100 Años de Magia: WALT El Hombre Que Empezó Todo

Este proceso de continua resuscitación mantiene vivo al cuento y le da vida a nuestras culturas. Walt Disney (1901-1966) comprendió bien el poder de una historia bien contada. Aunque cuando tomó su primer curso de dibujos animados por correspondencia no tenía forma de saber que, con el tiempo, su nombre sería sinónimo de un imperio dedicado al entretenimiento, muy pronto advirtió que las narraciones nos distinguen de todos los demás habitantes del planeta.
Walter Elias Disney nació en Chicago, el 5 de diciembre de 1901 el cuarto hijo de un carpintero ambulante y de su esposa Flora Cali, maestra en y y una escuela pública. Cuando Wait era pequeño, la familia se mudo a Marceline, Missouri, el típico pueblo del Medio Oeste norteamericano que sirvió de inspiración para la famosa Calle Principal de Disneyíandia, el gigantesco parque de diversiones que abrió sus puertas en 1955. Fue en medio de ese paisaje de interminables planicies que Walt empezó a mostrar aptitud para el dibujo con crayones y acuarelas.
Cuando su padre abandonó la carpintería para dedicarse a la agricultura, la familia se mudó a Kansas, donde padre e hijo completaban el gasto familiar repartiendo periódicos por las mañanas. Disney diría, años más tarde, que muchos de los hábitos y compulsiones de su vida adulta tuvieron su origen en la ardua disciplina a la que lo sometía Elias sénior.Después de sus inicios en el curso por correspondencia, Walt tomó clases en el Instituto de Arte y Diseño de Kansas. La aspiración de este joven dibujante era encontrar trabajo en algúndiario. Sin embargo, el estallido de la Primera Guerra Mundial coartó sus planes. Al igual que tantos artistas y escritores norteamericanos, se enlistó para servir de chofer de la Cruz Roja Internacional en Francia y Alemania, experiencia que se advierte en muchas de sus primeras caricaturas que no están exentas de violencia. Cuando volvió de la guerra en 1919, encontró empleos temporales. Fue durante uno de esos trabajos que conoció a Ub Iwerks, a partir de ese momento su fiel colaborador de toda la vida. Juntos instalaron un estudio propio en el que producían pequeños anuncios animados de uno o dos minutos de duración, y una serie de caricaturas llamadas Laugh-0-Ramas, algo así como "risoramas". Justo antes de la transición al sonido en los dibujos animados, en 1927, Disney e Iweks experimentaron con un nuevo personaje: Mickey Mouse -Disney hacía su voz y, más tarde, su novia Minnie, se ganaron el corazón del público, encantado con las pequeñas criaturas que habla- iban y tenían características humanas. Su popularidad condujo a la creación de otros animalitos para la serie Sinfonías animadas'. Donald Duck, Goofy y Pluto, introducidos en 1931 y 32. Al año siguiente, y en medio de la Gran Depresión, Disney produjo el corto Los tres cochinitos, que causó verdadero revuelo. Su tratamiento de la historia del cerdito que trabajó duro para construir su casa de ladrillo contra los soplidos del amenazante lobo, resultó un excelente ejemplo de fortaleza en momentos de desastre económico. A pesar de la crisis monetaria, los estudios de Disney empezaron a reportar ganancias con la exhibición de sus caricaturas en todo el mundo.A través de sucesivas adiciones y avances en el campo de los dibujos animados, Disney se dedicó a expandir la producción. Durante los años treinta, agregó color a sus dibujos, y Roy, su hermano, tuvo la genial idea de producir relojes, muñecos, camisetas y otros productos .
Adicto al trabajo, Disney no se conformó y, por primera vez ideó el concepto de un largometraje a base de caricaturas un concepto nunca antes expresado. En 1935 comenzó a trabajar en el cuento clásico titulado Blanca Nieves y los siete enanos. Al animar figuras sustancialmente humanas en los personajes de Blanca Nieves, el Príncipe y la Reina Malvada, y al hacer caricaturas de figuras humanas en los personajes de los siete enanos, Disney se separó del marco y la técnica de los cortometrajes y logró un adelanto trascendental en la naturaleza de este tipo de película. Aunque durante un tiempo siguió haciendo cortos en los que presentaba a los personajes antropomorfos de sus pequeños animales, a partir de ese momento se dedicó de lleno a la creación de largometrajes de entretenimiento para toda la familia. 1936 fue un año desastroso. El estallido de la Guerra Civil Española, la abdicación de Eduardo VII en Inglaterra y la declaración de guerra de Chiang Kai-shek a Japón, pronosticaban tiempos difíciles. En este contexto, una fantasía romántica como Blanca Nieves resultó refrescante y evasiva de las realidades de 1937: la desaparición de Amelia Earhart en el pacífico y la tragedia del dirigible Hindenburg, cuya catástrofe inauguró la primera transmisión transcontinental de la radio, De nuevo, Wait Disney comprobó que las historias que contamos nos distinguen de los animales, más que la oposición del pulgar. El explotó el hecho de que sólo nosotros podemos crear cuentos que cambien la estructura del mundo en que vivimos.
Después del gigantesco éxito de Blanca Nieves, los estudios Disney se lanzarón a producir otros dos largometrajes ya clásicos: Pinocho (1940) y Dumbo (1941). Además la extravagante cinta Fantasía (1940), en la que las figuras y los colores se movían al ritmo de la música de Stravinsky, Dukas, Tchaikovsky y otros autores contemporáneos.
Aunque las dos primeras tuvieron un gran éxito, los críticos destrozaron a Disney por Fantasía, calíficandolo de oportunista comercial. Pero para entonces, el modesto dibujante se había convertido ya en un próspero empresario y mudó sus estudios a Burbank, sin hacer mucho caso a sus detractores.
La década de los cuarenta significó un gran auge que, luego de Pinocho y Dumbo, se fortaleció con Bambi (1942), y continuó con una película al año. Hasta entonces los grandes personajes de Disney parecen tener en común la pérdida, el sufrimiento, la sumisió, hasta que, al final, la justicia llegan a ellos sin que la hayan buscado. El mensaje era muy claro: "hay que resignarse y llegarán tiempos mejores", muy acorde a la situación de la Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias psicologicas y económicas.
Sin embargo, Alicia en el país de las
maravillas (1951) inaugura una nueva época de personajes
femeninos, más activos e independientes. Alicia es todo menos
pasiva. Peter Pan (1953) muestra un dinamismo de acción y una
libertad de espíritu que antecede las expectativas de una
década con esperanzas y actitudes nuevas: la aparición de la
televisión, los primeros satélites espaciales, la bomba de
hidrógeno, el rock & roll, Martin Luther King, la
revolución sexual....
Cenicienta (1950) todavía pertenece al estereotipo de la
justicia que llega a través de la belleza y la inociencia, una
fórmula que se repite por última vez en La Bella Durmiente
(1959). No sería sino hasta treinta años después, que Disney
volvería a tener otra heroína de semejantes proporciones : La
Sirenita (1989). En las tres décadas intermedias de confusión
social y moral, se produjeron películas de aventuras más que de
romance. 101 Dálmatas (1961), La Espada en la Piedra (1963) y El
Libro de la Selva, fueron las últimas que se realizaron bajo la
supervisión de Walt Disney.
Los herederos del estudio se alejaron aún más del romance y se
concentraron en temas medievales o en protagonistas animales,
quizá en un intento por volver a las fórmulas que le dieron a
Disney sus primeros éxitos. Fue así como se produjeron: Los
Aristogatos, Robin Hood, Bernardo y Bianca, El Zorro y el
Sabueso, El Caldero Mágico, Policías y Ratones, y Oliver y su
Pandilla.
El renacimiento de Disney vino con la Sirenita, los estudios
inyectaron nuevo rigor a sus dibujos y a sus temas. Hicieron de
nuevo lo que hacen mejor, historias de amor.
En los noventa, la compañía ha tenido un éxito tras otro. En
un mundo que cambia vertiginosamente. Disney ha sabido acoplarse
a las nuevas necesidades del público. Después del fracaso de
los años setenta y ochenta, en la última década antes del fin
de milenio lo que el público pide es una revaloración de temas
tradicionales como el amor, la importancia de la familia, el
poder de la auténtica beldad. La Bella y la Bestia (1991),
Aladdin (1992), El Rey León (1994), Pocahontas (1995), El
Jorobado de Notre Dame (1996), Hércules (1997), son películas
tradicionales que interpretan lo "políticamente
correcto": el papel menos agresivo, pero más atractivo de
la mujer, en un intento por combatir la superficialidad
finisecular. Con Mulán (1998) Disney llegó al fin al oriente,
protagonizada por una chica que intenta abrirse camino y
encontrar su propio lugar para mantener el honor de su familia,
Tarzán (1999) la película más esperada de Disney es finalmente
adaptada del clásico de Edgar Rice Burroughs, después de varias
versiones, el autor anhelaba que Disney recreará al hombre mono
como realmente él lo describia en su obra.
Parte devoción, historia, misterio y entretenimiento, los temas
que ha seleccionado el equipo Disney, demuestran su aceptación
de que una buena historia es sencillamente la que queremos ver y
escuchar una y otra vez.
El secreto de su éxito está en permitir que cada espectador
entienda el cuento a su manera; en que cada quien aporte algo y
lo recree según sus expectativas.
