
DREAMER
Autor: Carolina Sarzosa
Caminaba lentamente por los pasillos del edificio del FBI. Pero estaba �l solo. Todo estaba extra�o, casi subreal. Pod�a sentir que era llamado a pesar de no escuchar la voz de nadie. Todo era silencio, en las oficinas del FBI.
John Doggett despert� s�bitamente. Hubiera cre�do que el sue�o era una realidad, cre�a haber estado en verdad en las oficinas del FBI. Ten�a una extra�a sensaci�n... era como si algo faltara, como si aquel sue�o tan real hubiera querido mostrarle algo m�s. Pero tal vez era una suposici�n. Trabajar en casos tan paranormales y extra�os tal vez lo estaban sugestionando, eso lo hizo arrugar la nariz, tal vez se estaba convirtiendo en un "spooky" y eso lo hizo sonre�r.
Sin ya recordar el sue�o se dirigi� a las oficinas del FBI donde su nueva compa�era, M�nica Reyes, tal vez lo esperar�a con una sonrisa y entre manos con alg�n raro caso que deb�a ser resuelto bajo las etiquetas de "Expedientes X". �l no cre�a en lo paranormal. No cre�a en fantasmas ni platillos voladores.
- Hola John - salud� su compa�era cuando lo vio aparecer en la oficina.
- Hola - dijo �l mientras colocaba su abrigo en el perchero - �algo nuevo?
Mmmmm, algo hay... - dijo ella mientras �l la miraba interrogativo.
- Un caso, supongo.
- S�, claro... es un caso...- ella le entreg� unas fotos.
- Est�n muertos... fueron asesinados brutalmente... � tres personas distintas?
- Tres hombres que no tienen ninguna conexi�n entre ellos fueron encontrados muertos. Uno de ellos es de California, otro de Nueva York y el �ltimo es de Dallas.
- �Y qu� pasa con ellos... qu� es lo que los une?
- Ellos... fueron asesinados... en sus sue�os.
- Pero eso no es nada extra�o M�nica... �qu� tiene de raro que sean asesinados mientras dorm�an?
- No. Fueron asesinados... en sus sue�os- recalc� ella.
John Doggett llevaba bastante rato tratando comprender lo que le hab�a dicho su compa�era. Ella le hab�a explicado que estas tres personas hab�an sido encontradas asesinadas, que el asesinato se hab�a producido en el sue�o. Claro que esa era una teor�a de la agente Reyes que defend�a fervorosamente. No se hab�an encontrado ni huellas de terceros en los cad�veres ni en los alrededores, los sujetos fueron encontrados en sus camas y no presentaban signos de violencia. Es m�s, permanec�an dormidos cuando fueron asesinados, por eso ella dec�a que hab�an sido asesinados en sus sue�os.
- Es cierto lo que digo John - dijo ella mir�ndolo- no estoy loca, lo s� porque algo he escuchado anteriormente... estos no son casos nuevos... hay muchos... y s� que hay un instrumento que revelar�a la causa de su muerte...
- �Me dices que existe un aparato que te dice que muri� en el sue�o?
- Estoy segura de haberlo escuchado antes... podr�amos pedirle ayuda a la agente Scully... s� que ella nos ayudar�.
- S�... se llama Dreamer. Es un aparato parecido a los cascos de realidad virtual. En realidad es un aparato que lo utilizan los psiquiatras para averiguar qu� est�n so�ando las personas. A trav�s de una pantalla se puede ver todo lo que se est� so�ando... como una pel�cula.
- Wow! �No me diga que eso existe? Se burl� Doggett.
- Agente Reyes- dijo Scully mir�ndola- usted puede conseguirlo con alg�n psiquiatra de renombre. No todos tienen conocimiento de �l. En cierto modo viola la privacidad de las personas es por eso que no es muy conocido...
- S�, lo s�, por eso John se burla de esto... �l no sabe de el.
Doggett la mir� avergonzado. Luego desvi� la mirada a Scully quien miraba a reyes con una sonrisa de complicidad. S�, esto es demasiado para el agente Doggett- parec�a decir esa sonrisa y esas miradas de complicidad y sinti� c�mo las mejillas le ard�an de la verg�enza... y no supo porqu�.
- En todo caso, agente Reyes- dijo Scully- este aparato de nada le servir�a ahora.
- �Porque?
- Esas personas ya est�n muertas...
- �Claro! No sirve de nada colocarle el casco a alguien que ya no sue�a.
Tendremos entonces que investigar qu� es lo que provoc� que a esas personas hayan sido asesinadas, qui�n las mat�, porqu�.- dijo Doggett
- Creo que es lo m�s sensato- recalc� Scully.
Caminaba lentamente por los pasillos del FBI. No hab�a nadie. Estaba solo y sin embargo pod�a escuchar un leve susurro. Como si alguien lo estuviera llamando-... Doggett... Doggett... -esa voz pod�a reconocerla, era de alguien conocido, alguien a quien siempre escuchaba... pero �maldici�n! No pod�a recordar de quien era...
- Luces cansado John- le dijo su compa�era cuando lo vio llegar.
- No es nada
-�Mal sue�o?
El no le dijo nada. Ella guard� silencio y trat� de adivinar qu� era lo que le pasaba a su compa�ero. A veces pod�a sentir que �l estaba ausente de todo. Luego, volv�a a la realidad. A veces pod�a notar que se distra�a. Y ahora pod�a sentir que la esquivaba... �qu� le estaba pasando? Si no lo conociera bien creer�a que estaba... enamorado, pero �de qui�n? No lo hab�a visto ni sab�a de mujer alguna que pudiera interesarle. �l no ten�a vida privada. Desde el asesinato de Luke se ha sumergido en el trabajo sin descanso... y tampoco sent�a que ella pudiera ser la afortunada, aunque hubiera estado feliz, si eso as� fuera...
- �Pasa algo?- dijo Doggett volvi�ndola a la realidad.
- No, nada- sonri� ella- vamos a trabajar.
El caso hab�a resultado de lo mas misterioso. Lo �nico que hab�an podido averiguar era que las tres personas hab�an estado bajo un estado de profunda depresi�n.
- Parientes y amigos hab�an notado que el comportamiento hab�a cambiado. Uno de ellos se estaba separando, el otro hab�a sufrido la muerte de su padre y el tercero ten�a problemas en el trabajo. Aparte de esto no hay nada m�s M�nica.
- Estaban vulnerables. Estaban pasando por una crisis y algo... o alguien se aprovech� de esa circunstancia.
- Esto es muy raro. As� no llegaremos a nada.
- No te desesperes, con calma resolveremos el caso.
- S�, lo s�, pero por hoy es suficiente, no me encuentro muy concentrado.
Un halo de silencio se sinti� en la oficina. El asunto estaba expuesto, hab�a que averiguar algo, al menos intentarlo.
- John... ahora que lo dices... �hay algo que te preocupe?
- �Porqu� dices eso? Solo estoy un poco desconcentrado, pero es todo.
- Ultimamente te he notado... no s�... diferente...
- Jajaja, soy el mismo de siempre, no pasa nada- dijo poni�ndose de pie y coloc�ndose su abrigo
- Pues no me lo parece - sentenci� ella - �porqu� no me lo dices? Adem�s de tu compa�era soy tu amiga, lo sabes...
- M�nica, no s� qu� quieres que te diga. No me pasa nada.
Ella se levant� de su silla y de puso delante de �l. Lo mir� a los ojos. A aquellos transparentes ojos azules y trat� de adivinar algo, pero ellos no le revelaron nada. Suspir� frustrada y le sonri�.
- Espero que est�s bien... descansa.
Doggett la mir� divertido y le correspondi� con una semi - sonrisa, luego �l se retir�.
- John, John, John... - dijo entre suspiros ahogados.
Caminaba lentamente por los pasillos del FBI. No hab�a nadie. Estaba solo y sin embargo pod�a escuchar un leve susurro. Como si alguien lo estuviera llamando-... Doggett... Doggett... - esa voz pod�a reconocerla, era de alguien conocido, alguien a quien siempre escuchaba -... Doggett... Doggett... - Mir� a todos lados y se sinti� impulsado a bajar al s�tano. Su oficina estaba abierta y la curiosidad lo hizo entrar para ver quien estaba all� -... Doggett... Doggett... - Doggett encontr� a una mujer que lloraba, el lugar estaba difuso, ella lloraba con desesperaci�n, con rabia, con dolor... un sentimiento de angustia lo invadi� a �l, antes ya lo hab�a experimentado, ese llanto ya lo hab�a escuchado... pero esa mujer... no pod�a ver su rostro, se acerc� lentamente a ella y ella volte�. Era Scully, con su rostro de porcelana, sus labios rojos y sus ojos azules, m�s oscuros que los de �l, invadidos por las l�grimas.
- Doggett... - susurr� ella entre ahogados gemidos.
- Agente Scully...
- Lo extra�o... lo extra�o mucho...
- Agente Scully... Mulder... Mulder regresar�...
Ella lo mir� esperanzada, su mirada reflejaba un brillo de esperanza, ella lo miraba como si lo que �l dec�a pod�a ser una certera realidad.
- Doggett... abr�zeme... susurr� ella.
�l la mir� confundido, ella le sonri�.
Lentamente se acerc� a ella y fue colocando sus brazos alrededor de su espalda. Ella se apeg� mas a �l y recost� su cabeza en su pecho. Doggett pod�a sentir como su coraz�n se desbocaba, latiendo a mil por horas. Un nudo en el est�mago comenz� a formarse. Algo extra�o le estaba sucediendo. Se quedaron as� por unos momentos, Scully apoyada en su pecho y �l abraz�ndola... lentamente ella levant� su rostro y lo mir� a los ojos. �l no pod�a desprender sus brazos de su espalda y se quedaron a s�, muy h juntos y mir�ndose. De pronto ella se acerc� a su cara y un t�mido y fugaz beso deposit� en sus labios. Se miraron nuevamente, �l con estupor, ella sonre�a. Scully levant� su mano y le acarici� el rostro, lenta y sutilmente. Doggett tom� su mano repentinamente y se volvieron a mirar, desafi�ndose. Ahora era �l quien se acercaba a ella y la besaba. Un beso suave, pero despu�s apasionado... - Doggett-
Despert� sobresaltado, con peque�as gotitas de sudor en su frente y con el coraz�n desbocado. Un sue�o, un maldito sue�o. Se incorpor� lentamente en la cama. Pas� su mano por sus cortos cabellos. Estaba confundido, avergonzado. �Porqu� hab�a tenido esa clase de sue�o? �Porqu�? Volte� a ver la hora. 02:49. Se levant� de la cama y camin� lentamente hacia la cocina, que estaba en el primer piso. Encendi� la luz y se dirigi� a beber agua. Repos� sus manos sobre el lavaplatos. �Maldici�n! Murmur� entre dientes. Aquel sue�o gatillaba en su memoria una y otra vez. No deber�a sentirse tan enojado, si no fuera porque en realidad era algo que �l, desde el primer d�a que la vi�, le hubiera gustado hacer. Besar a la Agente Scully. Pero se reprochaba por su indulgencia atrevida. Se reprochaba y torturaba interiormente, evitando pensar en ello, ahog�ndose en el trabajo. Pero... �c�mo ignorar ese sentimiento que d�a a d�a iba creciendo? �C�mo evitar que eso pasase? Era una locura. Una locura. Ella jam�s lo mirar�a mas all� de un compa�ero de trabajo. Y �l tampoco se atrev�a a ir m�s all�. Cuando esta la sombra de Mulder rondando por todos lados. Lo sab�a. Sab�a que ella lo amaba, y aunque ahora estaba sola y �l se ocultaba en alg�n lugar, a�n ahora que se hab�a hecho la promesa oculta y subconsciente de protegerla a ella y al beb�, a�n as�, lo sab�a perfectamente. Ella ama a Mulder, pase lo que pase.
- Tengo una teor�a- dijo M�nica repentinamente, mientras Doggett miraba un punto perdido en la oficina. Ella not� su distracci�n.
- John...
- Perdona...
- Tengo una teor�a- dijo ella nuevamente. - Pero antes... dime John... �hay alg�n problema?
- No... no... emmmm... dime.
- �Porqu� no quieres contarme lo que te sucede?
- M�nica... ya te he dicho, no pasa nada.- Dijo levant�ndose de su silla.
- Yo s� que te pasa algo, no quieras enga�arme... pero esta bien, si es personal, lo entiendo... si quieres hablar de ello, aqu� estoy John.
- Gracias M�nica, lo s�.
M�nica lo mir� a los ojos. Sab�a que no le contar�a nada. No por ahora. Suspir� d�ndose por vencida y fue a sentarse a la silla que antes su compa�ero ocupaba.
- Bueno... emmm... la teor�a se basa en una leyenda antigua. El come - sue�os.
- �El come sue�os? - Dijo Doggett con asombro.
- Se trata de un ser, tan antiguo como el hombre. La leyenda dice que este ser, tiene el poder de apoderarse de los sue�os de aquellas persona d�biles de coraz�n, almas atormentadas, instintos reprimidos. �l aborrece la represi�n y por esto las asesina.
- No me vengas con estas patra�as M�nica, es una leyenda que jam�s hab�a escuchado, pero �qu� tiene que ver con el caso?
- Eso es lo que trato de explicar, John. Las v�ctimas fueron asesinadas en sus sue�os, no hab�a huellas de terceros, las personas se encontraban pasando por diferentes crisis, recuerda, divorcio, muerte, problemas laborales... �no crees que estas personas estaban sufriendo en silencio?
- Yo no creo en esas cosas, c�mo vamos a culpar a un ser come... no s� cuanto- dijo �l mal humorado.
- Come sue�os- rectific� ella.- En fin, es obvio que no me crees, pero es la �nica teor�a que tenemos hasta ahora. Lo mejor ser� pedirle una opini�n a Scully �te parece?
�l la mir�. El nombre de Scully hab�a hecho recordar el sue�o de la noche anterior. Se sinti� avergonzado.
- S�... algo hab�a escuchado de eso, por Mulder.
- Podr�a ser posible �verdad?- insisti� Reyes.
- S�, es posible... pero si as� fuera, es muy dif�cil conseguir algo. No podemos saber a qui�n podr�a atacar, es algo imposible de saber... adem�s �qui�n creer�a semejante explicaci�n? Ni siquiera el agente Doggett est� de acuerdo con usted �verdad? �Agente Doggett? �Agente Doggett? Doggett...
Doggett la mir� sorprendido. Una vez m�s se hab�a quedado divagando. Las dos mujeres lo miraban preocupadas.
- Lo... lo siento... Agente Scully, �dice usted?
Scully lo mir� a los ojos. No pude evitar sentirse ruborizado. Ella se acerc� a �l y puso una mano en su frente. El contacto c�lido de la piel de su compa�era lo hizo estremecerse. De un brinco retrocedi�. Ella lo mir� sorprendida.
- Agente Doggett... �se encuentra bien? Parece que esta... enfermo.
- Ha estado as� estos �ltimos d�as- rectific� Reyes.
- Debe ser el trabajo... entiendo Agente Doggett que este caso ha sido muy dif�cil... le recomendar�a que descansara- dijo Scully preocupadamente.
- No... estoy bien.
- Se lo digo como m�dico, agente Doggett.
Doggett la mir� intensamente. Aquello era una orden de ella. De Scully, no pod�a contradecirla. Scully...
- Tiene raz�n, estoy cansado. Hasta luego.- Y �l se march�.
Reyes mir� sorprendida a Scully.
- Si se lo hubiera dicho yo ni me hubiera hecho caso...
- Usted no es m�dico, Agente Reyes.- sonri� satisfecha Scully.
Reyes solo la mir�. No estaba convencida. Sab�a que hab�a algo m�s. Algo m�s...
Camina lentamente por los pasillos del FBI. Pero esta vez era distinto. No hab�a bruma, ni nadie lo llamaba. Se sent�a solo, estaba solo en medio de aquel gran edificio. Baj� el s�tano, creyendo encontrar a la Agente Scully. All� hab�a una persona, s�. No pod�a distinguir nada, s�lo su silueta. L silueta volte� lentamente. Doggett la mir� esperanzado. La silueta avanz� lentamente hacia �l... y susurr�... - Doggett... John Doggett...
Doggett arrug� el ce�o. Esa voz no la hab�a escuchado nunca. La voz era escalofriante... de... ultratumba. La silueta se acerc� m�s a �l y finalmente dio a conocer su rostro. Su horrible rostro. Era una calavera. Doggett dio un respingo.
- �Qu�... qu� demonios es esto?!!
- Tenemos una deuda, se�or Doggett- volvi� a hablar la voz, ocultando nuevamente su rostro, entre las sombras.
- �Qu�... qu� es esto?!
- Lo s� todo... s�, lo s� todo. Yo siempre lo he sabido todo. Ocultas tus sentimientos, te reprimes, te averg�enzas de tus deseos, olvidas qu� eres... eres humano, un fr�gil humano...
- Qu� quieres...
- Ya no quiero nada... te he dado mucho tiempo, pero no me haces caso... S� que amas a tu compa�era, s� que tienes deseos ocultos... por ella y te permites hacer nada!
- No... no... eso no es cierto...
- No mientas, lo descubr�... en tu alma atormentada, en t� inconsciente. Pero ya es tarde. Aborrezco la represi�n, la aborrezco, y por eso... pagar�s...
En ese instante sac� un hacha de entre sus amplios ropajes. Doggett qued� paralizado. Una fuerza lo inmovilizaba. Crey� morir, cuando vio al ser levantar el hacha con fuerza... hacia �l...
Agente Doggett... Agente Doggett...
Doggett despert� sobresaltado. Sinti� unas manos que le sacaban algo de la cara. Era un casco y la persona que se lo quitaba era Scully, quien le sonre�a.. Mas atr�s estaba Reyes mirando un monitor.
- Qu�... qu�... ha pasado... - murmur� �l con ojos asustados.
Creo que le hemos salvado la vida, Agente Doggett.- Sonri� Scully.
Reyes se levant� de su asiento y se dirigi� a �l.
- Ten�as todos los s�ntomas, John. Te encontrabas... tan distra�do. La agente Scully estaba de acuerdo conmigo.
- S�... emmm, Lo siento mucho Doggett, tuvimos que monitorear sus sue�os, usted iba a ser atacado. Iba a ser la pr�xima v�ctima.
- �Vie... vieron... lo que so��?- pregunt� preocupado.
- S�, emmm... no se preocupe por ello. Ahora esta a salvo... al menos por ahora.
Scully lo mir� nuevamente y le entreg� el casco a Reyes.
- Debo irme... espero que este bien, agente.
Doggett mir� sorprendido a Reyes, que lo miraba.
- No te preocupes John, nosotras vimos tu sue�o, pero no escuchamos nada, esto no tiene sonido.
Doggett dio un suspiro.
- Supongo que ya no querr�s dormir... - sonri� tristemente ella.
- No, no... Gracias... M�nica.
Ella se acerc� a �l y se sent� en la cama, a su lado.
- John, pase lo que pase, debes ser fuerte, s� fuerte... no... debes reprimirte... debes hacer... lo que tienes que hacer...
Doggett la mir� tragando saliva dolorosamente, pero no le dijo nada.
Ella le dio una sonrisa y se fue.
M�nica Reyes tom� su saco y sali� de la casa. Sac� un cigarrillo y comenz� a caminar lentamente por las calles vac�as. Ya era de Noche.
John, John, John... qu� voy a ser contigo... Qu� vas a hacer t�... y qu� har� yo, ahora que s� que amas a Scully...
FIN