus
cuerpos les quitaban el aliento.
- Así que la estás pasando bien – le dijo con malicia
- Si, Gav es muy amable –
- Gav?.....así que ya se conocen bien!- afirmó con
severidad
- John, no te preocupes, ahora estoy contigo – dijo en
tono tranquilizador y con una sonrisa que le iluminaba
el rostro
Las palabras de Mónica lo hicieron sentir bien....era
cierto lo que decía Alan, ella lo conocía como nadie.
Sabía que estaba molesto...pero enseguida lo
reconfortó con esa dulzura que la caracteriza. Ella no
era como otras.....Bailaban y él se asombró de lo bien
que lo hacía. Mónica se lo hizo notar. Siempre atenta
a él. Cómo no podía estar enamorado de ella.
- Oh! Esta canción es una de mis favoritas – dijo en
voz baja ella
Comenzaba a sonar “Tristes ojos azules” de Eric
Clapton. El la atrajo aún más. Ella quedó apoyada en
su pecho.
- Es bonita – comentó él
- Me recuerdan tus ojos – dijo ella con ternura
El se movió para mirarla....
- John, tienes una mirada que habla sola....es tierna,
pero siempre está triste...
John estaba pasmado. Era cierto siempre estaba triste
- Eres muy perceptiva, Mon
- Si, lo sé.....se todo de ti - dijo suavemente
Todos comenzaron a marcharse. Era tarde. Pasaba la
medianoche.
Alan y Megan comenzaron a despedirse
- Disfrutamos de la velada, mañana nos vemos. –
agradeció Mónica
- Vendremos temprano. Gracias por todo – Concluyó él
Cuando se retiraron todos Alan le dijo a su novia
- Espero que John tome una decisión – melancólico
- Creo que ya lo hizo – le sonrió
Mónica y John estaban agotados. Mañana temprano
comenzaría la boda y debían estar estupendos. El la
acompañó hasta su habitación
- Mañana paso por ti a las nueve.-
- Muy bien, entonces nos vemos- dijo ella
- Te divertiste? – Preguntó intrigado
- Contigo siempre la paso bien – le sonrió
- Eres con la única que puedo ser yo y disfrutar-
Se miraron por un momento.
Ella sonrió. Sabía que John estaba esforzándose por
demostrar sus sentimientos. Pero como siempre ella no
presionaba.
John no pensaba. Se dio cuenta que Mónica no lo
forzaba.
- Descansa. Lo necesitas. Mañana vas a cumplir un
papel muy importante en esa boda– Lo besó en la
mejilla
- Nos estamos viendo. Hoy estabas increíblemente
bella.–
El le tomó la mano y se la besó con ternura. Luego se
dio media vuelta y se marchó....
Ya no podía controlarse
“Bajo las rotas columnas,
entre la nada y el sueño,
cruzan mis horas insomnes
las sílabas de tu nombre”
Octavio Paz
El Sábado amaneció con un sol espectacular. El día no
podía ser mejor. John apenas si había conciliado el
sueño pensando en lo que hablaron con Alan..... Pensó
en Mónica, en no perderla y en que tal vez alguien
llegaría para arrebatársela....Tal vez era el momento
de abrirse y de tomar una determinación.
Mónica se terminaba de vestir. Llevaba puesta una
bella solera de organza color celeste con todo el
escote labrado y un collarcito de perlas, apenas si
llevaba maquillaje y su perfume olía a jazmines. Muy
discreta y delicada. Se destacaba por ser una mujer
con muy buen gusto. Todo lo que llevaba puesto tenía
un toque personal. Era femenina .Todo le quedaba de
maravillas.
John tocó la puerta
- Hola Món –
- John!, que bien te ves!!!!- sonrió ella mirándolo
- Tu, estás fantástica – Le miró las piernas
- No te parece que hay muchos cumplidos por ser como
somos nosotros-
- No lo creo, digo lo que veo y lo que veo me gusta.-
Asintió con picardía
- Bueno, pasa que te ayudo con ese pimpollo.
John había llamado a la Mónica por teléfono para
avisarle que pasaría un rato antes. Se le complicaba
colocar la rosa blanca en la solapa del traje. Estaba
muy nervioso.
- Listo, todo está en orden....John, no necesitas un
té? – preguntó ella
- No.
- Bueno , entonces vamos con tiempo así podrás
relajarte en el camino..- dijo con voz tranquilizadora
Mónica conducía. Era previsora. Fueron juntos a
desayunar a un lugar que estaba un poco retirado de la
ciudad. John pensaba en lo que hacía para que se
tranquilizarlo.
Después de un rato emprendieron viaje hacia la casa de
los Stuart. La boda y la recepción se harían en el
jardín.
Alan los recibió y charlaron por un rato.
La gente comenzaba a llegar y pronto se hicieron las
once.
El lugar de la ceremonia era bello. Una pérgola
rodeada de flores blancas. Hacia atrás se disponían
sillas separadas en el medio por un pasillo lleno de
lazos, flores y la alfombra roja. En uno de los
laterales había una orquesta. En el otro se alzaban
las carpas en las que se disponían las mesas para el
almuerzo. Más atrás había una gran pista de baile con
una barra de bebidas en un costado.
John se aproximó a Mónica
- Que te parece?
- Demasiado para mi gusto – sonrió
Alan apareció y le dijo a John que era tiempo
Los invitados tomaron sus lugares. Mónica se ubicó en
primera fila, justo detrás de Alan y John
Ellos estaban en el altar. Kate y Ralph Stuart del
otro lado también en primera fila. Gavin Camp, el
sobrino de Kate, saludó efusivamente a Mónica y se
sentó a su lado.
Todos callaron, se pusieron de pie y comenzó a sonar
la marcha nupcial tocada por violines...Mónica le
guiñó un ojo a John para tranquilizarlo....ella notó
como retorcía sus manos......
El se fijaba en Gavin Camp y como miraba las piernas
de Mónica. Entonces apareció Megan... estaba radiante.
Caminaba mirando fijamente a Alan. Cuando llegó al
altar los recibió un sacerdote amigo de la familia y
por supuesto John .Cuando Alan y Megan intercambiaron
sus votos matrimoniales, Mónica comenzó a emocionarse
y por las mejillas corrían sus lágrimas. Cuando el
párroco dio su bendición final. John atinó a mirar
hacia atrás y la vio a ella que no le dejaba de mirar.
Después del beso, los novios caminaron hasta llegar al
final de la alfombra y saludaron al centenar de
invitados.
John bajó y le dio un beso en la mejilla a Mónica.
- Gracias por estar y apoyarme –
- Es lo menos que puedo hacer – contestó ella
La tomó de la mano y juntos fueron a saludar al
flamante matrimonio.
“La felicidad nunca es perfecta hasta que se comparte”
Jane Porter
Luego del almuerzo comenzó el baile. Ahora John le
ganaría de mano a ese Gavin.
- Món , quieres bailar?- Interrogó ansioso
- Por supuesto - .
Mientras caminaban hacia la pista de baile, John le
tomó la mano y Mónica se dejó llevar
- Es raro verte bailar, John?
- Ahora no lo será más – dijo él divertido
- Que tenemos aquí, un hombre nuevo? – dijo ella
sonriendo
- Si, un hombre que sabe lo que quiere – mientras la
sacaba de la pista sin que ella se diera cuenta.... –
Caminamos?
- Si quieres? ........Te sientes bien? – dijo
preocupada
- Mejor que nunca – contestó con esa mirada que solo
John tiene. Se paró frente a un árbol inmenso. Allí
había un sillón de hierro trabajado. Se sentaron. El
la miró de frente y sus ojos se enjuagaron. Tragó
saliva.
- John, algo ocurre.- Ella sostuvo la mirada
- Si........ No sé por dónde empezar ni como
decir..................- hizo un silencio , bajó la
vista por un instante y tomó fuerzas - .......no puedo
ocultar más lo que siento. Me duele el pecho, siento
que el corazón se me parte si no te digo que me muero
por ti. Es el tormento más grande que he tenido y ya
no lo soporto más. Estoy perdidamente enamorado.
Mónica intentaba controlarse
- Eres lo mejor que he tenido, eres mi vida....Sos mi
todo; me entiendes a la perfección, eres mi calma, mi
paz, comprendes mis silencios, sabes más de mí que yo
mismo. Quiero despertar en tu regazo, no puedo
permitirme perderte.....Te amo, Mon.......como nunca
amé a nadie...Eres la dueña de mi amor
Mónica tenía los ojos empañados
- Oh, John ......En todo este tiempo que estuvimos
juntos no he hecho otra cosa que ofrecerte amor.....Te
amo, más que a mi vida, mi corazón es tuyo y mi alma
también.
John se acercó, le tomó la barbilla en la mano para
levantarle la cara y la besó en los labios
tiernamente. Luego la miró y le tocó el rostro
suavemente.
- No me voy a perdonar no amarte antes – mirándola con
dulzura
Ella se acercó y él la tomó en sus brazos para besarla
con pasión. Mónica sentía que moría por dentro. No
sabía si reír o llorar. John se sentía aliviado. La
amaba y quería levantarla en sus brazos y llevarla
lejos de allí, quería amarla , sentirla entre su piel.
Necesitaba de ella.
“Ya no soy sin ti”
Francois Wahl
John y Mónica se despidieron de Megan y Alan. Mañana
se encargarían de llevarlos a su casa nueva.
El viaje al hotel fue un martirio.
Cuando llegaron a la habitación de ella, no tuvieron
tiempo para nada.
- Te amo, cielo – dijo él mientras la llevaba a la
cama
- Y yo a ti – dijo tocándole el rostro lleno de surcos
– amo tu cara....amo tus ojos...
El la comenzó a desvestir y luego lo hizo él......la
arropó y la abrazó....Ella se acurrucó en sus brazos
y se miraron largamente a los ojos ...... comenzaron a
besarse.....esos besos encendían fuego en ellos.....se
acariciaron y ambos se perdieron en la pasión.
El sentía que la felicidad le devolvía lo que le había
quitado alguna vez y que la vida era generosa con él
nuevamente,............ ella, que su espera tubo su
fruto y tenía lo que más amaba en esta tierra......
En sus ojos brilló la esperanza.....Para ellos ese era
el paraíso.