Le entono todas esas canciones,
aunque pronto olvidaría sus letras
le repitió cada poema,
con el mismo raro sentimiento,
que ahora ya no recuerda;
pretendió enviarle tantas cartas,
pero pronto se hubiesen borrado;
y como supo del olvido,
de su malvada obsesión
de pronto borrarlo todo,
tomo cada recuerdo
para atarlo a una estrella,
pronto fueron tantas,
que iluminaron su cielo,
hasta casi decretar el día.
con ellas, las estrellas y cada recuerdo,
le escribió su promesa
de nunca olvidarla
OSA
