Maestro bueno ¿Qué bien haré para tener la vida eterna?
Mateo
19.16-22
Por:
Daniel E. Jaramillo
Creo que muchos nos hemos preguntado si al final de todo esto
¿Llegaremos al cielo? Probablemente no dudando de nuestra salvación pero si de
una manera curiosa o para seguir estimulando nuestras vidas a unirse cada día
mas y mas a Jesús. Es bueno saber si uno está aprobado. Y de hecho si hay
manera de saberlo. Hay forma de saber si estamos rumbo al cielo. Esta historia
nos provee la información necesaria para estar tranquilos.
Algo muy interesante es como los otros escritores Marcos y Lucas
narran el mismo acontecimiento:
¿Qué haré para heredar la vida eterna? Mc 10.17; Lc 18. Este Joven
usó un término de pertenencia. La herencia es algo que se recibe de alguien
gratuitamente. Algo material. El estaba
muy acostumbrado a tener a recibir, pero
parece que no estaba muy familiarizado con dar o renunciar.
La historia de este hombre es un precioso tesoro para el que
detiene su atención lo suficientemente como para ver cosas que leyendo
solamente no se ven. Jesús da a esta pregunta tres respuestas: v. 17a
1.
¿Qué te pasa? Se serio:
a) Jesús responde
primeramente cuestiónale por el reconocimiento de llamarlo “bueno”. La Biblia
enseña que Jesús era bueno, recto, santo no hay duda en eso. Pero Jesús
entendía muy bien lo que este hombre quería y al aclararle que solo había uno
bueno y ese era Dios, quiso responderle primeramente que la vida eterna en su
origen proviene de Dios y por eso Dios es bueno. Que ningún hombre que él se
topara por el camino podría ser lo suficientemente bueno como para heredarle la
vida eterna que a la postre era lo único que le faltaba a este hombre entre sus
posesiones.
b) El Joven rico estaba
equivocado en cuanto a cómo se conseguía la salvación. El decía “Que haré”.
Estaba lo suficientemente seguro que por ser rico no había nada inalcanzable
debido a su seguridad en lo que tenia. Sus riquezas lo habían sacado de tantos
problemas, lo habían protegido de tantas cosas que pensaba que de esta también
lo iban a salvar. Amigo Hay mucha gente que piensa así. Creen que con la vida
que llevan les basta y les sobra para estar bien con Dios. Creen que por tener
una familia buena, su casa, recursos, etc., van a ir al cielo. Están engañados.
Uno no puede sobornar a Dios. No es suficiente con saber que Jesús fue bueno.
2.
Es más que llevarse bien
con los demás v. 17b-18.
a) Me recuerda lo que dice
Mateo 7.21.
b) Hacer la voluntad de
Dios está bien, es justo. Dios nos ama por eso y también es señal reciproca de
nuestro amor a Dios.
c) Pero con Cristo nunca es
suficiente. Jesús quiere que deseemos más de él. Hay más que los fundamentos. Hay
más allá de una vida servicial al hombre. Hay que poner a Cristo primero. Hay
que dejarlo todo por él y vivir para él solamente.
d) Los mandamientos que
Jesús menciono fueron los 5 de la segunda tabla de la ley. Representan los
mandamientos que gobiernan nuestras
relaciones con los demás. Pero la segunda petición representa el amor a Dios. Y
ahí es donde muchos están perdiendo la vida eterna. Respetan al prójimo,
trabajan, hacen obras de caridad. Pero no quieren comprometerse directamente
con Dios en adoración. No quieren poner a Cristo primero.
3.
Debes renunciar para
ganar: v. 21.
a) Vender todo lo que
tenía. Únicamente este hombre iba a poder obtener, perdiendo todo lo que tenía.
Era un trueque material y espiritual. Iba a ganar más. Pero este hombre creía
que su dinero era más importante que esa herencia. La gente que piensa que no
es necesario reunirse, orar, estudiar, etc., y dejar de lado aquellas cosas que
nos impiden ofrecer un servicio adecuando nunca van a recibir la vida eterna.
b) Jesucristo ofrece la
salvación gratuitamente pues viene por medio de la gracia de Dios; pero esa
gracia no iba a ser efectiva si aquel hombre no lo daba todo por ella, incluso
renunciar a lo que tenía y esto era su riqueza.
c) Qué triste que la Biblia
nos mencione que estas personas solo la valorarán en el día final. Ese día no
habrá oportunidad para tener la vida eterna. Mateo 7.22-23; 25. 30.
Amigo. Le hablo en esta mañana con un deseo sincero y transparente
de que usted entienda que si no abandona todo lo que no permita que Jesús tenga
el primer lugar en su vida usted no será apto para vivir eternamente con Dios
en el cielo. Debe de haber algo hoy que deba dejar a tras para obtener la vida
eterna. Puede ser que lo que le cueste sea a usted mismo. Si amigo, renunciar a
usted mismo. Sus gustos, sus placeres, sus opiniones, su libertad. Claro, no a
todos se nos pide las mismas cosas. Pero si se nos da la misma herencia. La
vida eterna. Esta es tan valiosa que vale todo lo que tenemos. Jesús nos la
dejó gratuitamente para que nosotros la cambiemos por aquello que nos ata tanto
a este mundo. “Venid a
mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad
mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y
hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y
ligera mi carga” Mateo 11. 28-30