AB ORIGINE:

III. LAPSUS MEMORIAE

Autor: Samantha Carter

Disclaimer: No me pertenecen, pero tampoco son de Chris Carter, el gobierno los invento para hacernos creer que los extraterrestres existen…

Spoilers: ¿Toda la serie?

 

Tipo: Angst, DRR, MSR, ReyesPOV, DoggettPOV

 

Serie: AB ORIGINE: I: Ante mare, undae, 2. Caro de carne mea, 3. Lapsus memoriae

 

Feedback: todo lo que quieran decir a [email protected] ó a [email protected], pero digan algo por favor.

Resumen: Cada vez que cerraba los ojos veía a esa niña flotando a la mitad de la habitación y al niño tratando de evitar que se la llevaran, pero por las noches, no veía a la niña, yo era la niña. Nadie tuvo que decirme lo que era, no era un sueño, era un recuerdo de esa noche, lo curioso es que era todo lo que recordaba, no había nada entre eso y mi primer recuerdo de una de las carreteras de Texas, era como si esos años se hubiesen perdido en mi memoria. No buscaba recordar, solo quería entender, por que por fin me había dado cuenta de la realidad: él se había ido sin saber que yo existía, y lo más seguro es que nunca podría verle para decírselo.

Nota de la autora: Bien, aquí termina AB Origine, esto si que me ha sacado canas verdes (imagínense como se ve mi cabello:0), que por cierto no he explicado que significa, pero se van a tener que esperar hasta el final, en donde esta la respuesta y, por supuesto, el significado del titulo de esta tercera parte, todo esta sacado del Diccionario de sinónimos y antónimos Océano Conciso, maravilloso de verdad. Las canciones que estoy usando son  “Hermano sol, hermana luna”, de Mecano, y “Los amantes del círculo polar” de La Oreja de Van Gogh, por cierto, mil perdones  por la demora, ahora sólo espero que si haya valido la pena. ¿No se me olvida decir algo?... a sí, visiten http;//mx.geocities.com/doggett_reyes_shippers, el primer sitio dripper en español, ven y conócenos, tenemos dos planteles... no esperen ese comercial no va aquí, bueno vengan y conózcanos, tampoco, buenos visiten él site. J

Agradecimientos: Como siempre para la maestra (o sea Alone) y para la Agente McFaden (que a ver cuando escribes algo), siempre ayudan a esta autora a salir del problema en que se mete. A toda la gente del foro dripper, ¡sigan escribiendo!J, Sus relatos hacen que mis días sean mejores, al buen CC, a Annabeth y Robert por ser tan buenos actores e inspirarme a escribir, a Gillian y David, a quienes jamás olvidare por que marcaron algo muy importante en mi vida, a mi perro, a mi gato... esperen yo no tengo perro, ni siquiera un gato...


Hermano sol, hermana luna

que nada nunca me separe de los dos

Hermano sol, hermana luna

que nada nunca me separe de mi dios

Hermano sol que cuece tu interior

que trae tanta explosión

pareces tan confuso como yo

Luna, blanca reflexión

helado corazón

sereno que me guardas del ladrón

 

**********

 

Estaba parada a la mitad del campo, todo estaba oscuro... hacia frío... había gente a mí alrededor, podía ver a John y escuchar a Dana  gritar, pero solo pude concentrarme en la imagen frente a mí... él... su cuerpo ahí tirado solo cubierto con una manta, con los ojos cerrados... había marcas en su cara, estaba blanco, no había muerto recientemente... Dana paso a mi lado, lo supe por que sentí la pequeña ráfaga de aire, mi mirada seguía fija en la figura inmóvil... una luz brillante me cegó, tuve que cubrirme los ojos cuando la aparte escuche otros gritos, pero eran diferentes, eran de un niño...

 

 “Samantha, Samantha”

 

 La luz que entraba por la ventana cubría a la niña, flotaba...

 

...yo misma me oí gritar.

 

**********

 

Desperté al oír los coches pasar, me enderece en el asiento de la camioneta, confundida, me cegaban las luces de los autos. Mire a mi izquierda, John tenía la mirada fija en el camino. Llevábamos horas en la carretera Interestatal, desde que salimos del desierto de Nuevo México, decidimos regresar a Washington.

 

Habíamos hablado poco durante el camino, pero habíamos decidido regresar después de concluir que esos helicópteros no iban por nosotros,  cualquier cosa que hubiese en esas ruinas, era lo que ellos querían destruir, nosotros no éramos una prioridad, al menos no por ahora. Llamamos a Skinner; dijo que las cosas parecían inciertas en la oficina, pero que no escaparíamos limpios de esta; al parecer habían descubierto que ayudamos a Mulder a escapar de la prisión, no tenían pruebas, pero estaban demasiado seguros, y el hecho de que John y yo saliéramos corriendo sin decirle a nadie adonde íbamos no nos ayudo.

 

-          ¿Estás bien? – la voz de John se oía seca

-          Sí, sólo estaba pensando – mantuve la mirada fija en el camino

-          Sí, también estuve pensando – las luces de los pocos coches que transitaban eran como estrellas fugaces

-          ¿Qué hora es?

-          Pasado de la media noche

-          ¿Quieres que maneje?, Te ves cansado- lo mire con preocupación, desde que esto había empezado... no sé que hubiera hecho sin él.

-          No está bien, puedo seguir otro rato – Nos quedamos en silencio. Seguí mirando por la ventana, el cielo nocturno estaba lleno de estrellas ... no había luna, era hermoso y desolador al mismo tiempo.

-          Estabas gritando – lo mire por un segundo, sorprendida de que tocara el tema,  me gire y mire por la ventana - ¿qué estabas soñando? – cerré los ojos por un segundo y volví a ver la imagen de la niña flotando

-          ¿Mónica?

-          Nada... sólo... imágenes sin sentido –  me frote la nariz en un acto reflejo - ¿cuánto tiempo tardaremos en llegar?

-          En auto... por lo menos dos días, pero creo que por ahora es más seguro tomando en cuenta lo sucedido, no sé si nos estén siguiendo o cual vaya a ser su siguiente movimiento – mire mis manos, tenían polvo  y pude notar una ligera raspadura... era como un recordatorio...

-          ¿Crees que estén a salvo? – John me miro preocupado

-          Ellos están bien Mónica... él esta bien – Me miró con intensidad, una brisa se colaba por la ventana medio abierta y tenía escalofríos. - Estás temblando – Sin quitar la mirada del camino encendió la calefacción

-          ¿Así esta mejor?

-          Sí, gracias – tal vez fue esa fría brisa o el temor que sentía tan dentro de mí lo que me hizo decirlo – Tengo miedo – La expresión de John no pudo ser mas indescifrable, supongo que era una admisión que jamás espero saliera de mi boca, pero tenía que decirlo... especialmente a él

-          Todo estará bien – alargo su mano hasta ponerla sobre la mía, la apretó con fuerza – lo prometo – guardamos silencio un rato más. No soltó mi mano ni por un segundo.

-          Me hubiera gustado decírselo  - mire hacia la carretera... parecía un camino sin final.

-          Hallaremos la manera de decírselo, lo prometo.

 

**********

 

Siento que el viejo cuento aquel
no tenga el final que imaginé

 

**********

 

Habían pasado casi 24 horas. Nos detuvimos por un par de horas en la noche, pero ninguno de los dos pudo descansar mucho, estabamos demasiado preocupados, posiblemente nuestros niveles de adrenalina estaban por los cielos.

 

Maneje por gran parte del día y de la tarde,  John volvió a tomar el volante por la noche. Acordamos detenernos un poco más tarde a descansar. Nos detuvimos por gasolina y a comer algo... él comió un emparedado y una soda mientras se recargaba en la puerta del auto, yo intente comer una ensalada que sabía a cartón.

 

No había querido cerrar los ojos, no quería dormir, tenía miedo que las pesadillas volvieran, así que me distraje un poco con el radio. Alguna estación tuvo la brillante idea de tocar a Moby a las doce de la noche, tuve que apagar el radio, la música era triste y no creí poder soportarlo.

 

**********

 

-          Agente Mulder – miro hacía arriba

-          Agente Reyes – le contesto desde la escalerilla donde estaba, bajo de la escalerilla y le dio la mano.

-          Es más alto de lo que creí

-          Sigue aludiendo aun tiempo en el que nos conocimos, pero yo no lo recuerdo

-          Estaba ahí cuando lo encontraron en el campo – hizo una pausa – si, no me sorprende que no lo recuerde

 

La luz inundó de nuevo la habitación... todo empezó a temblar... las cajas caían de los estantes... la luz no me permitía ver su rostro.

 

Lo vi disolverse en la luz.

 

**********

 

Abrí los ojos, mi respiración era agitada. John estaba  acostado frente a mí, con los ojos cerrados... se veía tan tranquilo, había luz por todos lados. Me senté. Estabamos en la parte trasera de la camioneta, no recordaba haber llegado hasta aquí, John debió...

 

Toque su cara con mi mano y sonreí inconscientemente. Desde que atrapamos al asesino de Luke John se había vuelto más... expresivo, no es que hubiese olvidado a Luke, no creo querer eso de John, aunque no conocí a Luke el también era parte de mí, pero creo que aprendió a vivir con su recuerdo y decidió seguir con su vida, supongo que se sentía un poco más libre ahora que de alguna manera había conseguido justicia para su hijo. Yo también me sentía un poco más aliviada, al menos John y Luke habían conseguido un tipo de cierre y yo me sentía atrapada a la mitad de una caja de

Pandora.

 

**********

 

John se veía muy cansado para esa noche, así que lo convencí de que yo conduciría el resto del camino hasta el edificio Hoover, quería evitar las pesadillas y estaba ansiosa por llegar.

 

Llegamos a la oficina de madrugada, conforme entrábamos, el personal de seguridad nos miraba extrañado, pero nadie nos detuvo, no teníamos exactamente el mejor aspecto del mundo: llevábamos puesta la misma ropa de hacia tres días, las ojeras y la falta de una ducha era evidente. Subimos el elevador y fuimos hasta la oficina de Skinner. Lo encontramos poniendo sus cosas en una caja.

 

Habíamos sido suspendidos. Los tres. A Kersh ni siquiera le habían dado la oportunidad, su esposa lo había encontrado muerto en la sala de su casa, con pistola en mano, sabíamos que su muerte no era accidental y que nadie se molestaría en resolverla. La oficina seguía predicando que había sido suicidio. No investigarían más allá.

 

-          Tenemos una junta con la Oficina de responsabilidad profesional a las nueve, nos acusan de varios cargos y... - Skinner nos miro por un segundo y después fijo la mirada en el pequeño rayo de luz que se filtraba por las persianas de la oficina.

-          ¿Y qué? – le pregunté impaciente, algo malo estaba pasando, no tenía que esperar a que una bola de burócratas me diera las malas noticias

-          Cerraron los Expedientes X... ellos dijeron que era una decisión definitiva, no puede apelarse, no podemos hacer nada al respecto – tuve que recargarme en el escritorio de Kim para llegar al sillón – Esto no esta pasando – lo repetí una y otra vez, con la cara entre las manos.

 

Todo se estaba derrumbando

 

*********

 

-          Quiero recordarle, Agente Reyes... – Jana Cassidy miró severamente a Mónica, podían verse sus ojos azules analizándola, era la primera vez que ambos estaban aquí, y era la primera vez para Skinner en el banquillo de los acusados -... que usted nunca fue asignada oficialmente a esta oficina, el Agente Doggett la asigno tomándose una autoridad que no le correspondía, así que no esta en posición de hablar.

-          Lo entiendo, pero...

-          No creo que realmente lo entienda Agente Reyes – Mónica guardo silencio.

-          Bien – continúo Cassidy – no se tiene ninguna prueba para corroborar las acusaciones hechas en su contra por otros cuatro directores asistente de esta oficina respecto a que ayudaron a escapar al señor Mulder de prisión... - Doggett interrumpió a Cassidy

-          ¿Y usted sabe que estaban haciendo ahí, junto con el director adjunto Kersh? – Cassidy levantó la cara de los papeles que tenía enfrente y miró a Doggett con molestia

-          Agente Doggett, usted tampoco esta en posición de cuestionar a este panel, y sí, estamos conscientes del proceso que se llevo acabó, pero ese no es el objetivo de esta revisión, se abrirá una investigación posterior para aclarar estos hechos – Doggett la miró sabiendo que tal investigación jamás se llevaría a cabo, no que fuera a encontrarse algún testigo – Estamos aquí para informarles de los cargos y para establecer los hechos.

-          ¿Por ustedes o por nosotros? – Skinner habló por los tres, ninguno tenía ya nada que perder.

-          Asistente Skinner, le recomiendo que guarde silenció, su insubordinación no les esta ayudando – Cassidy los examino por décima vez desde que habían entrado a la oficina. John y Mónica solo habían ido a cambiarse al departamento de ella y regresaron, al entrar al concurrido edificio Hoover se encontraron con miradas curiosas, miradas que les indicaban que el juego había terminado y que ellos habían perdido. Debían enfrentarse con un comité de Directores adjuntos, que por ahora habían sido reemplazados por jefes de sección ya que había un director muerto, un suspendido y el resto estaba bajo una supuesta investigación.

-          Como creo que ya les informo el asistente Skinner, los expedientes X han sido cerrados definitivamente, han representado miles de molestias a esta oficina, además de gastos y personal asignado a, en su mayoría, casos sin sentido.

-          ¿Dónde están los expedientes X? – preguntó Mónica

-          Fueron destruidos – dijo el jefe de Crímenes violentos con una nota de sarcasmo

-          No nos fue notificado que esto sucedería, ni a que se debe

-          Agente Doggett, esta oficina no les rinde cuentas a ustedes, creo que los motivos anteriores fueron suficientes, pero además revisamos sus reportes del pasado año, desde que la Agente Reyes se unió a la sección, el índice de casos resueltos bajo. Casi un ochenta por ciento de sus casos se referían a cuestiones personales, y esto no le interesa ni a esta oficina ni al Departamento de Justicia. Se emplearon recursos para buscarlo a usted, Agente Doggett en su búsqueda de un alto ejecutivo, y no sólo en esa ocasión, ustedes tres y la Agente Scully desobedecieron ordenes de la oficina: El asistente Skinner fue a México sin autorización de su jefe inmediato, realizaron una autopsia sin autorización, pusieron a un superior bajo una investigación injustificada, amigos de ustedes le mintieron a esta oficina, han ocultado información... ¿quiere que continúe Agente Doggett?– Jana lo miró con aires de grandeza, sí claro, estaban disfrutando de esto - ¿A dónde fueron hace tres días Agente Doggett? ¿Por qué no le fue notificado a nadie?, Solicitaron un helicóptero y dejaron a un pequeño bajo custodia – los tres guardaron silencio, nadie iba a decir nada, estaban seguros de que el FBI estaba tras Scully y Mulder.

-          ¿Dónde esta la Agente Scully y el Sr. Mulder? – el resto de las personas los miraron con impaciencia. No los iban a delatar.

-          Bien, si quieren guardar silencio deben atenerse a las consecuencias – Cassidy empezó a recoger sus papeles del escritorio – mañana habrá una sesión a las seis.

 

Los tres salieron de la oficina y se dirigieron al estacionamiento. Skinner abordó su camioneta, dijo que los vería al día siguiente. Doggett subió a su camioneta y espero a que Mónica lo siguiera, pero no lo hizo.

 

-          Mónica ¿vienes?

-          No... yo...  – Mónica miró hacia fuera del edificio, sin apartar la mirada le respondió – te alcanzó después

-          Sí – Doggett arrancó la camioneta. Mónica se quedó ahí parada, hasta que lo vio desaparecer al final de la calle. Iba a su departamento. Salió sin prisa del edificio, camino un rato hasta llegar al monumento a Jefferson, se sentó en la escalinata y se soltó a llorar.


**********

El sonido del helicóptero era muy fuerte, y se escuchaba un barullo. Salí corriendo de nuestro refugio, lo vi correr entre los autos mientras gritaba palabras incomprensibles, encontré suficiente fuerza en mi voz como para gritarle, me miro y corrió hacia mí, de los sonidos que hable solo reconocí hospital, antes de entrar a la casa me miro por un par de segundos más de lo necesario...

 

...la luz del helicóptero me cegó y lo vi desaparecer mientras escuchaba los chillidos de un bebe.

 

**********

 

Abrí los ojos, la habitación estaba obscura, las lágrimas no habían sido una ilusión, mi almohada estaba mojada y sentía una presión en el pecho. Otro ataque de pánico. Me había acostumbrado a ellos, habían cesado de aparecer en el día para aparecer en la noche junto con ese sueño.

 

Escuche un ruido que provenía de la sala, parecía que la televisión estaba encendida, me gire sobre la cama, el reloj decía 1:25. Me había acostado temprano intentando descansar, pero el sueño llegó tarde y fue poco, la inquietud estaba presente.

 

Regrese tarde a casa, y cuando llegué, encontré a un muy preocupado John Doggett que me preguntaba incesante en donde había estado, no le conteste y él supo mejor que dejarme ir. Se quedo en la sala y yo me encerré en mi habitación.

 

Me levante despacio de la cama, estos sueños siempre me dejaban un poco aturdida, no pasaba antes, pero desde todo esto me daba miedo incluso soñar.

 

Me puse mi bata y fui hacía la sala, las luces estaban apagadas, pero el brillo de la televisión la iluminaba. John estaba dormido en el sillón en una posición bastante incomoda, a medio vestir y solo una manta lo cubría. Camine hacía la televisión para apagarla, luego me acerque a John para taparlo, pero sentí su mano en mi brazo.

 

-          Lo siento, té desperté

-          No, ya estaba despierto – lo dijo con un tono adormilado mientras se sentaba en el sillón

-          Será mejor que vuelvas a dormir, tenemos un día difícil mañana

-          Sí, tú también deberías ir a dormir – la obscuridad de la habitación no me dejaba ver su rostro, pero con el tono de su voz me bastaba, su preocupación era latente. Me quede ahí parada, con su brazo sujetando el mío, pero sin hablar.

-          ¿Qué pasa? – intente soltarme pero el no me dejo

-          No es nada, voy a dormir – esta vez me dejo ir pero se levanto del sillón y me tomó de los hombros, podía sentir su aliento en mi cuello, y su voz me asustó

-          Tuviste ese sueño otra vez – lo dijo seguro, sin titubeos

-          Me voy a la cama – sus brazos se volvieron fuertes ante mis hombros, sé deslizaron hasta mi cintura y me abrazaron con fuerza

-          Se que tienes esos sueños, lo supe desde que veníamos de regreso... Mónica... por favor... no te escondes así de mí – no me di cuenta que estaba llorando hasta que sentí mojada una de mis manos, John no me soltaba

-          No me estoy escondiendo –  mi voz se escuchaba temblorosa

-          No te vayas – dejo que sus brazos me soltaran, aquí es donde me dejaba tomar mi decisión. Me gire hasta que supe que estaba frente a él y lo abracé. Le deje que me sostuviera toda la noche mientras lloraba.

 

 Ya no sentía paz.

 

Cada vez que cerraba los ojos veía a esa niña flotando a la mitad de la habitación y al niño tratando de evitar que se la llevaran, pero por las noches, no veía a la niña, yo era la niña. Nadie tuvo que decirme lo que era, no era un sueño, era un recuerdo de esa noche, lo curioso es que era todo lo que recordaba, no había nada entre eso y mi primer recuerdo de una de las carreteras de Texas, era como si esos años se hubiesen perdido en mi memoria. No buscaba recordar, solo quería entender, por que por fin me había dado cuenta de la realidad: él se había ido sin saber que yo existía, y lo más seguro es que nunca podría verle para decírselo.

 

Desde antes que Mulder reapareciera, la delgada línea en mi relación con John se hizo aún más delgada, él parecía dispuesto, por primera vez desde que lo conozco, a abrirse con alguien, a aceptarme en su vida, y por primera vez yo me estaba escondiendo, no por él, si no por que no sabía si podía con un verdad así guardada en mi alma sin que él la supiera. Sin que mi hermano la supiera. Duele mucho saber la verdad, y duele aun más cuando no se la puedes decir a nadie.

 

Desde aquél día, hacía un par de meses, John dormía en el sillón de mi departamento. No me presiono ni una vez, pero necesitaba a alguien a mi lado y el solo estaba esperando una señal para acercarse, para quedarse para siempre.

 

Mientras lloraba abrazada a él, la línea se disolvió con mis lagrimas y las suyas. No hubo un “te amo”, ni siquiera un beso, no era necesario.

 

**********

La luz de la mañana me pareció un poco más esperanzadora, un poco menos dolorosa, y el olor del café preparándose me hizo sonreír. John entró a mi habitación con una taza en cada mano, se sentó a mi lado en la cama y me dio una de las tazas. Tome la taza entre mis manos, tome un sorbo y me recargue en el hombro de John.

 

Salimos tarde de mi departamento, teníamos suficiente tiempo antes de la junta y habíamos decidido ir al departamento de Dana. La tarde en que nos fuimos salimos corriendo, sólo llevo la ropa que traía puesta, había dejado tanto atrás... no sabíamos si su madre sabía lo que sucedido o que pasaría con su departamento.

 

Cuando llegamos encontramos la puerta del departamento a medio abrir. Había un par de cajas en el suelo, la cocina estaba desierta y los muebles habían sido cubiertos con sábanas. De la habitación de Dana vimos salir a su madre cargando una bolsa.

 

-          Señora Scully

-          Mónica, John –  dejo la bolsa en el suelo, tenía una mirada muy triste, definitivamente había estado llorando

-          Queríamos saber si necesita ayuda con algo

-          No, está bien, solo estaba limpiando un poco, no quiero que cuando Dana regrese encuentre todo esto hecho un tiradero – levantó la bolsa del suelo y la puso con el resto de las cajas

-          Señora Scully... – incluso John estaba sorprendido por sus palabras – ella... – Maggie, como nos dijo alguna vez que le llamáramos, se recargo de espaldas a nosotros en el sillón y su voz era muy suave

-          Lo sé John, lo sé –  nos miró, tenía lágrimas en los ojos, se cruzo de brazos – aún no se que voy a hacer con todo esto, solo me dejo un mensaje en la contestadora hace cuatro días, dijo que todo estaría bien, después el FBI me llama para preguntar si no sé donde esta... supongo que esta con Fox – nos interrogó con los ojos y asintió con la cabeza, era a la única persona que habíamos oído que le llamará Fox – por lo menos está en buenas manos, el la protegerá.

 

Por una hora  bajamos cajas hasta su coche, Maggie nos pregunto si no había nada que necesitáramos, y no fue hasta que John accidentalmente tiro una de las cajas que vi la muñeca, un tanto maltrecha y descolorida, pero era una muñeca que conocía. Maggie me permitió quedarme con ella después de decirme que Mulder se la había regalado a Dana poco antes del parto.

 

Prometimos estar en contacto, por si Dana o Mulder se comunica con algunos de nosotros, nos despedimos con un abrazó y lágrimas en los ojos. Tal vez nosotros habíamos perdido a una amiga, pero ella perdió a su hija. Vaya paradoja.

 

**********

 

Llegamos al edificio Hoover poco antes de las seis, Skinner ya nos esperaba fuera de la oficina con carta en mano, estaba listo para renunciar.

 

Cuando entramos a la sala solo tres de las cinco sillas estaban ocupadas, esto sería más rápido de lo que pense.

 

-          Agente Doggett, Agente Reyes, Asistente Skinner, tomen asiento por favor – Jana Cassidy nos recibió con su gélida voz – de acuerdo a los estatutos marcado en el reglamento del FBI, primero; Cumplirán una suspensión de dos semanas, sin privilegios ni paga, dejarán su arma e identificación aquí hasta entonces y segundo... – Skinner se puso de pie y se acercó a Cassidy, le extendió la carta. Cassidy lo miró desconcertada, tomo la carta y la leyó - ¿esta seguro? – Skinner respondió cuando dejo su arma y su identificación en el mueble de madera.

-          La oficina ya esta desocupada

-          Bien, Señor Skinner, aceptó su renuncia – Skinner caminó hacia la puerta y salió- en cuanto a ustedes, la oficina cree que aún pueden salvar sus carreras, y debido a que no encontramos

ninguna reprimenda en sus expedientes personales antes de unirse a los expedientes X, serán reasignados. Agente Doggett, usted se reportará a la sección de crimen organizado, Agente Reyes usted se reportará a la sección de crímenes financieros, sus reprimendas quedaran asentadas en sus expedientes. Eso es todo agentes, pueden irse.

 

John y yo salimos de la oficina desconcertados ¿ no se supone que iban a corrernos?. Skinner nos esperaba sentado en el pasillo.

 

-          ¿Y bien? – nos preguntó

-          Nos reasignaron

-          Esta vez si fueron astutos

-          Nos están usando – dijo John

-          Ellos saben que Mulder o Scully se pondrán en contacto con ustedes, si los tienen aquí será más fácil para ellos, ¿les dieron asignaciones separadas?

-          Sí, saben lo que están haciendo, tenernos separados pero cerca, así podrán vigilarnos – los tres estabamos molestos, ellos seguían controlando el juego.

-          ¿Qué hará ahora señor? – le preguntó John

-          Aún no lo sé, pero me quedaré en Washington – todos nos quedamos callados por un momento – bien, debo irme, Agente Doggett, Agente Reyes, fue un placer trabajar con ustedes – él extendió la mano a John y luego a mí, y no pude evitarlo, lo abrace – gracias por todo – este hombre también había puesto mucho en juego por nosotros cuatro. Skinner se alejó por el pasillo. John y yo nos quedamos ahí parados, después tomo mi mano con la suya y la entrelazó. Así salimos del edificio Hoover.

 

**********

 

Siento no poder hoy escribir
esta triste canción y dártela a ti.

 

***********

 

-          Eso no es posible Scully, no lo entiendes, ella no es Samantha... Samantha esta muerta, yo la vi...

-          Mulder es ella, me lo dijo

-          ¿Y tu le creíste?

-          Mulder...

-          No Scully, no voy a aceptar eso, no es ella...

 

**********

 

Y ahí estás, la costumbre te ha hecho así
no fui capaz en mi misma yo me perdí.

 

**********

Las piezas rojas y azules brillaban sobre el tablero como las inscripciones doradas sobre ellas. La imagen en la televisión estaba en blanco y negro. Había un lienzo en la pared de un niño con su perro y una muñeca de trapo bajo la televisión. Dos niños gritaban. Ella tenía el cabello recogido en trenzas con listones rosados, él usaba una camiseta con un gran número ocho.

 

La luz se fue... repentina, después, hubo demasiada.

 

Toda la que entró por la ventana, cegadora...

 

Flotaba a la mitad de la habitación, en realidad sentía que estaba flotando, no podía moverse y la mente le jugaba trucos con imágenes felices, escuchó un grito a lo lejos y se encontró incapaz de responder, no sentía aire en sus pulmones, no tenía conciencia de nada

 

El grito otra vez... algo rompiéndose..., pero la luz continuaba cegadora. Sintió lágrimas en sus mejillas y una infinita tristeza en el alma, como si estuviera dejando algo atrás.

 

**********

 

Me senté sobre la cama, agitada... el sueño... John se despertó a mi lado y me miró preocupado.

 

-          ¿Qué pasa?

-          Están cerca

 

**********

 

-          Bien Charlie, manténme informado – me dirigí al agente a mi lado – casi un año en crimen organizado tratando de resolver este caso y no podemos atraparlo – estaba cansado, lo único que quería era ir a casa -dile al equipo que sé reúna en la sala de juntas, voy para allá

-          Sí señor – recogí algunos papeles cuando escuche una voz familiar

-          ¿Agente Doggett? – levanté la cara  para encontrarme con Jimmy Bond

-          Jimmy ¿qué haces aquí?

-          Pasábamos por aquí... Yve y yo, fuimos a ver a los muchachos... y bueno... quería darle esto – me extendió un sobre color marfil, cuando lo abrí encontré una tarjeta que decía “Usted y un acompañante están cordialmente invitados a la unión matrimonial de...” – Yve y yo vamos a casarnos

-          Es una gran noticia Jimmy, felicidades – estreche su mano

-          Esperábamos que usted y la Agente Reyes pudieran ir – Jimmy pareció nervioso por un segundo, y miró el sobre en mis manos con insistencia – ojalá pueda decirle – mire el sobre en mis manos, y lo sentí; había algo más adentro

-          Claro, yo le diré, saluda a Yve de mi parte

-          Lo haré – Jimmy se dio la media vuelta, aún miraba el sobre, se alejo por el pasillo, tomé el teléfono y marque el número que sabía de memoria

-          Mónica Reyes

-          Mónica

-          John, ¿pasa algo?

-          No – trate de no sonar nervioso – escucha, ya casi terminó aquí, ¿qué te parece si vamos a cenar?

-          John estoy bien, sólo fue una pesadilla

-          Lo sé, pero... – ambos guardamos silenció por un segundo

-          Está bien

-          Subo en un rato – colgué el teléfono mientras releía el otro papel que estaba en el sobre “Siempre cumplo mis promesas. Quonochontaug. Sábado.” firmaba D. S.

 

**********

 

-          Definitivamente es lo único que extraño de New Orleans

-          ¿Qué?

-          El jazz – John me había llevado a cenar aun bonito restaurante cerca de la oficina, habíamos salido a la terraza, el clima ya estaba bastante frió, pero necesitaba algo que refrescara mi mente- había empezado a comprar varios compactos de Jazz antes de mudarme aquí- me recargue en el barandal de la terraza, respirando el olor de la noche

-          ¿Y qué paso con ellos? – me imitó al recargarse en el barandal

-          Se quedaron en alguna casa cuando me mude – Ni John, ni yo supimos si me refería a la primera o a la segunda mudanza – John ¿qué pasa?- me acerque a él hasta poner mi mano en su mejilla- se que estas preocupado por algo, puedo sentirlo – John puso su mano sobre la mía y su mirada

se lleno de preocupación, de miedo - ¿qué es John? – me enseño un sobre color marfil, lo tome y saque la tarjeta que contenía, era una noticia alegré como para estar tan preocupado – Jimmy e Yve van a casarse, es grandioso – cuando miré a John su expresión no había cambiado, algo andaba mal- John... – sentí un papel en el sobre, había algo más en el, cuando lo leí el mundo empezó a dar vueltas y John tuvo que sujetarme par que no me cayera, me llevó hasta una silla cercana

-          ¿Jimmy te dio esto?

-          Sí, está tarde, poco antes de que te llamará

-          Es la letra de Dana – toque el papel con mi mano – estuvieron cerca

-          Lo sé, aún están cerca y quieren vernos – Miré a John aterrorizada

-          ¿Y sí... y sí él... – deje que la pregunta se desvaneciera en el aire

-          Todo saldrá bien – John tomo mi mano y la apretó  - te lo prometo

 

**********

 

El cielo estaba lleno de nubes que escondían los rayos del sol al atardecer, la olas del mar se fundían a la orilla con la arena bajo mis pies y la brisa salada trataba de desvanecer mis preocupaciones... el frió del invierno aun dejaba ver su rastro... era casi imposible pensar que ya había pasado un año desde que ambos habíamos estado aquí, a las orillas de la bahía Chesapeake... aquel día John había llorado lagrimas tan saladas como el agua de mar mientras lo abrazaba, tal vez ese día había comenzado todo... un año más tarde me encontraba en Rhode Island tratando de cerrar otra parte de mi vida...

 

-          ¿estas lista?

-          No lo sé – nos quedamos unos minutos en silencio, John tomo mi mano y la entrelazo con la suya, era algo que hacíamos con frecuencia, era como una señal...

-          ¿Recuerdas la última vez que estuvimos aquí?

-         

-          Nunca te agradecí por venir conmigo – tuve que reírme antes eso

-          Lo sé – sentí los brazos de John rodearme – todo va a estar bien

-          Eso espero

 

Tomo de nuevo mi mano y me llevó hasta la camioneta, seguí mirando hacia el mar mientras John conducía. El sol se estaba escondiendo en el horizonte.

 

*********

 

Siento haber sido tu diablo azul
tu enemigo fiel ahora tabú

 

**********

 

Un sonido se escucho distante... el corazón me palpitaba y sentía que estaba bajo el agua por que no podía escuchar con claridad la voz de John... trataba de convencerlo de que subieran al auto... el sonido se hacia más fuerte... lo vi correr hacia el auto y a Dana tras de él, John arrancó antes de que pudiera decir algo...

 

**********

 

Era de noche cuando llegamos, John se detuvo a lado de la casa, no había luces encendidas, pero sabía que ellos estaban aquí.

 

Salí del auto despacio, la puerta de la casa se abrió y vi salir a Dana... estaba cambiada, su cabello era más largo, se veía muy delgada, algunas arrugas se asomaron en su rostro, vestía sencillo, su cara se ilumino con una sonrisa al vernos

 

-          John, Mónica... temí que el mensaje no les hubiera llegado – Dana se quedo parada sosteniendo la puerta de la casa, creo que estaba a punto de llorar – te cortaste el cabello – lo dijo en un tono suave... sorprendida... soltó la puerta y se acerco hasta nosotros, nos abrazó con desesperación - ¡Dios, tenía tanto que no veía un rostro familiar! – nos quedamos abrazadas un momento – lo siento, pasen – Dana nos llevo   hasta la cocina, mientras pasbamos por la casa, las cosas no parecian haber cambiado desde la última vez que John me habái traído, había cosas rotas en el suelo, algunas otras seguían cubiertas con mantas, el olor a polvo era consistente... en algún momento creí recordar algo...

-          ¿café? – preguntó Dana

-          Si, gracias – nos quedamos callados sin saber que decir, ¿cómo resumir un año de tu vida?

-          ¿Cómo estuvo el viaje?

-          Largo, pero tranquilo, la carretera estaba casi desierta  - John paso la mirada entre las dos, no era para hablar sobre viajes por lo que estábamos aquí... los tres nos reímos nerviosos,

-          Yo... lo siento, es que...

-          No tienes que disculparte Dana – la miré mientras la cafetera comenzó a hervir, sirvió el café y se sentó frente a nosotros

-          Escucha Mónica, antes de que lo veas hay algo que tienes que saber

-          ¿paso algo? ¿ está bien?

-          Sí, sí, el esta bien

-          ¿Dónde esta? – me levante de la silla nerviosa

-          Mónica ... – Dana seguía mirando dentro de la taza de café que aún no tocaba – Mulder no me creyó – trate de razonar lo que Dana acababa de decir, pero no podía

-          ¿Cómo?

-          Le explique todo, le conté sobre tus análisis y Harold Piller

-          ¿Le contaste sobre la caja? – preguntó John

-          Sí, pero cree que ustedes inventaron todo para hacernos venir, dice que esto es una trampa, me tomo mucho convencerlo de venir hasta acá... – Volví a sentarme despacio, tal vez esto era una pesadilla y cuando despertara todo estaría bien.

-          Tal vez si se lo explico él lo entienda

-          Esta en el patio

 

Salí hasta el patio,  sentía la mirada de ambos en mi espalda, John sabia que esto era algo que tenía que hacer sola, algo en el ambiente me gritaba cosas, y sentí algo extraño dentro de mí.

 

Se escuchaba el golpear de las olas con las piedras, la noche estaba tan oscura... la luna llena y el cielo estrellado eran los únicos testigos... él estaba parado cerca de la orilla, se veía igual que la última vez; delgado... alto, usaba una camiseta gris como las que Scully decía que usaba todo el tiempo, y un pantalón de mezclilla, sentía ganas de correr a abrazarlo, la vista se me nublo con las lagrimas que no pude contener... por fin estaba ahí, era él...

 

-          ¿ Vas a quedarte ahí parada todo la noche? – su tono  era agresivo, estaba a la defensiva, su voz se oía segura, fuerte

-          No, esperaba poder hablar contigo – trate de que mi voz se escuchara tan segura como la suya, pero sentía que algo se  estaba rompiendo dentro de mí

-          Entonces creo que hicieron un viaje muy largo para nada – se giro y pude ver su rostro con la luz que la luna brindaba... empezaba a notársele la edad, ... o tal vez no, pero antes de esto no había tenido tiempo de conocerle bien, se veía agotado no se si físicamente o mentalmente, tiro al suelo la ultima semilla de girasol que tenía en su mano, camino desafiante hasta que estuvimos frente a frente, era un poco más alto que yo... – creí que habías dicho que no te quedarías ahí mirándome, si vas a decir algo habla

-          Dana me dijo que no le creíste

-          Casi le creo, fue una buena historia la que le contaron.. y la caja... que toque tan dramático, dime ¿cómo consiguieron todos esos papales?, ¿se los dio el fumador?

-          No fue nada de eso, no sabia de la existencia de la caja

-          ¿Sabes?, puedes sonar muy convincente cuando quieres, cuando te conocí casi te creo todo lo que dijiste, eso de la mente abierta y la sensibilidad, fue una buena actuación

-          No estaba actuando

-          ¿No?, entonces que hacías ¿tratar de ganar mi confianza para poder obtener qué? – había empezado a gritar, estaba enojado – estoy cansado de que jueguen así con mi hermana, que intente manipularme como lo hicieron durante tanto años ¿qué quieren ahora?

-          Solo quiero a mi hermano – me miro por un segundo y se que vi una duda en sus ojos, pero duro poco

-          ¿no te cansas de actuar? – siguió caminando hasta la puerta de la cocina

-          ¡Solo te pido que me escuches! – le grite mientras tenía la manija de la puerta en la mano, camine un poco hacia el – si no me crees me iré y no volverás a verme, solo te pido una oportunidad – se quedo parado en la puerta.. parecía sostener un gran peso sobre sus hombros - ¡no quiero lastimarte! – tenía que asegurárselo, era lo que habían hecho toda su vida, hacerle creer que lo que me paso había sido su culpa, se lo recordaban una y otra vez, lo manipulaban por la culpa que sentía, se giro y avanzo un poco, se cruzo de brazos

-          Bien, di lo que tengas que decir – me detuve a pensar que podría decirle que no le pareciera una mentira

-          ¿qué quieres saber? – soltó una risa burlona

-          No eres tu la que tienes que decirme lo necesario para convencerme de que tu eres mi hermana, la misma que murió en 1979, a la que vi... – se le corto la voz ,a pesar de haber leído cada archivo, de  imaginar cada historia que le pudieron haber contado para convencerlo de su culpabilidad; creo que jamás pude imaginar el dolor al que se enfrentaba

-          Se que me viste en ese campo, Scully me lo dijo y, la verdad... no se como explicarlo, no dudo de lo que viste, pero no tengo una respuesta a eso

-          ¿Cómo es que te ves tan diferente?, la Samantha que yo conozco es otra

-          Ella no era yo, ellos te dieron la imagen que quisieron, por que sabían que te conformarías y no cuestionarios su procedencia si te contaba una historia que se ajustara a tus creencias... Fox... dime... ¿cómo es posible que esa era la verdadera Samantha si ellos la perdieron cuando tenía 14 años? – La voz me tembló al llamarlo por su primer nombre, pero tenia que hacerlo pensar, atacarlo con sus propias preguntas - Dana te contó sobre el examen de ADN

-         

-          Eran iguales, John lo vio, Dana lo vio...

-          Supongo que no lo traes contigo

-          No, los destruí igual que todo lo que había en la caja que dejo mamá

-          Muy adecuado, sabías que te pediría una prueba y te deshiciste de todo, por que no puedes probarlo – se molestaba con rapidez, estaba harto de las mentiras

-          Las destruí por que tenía miedo, miedo de que me encontraran, de que hicieran las conexiones como las hice yo, al principio... no sabía contra lo que estaba tratando, Dana me contó algo, me contó lo que significaba para ti, me dijo sobre el diario... sobre lo que me hicieron... después de encontrar la caja entendí que lo que todos habían intentado hacer era protegerme, ella renuncio a su derecho a verme para protegerme... lo que sea que paso que me hizo olvidar, que me hizo ser otra, me dio otra oportunidad y borro todo el pasado por que quería protegerme... tenía miedo de ser encontrada, de que continuaran donde se habían quedado, que me usaran, por eso destruí todo – había logrado que se quedara callado, me miraba con cierta incredulidad, pero  algo en su mirada me indico que el quería creerme – vine aquí por que quería que me vieras, por que quería que supieras que todos esos sacrificios que hiciste,... que sigues haciendo, valieron la pena, que todo ese dolor y búsqueda, que todo el sufrimiento sirvió para algo... gracias a ti estoy aquí, por ti  me dieron otra oportunidad... no se quien lo haya hecho pero creyó que mi vida era lo suficientemente importante par alguien como para dejarme regresar – ya no podía contener  las lagrimas, sentí un dolor en el pecho... algo indescifrable - ¿qué necesitas para creerme?, no tengo nada físico que mostrarte, no recuerdo nada, no puedo crear algo que no se si paso solo para convencerte, no puedo mentirte – estaba tan cerca de él, tome su mano y la apreté, cerré los ojos, quería sentir..

-          Quiero creerte... necesito algo – un millón de imágenes se me vino a la cabeza, trate de buscar en mi memoria algo, casi podía tocar un recuerdo, empecé a respirar rápido la cabeza me daba vueltas, estaba mareada, trataba de respirar despacio, pero no podía

-          Una niña flotando... la luz por la ventana... había una muñeca bajo la televisión.. una camiseta con un ocho... gritabas mi nombre... quise responder... pero... no me dejaban hablar... ni moverme... algo se rompió... piezas rojas y azules... había algo en la televisión... papá y mama habían ido con los vecinos... la luz se fue... seguías gritando... – grite tan fuerte como pude, un grito que salió con desesperación, caí al suelo, oía pasos, pero oí lago más

-          ¡Samantha, Samantha!

 **********

 siento en mí ultrasonidos
de algo que olvidé viendo llover.

 

**********

 

Una vez tuve un sueño, creí que era un tipo de predicción, tal vez por que era algo feliz... soné que los cuatros compartíamos una oficina, y todos teníamos un escritorio, soné que John y yo compartíamos una casa, que cuidábamos a William por que Fox y Dana se habían ido a algún lugar romántico, soné que estábamos en un parque y que John y yo nos tomábamos una foto con nuestra hija, soné que tenía un hermano con quien compartir mi pasado... soné que era feliz... ¿o no lo soñé?

 

**********

Sentí algo mojado en mi frente, estaba recostada sobre algo suave y una mano que sostenía la mía.

 

-          John

-          Hey, ¿cómo te sientes?

-          Bien – abrí los ojos y me encontré con su mirada azul llena de preocupación – estoy bien, pero creo que fue demasiado – sonreía al mismo tiempo que apreté su mano

-          Me asustaste – quito el paño mojado de mi frente y puso su mano ahí, de inmediato me sentí mejor

-          Sabíamos que esto podría pasar

-          Sí – John seguía acariciando mi frente, coloco su mano en mi mejilla, se acero a mí y pude sentir su aliento antes de que me besara... era como sentirse lleno de felicidad

-          John, ¿qué pasa?

-          Quiere hablar contigo

 

**********

 

-          ¿Mulder? – Scully salió al patio, Mulder estaba sentado en las escaleras

-          ¿Cómo esta? – Scully se sentó junto a él

-          Bien, esta despierta y bastante lucida – Mulder se quedo mirándola, callado

-          Nunca me dijiste que tenía ataques de pánico

-          ¿me hubieras creído? – Mulder miro hacia el suelo y tomo la mano de Scully

-          Siento no haberte creído

-          Está bien – Mulder se recargo en su hombro

-          Tengo miedo.... después de tanto tiempo la tengo frente a mí y... no se que hacer, siempre espere recupérala y solo logre lastimarla

-          No fue así y lo sabes, Mónica lo sabe

-          Tengo que hablar con ella – Mulder se puso de pie

-          No puede ir con nosotros Mulder – volteó a verla derrotado, él sabía que era la verdad, por eso se había negado tanto a creer que podía recuperarla, por que en realidad no lo haría – por eso los dejaste ir ese día en el desierto, antes de siquiera saber que era tu hermana consideraste la vida de ambos tan importante como para arriesgarla o como para hacerles lo que nos han hecho a nosotros

-          Tal vez...

-          Está no es vida Mulder, y lo será aún menos para Mónica si la separas de John

 

Mulder entro a la casa, paso por la sala y subió las escaleras hasta una de las habitaciones donde Doggett había llevado a Mónica, le pareció escucharla reír, abrió la puerta de la habitación un poco y la vio recostad tomada de la mano con Doggett... abrió la puerta por completo, Mónica se sentó en la cama, Doggett beso su mano antes de salir de la habitación mientras le daba una mirada a Mulder que decía “lastímala y te mato”... tal vez Scully tenía razón, solo conseguiría lastimarla y matarlo a él en el proceso

 

**********

 

-          ¿Cómo te sientes? – se acerco inseguro hasta la cama

-          Bien

-          Yo... siento lo de hace un rato...

-          No te disculpes – me miro sorprendido – entiendo lo que paso – nos quedamos callados por suficiente tiempo

-          Bueno...

-          Bueno.... – nos reímos nerviosos

-          Es bueno verte

 

**********

 

-          ... tengo buenos padres, viven en México, me quieren mucho – ambos estaban sentados sobre la cama

-          Scully me contó un poco sobre ellos, dice que los conoció una vez cuando tuviste un accidente de auto – Mulder levanto la ceja muy a lo Scully

-          Sí, el accidente

-          ¿muerte cerebral?, creo que rompiste el record

-          Si, gajes del oficio

-          Si que los recuerdo

-          Te dijo lo que paso en mi primer expediente X

-          No

-          Me golpearon con un extintor – Mulder soltó una carcajada

 

**********

 

-          Ellos te querían mucho, querían que tuvieras un futuro

-          Nunca los he culpado por sus decisiones, para ellos fueron las mejores de acuerdo a la situación, tampoco te culpo a ti – Mulder estaba parados viendo el mar por la ventana, callado – a veces creo que escucho su voz – Mulder se giro y la miró, tenía lágrimas en los ojos

-          ¿Mamá?

-          Sí

-          Dicen que los hijos nunca olvidan la voz de su madre, no importa cuando tiempo hayan estado separados – Mónica se secó las lágrimas

-          Háblame de ellos

 

**********

 

-          Los sueños comenzaron desde que lo supe, pero jamás hubo un solo recuerdo

-          Hasta el último

-          Es lo único que recuerdo – Mónica volteó a verlo - ¿qué paso después?

-          Salí corriendo de la casa, no fui con papá por que temí que cuando regresara y no te encontrarán me regañarían, recorrí las calles por horas, cuando regrese a casa mamá estaba llorando y papá estaba sentado en el sillón bebiendo, no preguntaron que había pasado, no dijeron nada, ni esa noche ni nunca, fue difícil entender lo que pasaba – Mónica se quedo pensativa, se dirigió a Mulder con una sonrisa

-          ¿Qué estábamos jugando?, recuerdo un tablero y las piezas de colores...

-          Stratego, eras muy mala en ello – Mulder sonrió

-          No es cierto

-          Si lo es

 

**********

 

-          Un día tome esa fotografía y me mire en el espejo, nunca me sentí como la niña de la foto

-          El color de tus ojos es igual

-          ¿y el cabello?

-          Recuerdo que tenías la idea que si mamá te hacia esas trenzas todas las noches llegarías a tener el cabello ondulado

-          Siempre ha sido lacio

-          ¿Piensas cambiarte el nombre?

 

**********

 

-          Encontraron a Kersh muerto en su casa, Skinner renuncio y... empacaron los expedientes, cuando regresamos a la oficina con Gibson no encontramos más que tu póster, John lo conserva

-          Vaya, el buen Agente Doggett – Mónica le dio un golpe en el hombro

-          ¡Auch¡ - Mulder se froto el brazo - ¿y en que departamento están ahora?

-          John esta en crimen organizado y yo en crímenes financieros

-          Fueron astutos

-          Sí, tuvimos que tener mucho cuidado para llegar aquí

 

**********

 

-          ¿por qué no me lo dijiste antes?

-          No era el momento, te acusaban de asesinato, solo hubiera empeorado las cosas

-          Vaya, ahora entiendo de demostración de valor cuando diste tu testimonio

-          Trataba de ser buena hermana – Mónica se quedo callada

-          ¿qué encontraste en esa montaña?

 

**********

 

-          ... ella me dio la muñeca

-          ¿Cómo esta?

-          Quedo devastada cuando ustedes se fueron, pero parecía conforme con que Dana estuviera contigo, además es la única que te llama por tu nombre

-          ¿Recuerdas como obtuviste la muñeca?

-          No

-          La habías visto en un aparador como un mes antes de tu cumpleaños, pero papá no la compro por que dijo que era muy cara, el día de tu cumpleaños mamá te la compró, después entendí por que lo hizo – Ambos se quedaron pensativos

-          ¿Cuándo es mi cumpleaños?

 

**********

 

La luz de la mañana cubrió la casa y a los habitantes dentro de ella, les dio esperanza, todo estaría mejor ahora...

 

**********

 

Escuche pasos que bajaban de las escaleras, me había sentado en el sillón hacía horas, las mismas que llevaban hablando, Scully se había quedado dormida hacia un rato en el sillón, volteé hacia las escaleras para ver a Mulder bajar, se veía cansado, pero tenía una expresión más relajada, sabía lo que sentía ser liberado de una carga de ese tipo.

 

-          Se quedo dormida – se acerco a Scully la cubrió de nuevo con la manta que estaba en el sillón – gracias por traerla

-          No hay problema – se sentó en el sillón frente a Scully, la miraba embobado

-          Si Mónica decide irse con ustedes lo entenderé –  Mulder me miro extrañado

-          Agente Doggett, no pienso llevármela, además ella no quiere irse tiene alguien por quien quedarse, pero tiene que prometerme algo – lo mire sorprendido de que me pidiera algo – que va protegerla pase lo que pase, de la situación, de mí, de ella misma, tiene que prometerme que va a estar bien con usted

-          Lo prometo

 

**********

 

Pasaba del mediodía, cuando me desperté Mulder le ayudaba a Dana a preparar el “desayuno” y John estaba dormido en uno de lo sillones... no tenía por que marcharme ...lo desperté con un beso, cuando volteé a ver a Dana Mulder me dio una mirada de hermano mayor celoso.

 

Compartimos el desayuno como si fuese algo natural, huevos con jamón, pan y café negro para todos, creo que por algunos minutos los cuatro nos sentimos aliviados, felices, como si hubiéramos olvidado en donde estábamos y por que lo hacíamos, de que ellos eran perseguidos y nosotros vigilados.

 

Dimos un paseo por la playa con los pies descalzos y me contó un poco más sobre mi niñez perdida, me contó los detalles de su vida y lo que Dana significaba para él... le conté lo que John significaba para mí.

 

El sol comenzaba a ponerse cuando salimos de la casa para despedirnos.

 

-          Agente Doggett, fue un placer volver a verlo y por traer a mi hermana hasta acá – se estrecharon la mano mientras pensaba en lo de hermana, tardaría un rato en acostumbrarme

-          Lo mismo digo, Scully – Scully se acercó y lo abrazó, parece que ellos también se habían convertido en parte de esta familia, Scully se acercó a mí e hizo lo mismo

-          Gracias Dana

-          Gracias a ti Mónica, le devolviste algo hoy – Dana se recargo en la camioneta junto a John

-          Ven acá hermanita – En ese brazo quisimos recuperar todos esos años perdidos, y los que se perderían, nos separamos con lagrimas en los ojos

-          Deben irse primero

-          ¿a dónde irán ahora? – pregunté

-          Saben que no podemos decírselos, es más seguro para todos – ambos asentimos

-          ¿qué había en esa montaña? – preguntó John, Mulder y Scully voltearon a verse

-          Nada importante – Dana se vio más fuerte por un momento

-          Mónica, debemos irnos – subimos a la camioneta, John arrancó, no deje de verlos en ningún momento, cuando comenzábamos a alejarnos Mulder y Scully agitaron sus manos en señal de despedida, sentí tristeza y alegría al mismo tiempo, y pude percibirlo en ellos también.

 

Sus figuras desaparecieron con las luz que reflejaba el sol al ponerse en el horizonte, voltee a ver hacia la carretera, sentí lagrimas en los ojos, John me miró y puso su mano sobre la mía, me sonrío y regreso la vista a la carretera, igual que yo.

 

**********

-          ¡Mónica! ¿en dónde estas?

-          ¡Aquí! – Encontré a Mónica en el patio trasero regando una de las plantas que habíamos plantado la primavera pasada

-          ¿Cómo te sientes? – puse mis brazos alrededor de su cintura, usaba unos pantalones de mezclilla y una blusa sin mangas de color blanco, sin zapatos, como siempre...

-          Mejor, el dolor de cabeza paro, algo debió caerme mal

-          ¿Sigues mareada?

-          No, creo que también eso desapareció – Mónica dejo las plantas y entramos a la casa

-          Pase a tu oficina por el expediente que me pediste, me tope con Carter, dio que si necesitabas más tiempo que lo tomaras

-          Parece que al fin nos levantaran el castigo – se sentó en el sillón de la sala con los pies cruzados y le di el expediente

-          A, también encontré esto en tu escritorio – le di un sobre amarillo que decía “Correspondencia interdepartamental”

-          Pesa mucho – lo abrió despacio y saco su contenido con cuidado, era una caja un poco gruesa que decía en grandes letras verdes “Stratego”, Mónica tenía una gran sonrisa en su cara

-          ¿Cómo diablos hizo eso?, tuvo que entrar a la oficina para dejártelo

-          No lo sé - había una pequeña nota pegada a la tapa de la caja, decía “Feliz cumpleaños”. Mónica volteó a ver el calendario que estaba en la mesa, la fechaba marcaba 27 de noviembre.

 

FIN


Tadan, bien, eso fue todo, pero antes unos comerciales de nuestros patrocinadores, no, no es cierto,  gracias a los lectores que han llegado hasta aquí, esta historia no se hubiera terminado si no hubiera sido por ustedes, espero que esto les haya gustado y que haya explicado bien mi teoría. Cualquier duda o comentario, aunque sea una línea o lo que quieran, ya saben a [email protected]

Lapsus memoriae significa error de la memoria: se dice de un desliz de la memoria, de un recuerdo inexacto o defectuoso, me refiero al momento que inició todo, la abducción de Samantha, para Mulder es un recuerdo borroso, así como la imagen de la misma Samantha, y por que es lo único que Mónica recuerda.

Ab Origine, significa: desde el origen, no sé exactamente por que lo escogí, pero creo que es por Sam.




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