EL ANTI- OFRENDA
PARA LOS INCRÉDULOS
Y SOLAMENTE PARA LOS SANTOS
Por:
Daniel E. Jaramillo
Nuevamente
nos encontramos derribando argumentos que se oponen a la libertad que nuestro
Señor Jesús nos ha dejado mediante Su Palabra. En esta ocasión, hay una parte
de la hermandad que se opone a que no importando la situación, jamás de los
jamases debería usarse la ofrenda de la iglesia para ayudar a alguien que no
sea “santo” (1 Corintios 16.1). Cualquiera que lea este versículo sin examinar
a fondo cual fue el motivo, manera, propósito de esta colecta e influenciado
por un “anti ofrenda para los incrédulos”, pudiera ser persuadido a pensar que
allí dice “en cuanto a la ofrenda (solamente), para los santos”. Pero la pregunta es: ¿Es esto verdaderamente
lo que dice el texto? ¿"Solamente para los santos” o ¿los santos? Debido a
la controversia y confusión se dedica este artículo sumado a varios que ya se
han escrito.
La evidencia
presentada por el Anti
Bill
Reeves, predicador de la persuasión Anti argumenta lo siguiente:
“En todo pasaje bíblico, referente a la
benevolencia de parte de iglesias de Cristo, el objeto de la referida colecta
siempre es el santo; es decir, el cristiano.
¡No hay excepción! Como el
bautismo es para perdón de los pecados (Hech. 2:38), la colecta usada en la
benevolencia siempre es para el santo (1 Cor. 16:1, etcétera). Como el bautismo no es para otra cosa,
tampoco es la colecta usada en benevolencia para el no santo.
Usar del dinero de la colecta de cada domingo para hacer benevolencia a
no santos es malversar los fondos de la iglesia, disponiendo ilícitamente de
ellos. Como la Cena del Señor es “comunión” (1
Cor. 10:16, en el texto griego, koinoia),
también es “comunión” la colecta usada en benevolencia (2 Cor. 9:13, nuestra
versión dice “contribución”, pero el texto griego dice, koinoia. Lacueva dice,
“comunión”). Como la Cena del Señor es para los
santos, también la ofrenda o colecta, usada en benevolencia, es para los
santos. Como no se ofrece la Cena al no
santo, tampoco debe ofrecerse la colecta al no santo. ¿Por qué?
Porque las dos cosas son “comunión”, y ¡no hay comunión entre el santo y
el no santo!”.[i] Luego de “probar” su
argumento, explica dos textos bíblicos que normalmente le presentan (los que el
Anti considera “hermanos liberales” por no pensar como él) con el fin de
despejar dudas en el lector. Los pasajes son (Hechos 24.17; 2 Corintios 9.13), Aunque
no es la única evidencia que se les presenta.
Reeves
Dice: “Hech. 24:17. “El pasaje dice ‘nación’, palabra que incluye
a los no santos”, nos dicen. Tal
argumento ignora el contexto y lo fuerza.
Pablo estuvo haciendo su defensa delante de un incrédulo, el gobernador
romano, Félix. Por eso habló en términos
generales, diciendo que vino “a hacer limosnas a mi nación”; es decir, a
judíos. Ahora, escribiendo a cristianos
en particular, Pablo es más explícito, al decir, “Mas ahora voy a Jerusalén
para ministrar a los santos. Porque
Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una ofrenda para los pobres que hay
entre los santos que están en Jerusalén” (Rom. 15:25,26). ¿Qué puede ser más claro?
El otro
pasaje es 2 Cor. 9:13, “vuestra contribución para ellos y para todos”. Los liberales afirman que “ellos” son los
santos y que “todos” son los no santos.
Tal argumento no solamente ignora la declaración explícita de Pablo en
los ver. 1 y 12, sino el contexto también.
Pablo, en contexto, está hablando acerca de esa colecta en particular
para los santos en Jerusalén (“ellos”), y acerca de otras
colectas en ocasiones
semejantes (“todos”), porque el
versículo siguiente habla de cómo estos recipientes de la benevolencia oraban a
Dios por los hermanos corintios, cosa que hacen los santos por otros santos. ¿Afirmarán los hermanos liberales que
este versículo se
refiere a oraciones de no santos por santos? Pablo no iba a mandar a las iglesias a
recoger fondos para los santos, y luego iba a felicitarlas por haberlos gastado en no santos”.
Quisiera
dedicar mucho tiempo y letras para contradecir las falacias y falsos silogismos
que el hermano Reeves presenta, sin embargo, por ahora lo voy a hacer, solo
refutaré lo esencial. Pondré el comentario del hermano Reeves en letra negrilla
y comillas para diferenciarlo con el mío que será en normal.
“En todo
pasaje bíblico, referente a la benevolencia de parte de iglesias de Cristo, el
objeto de la referida colecta siempre es el santo; es decir, el
cristiano. ¡No hay excepción!”: Es verdad que todo pasaje relacionado a la
benevolencia de parte de la iglesia está dirigido a cristianos. La razón es más
que obvia ya que las cartas y libros del Nuevo Testamento fueron escritos en
primera instancia al cristiano, al miembro de la iglesia del Señor como
instrucción apostólica pero esto no prueba en nada que de la ofrenda no se
pueda ayudar a un necesitado. Si este argumento fuera cierto entonces,
podríamos igualmente concluir que ningún incrédulo pudiera leer o tratar de
practicar lo leído ya que, según
Reeves, las instrucciones son solamente
para santos, o cristianos. Esto sería absurdo. No es verdad que no hay
excepción como dice el hermano, él no lo puede probar.
“Como el
bautismo es para perdón de los pecados (Hech. 2:38), la colecta usada en la
benevolencia siempre es para el santo (1 Cor. 16:1, etcétera).”: Si
esta premisa que hace parte de un falso silogismo fuera verdad, entonces
igualmente diría que el bautismo no es para los incrédulos sino solamente para
santos. Hasta el hermano Reeves diría que es absurdo. No tiene nada que ver que
el bautismo sea para el perdón de los pecados con que se ayude a un no
cristiano con el dinero de la ofrenda. Lo uno no prueba lo otro. El lector
puede ver como el hermano Reeves trata de probar su argumento con otro tema
distinto. Esta comparación no es homogénea ni tampoco la de la cena. No es lo
mismo dar la cena cuando se está en la adoración cristiana que dar la ofrenda
cuando ya no se está en la adoración cristiana. De hecho muchos incrédulos en
el momento de la recolección de la ofrenda dan algo y no se les prohíbe. Esta
sería una verdadera y homogénea comparación.
Los
dos pasajes que el hermano Reeves explica refutando a lo que ellos llaman
“hermanos liberales”, los explicaremos más adelante.
La iglesia está
autorizada para contribuir
con el fin de ayudar a los que no son santos
El
enunciado de este punto de prueba pareciera obvio e innecesario. Debido al
concepto erróneo de que la iglesia solo tiene la misión de ayudar a los santos
con su colecta es que se presentan las siguientes evidencias.
1)
Se
puede ayudar a los no creyentes mediante las enseñanzas de Jesús: “Porque si amáis a
los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los
publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más?
¿No hacen también así los gentiles?". (Mateo 5.46, 47). El amor es
la mayor expresión de reconocimiento que una persona obedece los mandamientos
de Dios. La ofrenda es un mandamiento, igualmente es una expresión de amor. Si
solo damos de la ofrenda a los que son cristianos ¿estaremos obedeciendo a
Cristo en lo que censura aquí?
2)
Muchas
de las parábolas de Jesús se compararon con Su Reino. La llamada “El Buen
Samaritano” nos provee muy buena información de lo que hace el amor por el
prójimo aún cuando este sea un extranjero. (Lucas 10.25-36).
3)
Pablo
estuvo ante el Gobernador Felix compareciendo y dijo, “Pero pasados
algunos años, vine a hacer limosnas a mi nación y presentar ofrendas. Estaba en ello, cuando unos judíos de Asia me
hallaron purificado en el templo, no con multitud ni con alboroto.” (Hechos 24:17-18). Este fue el pasaje
que el hermano Reeves menciono como una prueba de los “hermanos liberales” para
contribuir de la ofrenda para los no cristianos, algo que él ve mal. Ellos solo
ven autorizado en el acto individual de ser benevolente con el incrédulo más no
del dinero de la iglesia. Pero, cuando el Apóstol Pablo dijo “a mi Nación”: ¿A
qué nación se refiere? Bueno todos estamos seguros incluyendo al hermano Reeves
que es a la nación Judía. Pero al mencionar delante del Gobernador “Nación”,
¿qué entendía Felix por Nación? ¿se limitaba esta ayuda solo a los judíos que
eran cristianos? ¿será posible que Pablo hubiera tratado de engañar al
Gobernador Felix contándole que la ayuda y limosnas fueron para su Nación, pero
la verdad fue que solamente lo hizo para los santos, para los cristianos? El
gran problema con estos hermanos Antis es que ellos ven la palabra “solamente”
por todos lados aún cuando la Palabra de Dios no la menciona en estos casos. Es
claro que las ofrendas que trajo a los judíos fue para una necesidad general
aún cuando la enseñanza bíblica es “primeramente a la familia de la fe”. (Gál
6.10).
4)
Las
palabras del Apóstol Pablo en su segunda carta a los Corintios expresa un gran
sentido común que tienen las ofrendas. “Porque no digo esto para que haya para
otros holgura, y para vosotros estrechez, sino para
que en este
tiempo, con igualdad, la abundancia vuestra supla la escasez de ellos, para que también la
abundancia de ellos supla la necesidad vuestra, para que haya igualdad, como está
escrito: El que
recogió mucho, no tuvo más, y el que poco, no tuvo menos”. (2 Corintios 8:13-15). La Igualdad que
produjo las ofrendas entre los pobres de Jerusalén, ¿fue únicamente entre los
creyentes? Mientras los creyentes gozan de igualdad económica ¿los incrédulos
no? Si es el propósito la Igualdad entre los cristianos, ¿procuran los hermanos
Antis esto de la Igualdad entre todos los cristianos?
5)
Hablando de las bendiciones materiales y el impacto que tienen
ellas entre los creyentes Pablo escribe: “Y poderoso
es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo
siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra; como está
escrito: Repartió, dio
a los pobres; su justicia permanece para siempre.” (2 Corintios 9:8-9).
a.
La Biblia enseña que Dios “hace salir su sol sobre malos y buenos
y… hace llover sobre Justos e injustos”. (Mateo 5.45). Los hermanos Antis,
piensan que Dios nos mando solamente a recoger los bienes materiales para los
justos. ¿Es esto coherente con la naturaleza de Dios?
b.
Pablo menciona que al tener todo lo necesario mediante esta
ofrenda, “abundéis para toda buena obra”. ¿Es toda buena obra solamente entre
los creyentes? ¿sería mala obra entonces ayudar con esta ofrenda a alguien que
no se ha bautizado?
6)
Aquí
va el otro texto que el hermano Reeves menciona como un argumento de los
“hermanos liberales” para ayudar a los no cristianos con la ofrenda: “Pues por la
experiencia de esta ministración glorifican
a Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución
para ellos y para todos.”(2 Corintios 9:13). El hermano Reeves manifiesta que esta
ministración para los santos de Jerusalén “solamente” ayudó a los santos. La
pegunta es, ¿Quiénes son “y para todos”? ¿Quiénes son esos todos? Reeves dice
que “ellos” son los santos de Jerusalén y “todos” son las otras ofrendas que se
han hecho antes. Pero si “ellos” son los santos de acuerdo al versículo (12),
entonces, ¿Quiénes son estos “todos”? Pues una idea que es viable es el
sinónimo que usa Pablo en Gálatas 6.10, “Así
que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a TODOS, y mayormente a los de la familia de la fe.” Este
pasaje puede darnos claridad al anterior. Recuerden la regla de básica de
interpretación donde se nos enseña que los pasajes claros y fáciles explican
los oscuros y difíciles. Debemos ayudar a todos, cristianos y no cristianos, no
importa quien sea, solo que debe haber una preferencia, un lugar primordial y
es a “la familia de la fe”, los santos o cristianos. Es mucho más claro y
coherente apoyar a que “ellos” son los santos y “todos” son los no cristianos
con que decir que son solamente los santos en ambos casos pues habría una gran
innecesaria redundancia no habitual en los escritos del Apóstol.
Conclusión
Existen otros pasajes bíblicos que apoyan la idea
de darle la mano al no cristiano en cuestiones materiales y espirituales
mediante la iglesia o el individuo. Creo firmemente que esta persuasión Anti se
pierde de la gran bendición de ayudar a los necesitados cuando se hace en lo
colectivo, como iglesia. Es mi deseo que usted siempre tenga en cuenta el gran
amor de Jesús por los pobres. Asimismo de no creer que las ofrendas hechas en
el primer siglo solo beneficiaron y tuvieron como recipiente a los cristianos,
pues esto no fue así. En este aspecto hay que tener comunión, participación con
los no cristianos.