Gun-Marie Frediksson
Nació el 30 de mayo de 1958 en Ostra-Ljungby, una pequeña localidad sueca,
situada a sesenta kilómetros de Halmstad, donde su padre trabajaba como cartero. Tiene
tres hermanas, Anna Lisa, Ulla-Britt y Tina, y un hermano Sven-Arne. Los que conocen a
Marie dicen que es posible que haya nacido para estrella del rock, pero seguro que lo ha
hecho para madre. Ya tiene dos hijos, pero quiere llegar a los cinco. Inés, la primera de
la serie, nació el 29 de abril de 1993, y Oscar lo hizo el 16 de noviembre de 1996.
Si cualquiera estaría a un paso del sanatorio mental teniendo que compaginar la crianza de dos renacuajos con una vida paralela como estrella del pop, Marie desarrolla a su vez una activa carrera como cantante solista - tiene en su poder cinco excelentes discos grabados exclusivamente en sueco y editados sólo para el mercado escandinavo -, y aún tiene tiempo para desarrollar sus numerosas aficiones. Le encanta escuchar música principalmente compositores clásicos y, cómo no, a The Beatles -, pintar todo tipo de estilos, aunque confiesa que no es precisamente Picasso -,caminar, hacer footing, ver películas en blanco y negro en el sofá de su casa y, cuando está nerviosa por algo, jugar al hockey sobre hielo. Tendrías que verla con el casco y los protectores puestos... ¡Da verdadero miedo! También se deja vida y media concediendo entrevistas, pero al contrario que muchas otras estrellonas siempre procura ser amable, por lo que suele recibir con regularidad galardones semejantes a nuestro Premio naranja por sus esfuerzos en pro de la salud mental de los periodistas.
Tiene un precioso y sólido BMW, pero no lo conduce jamás porque han fracasado todos y cada uno de sus intentos de sacarse el carnet de conducir. Cuando tiene que moverse de un lugar a otro acude a Uffe Andreasson, al que se podría definir como asistente, aunque es bastante más que todo eso: una especie de ángel de la guarda. Marie se refiere a él diciendo: <Si no fuera porque ya estaba loco, yo le habría vuelto loco...>. A pesar de que su línea es excelente, cuando entra en un restaurante siempre pide toneladas de pasta y cerveza. Su color favorito es el negro, pero casi siempre va vestida de blanco porque ese es el color de la felicidad y ella se considera pura y totalmente feliz.