EL GRAN
MANDAMIENTO: EL AMOR
Marcos 12.28-34
1.
A Hillel le
preguntó una vez un prosélito que le instruyera en toda la Ley mientras él se
mantenía sobre un pie. La respuesta de Hillel fue:
«Lo que aborreces para ti mismo, no se lo hagas a tu prójimo; esto es toda la
Ley, y el resto no es más que comentario. Ve, y aprende.»
2.
Aquiba: « "Ama a tu prójimo como a- ti mismo": este es el principio
de la Ley más grande y más general.»
3.
Simón el Justo también dijo: « El
mundo se sostiene sobre tres cosas: la Ley, el culto y las obras de amor.»
I.
¿Cuál es el primer mandamiento de todos?
A. Textos que apuntan al tema de los mandamientos
1. Salmos 15. 1-5
2. Isaías 33. 15-17
3. Miqueas 6.8
4. Habacuc 2.4
B. ¿Cómo respondió Cristo a la pregunta del Escriba?
1. ¿Con alguno de los 10 mandamientos?
2. ¿Con alguna de las tradiciones de los Rabinos? ¡No!
3. Deut 6.4, 5- TOTAL AMOR Y TOTAL DEVOCIÓN A DIOS.
4. Los pasajes mencionados son correctos, pero este
mandamiento abarca todos ellos y sus mas íntimos detalles.
C. Existe la tendencia de devaluar y comparar los
mandamientos unos con otros y sobre otros.
1. Podríamos haber escuchado que este mandamiento no “es
para salvación”.
2. Pero el N.T no hace tal distinción.
3. 1 Juan 2.3-5 y 5.3- Así es que se prueba el amor a
Dios
4. De esta definición de amar a Dios provienen los
mandamientos específicos que deben ser obedecidos, morando en un discípulo
verdadero.
D. Un dato importante
1. Una de las enseñanzas de una secta o denominación
cristiana es acerca de la ley del “sábado”.
2. Los adventistas del séptimo día abogan porque el
cristiano debe obedecer el 4 mandamiento de la lista de 10.
3. Los adventistas son buenas personas moralmente, pero
doctrinalmente están equivocados 2 Corintios 3.7, 11 claramente los 10
mandamientos y la ley de Moisés han pasado y hacen parte del “ministerio de
muerte”.
II.
Sin embargo Jesús fue más allá con su respuesta
A. Hay un “segundo mandamiento”
1. Ahora El apunta a Lev 19.18
2. Una vez más no hay referencia a los 10 mandamientos
3. Punto: amar a Dios nos debe conducir a una auténtica preocupación por
los demás
4. ¿Y como se manifiesta este amor? El tratar a los demás como nos tratamos
a nosotros mismos.
B. Algo que él escriba probablemente no entendía bien era:
1. En Lev 19.18 apunta “a los
hijos de tu pueblo” – Israelitas
2. Pero Jesús no indica este requisito es Su respuesta
3. En Lucas 10:36,37 Jesús utiliza la palabra “prójimo”
4. Jesús fue el primero en unir estos dos mandamientos,
habían habido algunos intentos en el año 100 AC pero nadie como Jesús. Tanto
que el escriba estuvo de acuerdo.
5. Para los judíos lo que se refería Levítico se limitaba
al amigo judío al vecino dentro de la ciudad pero Jesús extendió los limites y
hablo del prójimo como el vecino de la ciudad que no era judío.
C. De Mateo 22.40- Jesús hace una significante
observación
1. La “ley y los profetas” dependen de estos dos
mandamientos
2. ¿Cómo podemos amar a Dios y no guardar sus
mandamientos?
3. ¿Cómo podemos amar a Dios y no amar al prójimo? ¿Cómo
podemos amar al prójimo y no practicarles buenas obras?
D. Marcos 12.32-34. El escriba responde y Jesús lo elogia
1. Sin amor cualquier sacrificio es indigno delante de
Dios 1 Cor 13.3
2. Nuestra obediencia es resultado de nuestro amor por
Dios
3. Jesús dijo “No estás lejos del reino de Dios” Esto me
recuerda al Rey Agripa que por poco se hiso cristiano. Pero no lo logró.
4. Pero no hubo evidencia de que el escriba se
convirtiera en discípulo de Cristo. Pero estar cerca del reino y estar en el
reino son verdaderamente dos cosas muy distintas.
¿Estás
tú cerca del reino, pero no en él? Usted puede ser una honesta y sincera
persona con una buena preocupación espiritual. Pero hasta que no esté en el
reino, permanecerá fuera de él y apartada de sus beneficios. ¿Qué es lo que usted
necesita hacer ahora para estar en el reino? La respuesta es la misma de Jesús.
Amar primeramente a Dios es decir guardar sus mandamientos. Dios quiere que
usted sea salvo 1 Tim 2.4. Y su mandamiento para ser salvo es obedecer el
evangelio llenando los siguientes requisitos:
Oír
la palabra de Dios
Creer
en Jesucristo
Arrepentirse
de sus pecados
Confesar
públicamente su fe
Bautizarse
en agua para el perdón de sus pecados
Ser
fiel hasta la muerte
Por: Daniel E. Jaramillo
Primavera 2008