La Galería Dorada de El Banco de Francia es el último vestigio de lo que fuera
el Hotel La Vrilliére, en tiempos de Luis XIV.
La Vrilliére fue Ministro de finanzas del rey Sol y encargó al arquitecto Mansart
la construcción del fastuoso inmueble.
El Secretario proyectó albergar en una no menos fastuosa galería la mejor
colección de pintura italiana de la época.
Poussin, el Guerchino, Guido Reni, Turchi, Pietro di Cortona, Carlo Maratta...
convocados por
La Vrilliére realizaron diez telas a propósito de la historia de Roma.
Desde la fundación mítica de Rómulo y Remo hasta la Paz de Augusto,
pasando por las guerras con etruscos y sabinos y la derrota de Cleopatra y Marco Antonio.
La colección fue dispersa en el Louvre y museos de Caen, Lille y Marsella.
Aquí se encuentran de nuevo, considerando que en su reunión están las claves de su sentido.