Aquella noche cuando
ella se sintio sola, profundamente sola, le reclamo a él
y su amistad por los largusimos silencios, por las
prolongadas ausencias, extraño las escasa palabras, añoro
una llamada. Solo pudo recordar de él su sonrisa y las
tantas falsas peleas.
Esa misma noche él se sento a su lado acompañado de
algunas palabras, para explicarle sus silencios, sus
interminables ausencias, sus excasas palabras y la
inexistencia de sus llamadas; le señalo el cielo y en él
algunas de tantas estrellas, pues cada vez que guardo
silencio cuando no debio hacerlo y no estubo cuando debio
estar, dibujo en ese mismo cielo una estrella; cada vez
que penso en ella sin decircelo y las veces que atrapo un
te quiero entre los labios adorno ese cielo con
brillantes estrellas, hasta hacerlo el más estrellado y
bello cielo de todos los que él conocia. Y esa noche que
dejo escapar tantas palbras, entre ellas un te quiero,
pinto para ese cielo una hermosa luna tanbrillante como
todas las estrellas juntas, para que ella a pesar de la
excases, los silencios y las ausencias recordara siempre
que él su amigo tenia para ella un cielo.

PARA QUE ELLA RECUERDE