ESPAÑA: series de 1907, 1925 y 1928

 

ESPAÑA: 100 pesetas (año 1907)

ANVERSO

REVERSO

En el anverso se muestra en la parte superior central el busto de un hombre con tocado renacentista (¿posiblemente Cristóbal Colón?). Y al lado izquierdo se ve una figura alegórica femenina que porta una antorcha en su mano izquierda y una pluma y un libro en la derecha, por lo que pudiera representar a las Ciencias y las Artes.

Se trata de un hermoso billete con un diseño claramente modernista (principios del siglo XX) donde las filigranas y la disposición de los elementos alcanzan un alto grado estético.

En el borde inferior se indica que el billete ha sido realizado por la compañía Bradbury Wilkinson & Company Ltd. Londres.

El reverso muestra una vista de la Plaza del Triunfo de la ciudad de Sevilla, con la torre de la Giralda y la Catedral.

En la parte inferior se vuelve a indicar la firma londinense que realizó el billete.

 

ESPAÑA: 100 pesetas (año 1925)

ANVERSO

REVERSO

En el anverso se muestra al Rey Felipe II (1.527-1.598) de joven, vestido con armadura. Este Rey era hijo y heredero de Carlos I y, como él, afianzó y expandió el Imperio Español por todo el mundo, de tal manera que se dijo que "en sus dominios no se ponía el sol", porque cuando anochecía en algunas de sus tierras ya estaba amaneciendo en otras.

Su infancia trascurre feliz, junto a su hermana María y bajo los cuidados de su madre, la afable y dulce emperatriz Isabel. La melancolía que causaba en la emperatriz la constante ausencia de su esposo se dejará notar en el talante del inteligente niño. La educación del príncipe fue cuidadosamente preparada por su padre Carlos, poniéndole a la edad de siete años como preceptor a Don Juan Martínez Silíceo; más adelante se encargarían también de la educación del príncipe los humanistas Honorato Juan y Juan Ginés de Sepúlveda. El príncipe muestra desde el primer momento una disposición especial a las Matemáticas, la Arquitectura, el Arte y el estudio de las lenguas, dominando el francés, el italiano, el latín, el portugués y, por supuesto, el castellano.

Don Juan permaneció junto a Felipe hasta el año de su muerte en 1546. Don Juan trató de combatir el taciturno y sombrío carácter del príncipe enseñándole el manejo de las armas, la caza, la danza, y las practicas propias de un auténtico caballero.

Felipe fue el mejor discípulo de su padre, en política y en diplomática, pero no poseyó la vocación guerrera del emperador, ni su visión heroica de la vida.

La vida privada del Rey fue tremendamente desgraciada, contrayendo numerosos matrimonios por razones de estado. En 1543 se casó con María Manuela de Portugal, que murió en 1545 después de dar a luz al desdichado príncipe Carlos. En 1554 se casa con la reina inglesa María Tudor, mujer mucho mayor que él, que muere sin hijos en 1558. En 1559 contrae matrimonio con Isabel de Valois, por la que sintió un profundo afecto y con la que compartió los únicos años felices de su vida. Con ella tuvo dos hijas, Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela. La muerte en 1568 de Isabel de Valois causó en el Rey una pena profunda de la que nunca llegó a reponerse. En 1570 contrae nuevas nupcias con Ana de Austria, de cuyo matrimonio nacieron: Fernando, muerto en 1578, Carlos Lorenzo, que murió al poco de nacer, Diego que muere en 1582, Felipe, que se convierte en el heredero de la corona, y María, cuyo nacimiento causa la muerte de su madre en 1580.

De su vida personal destaca la ternura y el profundo afecto que sintió para sus hijas, así como para Isabel de Valois, que llegó siendo niña a la corte de Madrid.

fue el monarca más poderoso de su tiempo. En España poseía los reinos de Castilla, Aragón, Navarra, Rosellón y Baleares; a esto se unían los poderosos territorios Americanos, dependientes de la Corona de Castilla, junto con algunas posesiones en Oceanía; bajo su reinado se completó la conquista de las islas Filipinas. En Africa poseía las Canarias, Orán, Bujía y Túnez. En Italia era rey de Nápoles, Sicilia y Cerdeña, y duque de Milán. Además, le pertenecía por deseo expreso de su padre la herencia borgoñona, los Países Bajos y el Franco Condado. A todo esto se unió en 1580 el reino de Portugal, junto a todas sus plazas africanas y sus posesiones americanas (islas, Angola, Mozambique, Guinea, Brasil, etc.). Con Felipe II, más que en ningún otro momento, existió un Imperio español, y pese a no haber detentado nunca el titulo de Emperador tanto él como los españoles eran conscientes de su existencia. Además, Felipe actuó como director de un imperio espiritual, idea heredada de su padre.

La debilidad de su imperio estaba en la maltrecha economía, ya que Carlos I había dejado exhausta a la Hacienda castellana con sus empresas europeas. Felipe II heredó con ello una de sus más pesadas cargas.

El estilo de gobierno de Felipe es muy característico; por sus manos pasaban todos los asuntos y papeles de estado, que eran gestionados por una centralizada Administración, cada vez más organizada, en la que destaca la figura del Secretario de Estado, hombre de confianza del Rey y cargo detentado por hombres como Antonio Pérez. Las ideas básicas de su gobierno fueron las mismas que las de su padre, pero aplicadas a una época y circunstancias distintas. Trató de conservar su herencia territorial sin pretender aumentar sus estados, y defender el Catolicismo frente a la agresión de la Reforma y del Islam.

Ejerció un gobierno absolutamente personal, al margen de cualquier influencia; junto a él en una primera época aparecen hombres como el Príncipe de Éboli, que ejerció una cierta influencia y que puede considerarse el origen del valimiento en España. El Duque de Alba también influyó en sus decisiones, aunque nunca tuvo una visión tan amplia como la de Éboli. En la administración utilizó a personas al margen de la nobleza de sangre, como Gonzalo Pérez o su hijo Antonio.

Política francesa.- La batalla de San Quintín, con la victoria de los españoles en territorio francés, determina el final de un primer enfrentamiento con Francia. En 1559 se firma la Paz de Cateau-Cambresis. Desde este año y hasta 1598 Felipe II atiende con especial preferencia la política francesa, ejerciendo sobre sus soberanos una especie de tutela que se derivaba de la petición que le había hecho el propio rey francés Enrique II.

Lucha contra el Islam.- Como para su padre, el Islam representa uno de sus grandes enemigos. Pero esta lucha tendrá una doble vertiente, en el interior y en el exterior de la Península. Por una parte, el mantenimiento de importantes comunidades de moriscos en el interior de la Península llenaba de incertidumbre sobre la seguridad, pensándose que existían conspiraciones con los musulmanes de Africa, que unas veces fueron ciertas y otras imaginadas. En 1568 se sublevaron los moriscos de las Alpujarras (provincia de Granada); Felipe II encarga el sometimiento de los rebeldes a su joven hermano Don Juan de Austria; la guerra duró hasta 1570, en que los moriscos son vencidos y repartidos por los distintos reinos de España. Consecuencia de la Guerra de Granada fue la toma de Argel por los turcos, así como la Guerra de Chipre. Pero las hostilidades con los turcos eran permanentes, con ataques a Malta, Orán y Mazalquivir. Pero la lucha más importante contra el turco se libró en 1571, en la Batalla de Lepanto, en la que vencen las tropas de la Liga antiturca formada por Felipe II y capitaneadas por el flamante Don Juan de Austria, que luego se dirigieron a Túnez y liberaron la ciudad.

Los Países Bajos.- Los Países Bajos fue el problema más difícil de resolver con que se encontró Felipe II. El avance del protestantismo en ellos determino que se libraran tres largas guerras que terminaron por desangrar a Castilla.

Política con Inglaterra.- Al llegar al trono inglés Isabel Tudor se convirtió en la gran enemiga de Felipe II. Alentó la revuelta de los Países Bajos y acosó a las flotas americanas, apoyando la acción de piratas como Guillermo Hawkins y Francisco Drake.

La reina no tenía descendencia, y al trono ingles podía optar la católica María Estuardo, que fue plenamente apoyada por los españoles, pero murió ejecutada por orden de Isabel. Ante ésto los españoles plantean la candidatura de Isabel Clara Eugenia. Se proyectó la invasión de Inglaterra, que termina con el desastre de la Armada Invencible.

Aragón y Portugal.- Durante su reinado dos momentos fueron claves en el mantenimiento de la unidad peninsular. Cuando se planteó la guerra de Aragón, motivada por la huida de su secretario Antonio Pérez a estas tierras, se produjo una importante revuelta en Aragón y la entrada del ejercito castellano en 1590. Con ello Felipe suprimió algunas de las antiguas libertades del reino.

La incorporación de la Corona de Portugal se consiguió mediante la intervención militar en el reino. Felipe II, como su padre, no practicó una política de anexión de territorios, pero Portugal lo consideró un derecho hereditario, que las mismas Cortes portuguesas reconocieron. El 25 de julio de 1581 el Rey entraba solemnemente en Lisboa; dos años permaneció en el nuevo reino, no nombró ningún funcionario español y, cuando volvió a Madrid, dejó como virrey a su sobrino, el cardenal-archiduque Alberto de Austria.

En 1598 Felipe II moría en El Escorial, la gran obra arquitectónica y artística de su vida. Le sucedió su hijo Felipe III.

En este anverso se aprecia una vista del Monasterio de El Escorial (Madrid), que este Rey mandó construir.

En el borde inferior se indica que el billete fue fabricado por Bradbury, Wilkinson y Cª. Grabadores. New malden. Surrey, Inglaterra.

En el reverso se muestra una reproducción del cuadro La Silla de Felipe II, del pintor L. Álvarez, que representa al Rey sentado en una roca en forma de silla, situada en los alrededores del Monasterio de El Escorial, y desde donde el propio Rey dirigía las obras de su construcción.

 

ESPAÑA: 1000 pesetas (año 1925)

ANVERSO

REVERSO

Este billete de diseño modernista (principios del siglo XX) muestra varias referencias al mundo renacentista, época en la que vivió el protagonista. Así, se encuentran a ambos lados estatuas con figura femenina (cariátides) al modo griego, y, en la parte alta, un friso a imitación de un templo clásico.

En el anverso se muestra al Rey Carlos I de España (Emperador Carlos V de Alemania) (1.500-1.558), nieto de los Reyes Católicos y padre del siguiente Rey Felipe II, fue continuador, después de los Reyes católicos, de la expansión del Imperio Español por todo el mundo,principalmente por América.

Hijo de Felipe el Hermoso y de Juana I, era nieto del emperador Maximiliano de Flandes y de los Reyes Católicos; en él van a confluir las dos herencias.

Los primeros años de su vida transcurren en Flandes, donde es educado por Chiévres y Adriano de Utrech. Su formación se encuentra dentro de las ideas humanistas de Erasmo de Rotterdam, personaje al que admiró.

La vida privada del Rey apenas tiene grandes acontecimientos y se relaciona con sus ideas políticas y su actuación. En 1526 contrae matrimonio con Isabel de Portugal; antes de esta unión Carlos había intentado dos proyectos,la boda con Luisa, hija del rey de Francia Francisco I, a la que pasarían los derechos al reino de Nápoles, y otro con la princesa inglesa María Tudor, pero ninguno llegó a realizarse, debido a la prudencia del Rey, que no quería verse enfrentado a la Casa no elegida. En 1525, tras la sofocación de la guerra del las Comunidades (Ciudades y territorios castellanos que consideraban al Rey demasiado "extranjero", pues no habalaba bien el castellano y, además, anuló los Fueros castellanos), las Cortes de Castilla piden al Rey que contraiga matrimonio, rogándole que lo hiciera con su prima Isabel de Portugal, unión que se llevó a cabo en marzo de 1526.

Con este matrimonio Carlos continuaba la política de alianza con Portugal que había sido desarrollada por sus abuelos, los Reyes Católicos, reafirmándose también con él la política castellana del nuevo Emperador. Pero si el matrimonio se planteó como una jugada política ventajosa, Carlos además gozó de una unión mucho más dichosa de lo que hubiera podido suponer. La Reina murió en 1539, a la edad de treinta y seis años, y aunque el Emperador la sobrevivió todavía casi veinte años más, no volvió a casarse.

De esta unión nacieron cinco hijos: el futuro Felipe II, Juan, que nació muerto en 1528, Fernando, también de corta vida, María desposada con Maximiliano II, y Juana, que contraería matrimonio con el rey de Portugal.

Además tuvo el Rey dos hijos fuera de este matrimonio, una hija anterior al mismo, Margarita de Parma, y un hijo siendo ya viudo, Don Juan de Austria. Reconoció a los dos, y ambos jugaron un importante papel en el reinado de Felipe II.

Su reinado se inicia en 1516, cuando se produce la muerte de Fernando el Católico, que le había dejado heredero de todos sus estados. El 17 de Septiembre de 1517 desembarca por primera vez en España, en Tazones, procedente de Flandes. Su reinado puede ser divido en dos períodos perfectamente diferenciados, el primero hasta 1522, caracterizado por el dominio que sobre su personalidad y sus decisiones ejercen sus consejeros, y el segundo que se prolonga hasta su abdicación, donde ejerce un gobierno personal, con plena responsabilidad y con un acierto mucho mayor.

El Imperio gobernado por Carlos V se va a caracterizar por estar compuesto de diversos territorios bajo el mando de una misma persona. Cada parte del imperio tenía su propia administración y sus propias leyes. Ninguna de las partes estaba subordinada a otra. Por tanto, Carlos va a gobernar estos estados como cabeza dinástica de los mismos, sin introducir ninguna reforma en su constitución. Lo hará mediante gobernadores, mediante instituciones centralizadas pero pero no unificadas.

Para comprender la actuación de Carlos V en toda su amplitud hay que tener presente todos los problemas con que hubo de enfrentarse su idea imperial: dirección de las conquistas oceánicas, regulación del comercio indiano, contención de la reforma religiosa y del peligro turco, y defensa de los intereses imperiales amenazados por el rey de Francia Francisco I, quien pretendía los territorios de Flandes, Rosellón, Navarra y los dominios españoles en Italia.
Desde 1518 y hasta 1530 junto al emperador aconsejándole en su política imperial estuvo el canciller Gattinara. Durante ese mismo periodo, en Castilla, en la reorganización del reino y en su administración, contó con la figura de Francisco de los Cobos; tras la muerte de ambos personajes sus cargos no fueron ocupados por figuras semejantes.

Frente a la idea imperial sostenida por Gattinara,basada en la "monarquía universal", Carlos V defiende la idea imperial fijada por el obispo español Mota, la idea del "imperio cristiano", basada en el mantenimiento de los territorios heredados, el sometimiento y la coordinación de todos los estados europeos para afirmar la universalidad cristiana, y el mantenimiento de la idea de cruzada, idea abandonada en Europa pero presente en España. Carlos V consigue llevar a la practica la idea de Imperio, siendo el único Emperador también americano.

Carlos V mantuvo con Francisco I de Francia una rivalidad política e incluso personal, que dio origen a diversas guerras que continuaron tras la muerte del rey francés en 1547 con su hijo Enrique II. La causas de estas guerras eran antiguas. Tras la afirmación de la unidad española, Francia no había renunciado a sus pretensiones al Rosellón y a Navarra, así como Carlos V se creía con derechos al ducado de Borgoña incorporado a Francia. Esta misma situación se repetía con los territorios de Artois y de Flandes. Pero el gran elemento de discordia entre ambos reyes eran sus pretensiones en Italia. Nápoles había sido incorporado a la corona aragonesa por Fernando el Católico y Milán estaba bajo el dominio francés.

Carlos sostuvo cuatro guerras victoriosas contra los franceses, cayendo incluso en una de ella prisionero el propio rey francés, que fue recluido en España. Tras años de lucha, los reyes firmaron tratados sucesivos por los que se devolvían las conquistas realizadas.

Otros sucesos relevantes de su reinado fueron las continuas luchas contra los turcos, siempre victoriosas, a los que fue arrebatando plazas en el Norte de África, y las luchas contra los Protestantes centroeuropeos, que representaron, a la larga, el origen de graves problemas para España, para su economía y su estabilidad.

Con el impulso del Emperador, el Imperio Español oceánico y americano quedó configurado. Durante su reinado se realiza el viaje de Magallanes y Elcano alrededor del mundo por primera vez, se conquista México, se crea el virreinato de Nueva España, se explora Florida, se realizan los viajes de Vázquez Coronado, se conquista Guatemala y Yucatán, se explora Nueva Granada, se conquista Perú y Chile, se explora Quito y el Amazonas, y se inicia la colonización del Río de la Plata. América y la riqueza de sus minas de plata fueron junto al reino de Castilla las piezas claves de la financiación, y por tanto del desarrollo de su política imperial.

El 16 de enero de 1556 Carlos abdicó de sus territorios españoles del Nuevo y del Viejo Mundo; el 28 de marzo Felipe fue proclamado solemnemente Rey en Valladolid. El Imperio era la carga que Carlos V más ansiaba dejar, aunque virtualmente ya lo había depositado en manos de su hermano.

En 1555 el Emperador se retira al Monasterio de Yuste (en Cáceres, Extremadura), donde había mandado construirse un palacio; reside allí hasta el año 1558, en el cual le sobreviene la muerte por su enfermedad de gota. Hasta sus últimos momentos continuó al tanto de los asuntos españoles, y aconsejó a su querido y admirado hijo.

Este anverso comprende también, en la parte superior, referencias al Cuerno de la Abundancia, y a los laureles y el águila imperiales (parte inferior central).

En el borde inferior se indica que el billete fue fabricado por Bradbury, Wilkinson y Cª. Grabadores. New malden. Surrey, Inglaterra.

En el reverso se muestra la fachada del Palacio del Rey Emperador en Granada, adornado en su fachada por el águila bicéfala del Imperio de la Casa de Austria.

 

ESPAÑA: 25 pesetas (año 1928)

ANVERSO

REVERSO

En el anverso se muestra al eScritor del Siglo de Oro, nacido en Madrid don Pedro CALDERÓN DE LA BARCA (1.600-1.681). Escribió importantes obras entre las que destacan La vida es sueño, El alcalde de Zalamea, y El gran teatro del Mundo.

Se trasladó a Alcalá de Henares (Madrid) en 1614 para estudiar. En Salamanca estudió derecho y cánones hasta 1620, año en que abandonó la carrera eclesiástica y se volvió a Madrid. Instalado en Madrid, participó en certámenes poéticos; de 1623 data su primera comedia conocida: Amor, honor y poder. Desde 1623 hasta 1625 estuvo en el norte de Italia y Flandes, y a su regreso entró al servicio, como escudero, del Duque de Frías, comenzando su carrera como dramaturgo. Hacia mediados de 1630 se vio envuelto en un suceso dramático, Pedro de Villegas hirió a un hermano suyo y se refugió en un convento de Trinitarias; Calderón y los alguaciles fueron en su busca, armándose un gran revuelo, pues en el convento se encontraba Marcela, hija de Lope, quien junto con fray Hortensio de Paracino protestaron enérgicamente; Calderón se burló de todo con la comedia El príncipe constante.

En 1636 el Rey le concedió el hábito de Santiago y en 1637 pasó al servicio del Duque del Infantado. Durante su permanencia en el ejército liberó Fuenterrabía, intervino en la guerra de Cataluña y, tras participar en el sitio de Lérida, donde su hermano perdió la vida, solicitó el retiro, no sin antes recibir 300 ducados por la muerte del hermano.

Tuvo un hijo, Pedro José, pero no se conocen datos de la madre; esto se debe a que tenía un carácter introvertido y no contaba nada a nadie de sus amoríos. Era amigo de la soledad y enemigo de hacer confidencias. En 1651 se ordenó sacerdote y reconoció oficialmente a su hijo. Fue nombrado capellán de los Reyes Nuevos de Toledo, y en 1663, de Felipe IV, quien falleció en 1665. Sin embargo Calderón siguió gozando de los favores de su heredero. En 1681 redactó su testamento, falleciendo en el mes de Mayo de este mismo año.

En este anverso también se aprecia un monumento de los dedicados a su memoria.

En el borde inferior se indica que el billete fue fabricado por Bradbury, Wilkinson y Cª. Grabadores. New malden. Surrey, Inglaterra.

En el reverso se muestra el cuadro de Domingo Muñoz que representa una escena de una de sus obras teatrales (posiblemente El alcalde de Zalamea).

En el borde izquierdo se aprecian dos cruces de la Orden de Santiago (a la que perteneció Calderón de la Barca) y un león.

 

ESPAÑA: 50 pesetas (año 1928)

ANVERSO

REVERSO

En el anverso se muestra un busto del pintor del Siglo de Oro don Diego Rodríguez de Silva y VELÁZQUEZ (1.599-1.660), autor de importantísimos cuadros como Las Meninas, Las Hilanderas, Los borrachos, y La fragua de Vulcano.

Nació en Sevilla en 1599, de padre portugués y madre sevillana. Se considera que su primer maestro fue Herrera el Viejo, hombre de difícil carácter con el que no debió durar mucho tiempo, en 1610 se encuentra en el taller de Francisco Pacheco como aprendiz. Siete años más tarde pasa el examen del gremio de pintores y en 1618 se casa con Juana Pacheco, hija de su maestro. Pacheco se convierte más tarde en su más ferviente admirador, a él debe el haber podido formarse en un ambiente culto, de hombres de letras, que se reúnen en tertulias en el taller de Pacheco.

Durante este primer periodo de formación va a recibir las influencias de la pintura tenebrista, sobre todo de la obra de Ribera, mostrando un interés por el Naturalismo que le recomienda su maestro, de esta época son algunos cuadros como Vieja friendo huevos o El Aguador, realizando un alarde de realismo, donde los objetos adquieren vida propia. En estas obras se plantea también el problema de la luz, optando por un estilo tenebrista propio de la influencia de la obra de Caravaggio.

En 1622 realiza su primer viaje a Madrid, acompañado de su discípulo y criado Diego Medrado. Conoce El Escorial y entabla amistad con Luis de Góngora del que realiza un retrato.

De vuelta a Sevilla y gracias a la amistad de Juan Fonseca, consigue que el Conde-Duque de Olivares le costee un nuevo viaje a Madrid, en 1623, para realizar un retrato de los Reyes. En este momento pinta un retrato a Fonseca, y un retrato de Felipe IV, que gustó mucho al Rey. Desde este momento el éxito es fulminante, instalándose en el Palacio real y convirtiéndose en el único retratista de los Reyes, detentando el titulo de pintor de cámara y servidor del Rey.

En la Corte Velázquez tiene ocasión de conocer y estudiar las obras de las colecciones reales, el Rey Felipe IV es uno de los mayores coleccionistas del momento además de ser uno de los mejores conocedores del arte italiano.

En 1628 llega a Madrid Rubens, Velázquez le acompaña en su visita a las colecciones reales del Escorial, ejerciendo sobre él una notable influencia. De este momento son cuadros de carácter mitológico como Los Borrachos y El triunfo de Baco.

En 1629 realiza su primer viaje a Italia, donde aprende y asimila el rico cromatismo de la Escuela veneciana, abandonando las reminiscencias tenebristas de su aprendizaje en Sevilla. De este momento son La túnica de José y La fragua de Vulcano. Apareciendo nuevas preocupaciones en su pintura, como la luz, el paisaje y el desnudo. Su pintura se hace más libre, más moderna y más luminosa.

De vuelta a Madrid desarrolla una gran actividad como retratista de Corte, trabajo en el cual se va afianzando su propio estilo. De este momento son obras como
La rendición de Breda o Las lanzas y los retratos ecuestres de Felipe IV, El Conde-Duque de Olivares y El Príncipe Baltasar Carlos, obras realizadas para la decoración del Palacio del Buen Retiro. Retratos de bufones y cortesanos como Pablillos de Valladolid y El bobo de Coria, o algunos cuadros de personajes clásicos como Esopo y Marte, dios de la guerra.

En 1643 se produce la caída del Conde-Duque de Olivares, su gran protector, al año siguiente muere la Reina y el príncipe Don Baltasar Carlos, el ambiente de la Corte cambia. En 1647 es nombrado veedor de las obras del Alcázar y su decoración, cargo que le aleja de su actividad de pintor.

En 1649 vuelve a Italia, con el encargo de Felipe IV de adquirir obras para la decoración del Alcázar de Madrid. Visita diversas ciudades italianas, como Roma, Venecia, Nápoles, Módena y Florencia. En Italia es recibido con gran admiración , realizando retratos como el del Papa Inocencio X o su criado Juan de Pareja, y dos pequeños paisajes Los jardines de la Villa Médicis de gran trascendencia posterior.

De vuelta a la Corte en 1651 es nombrado aposentador de la Corte llevando una vida casi cortesana, con una importante colección de cuadros y una biblioteca también importante. Entre 1656 y 1658, pinta algunas de sus más famosas obras La Venus del Espejo, Las Meninas y Las Hilanderas.
En 1660 muere sin dejar escuela ni seguidores importantes. Pese a sus ocupaciones como servidor del rey, Velázquez fue ante todo pintor, y es en la tarea que se ocupa toda su vida. Pertenece junto a Alonso Cano y Zurbarán al grupo de pintores sevillanos de la primera generación barroca del siglo XVII. Pero además tendrá relación con los más grandes artistas del momento, Rubens, en España, Pietro da Crotona, Guido Reni y Bernini, en Italia. Una de sus grandes preocupaciones, fue enaltecer el oficio del pintor, elevando de la categoría de trabajador manual, en la que estaba considerado, a la de intelectual, y arte liberal. Su figura es una de las más grandes de la pintura de todos los tiempos.

También se muestra en este anverso una vista del Museo del Prado (Madrid), la mejor pinacoteca nacional y mundial.

En el borde inferior se indica que el billete fue fabricado por Bradbury, Wilkinson y Cª. Grabadores. New malden. Surrey, Inglaterra.

En el reverso se muestra el cuadro de VELÁZQUEZ, La Rendición de Breda (también conocido como Las Lanzas), que recoge la entrega de las llaves de la ciudad de Breda (Países Bajos), por parte de Justin de Nassau, al conquistador español Ambrosio de Espínola, en 1.625.

 

ESPAÑA: 100 pesetas (año 1928)

ANVERSO

REVERSO

En el anverso se muestra el busto de don Miguel de CERVANTES Saavedra (1.547-1.616), autor de Don Quijote de la Mancha, y, entre otras importantes obras, las Novelas ejemplares, Los tratos de Argel, Los baños de Argel, La Numancia y numerosos entremeses y comedias.

Nació en Alcalá de Henares y falleció en Madrid. Su padre Rodrigo de Cervantes fue cirujano-sacamuelas de escasos recursos; de su madre Leonor de Cortinas no se tienen noticias. Cervantes parece ser, estudió con los jesuitas de Córdoba o Sevilla y quizás en Salamanca. Con bastante seguridad podemos afirmar que fue discípulo de López de Hoyos, en el estudio de Madrid. En 1569 viajó a Italia con el séquito del Cardenal Acquaviva; se enroló como soldado en 1570 y participó en la batalla de Lepanto a bordo de la galera Marquesa; recibió diversas heridas en la mano y frente (se le conoce como "El manco de Lepanto"), heridas de las que se enorgullecería durante toda su vida. De aquí pasó a luchar en las campañas de Corfú, Navarino y Túnez.

De regreso a España, en 1575, la galera Sol fue atacada por naves turcas, fue hecho prisionero y conducido a Argelia. En los cinco años de cautiverio escribió: Epístola a Mateo Vázquez. Por 500 ducados, el monje trinitario Juan Gil consiguió su rescate en 1580. Ya en España, fue nombrado recaudador de impuestos para la Armada Invencible. Tuvo una hija, Isabel, de sus amores con Ana de Villafranca. En 1584 se casó con Catalina de Salazar y Palacios. Estuvo en la cárcel dos veces por fraude y deudas, y en 1603 fue encarcelado después de que hallaran el cadáver de Gaspar de Ezpaleta en la puerta de su casa; le soltaron por falta de pruebas. Desde 1613 aparecerá un libro suyo cada año hasta el último, Los trabajos de Persiles y Segismunda, con dedicatoria firmada, tres días antes de morir despidiéndose de sus lectores, falleció el 23 de abril de 1616.

En este anverso también se muestra el monumento alegórico a su memoria y a su obra Don Quijote de La Mancha que se levanta en la Plaza de España (Madrid).

En el borde inferior se indica que el billete fue fabricado por Bradbury, Wilkinson y Cª. Grabadores. New malden. Surrey, Inglaterra.

En el reverso se muestra el cuadro de L. Menéndez Pidal que recoge un episodio de la obra Don Quijote de La Mancha.

En la parte superior se observa, en el interior de un rombo, un dragón con una espada clavada en el pecho. A sus pies lo observa un ángel.

 

ESPAÑA: 500 pesetas (año 1928)

ANVERSO

REVERSO

En el anverso se muestra un busto del Cardenal Francisco Jiménez de CISNEROS (1.436-1.517) , fundador en pleno Renacimiento de la Universidad Complutense de Alcalá de Henares (Madrid), confesor de la Reina Isabel La Católica , Regente de Castilla y de España a la muerte de los Reyes Católicos.

Nació en Torrelaguna en 1436 y falleció en Roa en 1517. Después de ocupar la capellanía mayor de Sigüenza ingresó en el convento de los franciscanos de San Juan de los Reyes de Toledo. En 1492 fue nombrado confesor de Isabel I, y en 1495 el Papa, influido por la fuerte presión de los Reyes Católicos, le nombró reformador de los conventos de Castilla y de los de las órdenes mendicantes, cargo que ejerció hasta 1499.

Tras la obtención de una bula de Alejandro VI, fundó la Universidad de Alcalá de Henares. Su actitud intransigente, en materia religiosa, provocó la rebelión de los moriscos de las Alpujarras (provincia de Granada), duramente reprimida por la monarquía y que dio lugar al decreto del 11 de febrero de 1502, en virtud del cual los musulmanes de Castilla fueron obligados a convertirse al Cristianismo o a abandonar el territorio nacional.

A la muerte de Isabel I, fue partidario de Fernando el Católico frente al gobierno de Felipe de Austria, si bien contribuyó a que éstos llegasen a un acuerdo en Salamanca, en 1505. Al morir Felipe, Cisneros presidió la Junta de Regencia y agenció el inmediato regreso de Fernando a Castilla. Durante el gobierno castellano de Fernando, Cisneros colaboró íntimamente con él, sobre todo en las empresas del norte de Africa: conquista de Mazalquivir (1507) y ordena la expedición a Orán (1509). El Rey otorgó a Cisneros el capelo cardenalicio, con el título de Cardenal de Santa Balbina, y lo nombró Inquisidor general de Castilla, cargo de gran relieve político y religioso, que Cisneros ejerció con energía.

El testamento de Fernando el Católico, le dejó la regencia de Castilla hasta que llegase Carlos V; ocupó el cargo hasta su muerte, que le sobrevino cuando se dirigía a recibir al nuevo Rey. Con sus iniciativas religiosas y políticas, simultaneaba una intensa labor cultural, y su gran realización en este sentido fue la llamada Biblia políglota complutense (1514-1517), redactada en griego, hebreo, caldeo y latín. Fundó la Universidad de Alcalá de Henares.

También se muestra en este anverso una vista de la catedral de dicha ciudad madrileña.

En la parte superior se muestra la figura de un dragón, animal mitológico que aparece en diversas ocasiones en los billetes de esta época.

En el borde inferior se indica que el billete fue fabricado por Bradbury, Wilkinson y Cª. Grabadores. New malden. Surrey, Inglaterra.

En el reverso se muestra un cuadro de Francisco Jover (1.840-1.900), titulado El Cardenal Cisneros libertando unos cautivos en Argel. También se ve, en la esquina inferior izquierda, el escudo eclesiástico del Cardenal.

 

Inicio        Colaboraron        Enlaces        e-Correo  

Europa        América Central y Caribe        América del Sur        América del Norte        Asia        África        Oceanía

Hosted by www.Geocities.ws

1