UNA
CONSPIRACION APUNTA A VALDOSTA
“La falsedad está tan
cercana a la verdad, que el hombre prudente no debe situarse en un terreno
resbaladizo”
Cicerón.
No puedo dejar en este
momento de ser uno de los que hable acerca del asunto llamado “movimiento
Valdosta”. Seguramente muchos saben a que me refiero. Pero aclaro para aquellos
que no conocen a los hermanos de la Iglesia de Cristo Forrest Park en Valdosta,
Georgia Usa de que estos hermanos están acusados de ser fundamentalistas y
radicales; y por otros de ser institucionales y liberales.
Radicales y extremistas
porque por un lado dicen que los hermanos de Forrest Park “prohíben el bautismo
y el matrimonio”; y por otro lado dicen los otros, que son Institucionales
debido a que “han creado otra organización aparte de la Iglesia local para
hacer la obra del Señor”.
De repente esto suene
familiar para algunos de ustedes en otras vivencias o experiencias que solo
manifiesta esta hecatombe que se vive a veces en las iglesias de este presente
siglo. Y no falta el enterarse de las
divisiones y la murmuraciones entre la hermandad tanto que uno mismo teme
recomendar alguna iglesia sin tener conocimiento de lo que allí se práctica. Se
puede decir en general que se carece de la base de la unidad “El amor”. En fin,
no es mi propósito hablar de la división. Por lo menos no en este momento. El
tema es que cuando transitas unos de los caminos que llamamos la vida del
misionero te llevas muchas sorpresas; entre ellas el prejuicio contra aquellos
que cooperan con Latin American Misions (Misiones latinoamericanas, la obra que
llevan acabo los hermanos de Forrest park). Tienen la desfachatez en ocasiones
de señalar a aquellas congregaciones que colaboran con estos hermanos de
“iglesias institucionales”. Lo he vivido por experiencia propia. En una ocasión hace algunos años atrás viaje
a la ciudad de Cali, Colombia. Fui invitado a participar de una campaña
evangelística. Durante la misma me tope con varios hermanos, entre ellos, uno
que me preguntó: “Hermano Daniel, ¿Usted es de los que prohíbe el bautismo a
una persona que estuvo casada y que luego le prohíbe casarse de nuevo?”. Días
después otro hermano preguntó: “Daniel, ¿pertenece usted o tiene asociación con
las iglesias patrocinadoras, con los institutos bíblicos y que cooperan entre
congregaciones locales? Todo esto puede ilustrar bien como es que en una sola
ciudad existe el prejuicio, involucrando así a los hermanos de Forrest park. La
última vez que me hallé en algo semejante fue en los primeros meses llegando a la argentina con el propósito de
evangelizar y tratar de establecer una congregación. Un hermano argentino me
comentó muy prudentemente que le habían advertido de mí; que yo estaba aliado a
la EBA (Escuela Bíblica de las Americas) y que yo venía influenciado por la
corriente de pensamiento que prohíbe el bautismo aquellos que están casados o
en pareja por segunda vez además que consecuentemente pedimos que se separen de
sus parejas. Nuevamente la misma historia se repite visitando una congregación
del área y una hermana se acercó a mi y me cuestionó diciendo: “Yo lo conozco a
usted, usted es el Daniel Jaramillo que es mencionado en la Revista EXPOSITOR ESPIRITUAL, subdirector de la
Escuela bíblica en Medellín que apoyan la idea de la centralización de fondos y
la iglesia patrocinadora”. Luego añadió “¿Por qué ustedes comen en el local de
reunión?” Hay hermanos que opinan que no se debe comer en los edificios de
reunión.
Una vez más quede con la
“boca abierta”. No me malinterprete, no me estoy quejando, solo estoy diciendo
esto para demostrar el punto donde deseo llegar y es denunciar esta
conspiración que apunta contra estos hermanos.
Concretamente se murmura
y acusa a los hermanos de Valdosta y asociados a ellos de:
1)
Prohibir el bautismo a personas que viven en unión libre,
concubinato hasta que no se casen.
2)
Prohibir el bautismo a personas que viven con otra pareja que no sea
su conyugue legitimo.
3)
Que
prohíben las nuevas nupcias a aquellas parejas que llevan viviendo
muchos años, tienen hijos y bienes en común.
4)
Divorcian a los matrimonios que tuvieron un
casamiento anterior.
5)
Que
son una iglesia patrocinadora, institucional que recibe dinero de otras
congregaciones centralizando los fondos para obras como Escuelas bíblicas,
orfanatos, giras médicas, sostenimiento de predicadores, etc.
6)
Otros
dicen que son liberales, porque… “me dijeron que así son ellos”.
Quiero aprovechar esta oportunidad y partir
desde una fuente de primera mano realizando una entrevista al hermano Ray
Joiner Anciano de la congregación de Forrest park, a Jack Farber diácono y
misionero de esta misma congregación y a nuestro hermano Lionel M. Cortez,
evangelista y director de la Escuela bíblica de las americas cual es su
posición referente a estos asuntos. (Respuestas
en negrilla)
Entrevista
al hermano Ray Joiner:
Hermano Ray, ¿La iglesia de Cristo de Forrest
park prohíbe el bautismo a los que viven en concubinato?
Respuesta:
Primero
debe de enfatizarse que el casamiento es una institución divina. Dios, no el
hombre, ni los ancianos de Forrest Park lo regula.
Debe de entenderse que la Palabra de Dios no cambia con las fronteras de país
alguno. Jesús dijo las siguientes palabras en Juan 12:48, “El que me rechaza, y
no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella
le juzgará en el día postrero.”
Se debe
de hacer la pregunta, Si la ley de la tierra aprueba casamientos polígamos,
casamientos homosexuales, casamientos adúlteros o concubinato, ¿honra Dios a los
tales sin arrepentimiento? La Palabra de Dios no es complicada en cuanto a eso.
Es muy sencilla y clara; sólo se hace complicada cuando tratamos de justificar
una situación adúltera.
A cualquiera en las
condiciones de arriba, daría la misma respuesta de Pedro en Hechos capítulo
dos. Cuando se hizo la pregunta, “Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les
dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el hombre de Jesucristo
para perdón de los pecados.” Para dar respuesta a su pregunta, SÍ, bautizaré a
cualquiera en esas condiciones si se arrepienten. En ninguna parte de la
Palabra de Dios encontramos que el bautismo lava pecados de los cuales “no haya
arrepentimiento”, ni tampoco en donde el arrepentimiento cambia una unión no
santa, a una que sea santa.
Hermano ¿Es verdad que ustedes prohíben el
bautismo a las personas que viven con otra pareja que no sea su conyugue
legitimo?
Respuesta:
Se ha hecho la pregunta, si
prohibiría el bautismo a alguien; la respuesta es SÍ. Permítanme explicar: Si una
persona no cree en Cristo como el Hijo de Dios, no lo bautizaré. Si una persona
no confiesa el nombre de Cristo, no lo bautizaré. Si una persona no se
arrepiente de sus pecados, no lo bautizaré. Dios no da a los ancianos de la
Iglesia de Cristo en Forrest Park la autoridad para
cambiar Su plan de redención.
Entrevista
con el hermano Jack Farber:
Hermano Jack Farber,
¿Prohíbe usted en centro y Sudamérica las nuevas nupcias a aquellas parejas que
llevan viviendo muchos años, tienen hijos y bienes en común?
Respuesta:
El matrimonio es una unión creada por Dios entre un hombre y
una mujer (Gn. 2:18-25). La unión del matrimonio no
tiene fin hasta, que la muerte los separe (Ro. 7:2).
Los que reúnen los requisitos para casarse, son aquellos que cumplen con el
diseño de Dios y leyes para el casamiento. Jesús dio la única otra excepción
para terminar un matrimonio (además de la muerte) y ésa era la infidelidad al
cónyuge a causa de fornicación (Mateo 19:9). Pablo enseñó a los que estaban sin
casarse o que eran viudos que es mejor casarse que “estarse quemando” (I Co. 7:8-9). POR LO TANTO, si una pareja que viven en
concubinato, y que nunca han sido casados piden el casamiento, no violamos
ninguna ley de Dios al casarlos. No prohibimos a una pareja en ese estado casarse
pues de acuerdo a Pablo “es mejor casarse que estarse quemando”.
Hermano. ¿Es su
enseñanza divorciar a los “matrimonios” que tuvieron un casamiento anterior?
Respuesta:
Cada situación
concerniente al casamiento y divorcio debe de ser examinado caso por caso. Si
una pareja está en sus “segundas nupcias”, la clave está si está “libre” en los
ojos de Dios para poder estar en la presente situación matrimonial. El
matrimonio es LA LEY DE DIOS y no la ley del hombre. Es por esto que Jesús
dijo, “lo que Dios juntó, no lo separe el hombre” (Mateo 19:6).
Las leyes y las costumbres de los hombres son buenas
mientras que no violen la ley de Dios. Cuando Pedro y Juan fueron confrontados
por las “autoridades” para que dejaran de predicar a Jesús respondieron, “Juzgad si es justo delante de Dios obedecer
a vosotros antes que a Dios porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto
y oído”. No importa si la “Ley Civil” ha concedido el divorcio. Si ese
divorcio no fue dado por la excepción que dio Jesús (fornicación) entonces ese
matrimonio no fue disuelto en los ojos de Dios, quien formó el matrimonio en el
principio. Un divorcio por alguna otra razón quiere decir que ninguno de los
dos reúne los requisitos para volverse a casar aunque lo conceda la “Ley
Civil”. El segundo “matrimonio” NO es en realidad un matrimonio y la pareja
está viviendo en fornicación. El hombre no puede separar lo que Dios ha
juntado. Luego permanece el requisito del arrepentimiento del pecado y en este
caso sería fornicación. La pareja NO puede continuar manteniendo una relación
sexual y ser agradable a los ojos de Dios. NO serían marido y mujer en los ojos
de Dios porque Él no los “ha juntado”. Si Dios no lo autoriza porque es
fornicación, luego los hijos de Dios tampoco lo pueden reconocer.
Ahora,
si la pareja en sus segundas nupcias se HA divorciado de acuerdo a la excepción
que Jesús permitió en Mateo 19:9, entonces estarían libres para volverse a
casar y lo harían con las bendiciones de Dios. Eso sería un matrimonio no sólo
en los ojos de la comunidad, sino también en los ojos de cristianos fieles,
puesto que es aprobado por Dios.
Entrevista
al hermano Lionel M. Cortez:
Hermano Lionel, ¿Es la
iglesia de Forrest park una iglesia patrocinadora o institucional que
centraliza fondos para que las escuelas bíblicas, orfanatos hagan la obra de la
iglesia loca?
Respuesta:
Pablo nos instruye cómo debemos de comportarnos en “la iglesia del Dios viviente, columna y
baluarte de la verdad” (I Ti. 3:15). Esta verdad
hay que propagarla (Mateo 28: 18-20; Marcos 16: 15,16), puesto que tenemos esta
verdad. ¿Cómo llevar esta verdad por todo el mundo? Tenemos la autoridad
genérica para hacerlo. La misma autoridad la tenemos para la evangelización y
para la benevolencia (I P. 4:11; II Co. 9: 9-15; I P.
2:12). La iglesia local puede decidir sobre una obra específica o un hombre
específico. En Hechos 11:22-24 se oyó de la obra en Antioquía y la iglesia
decidió enviar a Bernabé para ver la situación. En Hechos 11:29, vemos como los
discípulos, miembros de la iglesia de Antioquía, “determinaron enviar socorro a
los hermanos que habitaban en Judea”. Hechos 11:27-28 nos dice que los ancianos
en Judea recibieron los fondos de Antioquía para distribuirlos entre los
necesitados. Estaban ellos “patrocinando” los “fondos centralizados” para hacer
una obra mayor de lo que ellos solos podían hacer financieramente. Una iglesia
local puede recibir apoyo de OTRAS IGLESIAS: La iglesia de Jerusalén recibió
ayuda de iglesias gentiles (II Co. 8 y 9).
La
iglesia local puede enviar a su predicador en el campo misionero enviado por
otras congregaciones así como los ancianos de Judea hicieron con los fondos enviados
por Antioquía. Filipos envió sus fondos de sostenimiento a Pablo (Fil. 4:15). Hechos 13:3 dice que la iglesia en Antioquía
escucharon al Espíritu Santo y apartaron a “Bernabé y a Saulo para la
obra…Entonces habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los
despidieron.” Luego en Hechos 14: 26,27 vemos como regresaron a la congregación
que los había enviado a la obra misionero y dieron su reporte a ellos.
¿Fue
ésta una congregación patrocinadora o institucional que usó de “fondos
centralizados” para hacer la obra de la iglesia? ¿Puede hoy una congregación
como Forrest Park hacer lo mismo que ésta para usarse
en las escuelas bíblicas, u orfanatos? ¡Claro que sí!
Hermano, ¿Son las
iglesias y los predicadores que colaboran con ustedes “LIBERALES”?
Respuesta:
Los
extremos siempre son malos. Está el extremismo del legalismo que hace leyes y
condena prácticas que tienen autorización bíblica, ya específica o genérica.
Los legalistas ignoran generalmente la autoridad genérica y hacen leyes en
donde Dios jamás habló. El liberalismo mantiene y practica lo que la Biblia no
autoriza y en contraste el legalista (anti) prohíbe lo que la Biblia autoriza.
¿Son las iglesias y predicadores
que colaboran con nosotros liberales? No en el sentido que he descrito arriba.
Estas congregaciones y predicadores son liberales en el sentido de ser
generosos con sus bienes y tiempo para con la obra misionera en América Latina
y en muchos otros lugares del mundo.
Pueden ustedes leerlo
por si mismos y ver cual es la verdadera posición de estos hermanos. Y déjeme
decirle que al leerlas no hay nada de prohibiciones humanas sujetas a caprichos
o doctrinas humanas a donde ellos apuntan. Antes bien con textos bíblicos bien
interpretados y aplicados se puede demostrar bíblicamente que:
1)
El
concubinato o unión libre es fornicación 1 Cor 7.1-3
2)
Que
aquella persona que no se haya divorciado por causa de fornicación al contraer nuevas nupcias
comete adulterio y su relación seguirá siendo adultera. Mateo 19.9; Romanos 7.3
3)
Que
el bautismo no santifica la fornicación y lo convierte en matrimonio. Mateo
3.7-8
4)
Que
los fornicarios y los adulterios deben arrepentirse y abandonar esta forma de
vida que esta alejada de Dios para ser salvos. 1 Cor 6.9-11
5)
Que
ni los años, ni los hijos, ni los bienes que uno posea en común constituyen el
vínculo del matrimonio. Gen 1.28;
6)
Que
la cooperación entre congregaciones para la obra evangelística del mundo, la
benevolencia a los santos necesitados y edificación a los miembros de la
iglesia están autorizados en la escritura Rom 15.16; 1 Cor 16.1-3; 1 Cor
1.10; y además quienes obliguen a pensar
lo contrario estarían atando donde Dios no ha atado demostrando así un espíritu
fascista que pretende tener la única verdad y promueve la discordia entre los
hermanos que se aman 1 Cor 8.3
Hermanos, tengamos
cuidado. Esta vez es la iglesia de Forrest park, mañana serán otros los que
estén en el “ojo del huracán” de los inmaduros y envidiosos. No andemos por ahí
juzgando tan fácilmente sin preguntar a los hermanos involucrados dándoles la
oportunidad que se defiendan. No abramos las puertas al liberalismo y al legalismo que amenazan el
amor de Cristo entre nosotros base de la unidad. Efesios 4.1-16
Daniel
Esteban Jaramillo
Evangelista en
Pilar, Bs. As, Argentina