|
|
Inmunidad, Mundo Interno y Narcisismo
|
|
|
|
Ser capaz de juzgar a los dem�s por lo que hay en nosotros mismos, �sto puede ser llamado el arte de la virtud.
Confucio Siglo VI AC.
S�crates:"�No hay tres seres cuyo resultado es el hombre?'
"El alma, el cuerpo, o los dos juntos que constituyen el todo".
(...)
"Y bien, Alcibiades, sea f�cil o dif�cil el hecho con que siempre nos enfrentamos es este: que conoci�ndonos a nosotros mismos podremos conocer la manera de cuidarnos mejor, cosa que, en otro caso, desconoceremos radicalmente". (...)
"Si, pues, no nos conoci�semos a nosotros mismos y no fu�semos de alg�n modo sabios, �podr�amos saber cuales de nuestras cosas son buenas y cuales malas?"
(...)
En verdad ingenuo amigo, conf�a en mi tambi�n en la m�xima de Delfos:
Con�cete a ti mismo".
Plat�n
Alciblades o de la naturaleza del hombre.(1)
Las investigaciones a nivel de inmunologia se hacen cada vez m�s profundas y espec�ficas
Por otros lado, el concepto de Narcisismo, en Psicoan�lisis ha pasado por un desarrollo similar
Posiblemente, hoy en d�a, cuando se dice Narcisismo, debe especificarse a qu� tipo, basado en qu� autor, y con qu� fines se hace menci�n.
Para poder llegar al"Yo soy Yo",es preciso identificarse-poner dentro nuestro- las im�genes paternas, como otra serie de objetos.
Para poder hacerlo, es necesario, primero introducirlos, y luego -una vez dentro- no atacarlos y 'hacerlos parte de uno'.
Deberemos recordar que Freud con el ejemplo de la ameba y sus seud6podos, y Klein, con los mecanismos de proyecci6n-introyecci6n, nos plantean la forma en que llegamos y hacemos nuestros a los objetos.
El problema que se nos plantear�a ser�a el determinar c�mo es que atacamos a unos y a otros no.
El comparar al Narcisismo con el Sistema Inmune, puede servimos de utilidad.
"Con�cete a ti mismo'ser�a pues la consigna.
Poder discriminar lo que es bueno y lo que es malo depender� de �sto.
Pretender que el aparato Ps�quico, y/o algunas de sus funciones, son algo independiente o separado del resto de nuestra condici6n humana, ser�a un error.
La propuesta es que deber�amos poder pasar de nuestro aparato ps�quico a cualquier otro aspecto humano y volver al primero o partir de lo segundo hacia lo primero para poder enriquecernos constantemente.
Del Psicoan�lisis se han beneficiado una serie importantes de ciencias.
�Ha podido el Psicoan�lisis hacer lo propio?
La respuesta es poco alentadora.
Desde este punto de vista es que se pretender� estudiar que aspectos comunes presentan nuestro Sistema Inmunologico y el Narcisismo.
ISOMORFISMO
Este da cuenta de la relacion existente entre dos sistemas, en el cual determi-
nadas relaciones entre los objetos de un sistema corresponden a determinadas relaciones entre los objetos del otro e inversamente.(2)
Cuando se aborda el problema de la inmunidad, nos estamos enfrentando al problema del reconocimiento de un cuerpo, de lo que es propio y lo que es ajeno a �ste.
Inmunidad es una palabra de origen latino -inmunis- que hace referencia a: la "persona libre de todo impuesto, franco, privilegiado"; (3) que se mueve libremente por el imperio.
Es importante recordar �sto, ya que seguiremos hablando de otros aspectos que se mueven con mayor o menor libertad.
Los ciudadanos romanos, a diferencia de" los otros', estaban exhonerados de impuestos y de una serie de situaciones legales, que s� implicaban al resto de las personas.
"Ciudadano" proviene del lat�n "civitas" y �ste a su vez, de "civis"
" Ci vis " es una persona que vive al amparo del derecho de ciudadan�a romano.(4)
Resuiniendo:inmunidad implica discriminaci�n y pertenencia en funcion
de la ley -�Ley?-
Nuestra inmunidad est� dividida en dos grandes campos: el humoral, general e inespec�fico; y el celular, sumamente espec�fico, con una gran posibilidad de codificaci�n.
Esto ser�a a nivel interno.
Exteriormente, la primer barrera defensiva es la piel.
Nuestra piel nos delimita paralelamente, nos defiende de agentes agresores externos.
"A nivel celular, la respuesta inmune normal implica, que para la interacci�n c�lula-c�lula es necesario un reconocimiento de histocompatibilidad propios". (5)
La histocompatibilidad implicar�a que una parte de nosotros reconoce como propio o familiar, a otra parte de nos.
Problem�tico ser� ese car�cter de familiar, que implicar�, por un lado, lo vivido como propio y, por otro, aspectos del entorno que "son parte de nosotros mismos" objetos introyectados en distintos momentos, y objetos que han sido proyectados.
TOLERANCIA INMUNOLOGICA
"Autorreconocimiento que se adquiere precozmente en la ontogenia y no es hereditario".(6) Es decir el "Yo soy Yo" que nos est� remitiendo a identificaciones primigenias.
ANTIGENO
"Material extra�o para el hu�sped en que se introduce"(6) -objetos externos-. Sustancia que estimula la formaci�n de anticuerpos.
ANTICUERPO
Sustancia que se opone a la acci�n de otros "cuerpos extra�os al organismo"
El concepto de Defensa, en Psicoan�lisis, es casi asociado inmediatamente: "conjunto de operaciones cuya finalidad consiste en reducir o suprimir toda modificaci�n susceptible de poner en peligro, la integridad y constancia del individuo biopsicol�gico.(7)
Por otro lado tenemos: "las llamadas defensas-resistencias, no son ni defensas ni resistencias, sino m�s bien valiosas maniobras tendientes a resguardar el si mismo, por d�bil y defensivo que sea, contra la destrucci�n y la invasi�n".(9)
Psicol�gicamente nos defendemos de algo que ha sido codificado como peligroso. Esta codificaci�n se hace en funci�n de dos aspectos fundamentales: Series Complementarias y Mecanismos de Proyecci�n - Introyecci�n.
"Para que se induzca la Tolerancia -autorreconocimiento- es necesaria la interacci�n entre ant�geno -material (objeto) extra�o- y sistema inmune".(5)
AUTOTOLERANCIA
"Falta de reactividad a los propios ant�genos"(5) es decir, no s�lo es necesario que se reconozca como propio, sino que adem�s que no se reaccione contra aquello que codifica lo que va a ser vivido como propio.
La Tolerancia Inmunol�gica y la Autotolerancia ser�an dos aspectos �ntimamente relacionados.
Por un lado aquello con lo cual no se ha de tener problema de incorporarlo -no se ha de defender por ser un objeto libidinalmente cargado- y por otro, aquello, propio -interno- ante lo cual no se ha de reaccionar. Lo propio -yo-"bueno' que no se ataca y lo externo -no yo- que se puede hacer propio sin peligro.
Aqu� ya nos encontrarnos dentro de la problem�tica narcisista. Parecer�a ser que la dualidad Eros-T�natos, es de capital importancia.
Aquello signado por Eros ser�a introyectado sin problemas -elecci�n narcisista y anacl�tica- mientras que donde predomina T�natos har�an falta anti-cuerpos (defensas).
"... la libido narcisista introduce dentro del sujeto aspectos vivenciados con los objetos, dando lugar a identificaciones primarias que originaran el primer n�cleo del yo".(8)
En este punto es necesario recordar que "narcisismo tr�fico", ser�a aquel narcisismo asociado a aspectos libidinales "que sale en busca de objetos'.
"El reci�n nacido depende enteramente para su protecci�n contra la infecci6n, durante el primer per�odo postnatal, de las reservas de inmunoglobulina materna que recibe por la placenta". (6)
Las primeras defensas ser�an las brindadas por la madre. Cuando este Eros no aparece, T�natos "nos �nvade" -como un virus-. El car�cter narcisista de la madre tambi�n est� presente -el narcisismo del ni�o depender� de �ste-.
De no ser"cargado narcis�sticamente", este narcisismo-del ni�o- se ve dificultado por el predominio tan�tico.
La futura estructuraci�n narcisista del ni�o depender�, de c�mo el narcisismo materno permita el pasaje de "amor-inmunoglobulina" al ni�o. -o como ella da lugar a la Ley-.
Por otros lado es un ejemplo de c�mo la madre act�a como " Yo auxiliar"
"La observaci�n inicial sobre la Tolerancia Inmunologica, destac� la importancia de la MADUREZ del sistema inmune, en la adquisici�n de tolerancia a lo propio". (5)
La madurez aparece como un requisito para la discriminaci�n del yo-no yo, y el reconocimiento de lo propio.
Una vez que se alcanza el "yo re a 1 i da d " definitivo, se construye la noci�n del adentro y del afuera; de lo propio y de lo extra�o.
Previamente,se encuentra el pasaje por el "Yo placer" que es la primera
estructuraci�n-elecci�n" narcisista de objeto.
En el Yo placer, "todo lo de adentro" es lindo, bueno -no hay que defenderse- y todo lo de afuera es feo y malo -se necesitan "anti~cuerpos extra�os".
"Owen dedujo que los ant�genos extra�os introducidos en el hu�sped durante la vida neonatal, antes de la maduraci�n del sistema inmunitario producir�n tolerancia durante toda la vida para estos ant�genos" (5)
La introyecci�n de las"�magos parentales"permitir�n las identificaciones primarias y �stas ser�n una de las bases de cohesi�n del Self.A posteriori, sobre esta base "saldremos en busca de nuestros objetos anacl�ticos".
La elecci�n objetal narcisista y anacl�tica tiene su "correlato inmunol�gico".
Por otro lado tenemos que tanto los aspectos constitucionales como las experiencias infantiles inmunol�gicas, tambi�n estar�n creando una disposici�n que interactuar� en todo momento con las condicionantes del momento, para dar una respuesta inmunitaria.
MEMORIA INMUNOLOGICA
"Reservorio de informaci�n de tal modo, que un nuevo contacto con el mismo ant�geno, lleva a una respuesta grandemente aumentada" (6)
E l otro"reservor�o de inforinaci�n "que poseemos,es aquel vinculado a las huellas mn�micas.
Es el recuerdo o la asociaci�n con �stas -cuando han sido "codificadas" como traumatog�nicas- lo que desencadena una conducta defensiva.
Rodeamos de representaciones -como lo hacen los linfocitos- tratando de transformar el car�cter de �sta.
La disociamos, nos escindimos, y esta representaci�n -huella mn�mica- pasa a
ser "un extra�o en nosotros mismos".
Ser� recordada -en el s�ntoma-ser� repetida-la defensa- y no podr� ser elaborada, ya que se est� presente ante dos cuerpos vividos como extra�os: la carga y la representaci�n.
La compulsi�n a la repetici�n lleva tan�ticamente a corroborar cada vez la inutilidad de la defensa.
S�lo cuando la disociaci�n es superada -elaborada- y es reconocido como
"parte nuestra" por el sistema inmune que permite su 'libre tr�nsito", es cuando lo extra�o pasa a ser familiar, es debidamente codificado y reconocido; y, frente a la pr�xima intromisi�n del mismo ant�geno se poseen ya los anticuerpos adecuados.
La investidura de objeto no es m�s que la "codificaci�n' de �stos.
Podr�n ser cargados libidinal o tan�ticamente.
Cuando predomina lo tan��co, ser� necesario una defensa -anticuerpo- adecuada; en el caso contrario no.
Veamos ahora que similitudes podemos encontrar en el hecho de "hacer nuestro' algo externo.
Por un lado Racker nos propone: "S�lo sirve captar en el otro aquello que el analista ha aceptado dentro de �l como propio y lo que, por lo tanto, puede ser reconocido en el otro, sin angustia ni rechazo".(10)
Esta observaci�n, para la cl�nica resulta ser muy importante. Se propone que, en ambos casos, analista y paciente, haya un proceso de interiorizaci�n del otro.
Tanto el primero como el segundo, son vividos tambi�n como objetos intemos, y la relaci�n implica una relaci�n en los adentros paralela y complementaria a los afueras.
"La dosis de ant�geno -de material extra�o- es importante en la inducci�n de tolerancia -autorreconocimiento-". (5)
Tambi�n a nivel inmunol�gico debemos pasar por un proceso que, al igual que
el anal�tico, necesita de una dosis.
"... la intensidad de esta angustia contratransferencial, puede indicarle algo -al analista- sobre la dosificaci�n de las interpretaciones referentes a este conflicto'. (10)
El analista "se dosifica" progresivamente como objeto, hasta poder 'trabajar de adentro" en la relaci�n transfercncial-lo mismo ocurre a nivel de �ste con respecto a su paciente-. "La importancia fundamental de la introyecci�n del analistacomo-libre de angustia y enojo-en el yo y en el superyo, ha sido destacada repetidas veces".
"El proceso anal�tico de transfonnaci�n depende pues, en buen grado. de la cantidad y cualidad de eros que el analista puede movilizar por su analizado'.
... "la tarea del analista es, bajo este enfoque, mostrarle al analizado que su mundo de afuera y su mundo de adentro son una misma cosa, tratando as� de unirlo una vez con sus objetos y consigo mismo". (10)
A esta altura, no es necesario ahondar m�s en este aspecto.
La "falla inmunol�gica' podr�a ser visto cuando, al igual que en el caso de las llamadas 'Enfermedades autoinmunes' se deja de reconocer como propio, a algo que previamente as� hab�a sido tratado.
Es l�gico pensar que el problema no pasa s�lo por un cambio en la investidura de objeto, sino que, adem�s, los sistemas de lectura y codificaci�n han cambiado.
Si anterionnente se hab�a sostenido que, la relaci�n entre estos sistemas de denominaci�n y lectura, estar�an vinculados a las funciones narcisistas, resulta l�gico afirmar, que, estas funciones tambi�n se han visto alteradas.
"En consecuencia, lo que realmente cumple un papel significativo en la g�nesis de la patolog�a del si-mismo, es la furia narcisista infantil (vale decir, la dirigida contra los progenitores o hermanos en su calidad de objetos si-mismo)". (9)
Tomado as�, permite asociar lo autoinmune con un proceso psicol�gico que, habiendo funcionado hasta determinado momento de una forma -con unos valores codificados- pasa a funcionar de otra- donde los mismos valores son decodificados seg�n el nuevo sistema, no se le reconoce y se ataca a lo propio.
Otro ejemplo que podr�a ser tomado en cuenta es el del S.I.D.A.
La inmunodeficiencia es "adquirida"
Aparece una nueva situaci�n que no ha sido previamente codificada y que al
igual que la "fur�a narcisista �nfantil' est� dirigida contra objetos si-mismos primarios.
Estos objetos no pueden ser defendidos -en el fondo parecer�a que nunca fueron bien incorporados/codificados- y mueren con el sujeto.
El virus HIV aparece como la v�a de invasi�n, pero, no por casualidad la propuesta preventiva es la "fijaci�n a un objeto" -l�ase pareja monog�rnica-.
Son aquellos que, frente a un d�ficit narcisista, la elecci�n de objeto se hace dif�cil o imposible -homosexuales de elecci�n narcisista de objeto; drogadictos que pretenden llenar el "vac�o objetal" con la droga, prostitutas y/o sus clientes,etc.-Ios que se han convertido en lo que se llam� en su momento "poblaciones de r�esgo".
La"barrera f�sica" es la mejor propuesta defensiva.
No por casualidad, esa barrera f�sica implica lo no poroso -no se puede entrar pero tampoco se puede escapar atrav�s de ellos- y por otro lado lo continente/delimitante; ambos casos, las "fallas narcisistas" m�s importantes.
BIBLIOGRAFIA
1- PLATON: Obras Completas. Aguilar Ediciones. Esp" 1979.
2- WARNIER J.D.: S�ntesis de la programaci�n l�gica. Editores T�cnicos Asociados.Espa�a 1975.
3 - BLANQUEZ, Fraile Agust�n: Diccionario Manual Latino Espa�ol. Ed. Sopena. Espa�a 1986.
4- ROBBINS - COTRAN : Patolog�a Estructural y Funcional. Ed. Interamericana. M�xico, 1987.
5- ROSE MILGRAM van Oss: Principios de inmunolog�a. Ed. Cecsa. M�xico, 1983.
6 - LAPLANCHE - PONTALIS: Diccionario de Psicoan�lisis. Ed. Paid�s. Argentina, 1981.
7 - GARBARINO, H�ctor: Estudios sobre Narcisismo. Biblioteca Uruguaya de Psicoan�lisis. Uruguay, 1986.
8)KOHUT Heinz: �Como cura el an�lisis? Ed. Paid6s. Argentina, 1986.
9)RACKER, Heinrich: Estudios sobre T�cnica Psicoanal�tica. Ed. Paid6s. Argentina, 1960