Los personajes
de El Disco del Cielo
Dédalo retoma su vocación errante y deja
la isla de Sikelia en pos de la sabiduría acumulada por los nebrides, el pueblo de Selek.
Desea conocer el cuándo
y el dónde de la próxima manifestación de las batallas que libran los inmortales en el cielo y que se traducen
en lluvia de meteoritos y en su consecuencia terrestre: sismos, eclipses, grandes olas que borran islas del Océano.
pero en Nebra le espera un conocimiento más peligroso: el que atesora Melkis, la maga de Anatolia.
Melkis es la mujer que tiene subyugado al viejo Selek.
Sobre su pecho brilla el Disco del Cielo
en espera de ser inhumado en el lugar sagrado del Mittelberg.
Un lunar en forma de media luna destaca entre sus cejas y sabe de
yerbas, de magia y del movimiento de los astros.
Aunque se le conoce como la maga de Anatolia su origen se remite a Egipto,
de donde ha sido proscrita con una maldición que borró su nombre.
Seduce a Dédalo y lo hace abandonar Nebra para conocer en Egipto el secreto terrible del otro laberinto.
Selek es el patriarca de Nebra.
Jefe del grupo de astrónomos es heredero y guardián de una
forma superior de la religión de los bosques,
que ha trascendido los atroces sacrificios humanos y privilegia la observación
de los cielos.
Pero a pesar de su vida larga en años, ha caído bajo el embrujo de la maga de Anatolia.
Aléktor es el joven pintor de Knossos que sobrevivió al gran sismo
y al que Dédalo encargó depositar el Disco del Tiempo en el palacio de Festos.
Pero curioso por desentrañar su significado, sustituyó el disco de Dédalo por el Disco de Ariadna
y cuando quiso remediarlo encontró solamente un fragmento de disco en las fosas consagradas de los festios.
Siguiendo las huellas de Dédalo y la ruta de los comerciantes de ámbar, acaba por llegar a Nebra,
donde el terror de un eclipse orilla a los habitantes a intentar sacrificarlo como víctima propiciatoria.
Nefereset es una bailarina egipcia que por compartir la experiencia del sismo
con Aléktor, se convierte en la compañera de su vida y de sus viajes.
La sigue Heka, su fiel cobra, que estará a su lado cuando la maga de Anatolia pretenda degollarla
en la ceremonia de inhumación del Disco del Cielo.