LECCIONES ESPIRITUALES DE ABRAHAM
Por: Daniel Esteban Jaramillo

Primera parte.

Hebreos 11. 8- 10, 17

Introducción

Abraham es llamado en la Biblia “nuestro Padre” Rom 4.12. El padre de todos los creyentes. También fue llamado “amigo de Dios” Sant 2.23. Su vida y sus hazañas pueden ser leídas en el libro de Génesis, pero hay suficientes detalles de él en otros libros de la Biblia. Ambos testamentos hablan de él… y su importancia en el plan de Dios. Fue un hombre amado por Dios y recordado con cariño por muchos. Pero en esta mañana estoy interesado particularmente en hablarles de las enseñanzas que dejó en su vida personal para nosotros.

I.          UN HOMBRE DILIGENTEMENTE OBEDIENTE V. 8

A.   Una característica de los hombres de Dios fue la obediencia y Abraham no fue la excepción. Es interesante explicar de dónde viene la obediencia.

1.    La obediencia viene por tener la fe correcta en el objeto correcto Heb 11.1. Hay muchos lamentablemente con la fe incorrecta por consecuencia su obediencia es errónea.

2.    La obediencia es el resultado de prestarle atención a lo que Dios dice “siendo llamado” V. 8. Tomarle en serio y con cuidado. Atender las cosas que oímos. Heb 2.1, 2. Abraham tomaba en serio a Dios.

3.    La obediencia no cuestiona el proceder de Dios “sin saber donde iba”. Pues hay total confianza en Dios. No resiste evidencias obvias.

B.   Existen unas leyendas de Abraham atrayentes que deseo compartirles.

1.    Cuando nació Abraham apareció en el cielo una estrella tan brillante que parecía borrar todas las otras. Nemrod trató de matar al niño Abraham, pero le escondieron en una cueva y le salvaron la vida. Fue precisamente en esa cueva donde tuvo la primera visión de Dios. Cuando era joven salió de la cueva y se quedó mirando el desierto a lo lejos. Salía el Sol en toda su gloria, y Abraham dijo: « ¡No cabe duda de que el Sol es Dios, el Creador!» Y entonces se arrodilló y adoró al Sol. Pero, cuando llegó la tarde, el Sol se puso por el Oeste y Abraham dijo: « ¡No! ¡El Autor de la creación no se puede poner!» Salió la Luna por el Este, y aparecieron las estrellas. Entonces Abraham dijo: « ¡La Luna debe de ser Dios, y las estrellas su ejército!» Así que se arrodilló y adoró a la Luna; pero, cuando pasó la noche, la Luna se puso y apareció otra vez el Sol; y Abraham dijo: «Está claro que éstos no son más que cuerpos celestes, y que no son dioses, porque obedecen una ley. Adoraré al Que les impuso la ley.»

2.    Los árabes tienen una leyenda diferente. Cuentan que Abraham vio muchos ganados y manadas, y le preguntó a su madre: « ¿Quién es el señor de todo esto?» Su madre le dijo: «Tu padre, Téraj.» « ¿Y quién es el señor de Téraj?», volvió a preguntar el muchacho. « Nemrod» -le contestó su madre. « ¿Y quién es el Señor de Nemrod?» -volvió a preguntar Abraham. Su madre le dijo que dejara de preguntar tanto; pero Abraham ya estaba buscando con el pensamiento al Que es el Señor de todo. (W. Barclay)

C.   ¿No deberíamos nosotros tener esa clase de obediencia hermanos? ¿Que nos lleve a poner atención a las enseñanzas de la Biblia a fin de que podamos agradar a Dios? O ¿nos da temor y vergüenza a veces?

1.    A veces hasta los mejores de nosotros tenemos algo de timoratos o tímidos. Nos da miedo lo que nos pueda suceder si nos atrevemos a tomarle la palabra a Dios y obramos de acuerdo con Sus mandamientos y promesas.

a.    La disciplina, llamar la atención al que la necesita. “Mejor no”.

b.    No tener comunión con el que llamándose hermano fuere un practicante del pecado. “Es que es mi mejor amigo o familiar”

c. A veces tenemos temor a los hombres y su liderazgo y dejamos que los errores continúen. “Es que ahí ya no se puede hacer nada”. “Mejor me voy a otra parte”.

 

II.        UN HOMBRE DECIDIDAMENTE SANTO V.9

A.   Ya hemos dicho que Dios llamó a Abraham de Ur a Canaán. Ur era un lugar de ídolos. Incluso el papá de Abraham esta absorbido por esta clase de paganismo. Josué 24.12. Pero Abrahán no.  El fue un hombre santo, apartado para Dios.

1.    Aún cuando su familia continuaba viviendo en idolatría Gen 31.19

B.   Las leyendas nos siguen contando que Téraj (Taré) (Josué 24.12) no sólo adoraba doce ídolos, uno por cada mes del año, sino que además era fabricante de ídolos. Un día, Abraham se quedó a cargo de la tienda, atendiendo a los que venían a comprar ídolos. Abraham les preguntaba cuántos años tenían, y le contestaban que cincuenta, o sesenta. « ¡Pobre hombre el de tal edad -dijo Abraham-, que adora lo que se hace en un día!» Un hombre fuerte y robusto de setenta años entró. Abraham le preguntó su edad y le dijo: « ¡Eres un tonto en adorar a un dios que es más joven que tú!» Una mujer trajo un plato de carne para los dioses. Abraham agarró un palo y destrozó todos los ídolos menos uno, en cuyas manos dejó el palo. Cuando Téraj volvió, se enfadó mucho; y Abraham le dijo: < Padre, una mujer trajo este plato de carne para tus dioses; como todos lo querían, el más fuerte les quitó la cabeza de un golpe a los demás, no fuera que no le dejaran nada.» « ¡Eso es imposible -dijo Téraj-, porque no son más que pedazos de madera o de piedra!» Y Abraham le contestó: « ¡Deja que oiga tu oído lo que ha dicho tu boca!» Todas estas leyendas nos dan una imagen gráfica de Abraham buscando a Dios, insatisfecho con la idolatría de su pueblo. Así es que, cuando recibió la llamada de Dios, ¡estaba dispuesto a adentrarse en lo desconocido para encontrarle! Abraham es el ejemplo supremo de la fe.

C.   Hermanos debemos encontrarnos alejados del mundo y sus prácticas para desarrollarnos y crecer apropiadamente como Dios lo espera.

1.  La vida mundana lucha con la vida espiritual para prevalecer y este conflicto Dios lo quiere evitar para el cristiano 2 Cor 6: 17,18; Santiago 4.4.

2.  Uno puede escuchar como entre los hermanos se discute si se puede bailar, ir a un boliche, jugar a la lotería, agarrar cierta moda del momento, tener comunión con las denominaciones. Es ridículo hermanos que estén incluso hasta defender esto en vez de la santidad a la cual nos llamó el Señor y que sin ella no lo podremos verlo, Heb 12.14.

 

Conclusión primera parte:

Hermanos hemos visto como Abraham fue un hombre obediente y santo. Y como estas particularidades de Abraham nos deben a reflexionar hoy. Yo soy enemigo de las comparaciones pero a veces son necesarias si tienen el propósito de mejor nuestras vidas. Yo creo profundamente que Dios nos dejo la vida de Abraham como ejemplo. Para que tengamos la misma clase de fe que este gran hombre de Dios tuvo. Yo se que solo hay un Abraham como también hay un solo Jesús, Pablo y hasta un solo Daniel. Pero el hecho de que haya uno solo de cada uno de nosotros no significa que vivamos aislados sin estar en contacto con otros y que nos enriquezcamos con sus experiencias y sabiduría más aún cuando es el propio Dios que lo dispuso así en la palabra. Con la ayuda de Dios la próxima semana estaremos finalizando este sermón con más enseñanzas que nos dejó la vida de Abraham. No quiero bajarme de aquí sin antes hablarte a tu amado amigo que nos visitas en esta mañana.

Hosted by www.Geocities.ws

1