¿Cómo empezó todo?

 

Aquel día de junio de 1859, un hombre de negocios suizo llamado Henry Dunant, quedó horrorizado ante la visión de miles de soldados heridos que yacían agonizantes en el campo de batalla de Solferino, en el norte de Italia, condenados a morir por falta de ayuda médica. Sin demora, instó a la población local para que acudiera y ayudara, insistiendo en que había que prestar asistencia a los soldados de ambos bandos. Pero no dejó así las cosas. En 1862, publicó la obra "Recuerdo de Solferino", en la que hacía dos solemnes llamamientos: en primer lugar, que se formaran, ya en tiempos de paz, sociedades de socorro cuyo personal enfermero debía mantenerse preparado para intervenir en tiempo de guerra y, en segundo lugar, que esos voluntarios, encargados de asistir a los servicios médicos del ejército, fueran reconocidos y protegidos en virtud de un acuerdo internacional. Estas ideas no tardaron en concretarse, dando nacimiento al "Comité Internacional de Socorro a los Militares Heridos", que más tarde pasó a llamarse Comité Internacional de la Cruz Roja.

Respondiendo a una invitación del Comité Internacional, los representantes de 16 países y de 4 instituciones filantrópicas se reunieron, el año 1863, en una Conferencia Internacional en Ginebra.

Este acontecimiento impulsó la fundación de la Cruz Roja como institución. Pero era tan solo el primer paso. Henry Dunant y los otro miembros del Comité querían que se reconociera oficial e internacionalmente a la Cruz Roja y sus ideales y que se aprobara un Convenio para garantizar la protección de lo servicios médicos en el campo de batalla.

Con tal finalidad, el Gobierno suizo decidió convocar una Conferencia Diplomática, que tuvo lugar en Ginebra, el año 1864. Participaron los representantes de 12 países y se aprobó un tratado, preparado por el Comité Internacional y titulado "Convenio de Ginebra para el mejoramiento de la suerte de los heridos en los ejércitos en campaña". Este acuerdo, con sus 10 artículos, fue el primer tratado de derecho internacional humanitario. Se celebraron ulteriormente otras conferencias, que ampliaron el derecho básico a nuevas categorías de víctimas, como los prisioneros de guerra.
Tras la Segunda Guerra Mundial, una Conferencia Diplomática deliberó durante cuatro meses antes de aprobar los cuatro Convenios de Ginebra de 1949, en los que se incluyen, por primera vez, disposiciones relativas a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra. En 1977, estos Convenios se completaron con dos Protocolos adicionales.

Tomado de:

1998 Conozca el CICR. CICR Publicaciones. Comité Internacional de la Cruz Roja,
Ginebra.


[Indice General]

[Tema anterior]                    

[Página Principal]

Hosted by www.Geocities.ws

1