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Cómo Ascender en la Empresa |
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Original de Silvia Nieto. Emprendedores. Temas de Hoy. Madrid 1999
§ La cultura de una organización es el conjunto de valores a los que esa organización presta mayor atención. Generalmente, las palabras que defienden a la cultura hacen referencia al cliente. Las culturas que atienden de manera especial al cliente tienen la ventaja de que lo engloban todo. Si estás trabajando en una empresa que no tiene cultura, estás apostando a un caballo perdedor, y tarde o temprano la compañía te arrastrará al desastre. § La actitud para enfrentarse a los problemas (y las oportunidades) tienen un mayor valor que los conocimientos académicos. § La inteligencia emocional consiste, básicamente, en actuar como una buena persona con sentido común a quien le importan realmente sus semejantes. § A los directivos sólo se les pide, en todo caso, conocimientos del sector y, eso sí, experiencia en dirigir o claras aptitudes para ello. El directivo de moda es una persona capaz de trabajar en lugares diferente, un profesional con una gran capacidad de adaptación. §
No pienses que tu única vía de progresar es
destacar en la disciplina en la cual te has formado. Nadie quiere directivos
expertos, salvo en la propia tarea de dirigir. Piensa en los ministros. Si
tuviesen que ser elegidos en función de su profesión, la gran mayoría estaría
a cargo del Ministerio de Justicia. §
La estrategia es el arte de concebir, la táctica
el arte de ejecutar. Una estrategia se construye al revés de como se hace una
casa: se empieza por el tejado. Es decir, en primer lugar, uno debe plantearse
cuál es el tejado. En segundo lugar lo que hace es ver qué herramientas tiene
a su disposición (y si no las tiene las fabrica o las pide prestadas: a veces sólo
consiste en un número de teléfono para poder llamar). Por último, construye
el propio proyecto, ladrillo a ladrillo.
§ El peor pecado que puedes cometer es ser modesto en tus objetivos. Nadie puede desarrollar una carrera si no tiene ambición, entendida ésta como querer llegar, querer ser, querer estar en lo más alto de lo que se está. No se trata de querer ser el número 5, sino aspirar al número uno, aunque no se consiga. No hablamos de una ambición loca y desmedida, sino de la ambición de ser cada día mejor, de tener una meta cada día. Porque sin ella no hay estímulos. § Con ambición, con esfuerzo, con estudios, con honestidad, sin escatimar esfuerzos y totalmente integrado se puede llegar hasta donde sea a pesar de que alguien diga que abandones porque ése no es tu camino. § La primera cartilla del estratega: 1.
Trabaja duro, más que nadie 2.
Sé independiente, no existen los empleos para toda la vida. 3.
Fortalece tu espíritu. Prepárate para el triunfo y para la derrota. 4.
Conserva tu prestigio. El mundo es diminuto. Tus cualidades y defectos
acabarán conociéndose en otras empresas. De la calidad de tus actos en cada
compañía donde trabajes va a depender en gran medida tu futuro. 5.
Confía en ti. La suerte existe, pero hay que poner las condiciones para
facilitar su aparición. 6.
Emprende. No puedes esperar sentado a que alguien venga a proponerle un
ascenso o un trabajo maravilloso. La búsqueda de trabajo es un trabajo duro, no
escatime esfuerzos. 7.
Elimine los límites. Si pones límites a tu propio crecimiento, es
imposible que crezcas de forma significativa. 8.
Ambiciona. Una meta nunca debe ser modesta. 9.
Enfoca. Debes tener un objetivo, no una obsesión. 10.
Integra. No debes establecer una división radical entre tu vida y tu
trabajo. Sé coherente. 11.
Juega limpio. Utiliza el ingenio con los buenos trabajadores y con los
incompetentes de cualquier escalafón. 12.
Interactúa. Trabaja en equipo y cultiva una actitud más cooperativa que
competencia, clave para conseguir el éxito en el futuro. Busca el beneficio
mutuo: yo gano – tu ganas. 13.
Analiza. Tenga capacidad de autocrítica. 14.
Recicla. Cualquier conocimiento que adquieras te será de utilidad. 15.
Haz empresa. Integra y exterioriza los valores corporativos, es una
condición sine qua non, aunque mañana cambies de empresa. Muy importante que tengas en cuenta para tu estrategia, no sólo el tipo de empresa en la que te gustaría trabajar por su actividad, sino también qué valores corporativos harían que te resultase estimulante hacerlo (y cuáles no). La cultura corporativa define la personalidad de la empresa. § Aunque a primera vista pueda parecer inaceptable renunciar a ingresos a cambio de un ascenso de categoría profesional, en determinadas ocasiones puede suponer una buena jugada estratégica, si con ello: -
el nuevo puesto nos permite aprender
alguna nueva disciplina o entrenarnos en una nueva función. - el
prestigio que nos aporta nos aporta nos aporta nos permitirá dar el salto a una
segunda empresa en condiciones más interesantes. § En lo que existe más acuerdo es que las empresas valoran, por encima de todo, el beneficio económico que el directivo haya conseguido para la empresa, es decir, que les compense con creces el sueldazo que se les paga.
§ El trabajo bien hecho, la paciencia, el tesón y la comunicación estratégica son las herramientas básicas para llegar al objetivo. -
Quien
resiste gana. Paciencia. - Un trabajo impecable construye un edificio sólido. - Para que existas, tienen que conocerte. Estrategia de relaciones dentro de la empresa. - Participar en la cultura corporativa de la empresa no es un juego. Tienes que estar de acuerdo con ella, si no serás un hipócrita. § Supera con éxito el aterrizaje a un nuevo puesto: -
Humildad,
al llegar no trates de cambiarlo todo porque crees que todo se hace mal. Busca
las rezones. -
Atención,
abre bien los ojos y traza mapas humanos que te ayuden a establecer relaciones
con el resto de las personas de la empresa. - Receptividad. Agradece cualquier comentario u opinión de tus compañeros. § Defenderse de los rumores: -
Prevenir.
Están basados en comportamientos u opiniones reales. - Controla todo lo que haya de exagerado en tu comportamiento. - Si el rumor ya existe mantente sereno, natural e incluso sonríe; no te muestres inseguro y evita frases del tipo “no me importa lo que digan, nadie se lo va a creer” - Elabora tu estrategia. Si crees que el rumor te puede perjudicar trata de transmitir a los superiores, sin referirse directamente al rumor, la versión correcta de los hechos. - Localiza al agresor y no le agredas verbalmente, por el contrario, intenta pasarlo a tu bando. § Lecciones de sociabilidad: -
Interesarse
por los demás y ofrecer ayuda. -
Saber
escuchar. -
Saber
transmitir lo mejor de nosotros. No presumir, sino despertar el interes. -
Respetar
al otro. -
Hacer
puzzles. Encuentra puntos en común. -
Desarrollar
la empatía. § Aprende a discutir: -
Adopta
un postura relajada y no grites, aunque lo estés deseando). La serenidad es
contagiosa. -
Cualquier
solución que se aporte o se adopte debe beneficiar a todos los implicados en el
conflicto. -
Puedes
resolver cualquier conflicto por grave que parezca. No abandones hasta encontrar
solución. -
Acepta
cualquier opinión y agradécela. Hasta el punto de vista más tonto en
apariencia puede servir de click para resolver el problema. -
Proponer
y aceptar alternativas. -
Concentrarse
en información de signo positivo. Ahora sólo existen el presente y el futuro,
el pasado está muerto y no merece la pena resucitarlo. -
Separar
el problema de la persona. Concentrarse en el problema. Qué más da quién tuvo
la culpa. Además, si el supuesto culpable puede ayudar a solucionar el
conflicto… por qué no permitírselo? -
Concentrarse
en la resolución del conflicto. Aunque no vaya directamente contigo, como
miembro de un equipo te incumbe. -
Aceptar
y valorar que el otro cambie de opinión. -
Diseccionar
el problema. Cómo se originó y desarrolló, cómo otro similar se ha resuelto
en alguna otra ocasión… -
Desarrollar
toda tu empatía. Métete en la piel del otro, compréndelo. Observa sus gestos
y actitudes, interprétalos. -
Felicitar
la participación, agradecer las ideas y la buena voluntad de quien las expone. -
Arrancar
compromisos. Al acabar la discusión todo el mundo debe tener claro el cambio de
posición y la solución obtenida. § Cómo debe ser un jefe: -
Una
persona que orienta y lidera el trabajo de quienes le rodean. -
Alguien
que pregunta a su equipo cómo podrían hacerse mejor las cosas, coteja esas
opiniones con las suyas y toma la mejor opción posible. -
Alguien
que controla el trabajo que realizan los empleados, lo valora y lo reorienta si
es necesario para cumplir con los objetivos de la compañía. -
Alguien
que considera lo que motiva a las personas es el amor por su trabajo, las
expectativas de crecimiento, el buen ambiente y la sensación de que sus
opiniones siempre se tienen en cuenta. -
Alguien
que agradece que se cuestionen sus decisiones. -
La
persona que más sabe de mayor número de cosas; no sólo de lo propio de su
departamento. Además, está siempre dispuesto a aprender más. -
El que
sabe ceder el liderazgo eventualmente si otra persona de su equipo está mejor
capacitada para liderar determinado proyecto. -
El
canalizador entre empleados y Dirección -
La
persona que premia los aciertos y señala no sólo los errores, sino la forma de
subsanarlos. -
Frente
al exterior, siempre defiende a su equipo (aunque alguno de sus miembros haya
cometido un error). -
Aquel
que se responsabiliza de lo bueno y lo malo. -
El más
accesible. La persona a quien siempre se le puede hacer una consulta o pedir
ayuda. § Cómo relacionarse con su jefe: -
Mantén
una prudente distancia entre tu vida privada y tu relación con él. -
Conócele.
Qué valora y qué detesta. -
Haz
puzzles. Busca objetivos o aficiones comunes. -
Sé un
colaborador asertivo. Expresa tus opiniones respetuosamente y escucha las suyas. -
Respétale,
y nunca le traiciones. -
Cuida
lo que dices de él en público. -
Pon límites.
Si percibes que tu jefe trata de conocer los límites de tu paciencia, tu
resistencia a la tensión o cualquier otra cosa por el estilo, párale los pies
inmediatamente con la corrección de un caballero. -
Demuestra
tu profesionalidad. Después de una discusión que hayas ganado, entra en su
despacho con cualquier excusa, dedícale una sonrisa sincera y coméntale algo
referente al trabajo que no tenga nada que ver con la discusión. Se trata de
transmitirle que sabes muy bien distinguir entre un conflicto puntual y vuestra
relación. -
Pon música
en sus oídos, (si se lo merece, claro). Algún piropo, pero que no suene a
peloteo. -
Colabora.
Tus compañeros, tus jefes y tú formáis un equipo. Todos compartís un
objetivo. |
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