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Qué hacer y qué no hacer para Dirigir con Éxito |
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Sí Predicar
con el ejemplo, salvo en casos excepcionales: ·
Ser el primero en llegar al
trabajo. ·
Ser el último en marcharse. ·
Si hay tiempo máximo para
comer, ceñirse a él. ·
Evitar faltar al trabajo
innecesariamente. ·
Procurar actualizar
conocimientos y mantenerse al día en técnicas y modas. ·
Mantener un trato siempre
atento y amable con los clientes. ·
Sopesar cuidadosamente todos
los pros y os contras antes de adoptar una decisión, escuchando las opiniones
de los colaboradores más próximos. ·
Una vez tomada una decisión,
mantenerse firme en ella. ·
Mantener una disciplina sin
que los empleados se sientan tiranizados. ·
Conocer el carácter de cada
empleado para saber la mejor forma de estimular y motivar a cada uno. ·
Guardar una actitud siempre
respetuosa hacia los colaboradores como individuos, sin bromas o chistes de
dudoso gusto, ni comentarios que puedan resultar molestos o humillantes. ·
Mostrarse flexible,
reconociendo que puede ser él y no el empleado quien puede estar equivocado. ·
Reconocer los méritos de los
colaboradores de cara a la buena marcha del hotel. ·
Felicitar de inmediato y en público
cuando un miembro del equipo haga algo bien. Si
hay que reprender: ·
Hacerlo siempre en privado. ·
Usar un tono moderado, sin
gritos ni actitudes violentas. ·
Mantener la proporción entre
la reprimenda y el fallo cometido. ·
Ceñirse al error que provoca
esa corrección, sin recordar fallos anteriores. ·
No desmoralizar al empleado
con comentarios negativos, corregirá el error y se superará día a día. ·
Promover la identificación
del equipo con la empresa y con el Director. ·
Activar la participación de
los colaboradores, fomentando su creatividad. ·
Mantener una formación
constante del equipo tanto en los aspectos técnicos como del trato al cliente.
NO Aplicarse
a sí mismo un trato de favor:
·
Llegar sistemáticamente tarde
al trabajo. ·
Marcharse siempre pronto. ·
Prolongar cuanto se quiera el
tiempo de comida. ·
Faltar al trabajo si no es
debido a una enfermedad, motivos familiares importantes o viajes profesionales. ·
Creer que ya se sabe todo y no
mantener una puesta al día continuada. ·
No guardar una total corrección
en el trato al cliente. ·
Adoptar decisiones poco
meditadas y de forma unilateral, sin consultar a los colaboradores próximos. ·
Tener un criterio cambiante,
sin firmeza respecto a las decisiones adoptadas. ·
Confundir disciplina con
autoritarismo: lo primero es necesario, lo segundo desagrada a cualquiera. ·
Tratar a todos los empleados
por el mismo rasero: cada persona es diferente y reacciona de distinto modo. ·
Faltarles al respeto como
individuos con comentarios o actitudes. Ellos no pueden responder del mismo
modo. ·
Creer que siempre tienen razón
y son sus empleados los que se equivocan. ·
Atribuirse todo el mérito de
la buena marcha del hotel. Es una labor de equipo a la que cada uno contribuye
en mayor o menor grado según el puesto que desempeña. ·
Escatimar elogios cuando se
merecen. Si
hay que reprender: ·
Hacerlo delante del resto de
los compañeros. ·
Gritar, usar palabras
malsonantes, utilizar gestos violentos como, por ejemplo, puñetazos en la mesa. ·
Exagerar la reprimenda en
relación al error. ·
Hacer referencia a fallos
cometidos por el empleado con anterioridad. ·
Hacer comentarios poniendo en
duda la capacidad o voluntad de trabajo del empleado, pues provocan
desmoralización. ·
Mostrar desconfianza en la
voluntad de superación y por corregir sus errores de esa persona. ·
No fomentar el que los
colaboradores se identifiquen con la empresa y el Director, formando un auténtico
equipo. ·
Impedir la participación de
los empleados, sin admitir su creatividad y sugerencias. ·
Descuidar la formación, ya
sea individual o en grupo. |
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