UNIVERSIDAD YACAMBÚ

VICERRECTORADO DE ESTUDIOS VIRTUALES
MAESTRÍA EN GERENCIA EDUCACIONAL

 

 

 

Trabajo 2
Filosofía de la Educación

 

 

 

Autor: Prof.(a): Dilwil M, Zambrano L.

Facilitadora: Maruja Trejo

 

Julio, 2008

 

Caracterizar las diferentes tendencias  filosóficas y pedagógicas presentes en las tendencias educativas vigentes (siglo XX - John Dewey, Paulo Freire, Simón Rodríguez, Luís Beltrán Prieto Figueroa, entre otras) y establezca comparación (similitudes y diferencias) con las corrientes pedagógicas presentes en la nueva propuesta curricular que encamina, el Ministerio del Poder Popular para la Educación.

 

 

John Dewey

 

 

Paulo Freire

 

Simón Rodríguez

 

Luís Beltrán Prieto Figueroa

Corrientes pedagógicas presentes en la nueva propuesta curricular

Según lo planteado por Westbrook (s/f) A lo largo de su extensa carrera, Dewey desarrolló una filosofía que abogaba por la unidad entre la teoría y la práctica, unidad que ejemplificaba en su propio quehacer de intelectual y militante político. Su pensamiento se basaba en la convicción moral de que “democracia es libertad”, por lo que dedicó toda su vida a elaborar una argumentación filosófica para fundamentar esta convicción y a militar para llevarla a la práctica (Dewey, 1892, pág. 8).

 

Por su parte Alfonso y González (s/f). señalan que el filósofo y pedagogo norteamericano John Dewey (1859-1952), planteó desde un principio que el propósito principal de la educación, condicionador de las distintas tareas o aspectos del proceso de enseñanza-aprendizaje debía estar dado por los intereses de los propios alumnos, es decir, por las fuerzas interiores que llevan a estos a la búsqueda de la información educativa y al desarrollo de las habilidades capacitivas. En esta tendencia pedagógica alcanzan un mayor auge los intentos por dirigir a los educandos más hacia las acciones prácticas concretas, que hacia los ejercicios teóricos, situación esta que ya se había iniciado hacia finales del siglo XIX con una mayor propagación en las primeras décadas de este siglo y en cuya esencia todo se dirigía, a una crítica profunda de los procedimientos autoritarios e inflexibles condicionados por la Tendencia Pedagógica Tradicional, en contra del enciclopedismo pasivo asignado al alumno.

Alfonso y González (s/f). manifiestan que P. Freyre concibe la Pedagogía Liberadora como tendencia pedagógica contemporánea que se desarrolla a partir de los años 60, en la cual son abordados de manera integradora, en un contexto político-ideológico, los elementos o factores que intervienen en el establecimiento de un contacto directo entre el educando y el medio ambiente, al tiempo que llama la atención acerca de la carga política imperante y el carácter, generalmente conflictivo de la relación pedagógica tradicional que reproduce a nivel de la escuela como institución las relaciones de dominación existentes en el seno de la sociedad.

 

La esencia de la Pedagogía Liberadora está presente la expresión del desarrollo individual creador donde el educador interviene, de alguna manera, en su guía y conducción facilitadora de su máxima expresión, aunque muestra una sensible e importante insuficiencia: si bien concibe las transformaciones evolutivas del individuo y del grupo no plantea, con una concepción sistémica, las vías para lograr, cuando esto sea necesario, la transformación social requerida para ello.

Bitácora AsoVAC © 2006 (Prensa AsoVAC) señala según lo Tomado del libro Tratado sobre las luces y virtudes sociales; Simón Rodríguez expresa la necesidad de estimular la educación popular, y utilizar los medios de su época ("pregones, carteles o gacetas") para instruir "no a unos pocos sino a todos".

Hace énfasis Rodríguez en las funciones del Estado: "La instrucción debe ser nacional –no estar a la elección de los discípulos, ni a la de sus padres– (…) los discípulos no se han de distinguir por lo que pagan, ni por lo que sus padres valen".

Habla además de la necesidad de dejar de pensar en la educación individualizada, pues lo que vale es la educación para todos.

Una de sus grandes ideas la planteo así: "Enseñen a los niños a ser preguntones para que pidiendo el porqué de lo que se les manda a hacer se acostumbren a obedecer a la razón, no a la autoridad, como los limitados, ni a la costumbre, como los estúpidos".

Moran (2004) plantea que para Prieto la escuela representa el escenario donde el individuo descubre su potencial transformador y donde se forjan los nobles ideales de justicia y solidaridad. Dirá: (...) nuestra escuela, por imperativos sociales debe ser progresista, entendido el término en el sentido de una educación para la formación del hombre integral en su postura de miembro de una comunidad, del ciudadano libre y responsable con el desarrollo económico social, capaz de confluir en una mejor y más grande preocupación, no para aprovechamiento de unos pocos sino para mayor beneficio social.


La carga humanista que debe prevalecer en la escuela encuentra su realización plena en la conjunción con el anhelo democrático del proyecto de vida de Prieto Figueroa. Para él humanizar es democratizar, y democratizar es elevar al hombre y al conjunto de hombres a la superior dignidad de persona y el medio de personalizar, de completar la obra de la naturaleza en el hombre es tarea de la escuela. Por ello expresa que el fin supremo de la educación es “Desarrollar las virtualidades del hombre, colocándolo en su medio y en su tiempo, al servicio de los grandes ideales colectivos y concentrado en su tarea para acrecentar y defender valores que, si fueran destruidos, pondrían en peligro su propia seguridad”.

 

Tal como se expresa en el Currículo Nacional Bolivariano (2007), la orientación del aprendizaje en el SEB se construye esencialmente sobre la base del ideario educativo de Simón Rodríguez, Simón Bolívar, José Martí, Luis Beltrán Prieto Figueroa, Paulo Freire y Belén Sanjuán, por lo que se asume la educación como un proceso social que se crea en colectivo y que emerge de las raíces de cada pueblo.

 

Parten de las ideas de Prieto (2006), el cual consideraba la educación como un fenómeno colectivo, regido por normas establecidas por un grupo social, expresado como la totalidad; razón por la cual, el Estado debe determinar los medios para satisfacerla. De este planteamiento, se desprende la idea de que la educación debe formar integralmente al nuevo republicano y la nueva republicana, haciendo énfasis en el desarrollo humanístico y acorde con un contexto social específico. (pág.48)

 

Considerando las posturas de Sanjuán, quien señala que la educación tiene como meta preparar para la vida y abarca
todos los saberes y valoriza el trabajo, además de formar un profundo sentimiento patriótico, mediante la utilización de la cultura popular, las tradiciones y las costumbres venezolanas, latinoamericanas y caribeñas.

Esta concepción de la educación alimenta una pedagogía
latinoamericana, de la que también forma parte el ideario educativo de
José Martí, quien aborda la educación como un acto pedagógico permanente, que permite el desarrollo integral del nuevo republicano y la
nueva republicana.

 

Igualmente, Paulo Freire (2004), quien concibe a la educación como proceso que sirve para que los y las estudiantes y los maestros y maestras "…aprendan a leer la realidad para escribir su historia", lo cual supone comprender críticamente su mundo y actuar para transformarlo.

 

 

 

Es evidente que se han realizado numerosas investigaciones y teorías en relación a la pedagogía desde siglos pasados al actual, las cuales han contribuido a que la pedagogía contemporánea puede ser considerada como una reacción en contra de la concepción que dominó en el siglo XIX.

 

La realidad es que en la enseñanza tradicional, el intelectualismo, magistrocentrismo, la pasividad, superficialidad, enciclopedismo y verbalismo, convirtieron los procesos de enseñanza en sistemas rígidos y autoritarios donde prevalecían el castigo y el maltrato, los cuales provocaron un alto índice de deserción y ausentismo escolar, puesto que, se irrespetaban no solo los derechos humanos sino también los ritmos de aprendizajes de cada persona, con esa pedagogía absolutista se pretendía que todos aprendiéran de igual forma y con la misma facilidad, siendo esto un hecho contraproducente debido a que todos poseemos nuestras propias diferencias y limitaciones.

 

Es por ello que al comenzó del siglo actual se producen movimientos pedagógicos, primordialmente, los de Dewey, quien pretendió darle a la educación y a la pedagogía un sentido activo y vital; de la cual surge la “Escuela Nueva”, o "Escuela Activa". Con el propósito de centrar los proceso de enseñanza-aprendizaje en los intereses de los propios alumnos, es decir, por las fuerzas interiores que llevan a estos a la búsqueda de la información educativa y al desarrollo de las habilidades capacitivas.

 

Como puede observarse en el cuadro anterior, las tendencias Dewey, Freire y Luis Beltrán proponían que la educación debía ser libre y concensuada en las necesidades e intereses del niño basado en el sentido creativo, en las capacidades y en las virtualidades del hombre, por su parte Simón Rodríguez remontándose en su época establecía que las políticas del estado debían estar enfocadas en brindarle la misma oportunidad de educación a todos, bajo el principio de que todos somos iguales y los preceptos de que para formar una republica se debía partir de formar republicanos, pensamiento que hoy día se encuentra vigente y resulta un postulado relevante para el desarrollo de las actuales propuestas curriculares del Sistema Educativo Bolivariano (SEB).

 

Como puede observarse dichas tendencias guardan estrecha relación con los objetivos que se propone la propuesta curricular Bolivariana según lo planteado en el Currículo Nacional Bolivariano (pág.49), debido que las ideas expuestas por estos pensadores, definen una concepción integral de la educación según la cual los y las estudiantes son protagonistas de múltiples interacciones sociales, participantes activos en los procesos de evaluación y organización de las experiencias de aprendizaje, caracterizándose por ser curiosos y curiosas, creadores y creadoras, cooperativos y cooperativas, transformadores y transformadoras, problematizadores y problematizadoras de saberes, humanistas, experimentadores y experimentadoras, y por estar en constante búsqueda de soluciones originales de los problemas de su entorno local, regional y nacional.

 

Se infiere que las tendencias pedagógicas citadas se encuentran implícitamente inmersas dentro de la filosofía de la Educación Bolivariana, esto se denota en el referido texto aunque no se evidencien los nombres de todos ellos, Dewey, e incluso Ausbel con el aprendizaje significativo, la realidad es que se habla de la construcción de los aprendizajes y los objetivos que se persiguen en el SEB tienen afinidad tanto con los de Dewey como con los de Ausbel.

 

 

Bibliografía consultada:

Alfonso S, Ileana R.; González P, Troadio L (s/f) Tendencias pedagógicas contemporáneas. Disponible en la World Wide Web: http://www.monografias.com/trabajos6/tenpe/tenpe.shtml#algunas [consultado 20 Junio 2008]

Bitácora AsoVAC © 2006 (Prensa AsoVAC) Pensamiento de Simón Rodríguez rechaza educación privada e individual

Disponible en http://asovac.net/bitacora/?p=674 [consultado 20 Junio 2008]

MORAN BELTRAN, Lino E. Luis Beltrán Prieto Figueroa: Maestro de la democracia venezolana. UPL. [online]. jun. 2004, vol.9, no.25 p.59-73. Disponible en la World Wide Web: <http://www.serbi.luz.edu.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1315-52162004006000005&lng=es&nrm=iso>. ISSN 1315-5216. [consultado 20 Junio 2008]

Westbrook, Robert B. (s/f) JOHN DEWEY”. Disponible en la World Wide Web: http://www.educar.org/articulos/JohnDewey.asp

El texto se publicó originalmente en Perspectivas: revista trimestral de educación comparada (París, UNESCO: Oficina Internacional de Educación), vol. XXIII, nos 1-2, 1993, págs. 289-305.
©UNESCO: Oficina Internacional de Educación, 1999

 

 

 

 

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